Dias de Ira, Noches de pasion [ Nick y ____ ]

Dias de Ira, Noches de pasion [ Nick y ____ ]

Cuando el odio se convierte en pasion, y la pasion en amor...

Pazense!

Heeey! pasense x mi otra novela, tambien es de Lu:

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Días De Ira, Noches De Pasión ~ Capítulo 7

Dias De Ira, Noche De Pasion

Capítulo 7

-Estás increíble.

____ no lo había oído entrar y se volvió para mirar a su marido.

-Gracias.

Nicholas seguía llevando el pantalón corto y el polo que había llevado todo el día. El equipo que él patrocinaba había ganado y el piloto era ahora el líder de la clasificación, de modo que estaba de muy buen humor.

Claro que él ganaba en todo, siempre, pensó ____. Pero al menos, mientras él celebraba la victoria, ella había podido escaparse un rato para estar sola.

-Pero te has vestido demasiado pronto. Yo esperaba que nos duchásemos juntos.

-Demasiado tarde -dijo ella-. Como ésta es la última noche, tengo que subir para organizar el cóctel antes de ir al puerto para la fiesta. Así que, si me perdonas...

Iba a pasar a su lado, pero Nicholas la sujetó del brazo.

- Tienes razón. Eres la perfecta anfitriona. Puedo esperar, no te preocupes, no voy a estropearte el maquillaje. Pero tengo algo para ti.

____ lo observó mientras abría la caja fuerte escondida detrás de un cuadro y sacaba una cajita de terciopelo negro.

-Quería dártelo en nuestra noche de bodas, pero entonces estaba distraído -Nicholas sonrió mientras abría la caja para sacar un collar de diamantes-. Podrías ponértelo esta noche.

-Gracias, es muy bonito -____ apartó su mano cuando iba a ponérselo al cuello-. Pero, desgraciadamente, no va con este vestido. Me lo pondré en otro momento.

Era la primera vez que una mujer rechazaba un regalo, pensó Nicholas. Y no cualquier mujer, su mujer. ¿Cómo se atrevía? La miró atentamente y se dio cuenta entonces de que, aunque pensaba que lo habían pasado bien aquel día, ___ no compartía su entusiasmo. Le había regalado una fortuna en diamantes y ella no parecía en absoluto impresionada. No conocía a ninguna otra mujer que hubiera hecho eso. Pero ____ le había devuelto el collar.

-Si tú lo dices... -Nicholas guardó el collar y lo devolvió a la caja fuerte.

Cuando se volvió, ___ estaba poniéndose algo al cuello. Llevaba el pelo sujeto en un moño, la severidad del peinado destacaba la simetría de sus facciones. El vestido azul parecía acariciar su cuerpo como la mano de un amante, el escote dejaba los hombros y la espalda al descubierto. Pero fue la cadena de platino con un diamante en forma de corazón colgando entre sus pechos lo que capturó su atención.

-Bonito colgante -murmuró, alargando una mano para tocarlo.

¿Se lo habría regalado su prometido? No importaba, él no era celoso. Él nunca había sido celoso... sólo sentía curiosidad.

-Sí, a mí me gusta -_____ se apartó un poco.

-Nunca te lo habías puesto. ¿Quién te lo regaló?

No había querido preguntar, pero no pudo evitarlo.

-Me lo compraron mis padres cuando cumplí dieciocho años. Y hace juego con el anillo que tú me regalaste. Qué curioso, ¿verdad?

-Sí, mucho.

____  se dio la vuelta, pero Antonio la tomó por la muñeca.

-Espera.

- ¿Quieres algo?

-No... la verdad es que no.

Era tan exquisita como siempre, pero algo había cambiado en ella. No sabría decir qué. Sus ojos se habían endurecido... en ellos ya no podía leer sus pensamientos.

Nicholas soltó su mano y ____ salió del camarote sin decir una palabra.

¿Era él responsable de ese cambio?, se preguntó. Pero decidió que no. En su opinión, las mujeres eran volátiles. Un mal momento, un mal día del mes, el vestido equivocado... cualquier cosa podía disgustarlas.

Problema resuelto, Nicholas se dirigió a la ducha.

____ giró la cabeza para mirar alrededor. Eso no sólo hacía más fácil ignorar la mano de Nicholas en su cintura, también le permitía estudiar a los invitados. O, si era sincera, a las invitadas.

Nicholas estaba como pez en el agua entre esa gente. Le había presentado al ganador del Gran Premio de Mónaco, al propietario del equipo y a un montón de personas cuyo nombre no recordaba y ni siquiera intentaba recordar. Pero durante todo ese tiempo, ____ no podía dejar de preguntarse cuántas de aquellas mujeres se habrían acostado con él.

Según la propia admisión de Nicholas, llevaba años acudiendo a Mónaco en esa época del año y ella no había olvidado lo que Max le había contado sobre las chicas que estaban alrededor de los boxes.

- ¿Quieres volver al yate? -le preguntó su marido entonces.

-No -contestó ella-. En realidad, me gustaría ir al Casino. Carlo me ha dicho que suelen ir allí después de la fiesta. Otra tradición de las vuestras, aparentemente.

Además de acostarse con todas las mujeres que iban por allí.

Nicholas maldijo a Carlo mentalmente porque, aunque le gustaría volver al yate para acostarse con ____, no podía decirle que no.

-Muy bien, de acuerdo.

Nicholas apretó los dientes cuando la ruleta empezó a girar de nuevo.

- ¡Madre mía! -exclamó ____ cuando la bolita blanca cayó en su número, el veinticuatro-. ¡He vuelto a ganar!

El crupier le sonrió mientras empujaba un montón de fichas hacia ella y Nicholas habría querido darle un empujón.

-Sí, pero llevamos aquí tres horas. Tres largas horas. Has ganado al menos diez mil dólares, no deberías seguir tentando a la suerte.

La euforia y el buen humor por el triunfo de su equipo habían desaparecido al darse cuenta de que ____ estaba intentando alargar la fiesta para no volver al yate. Para no acostarse con él.

- ¿Ah, sí? Pues eso demuestra el dicho popular: afortunado en el juego...

-Déjate de sarcasmos. Recoge tus fichas y vámonos.

Nicholas estaba furioso. Tras la discusión del primer día no había tenido que ser demasiado persuasivo para que ____ siguiera siendo su voluntaria compañera de cama. Ella había aceptado continuar su matrimonio como si no hubiera pasado nada, de manera civilizada. No podía echarle nada en cara. Incluso había sido amable con sus invitados, a pesar de que deberían estar de luna de miel. Pero él no era tonto y sabía que tenía algo en la cabeza...

Y estuvo completamente seguro cuando por fin llegaron a su camarote y la tomó entre sus brazos.

-Llevo toda la noche esperando este momento -murmuró, inclinando la cabeza para buscar sus labios.

Pero ella apartó la cara.

-Si no te importa... son las cuatro de la mañana y estoy agotada. Además, tengo que levantarme casi de madrugada para organizarlo todo. Algunos de los invitados se marchan muy temprano.

-Un beso -insistió él.

_____, con los ojos cerrados, entreabrió los labios para recibir un beso... pero Nicholas siguió besándola apasionadamente hasta que se derritió entre sus brazos.

- ¿Seguro que estás demasiado cansada?

Ella lo miró durante largo rato y Nicholas pudo ver cómo el brillo de sensualidad en sus ojos desaparecía.

-Sí, lo siento -se disculpó-. Pero tú puedes hacer lo que quieras. Tengo entendido que hay al menos dos mujeres en este barco con las que te has acostado y estoy segura de que no les importaría repetir la experiencia. Y, si no, siempre puedes volver a tierra y buscar a alguna que te guste.

El la miró, furioso. ¿Cómo podía dudar de su integridad moral?

-Veo que tienes muy buena opinión sobre mí -dijo, irónico-. Y en el futuro es posible que me aproveche de tu generosa oferta. Pero me gustaría saber quién ha estado contándote mentiras.

-Bueno, yo sabía lo de Miley, pero mientras tú estabas con tus cochecitos oí hablar a Sally Harding. Te describía como un gran amante, por supuesto, y decía que yo le daba pena. Creo que sus palabras exactas fueron: «seguro que no sabe que Nicholas se ha acostado con al menos dos de sus invitadas... probablemente más».

Lo había dicho en un tono helado, desinteresado, como si no tuviera nada que ver con ella y Nicholas la miró, sorprendido.

- ¿Y tú has creído eso?

-El número de mujeres con las que te has acostado es legendario -contestó ____, irónica-. Y tú nunca lo has negado.

Su reputación en el mundo de los negocios era de primera clase, pero él no solía preocuparse por lo que dijeran las revistas del corazón.

-No tengo por qué hacerlo. En cuanto a Sally Harding... intentó coquetear conmigo y yo le paré los pies. Es una mujer despechada, eso es todo.

-Si tú lo dices... -____  se encogió de hombros antes de entrar en el cuarto de baño.

Nicholas dio un paso adelante, su primera reacción fue ir tras ella para convencerla de que estaba diciendo la verdad. Pero su orgullo masculino se lo impidió. Nunca había tenido que justificarse ante una mujer y no iba a hacerlo ahora. Eso era como suplicar...

Otra experiencia nueva para él. Ninguna mujer lo había rechazado, nunca había tenido que pedir disculpas por nada. Pero ____ le había insultado descaradamente, incluso le había dicho que podía ir a buscar a otra mujer...

Furioso, soltando una retahíla de palabrotas, abrió la puerta del camarote de un empujón y subió a cubierta para calmarse un poco. No podía quedarse allí, escuchando insultos.

Más tarde, cuando volvió al camarote, encontró a ____ profundamente dormida.

Era tan inocente... seguramente Sally Harding sabía que estaba escuchándola y se había dedicado a contar mentiras para hacerle daño. ____ no era rival para alguna de las mujeres que se movían en el círculo de los ricos.

Nicholas había aprendido tiempo atrás que era absurdo negar una acusación. Cualquier mujer con la que lo vieran era etiquetada como una nueva conquista o una nueva amante, aunque él nunca había tenido una amante en el estricto sentido de la palabra. La historia de su madre, esperando toda la vida a un hombre que iba a visitarla de vez en cuando y que para él fue un padre inexistente, había sido una lección que no olvidaría nunca.

Sí, él era soltero, sano y sexualmente activo; por supuesto que había mujeres en su vida, mujeres con quienes mantenía relaciones informales y a las que no había engañado nunca sobre sus intenciones. Sólo una vez tuvo una aventura de una noche y había sido con Miley. Que ____ le creyese era cuestionable, claro. Pero fuera lo que fuera lo que su padre le había hecho a su hermana, su obligación moral era convencerla de que estaba diciendo la verdad.

Sin hacer ruido, se duchó antes de meterse en la cama con ella y le pasó un brazo por la cintura, pero ____ no se movió.

La convencería por la mañana, fue su último y arrogante pensamiento antes de quedarse dormido.

Nicholas le había pasado un brazo por la cintura mientras se despedían de los últimos invitados; la viva imagen de la felicidad marital, pensó ___, cuando nada podía estar más lejos de la realidad.

- ¿Dónde te gustaría ir? -le preguntó cuando se quedaron solos-. Debo estar en Nueva York el lunes, pero tenernos una semana para nosotros solos. Podemos hacer un crucero por el Mediterráneo o ir a mi villa en las islas griegas, lo que tú prefieras.

____  sabía lo que estaba pensando. Esa mañana habían hecho el amor... no, habían tenido relaciones sexuales, se corrigió a sí misma, sintiendo un dolor ya familiar en el pecho.

Después, Nicholas había querido explicarle por qué mintió Sally Harding... aparentemente había intentado seducirlo un par de años atrás y él la había rechazado, pero tenían que seguir viéndose porque su marido era amigo suyo. También le cantó que había habido mujeres en su vida, pero que si se hubiera acostado con todas las que decían las revistas, no habría podido hacer una fortuna y habría muerto de agotamiento. ____, entre sus brazos, saciada por completo, asintió con la cabeza porque no podía hacer mucho más. Pero no le había pasado desapercibido que no había dicho cuántas mujeres había habido en su vida. Luego, sonriendo con masculina satisfacción, Nicholas le había dado un tierno pero, en opinión de ____, condescendiente beso en la mejilla.

Era asombroso que un hombre tan brillante como él pudiera separar completamente la parte física y la parte emocional en lo que se refería al sexo.

Ella no podía hacerlo, pero estaba atrapada. Y no sólo por el miedo a la ruina de su familia. Estaba atrapada por el deseo que sentía por él. Era como una fiebre. Había creído estar curada después de lo que descubrió el día anterior, pero lo que pasó por la mañana le había demostrado que no era así.

Sabía que cada día que pasara con él caería aún más bajo su hechizo. No podía resistirse y Nicholas era consciente de ello. Antes no sabía que el sexo pudiera ser tan adictivo, pero ahora lo sabía bien. Deseaba que la tocase, que la hiciera suya, y eso la llenaba de vergüenza.

Max se había marchado con los invitados y, solos ahora, paradójicamente el yate parecía más pequeño. Y pasar una semana allí sin poder escapar no resultaba nada apetecible. Al menos en tierra tendría posibilidad de dar un paseo, de escapar de aquella abrumadora atracción. En el yate, no podría esconderse en ningún sitio...

-Supongo que volver a casa no es una posibilidad -dijo con cierto sarcasmo.

-Tu casa está conmigo. Decide o yo decidiré por ti.

-En ese caso, las islas griegas suenan mejor -contestó _____.

-Muy bien, informaré al capitán. Desgraciadamente, yo tengo trabajo y no puede esperar. Diviértete sola un rato, ve a la piscina si te apetece -Nicholas la atrajo hacia sí para besarla posesivamente-. Te veo después. Es una promesa.

Y, por el brillo de sus ojos, era una promesa que pensaba cumplir.

-Muy bien -murmuró ____. Probablemente ésa era la única promesa que le hacía a una mujer, pensó con tristeza.

Apoyándose en la barandilla, recordó las que ella había hecho en la iglesia el día de su boda. Había hecho esas promesas de corazón, pero evidentemente para Nicholas no significaban nada. En cuanto a las excusas sobre sus ex amantes, si eran ex amantes de verdad, no las creía ni por un momento.

Nicholas era un hombre sexualmente muy activo, incluso siendo inexperta se había dado cuenta de eso. Pero dudaba que él hubiese notado el cambio que se había experimentado en ella desde su noche de bodas. Ahora era una amante silenciosa, pero a Nicholas parecía darle igual. Si no se acostase con ella, se acostaría con cualquier otra mujer.

Esa idea le encogió el corazón y con el dolor llegó una idea, quizá una posibilidad de escape...

Nicholas era un hombre muy rico y, sin embargo, había olvidado pedirle que firmasen una separación de bienes antes de la boda. O, seguramente, la suprema confianza en su habilidad de mantenerla sexualmente satisfecha le hizo creer que no lo necesitaba.

Pero que Nicholas le fuese fiel era prácticamente increíble. Quizá lo único que tenía que hacer era esperar. Inevitablemente tendrían que separarse en algún momento... ella se aseguraría de que así fuera. Una vez, sólo una vez, sería suficiente para pedir el divorcio. Y su abogado le exigiría una buena cantidad de dinero, suficiente para que no volviese a amenazar a su familia nunca más.

Era una idea terrible que no le gustaba en absoluto, pero viviendo con un cínico como Nicholas Jonas no era ninguna sorpresa que empezase a pensar como él.

Nicholas había dicho que era la química sexual la que unía a las parejas y que, tarde o temprano, eso desaparecía. Muy bien, entonces, después de una semana en la isla, saciada por fin, podría verse libre de aquel anhelo sensual que la ataba a su marido. O al menos podría controlarse un poco.

Sí, decidió. Lo haría... haría que el resto de su luna de miel se convirtiera en una explosión de sensualidad aunque su matrimonio fuese un completo fiasco.

Recién bañada y vestida con un pantalón corto y una camiseta, ____ bajó a la terraza, donde ya estaba servido el desayuno. Nicholas había saltado de la cama para contestar a una llamada urgente una hora antes y _____ no sabía dónde podía estar.

Suspirando, se acercó a la balaustrada para admirar el paisaje. La villa estaba situada sobre una colina encima de la bahía y el jardín llegaba casi hasta la playa, la arena blanca hundiéndose en el mar, de un color verde azulado. Cerca había un muelle y un pueblo de pescadores, pero ____ sentía como si fuera la única persona viva en el planeta.

De repente, un brazo la tomó por la cintura.

- ¿Te gusta mi casa? -le preguntó Nicholas al oído.

-Gustarme es poco. Este sitio es un paraíso.

O podría serlo si las circunstancias fueran otras. La villa tenía cinco dormitorios, tres salones, un estudio y un vestíbulo circular con una escalera de mármol. No era excesivamente grande, pero tenía un gimnasio en el sótano, un salón de juegos y un fabuloso jardín con piscina. Cuatro empleados de servicio se encargaban de satisfacer todas sus necesidades, llevando la casa como un reloj, y un equipo de jardineros mantenía el jardín en perfectas condiciones.

La villa lo tenía todo; como su propietario, pensó, disimulando un suspiro.

- ¿Qué te apetece hacer hoy?

-Explorar, nadar un rato en el mar... por ahora sólo he visto esta terraza y el dormitorio.

-Tus deseos son órdenes para mí -sonrió Nicholas.

Media hora después, atravesaban la carretera que llevaba al pueblo en un todoterreno. Nicholas, vestido con unos viejos vaqueros y ____, con una gorra y los brazos y las piernas cubiertos de crema solar.

-Voy a llevarte a un sitio donde se toma el mejor café del mundo, pero no le cuentes a mi ama de llaves que yo he dicho eso -sonrió Nicholas, parando el todo terreno frente a la terraza de un café.

El propietario salió de inmediato y ____ observó, atónita, que se abrazaban como si fueran viejos amigos. Aquel era su hogar, evidentemente. Su marido le presentó al hombre, que insistió en servirles café y pastelitos. Y, mientras intentaba probarlos, todos los vecinos del pueblo fueron desfilando por allí para saludarlos. O eso parecía.

Aquél era un Nicholas que no había visto nunca.

Riendo, charlando con todos, totalmente relajado...

-Ven -elijo luego, tirando de ella-. Hora de explorar.

Estuvieron todo el día explorando la isla. Comieron un queso de cabra buenísimo y un pan recién hecho y luego pasaron la tarde en una playa desierta.

Nicholas se quitó los vaqueros y, totalmente desnudo, la convenció para que hiciera lo mismo. Nadaron, rieron... y ____ descubrió que era posible hacer el amor en el mar. Por fin, cuando el sol empezaba a ponerse, volvieron a la villa; ____ ligeramente quemada y cubierta de arena de la cabeza a los pies, Nicholas más bronceado y alegre que nunca. Compartieron ducha, cenaron en la terraza y se acostaron temprano.

Era la luna de miel que ella había esperado y, aunque sabía que era una mentira, ____ olvidó sus inhibiciones y disfrutó cada segundo. Sabía que nunca amaría a otro hombre como amaba a Nicholas y, con eso en mente, bloqueó todo pensamiento negativo. Una semana de felicidad era lo que se había prometido a sí misma.

Y, asombrosamente, lo fue.

 

Días de Ira, Noches de Pasión ~ Capitulo Seis

Dias de Ira, Noches de pasion

Capítulo 6

___  oyó ruido de voces y se dio cuenta de que la lancha con los invitados debía haber llegado al barco, pero no se movió. No le apetecía hablar con extraños en aquel momento.

Un profundo suspiro escapó de su garganta. Debía haber tenido el peor primer día de luna de miel de la historia. Pero no podía empeorar, de modo que se dio la vuelta.

-_____ (tn)-Nicholas se acercaba a ella con un traje de lino beige, la camisa abierta en el cuello, el pelo negro echado hacia atrás-. Estaba buscándote. Ya han llegado los invitados -dijo, tomándola del brazo.

Se había equivocado, pensó ____. Las cosas podían empeorar...

Sentada a la izquierda de Nicholas, _____ miró alrededor. La cena del infierno podría llamarse aquello.

Además de Max y un chico joven, había siete parejas en total. Dieciséis alrededor de la mesa en el suntuoso comedor del yate.

Nicholas la había presentado como su esposa y habría que estar ciega para no darse cuenta de la incredulidad con la que los invitados habían aceptado la noticia. Todos les dieron la enhorabuena, por supuesto, pero las miradas de las mujeres variaban de la curiosidad a la compasión. Y una de ellas la miró de manera venenosa... Miley, naturalmente. Nicholas le había presentado a su marido, Carlo Alviano, y a su hijo de veintidós años de un primer matrimonio, Gianni.

El resto eran parejas estadounidenses, griegas, francesas... una reunión de ricos y famosos, a juzgar por los vestidos y las joyas, que debían valer una fortuna.

____  miró al joven, Gianni, sentado a su derecha. Su rostro le resultaba familiar, pero no podría decir por qué. Tenía una belleza clásica, el pelo oscuro, rizado. Quizá era modelo, por eso le sonaba su cara. Seguramente habría visto foto grafías suyas en alguna revista de moda...

- ¿Más vino? -Le ofreció el camarero y ___ asintió con la cabeza. Sabía que estaba bebiendo demasiado, pero le daba igual, pensó, mirando a Miley con mórbida fascinación. O, más bien, el minivestido rojo que apenas cubría sus voluptuosos senos.

Estaba sentada a la derecha de Nicholas y hacía lo imposible por llamar su atención, tocando su brazo, hablando de cosas del pasado que sólo ellos dos conocían...

En cuanto a su marido, Carlo, que estaba sentado a su lado, era como si no estuviera allí.

¿Por qué lo soportaba él?, se preguntó. Un hombre sofisticado de unos cincuenta años, encantador y propietario de un banco... ah, quizá ésa era la razón por la que Miley se había casado con él, pensó cínicamente.

Miley tomó otro sorbo de vino. Quizá a Carlo le daba igual mientras siguiera dándole lo que quería en la cama. Seguramente sería como Nicholas, pensó, dejando escapar una risita irónica.

-Por favor, cuéntanos la broma -dijo Miley, mirándola con un desprecio que no se molestó en disimular.

-No era nada, un pensamiento gracioso.

-Cuéntanoslo -insistió ella.

Y, por un momento, ____ sintió la tentación de decírselo. Pero, aunque había consumido demasiado alcohol, ella no tenía por costumbre perder la compostura.

-No, mejor no.

- ¿Tomamos café? -Preguntó Nicholas entonces-. Debes de estar cansada, cariño. Han sido dos días llenos de actividad. Si sigues bebiendo, te vas a quedar dormida.

-Tienes razón -dijo ella, regalándole una sonrisa falsa-. Un café estaría muy bien.

____ tuvo que hacer un esfuerzo para no salir a cubierta a respirar aire puro. O mejor, tirarse de cabeza desde el puente y llegar a nado a Montecarlo. No podía haber más de una milla y ella era una buena nadadora...

- ¡Ya sé quién eres! -Exclamó entonces, dando un golpe sobre la mesa-. Gianni, llevo toda la cena preguntándome de qué te conocía... estabas en el equipo de natación de la universidad de Roma que compitió en Holanda hace cuatro años.

-Sí, señora -sonrió el joven-. Yo la había reconocido enseguida, pero pensé que usted no se acordaba.

-Por favor, llámame ____. Te vi nadar los mil quinientos metros y luego coincidimos en la fiesta.

-Y yo te vi ganar la competición de doscientos metros. Lo hiciste de maravilla.

-Gracias. Fue uno de mis mejores momentos -rió ____.

- ¿Se conocen? -Intervino su padre-. Qué coincidencia.

-Sí, nos conocemos. ¿Lo vio ganar esa carrera?

-Fue una victoria muy apretada...

-No, lamentablemente yo estaba en Sudamérica en ese momento -suspiró Carlo. Y ____ vio que miraba a Miley de reojo.

-Bueno, ya está bien de charla sobre competiciones -los interrumpió su esposa-. Ese chico no habla de otra cosa. Qué aburrimiento.

-Pues a mí me interesa -intervino Nicholas-. No sabía que fueras campeona de natación,____.

- ¿Y por qué ibas a saberlo? -replicó ella, sin molestarse en fingir una amabilidad que no sentía-. Sólo hace unos meses que me conoces y dejé de competir hace tiempo.

De repente, empezaba a dolerle la cabeza. Saber que lo único que podía esperar a partir de aquel momento eran más cenas como aquélla la ponía enferma.

De modo que, apartando la silla, se levantó.

-En fin, estoy encantada de haberlos conocido, pero me temo que debo irme a dormir -se disculpó-. No, por favor, Nicholas, tú sigue entreteniendo a tus invitados -añadió cuando él iba a levantarse.

-Te acompaño al camarote, querida. Si necesitáis algo, llamad al camarero. Yo vuelvo enseguida.

-Campeona de natación, qué impresionante -dijo Nicholas mientras abría la puerta del camarote-. Estás llena de sorpresas, ____. Pero si hay alguna más, te agradecería que me la contases a mí primero. No me gusta que me hagas quedar mal delante de mis invitados mientras coqueteas con otro hombre.

- ¿Yo te he hecho quedar mal? -repitió ella-. Y eso lo dice un hombre que invita a su amante en su luna de miel...

-Miley no es...

-Por favor, es evidente que te has acostado con ella. No te molestes en negarlo.

-Me acosté con ella una vez, hace diez años -suspiró Nicholas-. Carlo es un viejo amigo mío, yo los presenté y fui el padrino de su boda. Miley es una amiga, nada más.

-No hace falta que me des explicaciones, no las necesito -replicó ____-. Aunque me sorprende que ese hombre tan agradable sea amigo tuyo cuando tú eres la persona más arrogante y cruel que he tenido la desgracia de conocer. Y ahora vuelve con tus invitados, a mí me duele la cabeza y me voy a la cama. Sola.

Nicholas tuvo que hacer un esfuerzo para controlar el deseo de besarla para hacerla callar.

-Sola no -dijo, tomando su brazo.

Emily intentó soltarse, pero él no la dejó.

-Eres mi mujer y vas a compartir mi cama... eso no es negociable.

En sus ojos azules vio la rabia, el dolor que intentaba esconder y... ¿miedo? ¿Había miedo en sus ojos?

Atónito, soltó su brazo. Él tenía éxito en todo lo que hacía; las mujeres lo miraban con admiración, con deseo, con adoración incluso. Pero nunca lo habían mirado con miedo. ¿Cómo demonios había conseguido asustar a su esposa?

-Pareces agotada. Voy a buscar unos analgésicos para que puedas dormir.

 

____  suspiró cuando una mano grande empezó a acariciar sus pechos. Apoyándose en un duro cuerpo masculino, echó la cabeza hacia atrás para dejar que besara su garganta, una cálida lengua rozaba el pulso que latía allí. Intentó abrir los ojos, pero decidió dejarse llevar por el placer que le proporcionaban las caricias de unos dedos largos y expertos... estaba perdida en un sueño erótico, su corazón latía cada vez a más velocidad. La boca masculina sobre la suya, unas piernas musculosas abriendo las suyas...

____ abrió los ojos de golpe. No era un sueño... era Nicholas encima de ella, la luz del sol dándole a su pelo negro un brillo casi azulado, sus ojos mirando en su alma, prometiéndole el paraíso. Y era demasiado tarde para resistirse a él. No quería resistirse a él. Lo deseaba, ardía por él. Sintió la aterciopelada punta de su miembro y levantó la pelvis para recibirlo.

- ¿Me deseas? -musitó Nicholas.

-Sí, oh, sí...

Él metió las manos bajo sus nalgas para levantarla y, con una poderosa embestida, la llenó, entrando y saliendo una y otra vez, cada más con más fuerza, más deprisa, hasta que el cuerpo de ____, como por decisión propia, empezó a seguir su ritmo. Llegó al clímax en segundos, los espasmos la obligaban a clavar los dedos en su espalda, y Nicholas terminó poco después. Su poderoso cuerpo se convulsionó de placer.

Más tarde, cuando los temblores habían desaparecido, ___  sintió una ola de vergüenza por su fácil capitulación. Abrió los ojos e intentó apartarlo, pero Nicholas sujetó sus dos manos con una sola; con la otra, apartó el pelo de su frente.

- ¿Estás bien?

-Tan bien como puedo estar mientras tenga que seguir contigo.

- Tuvimos una pelea ayer, pero eso ya es pasado. Las dos personas por las que discutimos están muertas ahora... ésa es la realidad. Nosotros tenernos que seguir adelante.

-La realidad es que quiero irme de aquí -replicó ella.

-El problema es que no quieres admitir que deseas a un hombre de carne y hueso como yo -dijo Nicholas, inclinando la cabeza para aplastar sus labios con un beso-. No puedes enfrentarte con la realidad, ésa es la cuestión. Quieres amor romántico, un cuento de hadas, cuando cualquiera con un poco de sentido común sabe que ese amor que imaginas no existe. La química sexual es lo que atrae a una pareja. Se casan y después de un año esa química ha desaparecido, pero normalmente hay un hijo para cimentar la unión. Para un hombre, es un instinto natural proteger a la madre de su hijo y, en la mayoría de los casos, una obligación moral que asegura que dure el matrimonio...

- ¿De verdad crees lo que estás diciendo?

-Sí -Nicholas se incorporó, estirándose como un enorme felino-. Aunque ahora que te miro, no creo que vaya a cansarme nunca de desearte.

____ se cubrió con la sábana, furiosa.

-Eres imposible.

-Nada es imposible si lo intentas de verdad. En eso consiste el matrimonio, en tener expectativas realistas.

Estaba completamente seguro de sí mismo, su viril y poderoso cuerpo totalmente desnudo, y ____ se derretía con mirarlo. En ese momento, se dio cuenta de que seguía enamorada de él... y eso la entristeció y enfureció al mismo tiempo.

- ¿Y tú eres un experto? No me hagas reír.

-Podemos ser civilizados el uno con el otro. El sexo es estupendo y podríamos llevarnos bien. O puedes seguir haciendo que esto sea un campo de batalla... depende de ti -suspiró Nicholas-. Necesito una ducha. Puedes ducharte conmigo o no, pero toma una decisión antes de que salga.

Sólo había una respuesta y ____ lo sabía.

Ser civilizados y acostarse juntos... ésa era su idea de un matrimonio perfecto. Según él, no había querido contarle lo de su padre, pero ella lo había sacado de quicio. Qué excusa tan patética. Muy bien, quizá podría convencerlo de que se equivocaba respecto a su padre.

No ahora, con el barco lleno de invitados, pero sí cuando estuvieran solos.

_____ había dicho que haría lo que fuese para retenerla... quizá aún había alguna esperanza para su matrimonio. Incluso era posible que le importase más de lo que quería dar a entender.

Pero la cuestión era que, aunque demostrase que su padre no había tenido nada que ver con su hermana, no podía olvidar que ésa era la única razón por la que se había casado con ella.

Nicholas salió del cuarto de baño y ____ se sentó en la cama, tirando de la sábana para taparse.

- ¿Qué has decidido? -Le preguntó, tirando la toalla y ofreciéndole una panorámica de su bronceado cuerpo-. Te he hecho una pregunta, Emily.

- ¿Qué? -Estaba tan hipnotizada por la visión de su cuerpo desnudo que no había oído la pregunta-. Ah, sí...

-Muy bien. Vístete. Le he pedido al camarero que te baje el desayuno y así podrás charlar con él un rato. El sabe cómo funcionan estos fines de semana. Son muy informales, pero si hay algo que quieras cambiar, sólo tienes que decírselo.

¿Quién había dicho que la fascinación era la falta de pensamiento, la negación de cualquier función cerebral? Ella estaba tan hipnotizada mirando a Nicholas que no podía pensar racionalmente.

-Te veo en la piscina después. Los viernes, la gente suele tomar el sol antes de comer y luego vamos a tierra, los hombres para echar un vistazo a los coches de Fórmula 1, las mujeres para ir de compras. Luego nos encontramos para cenar y después vamos al club Caves du Roy, en Saint Tropez, el lugar favorito de nuestros invitados.

-Muy bien -murmuró ____, desinteresada. Nicholas se acercó a la cama y le ofreció una tarjeta de crédito.

-Llévate esto... te hará falta.

Ella tomó la tarjeta; el nombre de ____ Jonas estaba impreso en ella.

- ¿Cómo has conseguido esto tan pronto?

-Pedí que me la enviaran el día que nos casamos, como tu pasaporte -contestó él, poniéndose un pantalón.

-Ah, veo que lo tienes todo bien pensado -lo había dicho con frialdad pero por dentro sentía una mezcla de emociones... del odio al amor y sí, al deseo-. Gracias, pero no necesito tu dinero. Tengo el mío propio.

-No lo tendrás durante mucho tiempo si insistes en pelearte conmigo -le advirtió Nicholas-. Déjalo ya, _____. Eres mi mujer, actúa como tal. Te espero en cubierta en una hora para atender a los invitados.

El recordatorio de que Ingeniería Fairfax dependía de él se llevó todo su desafío.

-Muy bien.

____ lo vio salir del camarote. Era un hombre despiadado y no debía olvidarlo. Pero si pensaba que ella iba a ser una esposa complaciente, estaba más que equivocado.

El número de mujeres hermosas que había cerca de los boxes fue una sorpresa para ____. No sabía que hubiera tantas chicas aficionadas a la Fórmula 1.

-No son las carreras lo que les interesa, sino los pilotos -le explicó Max, con una sonrisa en los labios-. Todos son millonarios, ésa es la atracción. Aquí se mueve mucho dinero.

-Ah, ya.

Personalmente, le desagradó el circuito. El estruendo de los coches era insoportable, olía a aceite, a gasolina...

- ¿Qué te parece? -le preguntó Nicholas, acercándose.

-Es un sitio lleno de grasa, de hombres, de ruido, apesta a gasolina y está cargado de testosterona, así que creo que voy a volver al yate.

Él hizo una mueca.

- Tienes razón, seguramente no es sitio para una señora. Max te llevará.

De vuelta en el yate, _____ dejó escapar un suspiro de alivio al comprobar que los invitados se habían quedado en tierra.

-Voy a ponerme el bañador y a nadar un rato -le dijo a Max.

El día anterior había hecho el papel de perfecta anfitriona tanto en el yate como después, en el club de Saint Tropez, lleno de gente famosa. ____  había reconocido a una estrella de cine estadounidense y a un cantante inglés famosísimo mientras bebía champán y sonreía hasta que le dolía la cara... odiando cada segundo.

Se había jurado a sí misma no responder a las caricias de Nicholas esa noche pero cuando se metió en la cama, desnudo, y había empezado a acariciarla apasionadamente, un gemido había escapado de su garganta.

-Ríndete, _____ -había dicho él-. Tú sabes que lo deseas.

Tenía razón. Le daba vergüenza reconocerlo, pero tenía razón.

Ahora, con Nicholas en tierra, se sentía no exactamente relajada, pero sí tranquila por primera vez en dos días. Después de ponerse un diminuto bikini negro, cortesía de Helen, se dirigió a la piscina. Estaba poniéndose crema solar en las piernas y preguntándose cómo iba a ponérsela en la espalda cuando apareció Gianni.

 

Nicholas bajó de un salto del helicóptero para llegar a cubierta. Se sentía genial, animado... había disfrutado de su pasión por las carreras de coches durante todo el día observando entrenar a los pilotos y el equipo al que patrocinaba saldría en los primeros puestos de la parrilla. Nicholas flexionó los hombros... y pronto su otra pasión también sería saciada con ____.

Bajó al camarote pensando que la encontraría allí, pero no estaba. Unos minutos después, en pantalón corto y camiseta, volvió a subir a cubierta. Carlo estaba apoyado en la barandilla, con Tim Harding y Max a su lado, pero no veía a ____ por ninguna parte.

- ¿Han visto a mi mujer?

Max señaló un yate a unos trescientos metros del suyo.

-Está allí, con Gianni. Por lo visto es de unos amigos del chico y han decidido llegar hasta el barco echando una carrera.

La sensación de bienestar desapareció de inmediato. Nicholas sintió como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago. Su primer impulso fue lanzarse de cabeza al agua para ir a buscarla, pero se dio cuenta de que era absurdo.

- ¿Has dejado que mi mujer fuese nadando en mar abierto? -le espetó a Max, furioso-. ¿Estás loco? Se supone que eres un guardaespaldas.

-Lo siento, jefe, no he podido evitarlo. Estaban tirándose de cabeza cuando subí a cubierta. Pero no te preocupes, ____ es muy buena nadadora. De hecho, ninguno de nosotros ha podido decidir quién de los dos ha ganado.

-Por eso estábamos esperando que volvieran -intervino Carlo-. Hemos hecho una apuesta.

Nicholas no podía creer lo que estaba oyendo.

-Olvidaos de la maldita apuesta. Nadie va a volver nadando. Vayan a ir a buscarlos en la lancha...

Carlo levantó unos prismáticos.

-Demasiado tarde.

Nicholas giró la cabeza a tiempo para ver dos figuras lanzándose al agua.

Podía sufrir un calambre, un tirón... podía marearse. Sin saber qué hacer, por primera vez en su vida, tuvo que contentarse con observar la carrera desde cubierta. Y tuvo que admitir que ____ nadaba como una experta. Se deslizaba sobre el agua como un pez, sus largos brazos hundiéndose a gran velocidad. La observó hasta que llegaron a la escalerilla y comprobó que ella era la primera en tocarla.

- ¡He ganado! -gritó, sujetándose a la escalerilla con una mano y apartándose el pelo de la cara con la otra.

Gianni llegó a su lado entonces y la tomó por la cintura.

-Entonces estamos igualados.

Sin aliento y riéndose, los dos subieron a cubierta.

Nicholas se quedó transfigurado. ____, con un bikini negro diminuto, parecía radiante, feliz. Como no la había visto desde que discutieron. Los celos se lo comían por dentro y tuvo que luchar contra la tentación de tirar a Gianni al agua.

-Era al mejor de tres -estaba diciendo el joven-. Mañana volveremos a echar otra carrera.

-Muy bien, de acuerdo.

Nicholas alargó la mano para agarrar a ___, pero Carlo sujetó su brazo.

-Ahora sabes lo que se siente, amigo mío -le dijo en voz baja.

- ¿Qué quieres decir?

-Tú sabes que Emily y mi hijo son sólo amigos, como yo sé que Miley y tú lo sois también. Pero cuando uno ama a una mujer no es fácil aceptar sus amistades masculinas. ¿Quieres un consejo? No hagas una montaña de un grano de arena.

Las palabras de Carlo le hicieron pensar. El no amaba a ____, pero sabía que su amigo se creía enamorado de Miley. Y nunca se le había ocurrido pensar que su amistad pudiese hacerle daño.

Pero Carlo era Carlo y ___ no iba a pasarlo bien con nadie que no fuera él.

-No habrá carrera mañana. Y tú, Gianni, no quiero que animes a mi mujer para que arriesgue su vida.

-Por favor, no seas aguafiestas -replicó ella-. Tú tienes tus coches de carreras, yo prefiero algo más natural.

- ¿Has olvidado que mañana iremos todos al circuito de Fórmula 1? Y Gianni se marcha el lunes, así que no habrá carrera.

-Oh, sí, claro -____ se volvió-. Perdona, pero tengo que darme una ducha y arreglarme para la fiesta.

Y Nicholas tuvo que dejarla ir.

Lucecitas de colores colgaban desde la proa a la popa del yate. La cena era un bufé, ya que tenían más de cuarenta invitados. Aparentemente, otra tradición de su marido. ____ miró hacia donde estaba rodeado de mujeres. Llevaba una camisa blanca abierta en el cuello y pantalones oscuros y estaba, como siempre, increíblemente atractivo.

Nicholas siempre sería el centro de atención, el macho dominante en cualquier grupo. ¿Y por qué no? Mónaco era el patio de juegos de los ricos y famosos.

-Hola, ____ -la saludó Gianni-. Estás fabulosa con ese vestido.

-Gracias.

- ¿Sabes una cosa? Yo creo que no tienes nada que ver con esta gente. ¿Qué te parece si vamos al yate de mi amigo?

Pero antes de que ella pudiera responder, Carlo apareció a su lado.

-Maldita Miley. Esa mujer podría comprar todo Montecarlo. Ha llegado hace diez minutos... el helicóptero tuvo que ir a buscarla y ha dicho que no tardaría nada en cambiarse -el hombre suspiró, tomando una copa de champán de la bandeja de un camarero-. Lo creeré cuando lo vea.

-Aquí viene, papá -dijo Gianni.

____ se quedó boquiabierta. La mujer llevaba un vestido blanco tan escotado que casi podían verse sus pezones... aunque el escote daba igual porque la tela era prácticamente transparente. Y estaba claro que debajo sólo llevaba un tanga.

Luego miró a Gianni y al ver que apartaba la mirada, avergonzado, sintió pena por él.

- ¿Un vestido nuevo? -preguntó Carlo.

Se le salían los ojos de las órbitas y ____ tuvo que disimular una sonrisa. La palabra «escandaloso» no describía adecuadamente aquel trapo.

-No, cariño. Dijiste que me diera prisa, así que me puse lo primero que encontré en el armario -contestó ella.

-Ah, claro, y lo primero que encontró fue un paño de la cocina -dijo _____ en voz baja mientras la pareja se alejaba.

Gianni soltó una carcajada.

-Desde luego -asintió, pasándole un brazo por los hombros-. No creo que haya un vestido tan pequeño en ninguna boutique... por escandalosa que sea.

Nicholas dejó a un banquero con la palabra en la boca y giró la cabeza al oír la risa de ____. Con la cabeza echada hacia atrás, revelando la larga línea de su cuello, el pelo rubio cayendo por su espalda como una cortina de oro, reía alegremente con Gianni. El vestido rojo que llevaba, con escote palabra de honor, le quedaba de maravilla. Estaba guapísima, provocativa... tanto que un par de zancadas llegó a su lado.

-Me parece muy bien que disfrutes de la fiesta, Gianni, pero no con mi mujer -dijo, apartando el brazo del joven.

La risa de _____ se cortó en seco y el chico dio un paso atrás, azorado.

-Discúlpeme...

-He dicho que fueras amable con los invitados -dijo Nicholas luego-. No que coqueteases con ellos. ¿De qué te estabas riendo?

Estaba celoso y ésa no era una emoción que hubiera sufrido antes.

-Tendrías que haber estado aquí para entender la broma -contestó ____-. Pero no te preocupes, seguiré siendo la perfecta anfitriona -añadió luego con una sonrisa que no llegaba hasta sus ojos.

Nicholas la mantuvo a su lado durante el resto de la fiesta y, más tarde, en la cama, usó toda su experiencia para conseguir las respuestas que quería de su delicioso cuerpo. Sólo cuando ____ cerró los ojos, agotada y saciada entre sus brazos, se sintió satisfecho.

Era suya... tenía exactamente lo que quería. Nicholas arrugó el ceño, indeciso. Entonces, ¿qué era aquello que no lo dejaba dormir? No podía ser su conciencia. No, era otra cosa. Lo descubriría tarde o temprano, se dijo a sí mismo antes de que el sueño lo venciera.

Al día siguiente, ____ estaba frente al espejo de cuerpo entero del camarote, con el único vestido largo que había llevado en la maleta. Azul, con filigrana de plata, el cuello halter mostraba sus hombros y su espalda desnuda hasta la cintura, el resto se ajustaba a su cuerpo como una segunda piel. Una abertura a un lado le permitía caminar.

Cuando compró el vestido lo había hecho teniendo en mente su luna de miel. Sólo para Nicholas. Porque estaba enamorada de él. Y, a pesar de la discusión, aún había tenido la remota esperanza de convencerlo de que estaba equivocado sobre su padre. Y de que, en el fondo, sentía algo por ella. Pero ya no. Una vez que la confianza era destruida no había vuelta atrás.

____ ya no se hacía ilusiones con respecto a su arrogante marido. La noche anterior él la había llevado hasta los límites del placer y más allá. Era un magnífico amante, sí.

Y aquel día su opinión, relativamente inexperta, se había visto confirmada.

Habían ido a casa de un amigo de Nicholas para ver la carrera. Sentados en una terraza sobre el circuito, con sus invitados y otros amigos, Nicholas le había preguntado si le importaba que bajara a la calle y ella, naturalmente, había dicho que no.

Aburrida de ver pasar coches a toda velocidad, ____ tomó un par de copas de champán y luego entró en el salón para estirar las piernas. Estaba detrás de una columna, admirando una escultura, cuando oyó el repiqueteo de unos tacones sobre el suelo de mármol y a alguien mencionando su nombre.

-____ Jonas cuenta con toda mi simpatía. Nicholas es increíblemente rico y estupendo en la cama, algo que yo sé por experiencia personal. Pero, la verdad, no creo que sea buen marido. Traerla a Mónaco durante su luna de miel, con doce invitados en el barco... Por supuesto, no le había dicho a nadie que se había casado. Pobre chica, no sabe dónde se ha metido. Parece una buena persona. Seguro que no sabe que Nicholas se ha acostado con al menos dos de sus invitadas... probablemente más.

____ reconoció la voz. Era Sally, la mujer de Tim Harding. Y así su humillación fue completa. Sabía lo de Miley, pero descubrir que otra de sus ex amantes estaba a bordo del yate fue doloroso.

Que un hombre pudiera ser tan insensible, tan cruel...

Había aceptado, más o menos, su versión de por qué Carlo y Miley eran sus invitados, pero ya no. La última revelación era la gota que derramó el vaso.

En ese momento, algo por fin murió dentro de ella.

 

Dias de Ira, Noches de Pasion ~ Capitulo Cuatro y Cinco

Dias de Ira, Noches de Pasion

Capítulo Cuatro

___  nunca había imaginado que existiera tal éxtasis y, mientras las olas de placer se retiraban y recuperaba el aliento, una sonrisa iluminaba su rostro. Le gustaba sentir el peso de Nicholas sobre su cuerpo, los fuertes latidos de su corazón sobre el suyo.

-Peso demasiado...

-No, está bien.

____ intentó sujetarlo, pero él se levantó para ir al cuarto de baño y volvió unos segundos después, su alta figura cubierta de sudor.

-Vuelve a la cama.

Nicholas obedeció, apoyándose en un codo para mirarla, y ___ levantó una mano para apartar el pelo de su frente.

-Yo no sabía que pudiera ser tan... -no encontraba palabras-. Te quiero.

Era tan magnífico, tan perfecto, tan increíble.

- ¿Por qué no me habías dicho que eras virgen?

- ¿Eso importa? Ahora estamos casados.

-Pero estuviste prometida hace algún tiempo, ¿no?

____ lo miró, sorprendida. Ella no se lo había contado...

- ¿Cómo lo sabes?

-Debió contármelo alguien -contestó él, evasivo-. Pero eso da igual. Deberías habérmelo dicho tú.

- ¿Por qué? ¿Te habrías negado a hacer el amor conmigo de haberlo sabido? -bromeó Emily, pasando un dedo por su torso.

-Sí... no... pero habría tenido más cuidado.

-Bueno, tendrás cuidado la próxima vez -sonrió ella, acariciando su espalda.

Riendo, Nicholas la tumbó sobre la cama.

-Para ser tan inocente, tengo la impresión de que vas a aprender muy rápido.

-Eso espero -murmuró ____, tomando su cara entre las manos-. ¿Cuándo empieza la segunda clase?

La sensual sonrisa masculina hizo que se estremeciese de nuevo.

-Creo que he despertado a una tigresa dormida. Pero lo primero que debes saber es que el macho tarda más tiempo en recuperarse que la hembra. Aunque, con un poco de aliento, el tiempo de espera puede ser reducido...

- ¿Así? -sonrió ella, inclinando la cabeza para besar sus labios, su garganta y, por fin, una de sus tetillas.

No se cansaba de tocarlo, de besarlo. Pasó luego una mano por su firme torso, los dedos siguiendo la línea de vello oscuro hasta su ombligo y más abajo, para explorar su masculinidad... y pronto la espera había terminado.

El tiempo no existía mientras exploraban el ansia, la profundidad y la exquisita ternura de su amor. Se bañaron y volvieron a hacer el amor, durmieron y volvieron a hacer el amor...

Cuando abrió los ojos, Nicholas estaba de pie al lado de la cama, con una taza de café en la mano. Medio dormida, ___ sonrió.

-Estás despierto. ¿Qué hora es?

-La una -contestó él, dejando la tasa sobre la mesilla para darle un beso.

- ¿La una de la mañana? Vuelve a la cama...

-La una de la tarde.

- ¡No! -Exclamó ____-. Tengo que levantarme.

Iba a hacerlo, pero se dio cuenta de que estaba desnuda y, riendo, se cubrió con el edredón.

Nicholas hizo una mueca. Estaba tan bonita, el pelo rubio sobre la almohada, los labios hinchados por sus besos...

Él se había acostado con algunas de las mujeres más bellas del mundo, pero ninguna podía compararse con ___ Fairfax. Ella era la perfección hecha mujer. Y sabía que la pasión que habían compartido esa noche quedaría grabada para siempre en su memoria. Era virgen y debería haberse controlado un poco más. Lo había intentado, pero...

Después de la segunda vez, se dejó llevar. ____ era, como había imaginado, una mujer apasionada. Se encendía en cuanto la tocaba y eso le encendía a él.

Y lo más asombroso era que, en un momento, había aprendido qué botones pulsar para hacer que también el perdiese la cabeza. Era una mujer de gran sensualidad...

Lo único que no había esperado era que fuese virgen. El hombre con el que había estado prometida debía ser un eunuco o un santo.

Le parecía increíble ser su primer amante porque él nunca se había acostado con una virgen. La inocencia no lo había atraído nunca; prefería a las mujeres experimentadas y, sin embargo, estaba asombrado por aquella experiencia erótica. Si era sincero, debía admitir que sentía cierta masculina satisfacción, cierto orgullo de que ____ se hubiera entregado sólo a él.

Él no creía en el amor, pero había algo increíblemente seductor en que su mujer creyera en ese sentimiento. Había pensado revelarle la verdadera razón de su matrimonio después de acostarse con ella, pero ya había descartado la idea en el avión. Y ahora, después de descubrir lo inocente que era, tendría que ser tonto para desilusionarla. Él no era tonto y daba las gracias al cielo por haber mantenido la boca cerrada.

Se ponía duro sólo con mirarla y tenía que luchar contra la tentación de volver a meterse en la cama con ella, cautivado por cada uno de sus gestos, cada una de sus sonrisas.

- Tómate el café, anda. Te espero en el salón cuando te hayas vestido. Después de comer te enseñaré el barco y te presentaré a la tripulación.

Nicholas se dio la vuelta y salió del camarote porque si se quedaba... si se quedaba no respondía de sí mismo.

Después de comer, Nicholas pasó tres horas enseñándole el barco y presentándole al capitán y al resto de la tripulación. El segundo de a bordo y el chef, le explicó, se encargaban del catering y de los asuntos domésticos. ____ encantó a todos con su simpatía y su interés por la mecánica del yate. Sorprendentemente, parecía saber mucho sobre barcos.

Pero, aunque agradecía su interés, media hora después Nicholas quería volver a llevársela a la cama. No podía dejar de mirar sus fantásticas piernas... y no se le escapaba que el resto de la tripulación estaba haciendo lo mismo.

- ¿Qué te parece? -le preguntó, tomándola por la cintura.

-Estupendo. Un juguete carísimo -contestó ella, mirándolo con los ojos tan llenos de amor que, inexplicablemente, se le encogió el corazón-. He estado en cruceros más pequeños que este barco. No me sorprende que estemos anclados en alta mar. No creo que haya sitio suficiente en todo el puerto de Montecarlo -rió ____-. La verdad, sabía que eras rico, pero no sabía cuánto. Un yate con helipuerto, piscina... me encanta.

- ¿De verdad?

-Claro. Pero lo que me gustaría saber es dónde vamos y cuándo nos vamos. Le he preguntado al capitán, pero él tampoco parecía saberlo. ¿Nuestra luna de miel es un misterio?

Nicholas frunció el ceño. Su decisión de presenciar el Gran Premio de Mónaco, la prueba de Fórmula 1, mientras estaba de luna de miel ya no parecía tan conveniente. ___ seguramente esperaba que la llevase a algún sitio romántico. Y él había decidido hacer lo que hacía todos los años, esperando que se aviniese a sus planes sin protestar.

Él nunca había tenido en cuenta lo sentimientos de una mujer. Todas las que había conocido en el pasado se habían contentado con hacer exactamente lo que él quería... ¿y por qué no? Era un hombre muy rico y un amante generoso... mientras durase la relación. Siempre había dejado claro desde el principio que no tenía intención de casarse, lo único que quería era sexo. No le interesaban los romances y no iban a empezar a interesarle ahora sólo porque estuviera casado.

Casado con la hija del hombre que destrozó a su hermana, se recordó a sí mismo. Había estado a punto de olvidar eso.

-No hay ningún misterio. Vengo aquí todos los años en mayo para ver el Gran Premio de Mónaco. Como patrocinador de uno de los equipos, normalmente veo la carrera desde uno de los boxes y luego acudo a la fiesta que se organiza después.

-Ah, ya veo -los ojos azules de ___ se oscurecieron y Nicholas se dio cuenta de que, en realidad, no lo entendía-. No sabía que fueras un entusiasta de la Fórmula 1, aunque debería haberlo imaginado. Otro juguete caro, ¿no? Bueno, será una nueva experiencia -añadió, sonriendo-. Al menos te tendré sólo para mí hasta el domingo.

Que fuese tan razonable le enfadó. Eso y la ya familiar sensación de culpabilidad que lo asaltaba porque no le había contado la verdad.

___  era su mujer. Una mujer extraordinaria, guapísima, encantadora, pero él no cambiaba de planes por nadie y no iba a hacerlo por ella. Tenía su vida organizada exactamente como le gustaba y, aunque ___ trabajaba, su trabajo era flexible y pronto se acomodaría a sus necesidades.

-No exactamente... -empezó a decir-. No uso el yate sólo para descansar. A veces lo alquilo a otras personas. De no ser así, no daría beneficios. Además, hasta ahora era soltero y... en fin, es una tradición invitar a algunos conocidos de cuya hospitalidad he disfrutado en el pasado durante el fin de semana del gran premio. Y normalmente se quedan hasta el lunes.

____ vio un brillo de inseguridad en sus ojos oscuros, seguramente algo nuevo para él, y tuvo que sonreír. Nicholas lo tenía todo: dinero, poder y estaba acostumbrado a hacer lo que quería sin pensar en nadie más. Las mujeres lo habían complacido durante toda su vida, si había que creer los rumores, pero evidentemente tenía mucho que aprender sobre el matrimonio... los dos tenían que aprender.

-A ver si lo entiendo... ¿has invitado a un montón de gente a ver el Gran Premio de Mónaco durante nuestra luna de miel? ¿Es eso?

-Sí -Nicholas se encogió de hombros.

-Una luna de miel completamente diferente a las demás -____ puso una mano sobre su pecho-. Pero, en fin, yo soy una chica tradicional y si esto es una tradición para ti... ¿por qué no? En realidad, estaría bien conocer a tus amigos. Por el momento sólo he conocido gente con la que te relacionas profesionalmente... y a Max, claro. ¿Dónde está, por cierto?

-Está en el puerto -contestó Nicholas, sin mirarla a los ojos-. Lo invitados llegarán esta tarde.

Evidentemente estaba avergonzado, pensó ella.

Y, aunque no le volvía loca la idea de pasar el primer fin de semana de su luna de miel con extraños, tuvo que sonreír.

-No te pongas tan serio, tonto. No pasa nada. Sólo hace un par de meses que nos conocernos, pero tenernos toda una vida por delante para entendernos -Emily se puso de puntillas para besarlo-. Mi madre me contó que mi padre y ella se enamoraron a primera vista y se casaron unos meses después. Y tardaron algún tiempo en acostumbrarse el uno al otro... sobre todo porque ninguno de los dos tenía experiencia. Al menos yo he empezado con un gran amante... aunque seas un poquito torpe organizando lunas de miel.

Nicholas apretó los dientes cuando mencionó a su padre.

-Torpe -repitió, sin dejar de mirarla.

Con los pantalones cortos y el pelo sujeto en una coleta parecía tener diecisiete años, su juvenil apariencia incrementó esa sensación de culpabilidad que tanto le molestaba.

- ¿Me llamas torpe a mí? No irás a decirme que crees esas tonterías, ¿verdad? Puede que tu madre fuera virgen cuando se casó, pero desde luego tu padre no lo era. Te lo aseguro, yo lo sé bien -dijo entonces.

La sonrisa de ____ desapareció.

- ¿Tu conocías a mi padre?

-No, no lo conocí nunca. Pero no me hizo falta conocerlo para saber que era un mujeriego.

-Si no conociste a mi padre, no entiendo cómo puedes decir eso -replicó ella, herida-. Además, sé que mi madre no mentía nunca. Tú no eres infalible y, en este caso, estás equivocado.

Nicholas vio el desafío en sus ojos azules. Le sorprendía que se atreviera a discutir con él. Poca gente lo hacía y, desde luego, nadie dudaba de su palabra.

-Tu madre debía ser tan ingenua como tú si ignoraba que Charles Fairfax era un mujeriego asqueroso y un esnob -replicó, tan furioso que no era capaz de medir sus palabras-. Seguramente sólo se casó con ella porque su padre tenía un título nobiliario...

Sin pensarlo dos veces, ____ levantó la mano para abofetearlo, pero él la sujetó.

-Intentas abofetearme porque te estoy diciendo unas cuantas verdades sobre tu familia.

-Al menos yo tengo una familia -contestó ella.

Y se sintió inmediatamente disgustada consigo misma por caer tan bajo.

Nicholas la soltó, dando un paso atrás.

- ¿Y sabes por qué no la tengo, ____? Porque tu padre era un libertino de la peor especie.

- ¿Cómo te atreves...? No lo conocías siquiera y pareces odiarlo.

-Odiarlo es poco. Le desprecio y tengo todo el derecho a hacerlo.

___  sacudió la cabeza, sin entender. ¿Cómo podía decir esas cosas de su padre? ¿Cómo podía ser tan increíblemente cruel?

-Una vez tuve una hermana, Suki -siguió Nicholas-. Tenía dieciocho años, era prácticamente una niña cuando conoció a Charles Fairfax. Él la sedujo y la dejó embarazada. Cinco meses después, cuando supo que Fairfax iba a casarse con tu madre, se suicidó. Evidentemente, tu padre salía con las dos al mismo tiempo.

____ se puso pálida. Aunque no sabía nada sobre esa chica, Nicholas parecía absolutamente convencido de lo que decía. Pero ella no quería creerlo, no podía creerlo.

-Eso no puede ser verdad. Mi padre nunca habría traicionado a mi madre.

-Es verdad. Las mujeres que se engañan a sí mismas creyéndose enamoradas son un peligro para ellas mismas y para los demás. Mi madre nunca se recuperó de la muerte de mi hermana y yo no supe la verdad hasta años después. Cuando tenía once años me dijeron que había muerto en un accidente. Sólo tras la muerte de mi madre descubrí la verdad.

____ lo miró, horrorizada. Parecía totalmente convencido.

- ¿Cuándo murió tu madre?

-En el mes de diciembre.

Seis meses antes. El dolor por la muerte de su madre y conocer la verdad sobre la muerte de su hermana debían haberlo destrozado. Entonces pensó algo mucho más turbador. Poco después de la muerte de su madre, Nicholas había conocido a su hermano y su tío, se había interesado por la familia Fairfax y por ella. Una coincidencia... o algo mucho peor.

____  miró su atractivo rostro, la fuerte columna de su garganta, sus masculinos antebrazos... y se le encogió el corazón cuando vívidas imágenes de su cuerpo desnudo aparecieron en su mente. El cuerpo que había amado la noche anterior. Nicholas, el hombre del que estaba enamorada. El hombre que debería amarla...

Capítulo 5

Nicholas había puesto su mundo pies arriba y ____  ya no estaba segura de nada. No podía mirarlo siquiera.

Agitada, dejó que su mirada resbalase por el puerto del famoso principado. El mar era tan brillante como un espejo, los edificios parecían de postal y el sol brillaba sobre su cabeza, pero no sentía calor alguno. El día anterior había sido una novia enamorada y ahora...

Intentaba recordar el día que se conocieron, sus citas, las cosas que Nicholas le había contado, su proposición de matrimonio. Y se dio cuenta de que Nicholas nunca había dicho que la amaba.

Ni siquiera en los momentos de pasión había dejado que esas palabras escaparan de sus labios.

___  tembló al sentir que unos dedos helados apretaban su corazón. De repente, su vertiginoso noviazgo y la más vertiginosa boda empezaban a derrumbarse ante sus ojos.

- ¿Por qué te casaste conmigo, Nicholas? -preguntó, mirando sus duras facciones.

-Decidí que era el momento de tener una esposa y un heredero. Te elegí a ti porque eres una mujer preciosa y sensual que convenía a mis intereses -Nicholas tomó su mano-. Y estaba en lo cierto.

____ apartó la mano de golpe, horrorizada por tan cínica afirmación y sabiendo instintivamente que había más.

-Puede que yo sea torpe, pero no soy tonta. Te pusiste en contacto con mi familia tras la muerte de tu madre y yo no creo en las coincidencias, así que dime la verdad. Es evidente que no te has casado conmigo por amor.

-Como quieras -Nicholas se encogió de hombros-. Ahora eres mi mujer, ____ Jonas, el apellido que tu padre se negó a asociar con el suyo, tan aristocrático. Satisface mi sentido de la justicia saber que llevarás mi apellido para siempre.

El brillo de triunfo que había en sus ojos oscuros chocó con sus dolidos ojos azules.

-En cuanto al amor, yo no creo en él. Aunque las mujeres parecen necesitarlo desesperadamente. Lo que hubo entre nosotros anoche, lo que seguirá habiendo, es química sexual, no amor.

Los ojos de ____  se llenaron de lágrimas, pero parpadeó furiosamente para controlarlas. De modo que así era como una se sentía cuando recibía un golpe mortal, pensó. Todos sus sueños y esperanzas destrozados en un minuto. Durante unos meses, Nicholas había sido el hombre de sus sueños. La noche anterior se había convertido en su mujer y había sido la experiencia más asombrosa de su vida.

Pero no había sido amor. Él mismo lo admitía descaradamente.

Para Nicholas acostarse con ella era una especie de retribución, de venganza. No amor, nunca amor...

¿Cómo podía haber sido tan ciega? Desde el primer día supo que era un hombre peligroso y había evitado salir con él... debería haber confiado en su instinto, pensó.

___  tuvo que llevarse una mano al estómago, asqueada al tener que aceptar que el hombre al que había creído amar no existía en absoluto.

-Necesito ir al baño.

-Espera -Nicholas la tomó del brazo-. Esto no cambia nada, ____.

-Esto lo cambia todo para mí -replicó ella-. Suéltame. Tengo que ir al baño.

-Sí, claro.

Nicholas se preguntó por qué demonios le había contado la verdad sobre su padre cuando unos minutos antes estaba dándole las gracias al cielo por haber mantenido la boca cerrada.

Pero desde que la vio caminando por el pasillo de la iglesia no había sido él mismo. La noche anterior había perdido el control en la cama, por primera vez en su vida, y ahora había perdido los nervios cuando mencionó a su padre. Estaba volviéndose loco y aquello tenía que terminar.

Supuestamente, la sinceridad era buena en un matrimonio y él había sido sincero, razonó arrogantemente. Era ____ quien no estaba siendo razonable.

-Discutir en la cubierta de un barco no es buena idea. Podemos hablar más tarde. Después de todo, ninguno de los dos va a ir a ningún sitio.

No le pasó desapercibida la amenaza que había en sus palabras y, después de lanzar sobre él una mirada de disgusto, se alejó. ¿De verdad era tan frío, tan insensible como para creer que iban a seguir siendo marido y mujer ahora que sabía por qué se había casado con ella?

____  cerró con llave la puerta del camarote y entró en el cuarto de baño intentando controlar las lágrimas. Temblando violentamente, asqueada, se quitó la ropa a tirones para meterse en la ducha. Sólo cuando estaba bajo el grifo dejó que las lágrimas rodasen libremente por su rostro. Lloró hasta que ya no podía más. Luego, despacio, se irguió y empezó a lavarse cada centímetro de su cuerpo, como si quisiera borrar toda huella de Nicholas Jonas. Intentando a la vez borrar un dolor que seguramente seguiría con ella durante el resto de su vida.

No conocía al hombre que ahora era su marido.

Era Michael otra vez, pero peor porque había sido tan tonta como para casarse con él. Michael la quería por su fortuna y sus contactos y Nicholas... Nicholas se había casado con ella sencillamente porque su apellido era Fairfax. La había seducido porque creía que su padre había seducido a su hermana. Para vengarse.

La sensación de haber sido engañada era terrible pero, poco a poco, mientras se envolvía en una toalla, el dolor dejó paso a una rabia ciega. Sus padres se habían querido de corazón y, cuando su madre murió, su padre se quedó desolado. ___  estaba convencida de que había sido eso lo que provocó el infarto que lo mató a él poco después.

Fue su madre quien, cuando estaba ya muy enferma, le había dicho que abrazase la vida, que fuera feliz y no perdiese el tiempo preocupándose por cosas que no tenían solución. Y su tío Clive le había enseñado a ver que nunca sería una bailarina de ballet clásico. De modo que sabía aceptar la derrota.

Un rasgo que ____ había heredado de los Deveral.

Entonces, ¿por qué no podía dejar de pensar en lo que Nicholas acababa de contarle? No sabía de dónde había salido la idea de que su padre había mantenido una relación con su hermana, y le daba igual. En cuanto a su matrimonio, para ella había terminado.

Cinco minutos después, con unos pantalones de lino y un top a juego, ____ sacó su maleta del armario y empezó a guardar las cosas que había colocado unas horas antes.

Oyó un golpecito en la puerta, pero no hizo caso.

Nada la importaba salvo irse de allí cuanto antes.

- ¿Se puede saber qué estás haciendo?

Nicholas estaba en la puerta, echando humo por las orejas.

- ¿Cómo te atreves a dejarme fuera de mi propia habitación? -Exclamó, tomándola por los hombros-. ¿A qué estás jugando?

-No estoy jugando a nada, me marcho. El juego ha terminado -contestó ella, sin dar un paso atrás.

____  no sentía nada por aquel hombre. Era como si estuviera metida en un bloque de hielo.

Las manos sobre sus hombros, su proximidad, no la afectaban en absoluto. Salvo para reforzar su determinación de marcharse. Había sido una tonta casándose con él, pero no iba a dejar que la maltratase.

Nicholas estaba furioso. Había intentado concentrarse en el trabajo, pero no había sido capaz y, por fin, había decidido bajar a hacer las paces con ____... para encontrar cerrada la puerta de su camarote. Aunque daba igual porque él tenía una llave maestra.

-Por encima de mi cadáver.

-No me importaría demasiado, te lo aseguro -replicó ella.

Nicholas apartó las manos de sus hombros como si lo quemara. Por un segundo, _____ casi habría podido jurar que veía un brillo de dolor en sus ojos y sintió cierta vergüenza. Ella no deseaba ver a nadie muerto, pero su marido conseguía hacerle decir y hacer cosas que no quería.

-Bueno, creo que puedo decir que, a menos que ocurra un accidente, tu deseo no se hará realidad. Aunque es posible que tenga que vigilarte, querida esposa, porque no tengo intención de dejarte ir. Ni ahora ni nunca.

-No tienes elección -replicó ella-. Este matrimonio se ha roto.

Nicholas la miró, perplejo. Su desafío lo enfurecía, pero intentó disimular. Porque, en cierto modo, podía entender su disgusto, su deseo de devolverle el golpe... aunque no agradecía que desease verlo muerto.

-Siempre tenemos elección, ____ -murmuró, apretándola contra su poderoso torso-. Tu elección es muy sencilla: te quedarás conmigo porque soy tu marido. Te comportarás como la perfecta esposa y la perfecta anfitriona con mis invitados y podrás seguir con tu carrera hasta que te quedes embarazada de mi hijo. Algo que estaba implícito en la promesa que hiciste ayer, creo recordar.

Ella lo miró, incrédula.

-Eso fue antes de saber la verdad. Y suéltame ahora mismo.

Estaba rígida, los ojos azules indescifrables. Y eso hizo que Nicholas deseara destruir su helado control.

- Tienes dos opciones: una, quedarte conmigo. La otra es volver a casa de tu hermano y su embarazada esposa e informarles de que me has dejado -dijo, acariciando su cuello-. Y luego puedes explicarles que, naturalmente, yo estoy muy disgustado y he decidido cortar toda relación con tu familia. Lo cual, desgraciadamente para la empresa Fairfax, significará un inmediato pago del préstamo que les he hecho para la ampliación de la compañía.

Luego, como los buenos predadores, se quedó observándola y esperando hasta que su víctima reconoció cuál iba a ser su destino.

____ dio un paso atrás, temblando. La capa de hielo en la que se había envuelto cuando Antonio insultó a su padre se había derretido en cuanto la tomó entre sus brazos y estaba furiosa con él y consigo misma...

- ¿Qué significaría eso para la empresa? -consiguió preguntar, después de tragar saliva.

-Que la ampliación no podrá realizarse y tendrán serios problemas económicos -contestó él-. Probablemente quedarán a merced de una OPA hostil -añadió, con una sonrisa de triunfo-. Pero, como he dicho antes, tienes dos opciones. Tú eliges, ____.

No tenía que añadir que sería él quien hiciera esa OPA hostil para quedarse con la empresa. Era evidente.

-Y lo harías, claro.

-Haría lo que tuviese que hacer para retenerte a mi lado.

Un par de horas antes, se habría sentido halagada por esas palabras, pero ahora eran un insulto. ____ sacudió la cabeza mirando sus manos, la alianza de oro en su dedo. Menudo engaño...

Imaginó entonces su futuro con Nicholas Jonas.

No había que ser un genio para saber que debía haber planeado aquello con mucha antelación.

-Si lo que dices es verdad, puedes quedarte con la empresa estemos juntos o no. ¿Por qué quieres que me quede contigo? Según dicen por ahí, puedes tener casi a cualquier mujer... y lo has hecho frecuentemente.

Nicholas sonrió, una sonrisa arrogante que a ____ le habría gustado borrar de un bofetón. Aunque ella no era una persona violenta.

-Aunque me halaga que pienses que puedo tener a cualquier mujer, sólo te deseo a ti -contestó, acariciando su cara.

Sabía que la tenía en sus manos. La estaba viendo temblar, de modo que no se había equivocado. En unos días ____ habría olvidado esa tontería de dejarlo. Pero debía ir con cuidado. Naturalmente, estaba enfadada con él porque la había obligado a enfrentarse a la verdad acerca de su familia y a aceptar que su marido no era el príncipe azul que había creído... sino tan humano como cualquiera.

Había llegado donde estaba siendo a veces despiadado para conseguir lo que quería. Y nunca aceptaba un insulto sin vengarse. Cualquier otra cosa era un signo de debilidad y nadie podría acusarlo de eso.

Pero también podía ser encantador...

-Lamento haber discutido contigo, pero tú eres la única mujer que inflama mi pasión. No quería contarte la verdad sobre tu padre, pero que hablases de él como si fuera un santo me ha sacado de quicio. ¿Podemos dejar eso atrás? Te prometo que, si te quedas, no le haré daño a tu familia... -cuando iba a abrazarla, Emily se apartó de un salto.

Nicholas se quedó perplejo. Estaba siendo cariñoso con ella... ¿qué más quería? Pero era magnífica, pensó luego. Tan bella, con los ojos brillantes como una diosa, las manos en gesto desafiante sobre las caderas.

- ¿Estás loco? Después de lo de hoy, no creería nada de lo que dijeras aunque me lo jurases sobre la Biblia -le espetó.

- ¿Ah, no? Entonces confía en esto -replicó él, tomándola por la cintura para tumbarla sobre la cama.

____ luchó como una mujer poseída mientras él sujetaba sus manos, intentando besarla.

-___, para...

La tenía sujeta sobre la cama, aprisionándola con su cuerpo, sujetándola con una mano mientras con la otra apartaba el sujetador para buscar sus pechos con la boca. Una excitación nueva, desconocida para ella, la envolvió entonces y toda idea de resistir se desvaneció.

-Me deseas -dijo Nicholas con voz ronca.

--contestó ___-, envolviéndolo con sus brazos. Lo deseaba, tenía razón, no podía evitarlo.

Involuntariamente se arqueó, disfrutando de la presión del cuerpo masculino. Nicholas se movía sensualmente sobre ella, tirando de sus pezones con los labios, chupándolos hasta que perdió la cabeza. Luego, apartó sus braguitas de un tirón y, colocándose entre sus piernas, se introdujo hasta el fondo con una poderosa embestida, la sensación tan intensa que ____ apenas podía respirar.

Entraba y salía de su cuerpo rápida y salvajemente, mirándola a los ojos, sujetándola contra la cama. ____ sintió una explosión de placer tan exquisito que sólo podía jadear mientras Nicholas caía sobre ella dejando escapar un gemido ahogado.

Se quedó así, con los ojos cerrados, exhausta y buscando aire, los espasmos aún latiendo en su interior. Luego sintió que Nicholas se apartaba de ella, pero ____ mantuvo los ojos cerrados. No podía mirarlo, una profunda sensación de vergüenza y humillación la consumía.

Sabía que no la quería y que sólo se había casado con ella para vengarse de su familia... pero nada había evitado que se derritiera en cuanto la besó. Unos minutos antes del apasionado encuentro, había hecho que dejase de creer en el amor, algo en lo que había creído durante toda su vida. ____ sintió sus manos apartándole el pelo de la cara, sus dedos trazando la curva de sus labios.

-Mírame.

____ abrió los ojos por fin. Nicholas estaba inclinado sobre ella, la determinación marcada en cada ángulo de su brutalmente hermoso rostro.

-Deja de fingir. Tú me deseas y yo también. Incluso puede que ya lleves un hijo mío dentro de ti, así que vamos a dejar de discutir. Estamos casados y así vamos a seguir.

____ estuvo a punto de decírselo entonces... Ella era una mujer práctica y tomaba la píldora desde que empezaron a salir juntos, por precaución. Pero decidió mantener el secreto. ¿Por qué alimentar su colosal ego contándole cuánto deseaba acostarse con él?

- Y yo no tengo nada que decir, ¿no?

-No -sonrió Nicholas, saltando de la cama para abrocharse los pantalones-. Tu cuerpo lo ha dicho por ti.

Era tan increíblemente arrogante, pensó ____.

Y, de repente, se puso colorada al darse cuenta de que ni siquiera se había desnudado mientras ella... nerviosa, se colocó el sujetador, buscando el pantalón con la mirada.

-Esto es tuyo, creo -dijo Nicholas, tirando el pantalón y las braguitas sobre la cama-. Aunque supongo que querrás cambiarte para cenar... nuestros invitados llegarán pronto.

Y luego salió del camarote sin mirar atrás. ____ saltó de la cama y se dirigió directamente a la ducha por tercera vez aquel día. No perdió el tiempo, sabiendo que él volvería pronto para cambiarse.

Después, en bragas y sujetador, volvió a deshacer la maleta. Dejaría que Nicholas pensara que estaba de acuerdo con él hasta que pudiese encontrar la manera de abandonarlo sin hacerle daño a su familia.

Eligió un vestido negro sin mangas y, después de ponerse un poco de crema hidratante y brillo en los labios, se pasó un cepillo por el pelo. No pensaba arreglarse mucho más para Nicholas y sus amigos.

Y había tenido valor para decirle que podía seguir adelante con su carrera hasta que tuviera un hijo... evidentemente, Nicholas Jonas no tenía respeto ni por ella, ni por su carrera ni por nada. En cuanto a los hijos... ____ endureció su corazón contra la imagen de un niño de pelo y ojos oscuros, una réplica de Nicholas, en sus brazos. Como todos sus tontos sueños, eso no iba a ocurrir jamás.

Después de ponerse unas sandalias negras salió del camarote. Necesitaba aire fresco.

Subió a la cubierta y, medio escondida por un bote salvavidas, se apoyó en la barandilla para ver cómo la luna se escondía tras el horizonte. Se quedó allí mucho rato, pensando, intentando encontrar una manera de escapar. Cuando el cielo empezó a oscurecerse sintió la misma oscuridad envolviendo su corazón.

Nunca haría nada que pudiese dañar a su hermano o a su familia, pero después de aquel día su confianza en Nicholas había quedado por completo destrozada. ¿Cómo podía amar a un hombre en el que no podía confiar? No era posible.

Sin embargo, había disfrutado en la cama con él y, con amargura, supo que volvería a hacerlo. No podía evitarlo.

Y no tenía más alternativa que seguir con él. Estaba atrapada.

 

Dias de Ira, Noches de Pasion ~ Capitulo Tres

Dias de Ira, Noches de Pasion

Capitulo Tres

Las semanas que siguieron fueron como un cuento de hadas para ____.

Estaba enamorada de Nicholas Jonas.

El amor que había creído sentir por Michael no era nada comparado con lo que Nicholas la hacía sentir y sería absurdo negárselo a sí misma. Sólo tenía que oír el tono melodioso de su voz para que se le doblaran las rodillas y, cuando la tocaba, un escalofrío la recorría de arriba abajo. Lo deseaba como nunca había soñado desear a un hombre; un deseo que la mantenía en estado de perpetua excitación.

Cuatro semanas después, pensando en esa primera noche mientras se maquillaba frente al espejo, sintió un cosquilleo en el vientre. Pero eso era algo que le pasaba cada vez que pensaba en Nicholas. Una sonrisa secreta iluminó su cara mientras se pasaba un cepillo por el pelo.

Nicholas llevaba una semana en Nueva York y estaba deseando volver a verlo. De hecho, estaba más que deseando verlo porque, por alguna razón desconocida, lo que ocurrió esa primera noche no había vuelto a repetirse.

Habían cenado juntos, habían ido al teatro y se habían besado. Y en una ocasión, cuando acudieron juntos a un estreno de cine, Nicholas les confirmó a los fotógrafos que eran pareja.

Pero era la parte sexual de la relación lo que sorprendía a ____. Aunque ella era inocente, sabía en su corazón que deseaba hacer el amor con él. Dada su reputación de mujeriego, lo único que podía esperar era que la invitase a tomar una copa en su casa, pero no había sido así. Al contrario, ____ se apartaba después de un beso o dos mientras ella se quedaba esperando más...

Después de estar separados una semana, al día siguiente sería el día, pensó mientras se ponía unos diminutos diamantes en las orejas. Pero antes iba a disfrutar de la fiesta de cumpleaños de su tío, sir Clive Deveral.

El hermano de su madre era soltero y cenar con él el día de su cumpleaños se había convertido en una tradición familiar. ____ se había arreglado con sumo cuidado porque sabía que a su tío le gustaba que las mujeres se pusieran muy guapas.

Era un encanto y ella lo adoraba. Había pasado muchos veranos en su casa, Deveral Hall en Lincolnshire, o en su villa de Corfú. Cuando sus sueños infantiles de ser bailarina se esfumaron debido a su estatura, fue su tío quien le dijo que no perdiese el tiempo llorando por las cosas que no podía cambiar. Y luego hizo que se interesase por la arqueología marina, por la vela y la natación en las cálidas agua del mar Egeo.

En realidad, había sido fundamental en su decisión de convertirse en arqueóloga marina.

____ sonrió. El vestido de lamé plateado se ajustaba a cada curva de su cuerpo como una segunda piel, para terminar por encima de la rodilla. Llevaba el pelo suelto y unas sandalias de tacón altísimo que realzaban sus piernas.

Seguía sonriendo mientras bajaba para reunirse con su familia. A su tío le encantaría el vestido; Michael siempre decía que los hombres de la familia Fairfax eran demasiado conservadores y, por esa razón, siempre aparecía el día de su cumpleaños con chaquetas de terciopelo y chalecos escandalosos.

Llegó al pie de la escalera y se dirigía al salón, donde oía risas, cuando oyó que sanaba el timbre.

-Yo abro, Mindy -le dijo al ama de llaves cuando la mujer salió apresuradamente de la cocina.

Pero al abrir la puerta se quedó boquiabierta.

-Nicholas, ¿qué haces aquí? Pensé que no volvías hasta mañana.

-Evidentemente, he llegado justo a tiempo -replicó él, mirándola de arriba abajo-. Estás increíble... aunque me resulta imposible creer que te vistas así para pasar la noche en casa. ¿Quién es mi competidor? -le preguntó. Y, sin darle tiempo a contestar, la tomó por la cintura para buscar sus labios en un beso posesivo.

Cuando por fin la saltó, ____ tuvo que hacer un esfuerzo para llevar aire a sus pulmones.

- ¿Por qué has hecho eso?

-Para recordarte que eres mía. Dime, ¿quién es él?

-Estás celoso -rió ____-. No lo estés, Nicholas. No hay otro hombre. Hoy es el cumpleaños de mi tío Clive. Ven, contigo seremos un número par en la mesa.

-Te he echado de menos -murmuró él, mirándola ansiosamente-. Pero tengo que hablar con David.

- ¿Por qué?

-Quiero casarme contigo y antes tengo que pedirle permiso.

- ¿Qué?

-Ya me has oído. Cásate conmigo, ____. No puedo esperar más.

No era la proposición más romántica del mundo, pero los ojos de ____ se llenaron de lágrimas. De repente, lo entendió todo. Nicholas, el maravilloso Nicholas, el hombre al que amaba con toda su alma, quería casarse con ella. Ahora su comportamiento tenía sentido. Había oído rumores sobre sus muchas amantes, pero con ella se había portado como un caballero anticuado porque quería algo más... quería que fuera su mujer.

- ¡Sí, sí, sí! ¡Mil veces sí! -exclamó, echándose en sus brazos.

- ¿Se puede saber qué pasa aquí?

Nicholas levantó la mirada y se encontró con la de David Fairfax. Se había sorprendido a sí mismo pidiéndole a ____ que se casara con él de forma tan precipitada. Lo tenía todo cuidadosamente planeado, el anillo en el bolsillo de la chaqueta, una cena romántica... en lugar de eso lo había soltado en la puerta de su casa como un idiota.

Pero, en fin, ____ estaba más sexy que el demonio esa noche, razonó. Y había dicho que sí, de modo que... misión cumplida. Aunque no había dudado ni por un momento que ella aceptaría, se negaba a admitir que era la idea de que ____ pudiese salir con otro hombre lo que le había obligado a adelantar acontecimientos.

-Acabo de pedirle a ____ que se case conmigo -contestó, tomándola por la cintura-. Pero nos gustaría que nos dieras tu bendición.

- ¿Es eso verdad, ____? ¿Vas a casarte con Nicholas? -preguntó su hermano.

-Sí, claro que sí.

-En ese caso, tienen mi bendición -Nicholas miró a su futuro cuñado a los ojos y en ellos vio ciertas reservas-. Pero eres mucho mayor que mi hermana y, si le haces daño, tendrás que responder ante mí.

-La protegeré con mi vida -anunció él. Y lo decía en serio; aunque por sus propias razones.

-Conociendo a _____, y dada la carrera que ha elegido, no te envidio -bromeó David luego.

-Tom, por favor... vas a hacer que retire la proposición antes de que pueda darme el anillo -bromeó ____.

-Nunca -anunció Nicholas-. Yo te apoyaré en tu carrera, en todo lo que quieras hacer.

-Pues deja de mirarla con ojos de cordero degollado y vamos al salón -sonrío su hermano-. Esta noche tendremos una doble celebración... enseguida te darás cuenta de dónde te has metido, amigo mío.

Nicholas sabía perfectamente dónde se estaba metiendo porque lo había preparado todo, de modo que se sorprendió al sentir algo parecido al remordimiento cuando David hizo las presentaciones. A David y Helen los conocía, por supuesto. Como a James y Lisa Browning. Los hijos de los Browning parecían muy agradables y también su otra tía, Jane, la hermana pequeña de Sara Fairfax. Luego estaba sir Clive Deveral, con una chaqueta de terciopelo azul, una camisa amarilla y un chaleco rojo.

Aunque había leído todos los nombres en el informe del investigador privado, verlos en persona era un poco desconcertante. Y, a media que transcurría la cena, descubrió que era imposible odiarlos porque todos sin excepción le dieron la bienvenida a la familia de la manera más cálida.

- ¿Qué te han parecido? -le preguntó ____ después mientras lo acompañaba a la puerta.

-Creo que tu tío Clive es un personaje y tu familia es tan encantadora como tú -murmuró él, sacando una cajita del bolsillo.

Al verla, ____ sintió una felicidad tan profunda que no podía hablar.

-Quería hacer esto durante una cena romántica, pero las cosas no han ido como yo esperaba -sonrió Nicholas, besando su mano antes de poner en su dedo anular un magnífico anillo de zafiros y diamantes.

Lágrimas de alegría asomaron a los ojos de ____.

-Es precioso, me encanta. Te quiero, Nicholas-declaró, echándole los brazos al cuello.

Él era todo lo que había soñado y que hubiese dicho delante de David que la apoyaría en su carrera disipó cualquier tipo de duda.

Había conseguido lo que quería: casarse con la hija de Charles Fairfax, la sobrina de un caballero de la Orden del Imperio Británico. Aunque a él le daban igual los títulos nobiliarios, para Charles Fairfax habían sido lo más importante.

Su expresión se oscureció. Según su madre, veintiséis años antes, Charles Fairfax había seducido a su hermana, que entonces tenía dieciocho, durante unas vacaciones en Grecia. Él tenía once años entonces y estaba en un internado, de modo que no supo nada. Cuando su hermana murió meses después en un accidente de coche se quedó desolado, pero sólo tras la muerte de su madre había comprendido la traición de Fairfax por la carta dirigida a Suki que encontró entre sus pertenencias.

Charles Fairfax la había dejado embarazada antes de volver a Londres y, cuando ella se puso en contacto para hablarle del embarazo, él le escribió diciendo que no creía que el niño fuera suyo. Y luego añadía que sabía que Suki era hija ilegítima y su madre, hija de la propietaria de un burdel, la amante de un millonario griego. Con tal pedigrí, le decía: «no me casaría contigo aunque fuese un hombre libre, que no lo soy». El orgulloso apellido Fairfax nunca se vería emparentado con el apellido Jonas.

Cinco meses después, Suki había leído en un periódico británico el anuncio de su boda con la hermana de sir Clive Thomas Deveral, Sara Deveral, y abandonando toda esperanza, se suicidó. Matándose ella misma y al hijo que llevaba en su seno...

Se casaron un mes después en la pequeña ermita que había en la finca de su tío Clive, Deveral Hall. El tío Clive consideraba a ___ y David como los hijos que no había tenido nunca e insistió en abrir su una vez palaciega y ahora un poco abandonada casa para tan feliz ocasión.

Era un bonito día de mayo y la vieja construcción de piedra brillaba bajo el sol. ____ estaba preciosa de blanco y Nicholas era el novio perfecto, alto, moreno e increíblemente atractivo.

Los cincuenta y tantos invitados, sobre todo parientes y amigos de la novia, estuvieron de acuerdo en que había sido una preciosa ceremonia íntima.

Nicholas miraba a su novia dormida con una sonrisa de satisfacción: en los labios, sus ojos oscuros brillando de triunfo.

____ Fairfax era suya. Su esposa, la señora Jonas. El Jonas era lo único importante. Había solicitado un pasaporte con ese apellido semanas antes y tuvo que mover algunas cuerdas para conseguirlo sin tener todavía el certificado de matrimonio. Pero, naturalmente, el pasaporte les fue entregado cuando subían al avión con destino a Montecarlo.

Nicholas sacudió la cabeza, entristecido por los recuerdos. Tenía derecho a hacerle el mismo daño a su familia, pensó. ___ Fairfax era ahora ____ Jonas, una venganza muy adecuada.

Nicholas volvió a mirarla. Era exquisita, pensó.

No se habría casado con ella de no ser por lo que había jurado sobre la tumba de su madre, pero desde luego se la habría llevado a la cama. Sin embargo, mirándola ahora, con el cabello negrp extendido sobre la almohada, los labios rojos ligeramente hinchados por el sueño... se alegraba de haberlo hecho.

___ era inteligente, bien educada y con una carrera, de modo que no se metería en su vida. Desde luego, no lo haría cuando le dijera por qué se había casado con ella. Nicholas frunció el ceño, pensativo. No sabía por qué, pero aquella venganza no le complacía como había esperado. La amargura que le consumía desde la muerte de su madre empezaba a desaparecer. Probablemente por ____...

Sus constantes declaraciones de amor en lugar de enojarle le parecían adictivas. Aunque él pensaba que el amor era una excusa que usaban las mujeres, ____ incluida, para justificar el sexo con un hombre. Con la excepción de las tres mujeres de su familia, que se habían creído enamoradas y habían sufrido por ello.

Su abuela era hija de un rico ganadero peruano, pero su padre la desheredó cuando quedó embarazada de uno de los peones. Nunca se casaron y él la abandonó cuando su hija tenía un año. Su propia madre había repetido ese error dos veces, primero enamorándose de un francés, el padre de Suki, y luego de un millonario griego, el padre de él. Aunque no era exactamente una tragedia griega, su madre no había elegido bien. En cuanto a su hermana... matarse por amor era algo que a él no le entraba en la cabeza.

No, si el amor existía, era una emoción destructiva. Él deseaba a ____, pero no se hacía ilusiones. Sabía que su dinero y su poder eran un afrodisíaco para ella como lo había sido para incontables mujeres en el pasado.

La boda había sido perfecta y ahora estaban en su avión privado con dirección al sur de Francia, donde los esperaba su yate, anclado en el puerto de Montecarlo.

Una pena que no hubiese podido quitarle él mismo el vestido de novia, pensó, mirando el vestido beige que se había puesto después de la boda. La imagen de ____ caminando por el pasillo de la pequeña iglesia se quedaría grabada en su mente para siempre. Estaba más que preciosa. Cuando lo miró a los ojos, por un momento se quedó sin respiración. Incluso ahora, recordándolo, su pulso se aceleraba como el de un adolescente, tentándolo a despertarla con un beso.

Pero no lo haría. Había esperado mucho tiempo y podía esperar unas horas más. No quería apresurar lo que se había prometido a sí mismo sería una larga noche de pasión.

____ era una mujer muy apasionada y él, un hombre con experiencia, lo había visto inmediatamente. Por eso había decidido que lo mejor sería darle a probar algo de lo que tanto deseaba... y nada más. Aumentar su frustración hasta que estuviera tan desesperada que aceptase su proposición de matrimonio sin pensarlo dos veces.

Nicholas se movió, incómodo. El problema era que él se había sentido igualmente frustrado durante esas semanas, como demostraba el dolor que sentía en la entrepierna. Nunca había estado tanto tiempo sin acostarse con una mujer desde que era adolescente pero, afortunadamente, la espera había terminado.

Sin embargo, ahora que lo pensaba... ____ nunca había intentado seducirlo y ésa no era la reacción de una mujer sofisticada. En su experiencia, las mujeres normalmente dejaban su deseo bien claro. Quizá ____ había estado jugando al mismo juego que él, pensó entonces, para asegurarse de que ponía un anillo en su dedo...

-Nicholas -lo llamó ella entonces.

-Ah, estás despierta. Me alegro -musitó él, tomando sus manos-. En media hora estaremos en el yate.

-Estoy deseándolo -____ sonrió, sus ojos azules casi mareándolo con su brillo-. Mi amor, mi marido.

-Estoy de acuerdo, esposa mía.

Sí, era su esposa. Había conseguido lo que quería, pensó mientras el avión aterrizaba.

Su madre debía sonreírle desde el cielo mientras Charles Fairfax se removía en su tumba... o se quemaba en el infierno. Le daba igual. Porque su hija era ahora una Jonas, el apellido que él había despreciado.

En realidad, pensó entonces, no había ninguna necesidad de decirle a ____ la verdad por el momento.

Para él era suficiente con saber que había cumplido la promesa que hizo sobre la tumba de su madre.

____ saltó del helicóptero para caer en los brazos de su marido que, inclinando la cabeza para evitar las aspas del aparato, atravesó el helipuerto del yate. Y no la dejó en el suelo hasta que llegaron a un enorme salón con las paredes forradas de madera brillante.

-Bienvenida a bordo -murmuró, antes de besarla. ____ sintió que la tierra se movía bajo sus pies.

O quizá era el yate, pero en cualquier caso le echó los brazos al cuello.

-Quiero que, por lo menos, lleguemos a la cama -musitó Nicholas, deslizando las manos por su espalda.

Riendo, ella miró alrededor.

- ¡Esto es enorme! He hecho expediciones por alta mar en barcos mucho más pequeños que éste.

-___, deja de hablar -le ordenó él, su ego ligeramente desinflado. Buscó sus labios de nuevo y ella cerró los ojos en dulce rendición mientras su lengua se abría paso entre sus labios abiertos.

Por fin, cuando estaba sin aliento, Nicholas levantó la cabeza.

-He esperado mucho tiempo para esto -murmuró, mientras la llevaba caminando hacia atrás hasta lo que ella esperaba fuese el camarote.

Sintió que sus pechos se hinchaban cuando Nicholas empezó a acariciarlos por encima del sujetador, el pulgar rozando la punta del pezón bajo el fino encaje... Volvió a besarla y, momentos más tarde, abrió una puerta con el hombro. Ella apenas miró el dormitorio, sólo tenía ojos para Nicholas.

-____... -musitó, clavando en ella sus ardientes ojos negros mientras desabrochaba el sujetador. Se quedó mirándola, en silencio, y esa mirada oscura sobre sus pechos desnudos la hizo temblar.

Cuando rozó uno de los pezones con la lengua, éste se levantó, desafiante. ____ se arqueó en espontánea respuesta ante el increíble deseo que sólo ____ podía provocar.

Sintió que su falda caía al suelo sin saber cómo y, de repente, él la tomó en brazos para llevarla a la cama.

-No sabes cuánto te deseo -murmuró, sus ojos negros como carbones encendidos mientras se quitaba la ropa.

Ella observó los anchos hombros, el torso cubierto de un fino vello oscuro, las caderas, los poderosos muslos y largas piernas. Totalmente desnudo y excitado era casi aterrador en su masculina belleza y, nerviosa, cruzó los brazos sobre su pecho.

-Deja que te mire -dijo Nicholas, tirando de las braguitas-. Toda.

Acarició sus piernas desde el tobillo hasta el muslo, deteniéndose en la curva de sus caderas. Y ____ tembló de arriba abajo cuando la obligó a abrir los brazos.

-No hace falta que finjas timidez. Eres exquisita, más de lo que había imaginado.

El roce de su cuerpo desnudo despertó una descarga eléctrica, sus ojos azules brillante como zafiros mientras él la miraba descarnadamente de arriba abajo. Había pensado que sentiría vergüenza al verse desnuda con Nicholas pero, en lugar de eso, se sentía salvajemente excitada.

-No puedo dejar de mirarte, esposa mía. Y pronto serás mi esposa en todos los sentidos.

Sacando un paquetito de unos de los cajones de la mesilla, Nicholas se enfundó un preservativo antes de colocarse sobre ella.

Lo que siguió fue tan diferente a lo que ____ había pensado que casi resultaba irreal. Cuando se imaginaba a sí misma haciendo el amor creía que sería un encuentro mágico de cuerpo y alma, dulce, tierno. Pero las violentas emociones que la sacudían no eran nada parecido a eso.

-Puedes tocarme -le dijo él.

____ lo buscó con una prisa desesperada; su aroma masculino, el roce de su piel, la pasión devoradora que había en sus ojos, en su boca, haciendo estallar un incendio en su interior.

Con manos temblorosas exploró la anchura de sus hombros, la fuerte columna vertebral. Tembló cuando él inclinó la oscura cabeza para buscar sus pechos de nuevo con la boca. La sensualidad de esas caricias hizo que le diese vueltas la cabeza.

Y cuando por fin sus largos dedos encontraron su húmedo centro, dejó escapar un gemido. Pero quería más, mucho más, pensó levantando las caderas. Estaba atónita por su reacción, por esa pasión masculina que parecía contagiársele.

Salvaje y abandonada, estaba jadeando, con un increíble deseo de sentir su cuerpo sobre ella, dentro de ella. La sensual presión de sus labios, el roce de su lengua imitando los movimientos del acto sexual hacían que estuviese a punto de explotar. Cuando Nicholas se colocó entre sus piernas, murmuró su nombre mientras se arqueaba para recibirlo.

Cuando, sin poder evitarlo, hizo una mueca de dolor, vio un brillo de sorpresa en sus ojos y notó que empezaba a apartarse, pero lo retuvo enredando las piernas en su cintura. No podía dejarlo ir ahora que estaba dentro de ella por fin.

-Te deseo... te deseo tanto... te quiero.

Notó que contenía el aliento y sintió los fuertes latidos de su corazón, la tensión en cada músculo de su cuerpo. Luego empezó a moverse, despacio primero, apartándose para volver a entrar después.

Milagrosamente, su sedosa cavidad se ensanchaba para acomodarlo. ____ estaba perdida para todo lo que no fuera el disfrute de esa posesión. Las indescriptibles sensaciones, la fricción de sus cuerpos, las palabras susurradas, los jadeos... la llevaron a un sitio desconocido al que, sin embargo, estaba deseando llegar.

Clavó las uñas en su espalda mientras Nicholas empujaba cada vez con más fuerza y gritó al sentir algo que sólo podía ser descrito como convulsiones internas. Oyó que él dejaba escapar un gemido ronco y, obligándose a abrir los ojos, vio cómo se estremecía con la fuerza del orgasmo.

____ dejó que se apoyase en ella. Su peso, un recordatorio del poder y la pasión, del amor que le había dado. Nicholasera su marido, pensó, con una sonrisa en los labios.

chicas sorry por la demora, pero aqui esta

atte xochitl veega'

Gracias...:DD'

hey chicas les escribo esto para agradeserles el averme nominado a mejor escritora, gracias, esto es grandioso, no e visto mucho del concurso pero creo que empiezan a votar el 6 de febrero....bueno eso era todo y mil gracias

 

aqui les dejo la pagina :DD' http://sonrics97.metroblog.com/

Dias de Ira, Noches de Pasion ~ Capitulo Dos

Dias de Ira, Noches de Pasion

Capítulo Dos

Fue una sorpresa que Nicholas Jonas le pidiera el siguiente baile.

____  iba a decir que no, pero Max había tomado la mano de Miley para llevarla a la pista y la mirada hostil que la mujer lanzó sobre Nicholas dejaba claro que no le gustaba nada el cambio de pareja.

-Vamos, ____ -la animó su hermano-. A ti te encanta bailar. Y, por lo visto, James y yo somos unos inútiles. Nicholas es tu única oportunidad.

-Gracias, hermano -replicó ella, levantándose de mala gana.

-Tu hermano no es muy sutil -sonrió Nicholas-. Pero si así consigo tenerte entre mis brazos, no me quejaré.

Le pasó un brazo firmemente por la cintura, la fuerte mano rozando su cadera. El roce era demasiado personal en opinión de ___, pero en cuanto llegaron a la pista y la tomó entre sus brazos se estiró, decidida a resistir el inexplicable deseo de dejarse caer sobre su pecho.

-Bailas el tango de maravilla... la verdad es que Max me ha dado mucha envidia. Aunque, si quieres que te sea sincero, el baile no es uno de mis talentos. Espero que no te lleves una desilusión.

Desilusión... ____ no lo creía. Mientras bailaban, su capa negra los envolvía a los dos, creando una extraña intimidad. Y el roce de las piernas masculinas aceleraba su pulso. El maldito traje de látex no ayudaba nada; al contrario, enfatizaba cada roce. Y dudaba que Nicholas Jonas hubiera desilusionado alguna vez a una mujer. Desde luego, no a la bonita Miley. Pensar eso la animó lo suficiente como para contestar:

-No lo creo.

Sabía que era atractiva y estaba acostumbrada a que los hombres intentasen coquetear con ella, pero desde que rompió con Michael había aprendido a quitárselos de encima sin ningún problema.

- Y también creo, señor Díaz, que un hombre como usted es absolutamente consciente de sus talentos y los explota para su propio interés.

Nicholas Jonas podía hacer que su corazón se acelerase y sintiera calor por todo el cuerpo, pero no tenía intención de dejarse seducir por él.

-Como estoy segura de que las revistas del corazón, y su amiga Miley, podrían confirmar -añadió, irónica.

-Ah, veo que has estado escuchando cotilleos. ¿Qué te han contado, que crecí en un burdel rodeado de mujeres? Pues siento desilusionarte, pero no es verdad. Aunque mi abuela tenía uno -admitió él-. Y dice bien poco de los hombres que ganase tanto dinero. El suficiente para enviar a su hija a los mejores colegios de Suiza.

____ lo miró, atónita por aquella admisión.

-En Europa se enamoró de un hombre griego que, desgraciadamente, estaba casado -siguió Nicholas-. Pero tuvo la decencia de comprarle una casa en Corinto, donde yo nací. Murió cuando yo tenía doce años y mi madre decidió volver a Perú.

-Lo siento mucho. Pobrecito... -murmuró ella, compadecida.

-Debería haber imaginado que sentirías pena por mí. Eres tan ingenua -dijo Antonio entonces-. Como amante de un millonario, mi madre nunca fue pobre y tampoco lo fui yo -añadió, mirándola a los ojos-. Siento desilusionarte, pero estás desperdiciando tu compasión conmigo.

- ¿Y por qué me has contado todo eso?

No parecía el tipo de hombre que desnudaba su alma delante de un extraño.

-Quizá porque quería que te relajases.

- ¿Todo es mentira? -preguntó ella, sorprendida.

-No todo. Soy un bastardo -sonrió Nicholas, deslizando la mano por su espalda, empujándola un poco más hacia su torso-. Y como tú misma has dicho, uso mi talento para conseguir lo que quiero. Y te quiero a ti, ____ Fairfax.

Atónita, ella miró esos ojos negros y vio un brillo de deseo que no intentaba esconder.

-Eres un demonio...

-Un ángel caído -la corrigió Nicholas, apretándola contra sí para que notase su evidente excitación-. Y por cómo tiemblas, sé que tú también me deseas. La atracción entre nosotros ha sido inmediata. Y no me digas que no porque yo sé que es así.

-Eres increíble -consiguió decir ____. Aunque no podía negar que estaba temblando, no tenía la menor intención de sucumbir ante aquel hombre-. Coquetear conmigo cuando has venido con tu novia...

-____ es una vieja amiga, no mi novia. Y está casada. Es una estrella de la televisión famosa en Sudamérica, pero quiere ser famosa en el mundo entero. Por eso está aquí. Ha venido para firmar un contrato como protagonista de un musical el año que viene. Mañana volverá con su marido, así que no tienes por qué estar celosa.

-¿Celosa yo? ¿Estás loco? Pero si ni siquiera te conozco...

-Eso podemos remediarlo. Mañana te llamaré para cenar -anunció Nicholas, soltándola-. Pero ahora creo que lo mejor será volver a la mesa antes de que la gente empiece a murmurar. La música ha terminado.

____  no se había dado cuenta y, avergonzada, lo siguió.

Lo siguió como un cordero yendo al matadero, se dio cuenta después... mucho después.

 

-Por favor, ____, ¿quieres dejar de comer esos asquerosos huevos fritos y hacerme caso? -Exclamó Helen-. Tienes que cenar con él. Te ha enviado rosas todos los días y el ama de llaves está cansada de apuntar sus mensajes. Esta casa está llena de flores y, en mi estado, voy a terminar con fiebre del heno.

 ____ terminó sus huevos fritos y sonrió a su cuñada.

-Ya te he dicho que podéis tirar las flores a la basura. No me interesan.

-Mentirosa. Ninguna mujer es inmune a los encantos de Nicholas Jonas. El problema es que te dan miedo los hombres desde lo que pasó con Michael. No has salido con nadie en serio desde entonces.

- ¿Moi? -____ se llevó una mano al corazón-. Yo no tengo miedo de nadie, pero Nicholas Jonas es un demonio. No hay más que verlo.

-Tonterías...

-Es un hombre con el que ninguna mujer sensata tendría una relación.

-Olvídate de ser sensata y vive un poco. Llevas varios meses en casa y la investigación en el museo sólo te ocupa un par de días a la semana. Estamos en primavera, cuando los jóvenes piensan en el amor...

-Nicholas Jonas no es precisamente joven.

- ¿Qué más da que tenga diez o doce años más que tú? Una aventura apasionada con un hombre experimentado te vendría muy bien.

-No lo creo. Además, ahora mismo no tengo tiempo para esas cosas. Voy a ver apartamentos -respondió ____ para cambiar de tema porque Nicholas Jonas había ocupado gran parte de sus pensamientos desde que lo conoció y eso no le gustaba en absoluto. Se había negado a responder a sus llamadas, pero sobre las rosas no podía hacer nada.

-Por favor, olvídate del apartamento. Ésta es la casa de tu familia, lo ha sido durante generaciones y es suficientemente grande para todos.

Helen puso los ojos en blanco, sin entender que alguien quisiera irse a un apartamento teniendo una casa como aquélla en el corazón de Kensington.

-Ya tengo edad para vivir sola -dijo ____.

-Yo no quiero que te vayas y a ti no te gustaría vivir sola, admítelo. Y también deberías admitir que Nicholas Jonas te gusta. Me he dado cuenta de que te pones colorada cada vez que alguien menciona su nombre. A mí no me engañas.

____  suspiró.

-Tu problema, Helen, es que me conoces demasiado bien. Pero voy a buscar apartamento de todas formas. Después de todo, si voy a tener una apasionada aventura, debería tener mi propio apartamento. Supongo que no querrías que trajese a mis amantes aquí, donde tu preciosa niñita podría ver y oír cosas inconvenientes -dijo, sonriendo.

- ¿Vas a hacerlo? ¿Vas a salir con él?

-No lo sé. Si vuelve a llamar a lo mejor me lo pienso. ¿Contenta?

- ¿Qué vas a pensarte? -preguntó David, entrando en la cocina con su hija en brazos.

-____ va a salir con Antonio Díaz -anunció Helen.

- ¿Tú crees que eso es sensato? -Preguntó su hermano-. Es mucho mayor que tú. ¿Seguro que sabes lo que haces? Nicholas Jonas es un genio de las finanzas, pero como persona... es el tipo de hombre que hace que uno quiera encerrar a su mujer o a sus hermanas en casa. Tiene fama de mujeriego y...

- ¡No me lo puedo creer! -Exclamó ____ -. Los quiero mucho, pero deberíais coordinar sus opiniones.

Riendo, salió de la cocina.

El destino, o lo que fuera, hizo que sonara el teléfono cuando entraba en el salón. Era Nicholas.

-Es muy difícil localizarte, ____. Pero me gustan los retos. ¿Cenamos juntos esta noche?

____ decidió entonces hacer lo que llevaba días deseando hacer secretamente y le dijo que sí.

Luego fue a ver un apartamento, pero no le gustó. Pasó el resto de la mañana en el museo y la tarde de compras, buscando un vestido que dejase a Nicholas Jonas boquiabierto.

____  sonrió, contenta, al verse reflejada en el espejo. Estirando los hombros, tomó el bolso y un chal azul a juego con el vestido y salió de la habitación. Estaba nerviosa, pero no se le notaba cuando entró en el salón. Nicholas Jonas iría a buscarla a las siete y eran las siete menos diez.

- ¿Qué tal estoy, Helen?

-Estás preciosa, ____.

Ella se volvió al oír una voz masculina, sorprendida al ver a Nicholas.

-Gracias -aceptó el cumplido con una sonrisa, aunque le costó trabajo. Le había parecido peligroso con su disfraz de ángel caído, pero con un traje gris, camisa blanca y corbata de seda estaba para quitar el hipo-. Llegas temprano.

Se había detenido a un metro de ella, mirándola de arriba abajo con un deseo que no podía disimular. Pero cuando la miró a los ojos, algo en ellos hizo que ____  se quedara sin aliento.

Por segunda vez en una semana, Nicholas Jonas no pudo controlar su excitación al ver a ___ Fairfax. La había visto con un traje de látex y el pelo suelto, pero la ____ que estaba delante de él ahora era la sofisticación personificada.

El pelo rubio sujeto en un moño francés, los enormes ojos azules acentuados inteligentemente por el uso de cosméticos, el brillo de sus labios rojos...

En cuanto al vestido, era evidentemente de diseño. Él había comprado suficientes como para saberlo. Azul claro, a juego con sus ojos, cortado al bies, el cuerpo sujeto por dos finos tirantes, se ajustaba sobre sus firmes pechos marcando la cintura y cayendo luego en capa por encima de las rodillas. No demasiado corto, lo suficiente como para que un hombre fantasease con la idea de meter la mano por debajo...

-Estás preciosa, ____. Seré la envidia de todos los hombres del restaurante -Nicholas tomó el chal de cachemira que llevaba en las manos y se lo puso sobre los hombros-. ¿Nos vamos?

Desde luego, no sería esfuerzo alguno acostarse con ____  Fairfax; los detalles de cuándo y cómo eran lo único que tenía que decidir, pensó mientras intentaba controlar su libido.

David Fairfax, a pesar de su agradable disposición, lo había llevado aparte cuando había llegado para decirle que esperaba que se comportase como un caballero y volviese a casa a una hora razonable. Y Nicholas, a quien nadie se atrevía a dar consejos, se había sorprendido demasiado como para contestar cuando ____ había entrado en el salón.

Podía entender la preocupación de David, claro, pero eso le recordó que él no pudo cuidar de su hermana y el recuerdo lo enfureció.

Nicholas le abrió la puerta de un Bentley plateado antes de sentarse frente al volante.

- ¿Dónde me llevas? -preguntó ____, intentando disimular los nervios.

-A cenar -contestó él, acariciando su pelo y, a la vez, empujando su cabeza sutilmente hacia delante-. Pero después a mi cama.

La provocativa respuesta hizo que ____ se quedase boquiabierta y Nicholas aprovechó la oportunidad para besarla; un beso cálido, apasionado y tierno a la vez. Le temblaban los labios mientras él sujetaba su barbilla con dedos firmes, la punta de su lengua buscando la suya en un gesto tan erótico que despertó un incendio en su interior. Sin darse cuenta de lo que hacía, levantó los brazos para ponerlos alrededor de su cuello...

-_____ -dijo él entonces-. _____, tenernos que irnos.

Ella estaba atónita. ¿De verdad le había echado los brazos al cuello? De repente, el calor que sentía se convirtió en rubor.

- ¿Por qué has hecho eso?

-Creo que el primer beso hay que darlo de inmediato en lugar de esperar toda la noche. Y tú me has hecho esperar una semana.

-Me sorprende que hayas seguido llamando -sonrió _____, sintiéndose de repente increíblemente feliz. Todas las dudas y miedos sobre Nicholas disipadas por aquel beso.

-Yo también estoy sorprendido. Normalmente si una mujer no se muestra interesada no vuelvo a molestarme. Pero en tu caso he hecho una excepción. Deberías sentirte halagada.

____ soltó una carcajada.

-Eres increíblemente arrogante.

-Sí, pero te gusto -sonrió Nicholas, mientras arrancaba el coche.

 La llevó a un exclusivo restaurante en la mejor zona de Londres donde la cocina era soberbia y Nicholas el perfecto compañero. Tenía una conversación interesante, ingeniosa y, poco a poco, ____  fue relajándose. Le contó que pasaba mucho tiempo viajando porque su trabajo lo llevaba a Nueva York, Sidney, Londres y Grecia, donde poseía una isla a la que sólo se podía llegar en helicóptero. Pero intentaba pasar los meses de invierno en su finca de Perú.

Sin darse cuenta, ____  estaba ya casi enamorada de él para cuando la llevó de vuelta a casa.

-Admítelo, ____, lo has pasado bien -Nicholas  sonreía mientras detenía el coche en la puerta de su casa-. No soy el ogro que pensabas que era, ¿no?

-Es verdad que eres más civilizado de lo que yo esperaba y sí, lo he pasado bien -admitió ella. Quizá porque el champán que había bebido la hacía sentir un poquito demasiado alegre-. Pero sigues siendo demasiado arrogante.

-Es posible, pero... ¿podemos cenar juntos mañana?

-Sí, podemos.

___ cerró los ojos cuando él inclinó la cabeza para buscar sus labios.

El segundo beso fue mejor que el primero y, esa vez, cuando le echó los brazos al cuello sabía lo que estaba haciendo. Pero cuando sintió el roce de su mano acariciando sus pechos por encima del vestido empezó a temblar.

Respiraba su aroma masculino, medio mareada, el beso tan apasionado, tan ardiente que no quería parar. Cuando Nicholas deslizó los tirantes del vestido sobre sus hombros se estremeció, pero no puso ninguna objeción mientras los bajaba para revelar sus pechos desnudos.

Mientras los acariciaba, sus largos dedos rozando la punta de los pezones, una fiera sensación viajó desde sus pechos hasta su vientre, creando un río de lava entre sus muslos. ___ dejó escapar un gemido cuando se metió uno en la boca y empezó a tirar de él con los labios hasta dejarla convertida en una masa temblorosa de sensaciones que nunca había experimentado antes, que nunca había sabido que existieran.

A la vez que ella enterraba los dedos en su pelo para sujetarlo allí, para que no se apartase, sintió que metía las manos bajo la falda del vestido, sus largos dedos trazando la delgada tira de encaje entre sus piernas. Involuntariamente, ____ las abrió y él apartó a un lado las braguitas...

- ¡Dios mío! -exclamó Nicholas, apartándose-. ¿Qué estoy haciendo?

Ella lo miró, tumbada sobre el asiento, totalmente abandonada, los ojos azules brillando de auténtico deseo carnal por primera vez en sus veinticuatro años de vida.

Rápidamente, él estiró su falda, colocando luego los tirantes del vestido sobre sus hombros.

-Así está mejor -murmuró con los ojos oscurecidos.

____ seguía temblando, pero se dio cuenta de que ____ no parecía tan afectado como ella.

-Lo siento, no quería llegar tan lejos... en el coche, además. Le prometí a tu hermano que cuidaría de ti.

-Le prometiste a mi hermano... ¿quieres decir que Tom ha tenido valor para...? ¡Lo mato! Por lo visto se le ha olvidado que soy una adulta y perfectamente capaz de cuidar de mí misma.

- Yo no estoy tan seguro -murmuró él entonces-. Pero será mejor que entres en casa... antes de que pierda el control por completo -añadió, saliendo del coche para abrirle la puerta-. No voy a entrar, no me atrevo -dijo luego, depositando un beso en su frente-. Te llamaré mañana.

Luego esperó mientras ____, nerviosa y, sobre todo, frustrada, buscaba la llave en el bolso y desaparecía en el interior.

Dias de Ira, Noches de PAsion ~ Capitulo Uno

Días De Ira, Noches De Pasión 

Capítulo Uno

-No puedo creer que hayas elegido esto para mí-____  Fairfax, sentada frente a su hermano David y su mujer, Helen, en el salón de baile de un lujoso hotel de Londres sacudió la cabeza-. Llama demasiado la atención -añadió, un rubor tan rojo como el vestido cubriendo sus mejillas,

-Venga, ____. Estás muy guapa -la animó David-. Éste es el baile de disfraces anual para el proyecto Ángel de la Guarda, el proyecto favorito de papá. Y a él le habría hecho gracia que todos viniéramos disfrazados de ángeles y demonios. Papá tenía mucho sentido del humor. ¿Te acuerdas en el cumpleaños de mamá, cuando insistió en que todos nos vistiéramos como caballeros y escuderos?

-Pues claro que me acuerdo. La mayoría de las mujeres acabaron pareciendo jovencitas, con los jubones y los leotardos... a veces me preguntaba si papá tendría tendencias homosexuales -replicó ella, volviéndose para mirar a su cuñada-. Pero esto es diferente, Helen.

- ¿Por qué?

-No tiene gracia tener que embutirse en un vestido rojo que me queda pequeño. ¿En qué estabas pensando cuando lo compraste?

Helen la miró con un brillo travieso en los ojos oscuros. David y ella, novios desde la universidad, eran los orgullosos padres de una niña de once meses que nació una semana antes de que su padre muriera de un ataque al corazón. La niña se llamaba Sara, como su abuela, que había muerto tres años después de una larga batalla contra el cáncer.

-No sé de qué te quejas. Estás estupenda. Embarazada de cuatro meses y medio yo tengo la misma talla de busto que tú. Además, me lo probé para ver si me valía -sonrió Helen.

- ¿Y no se te ocurrió pensar que tú mides un metro y medio y yo mido un metro setenta y cinco? -Protestó Emily-. Casi me rompes el cuello para meterme la capucha. Aún me sigue doliendo.

-Si hubieras venido a Londres ayer, como deberías, habrías tenido tiempo de probarte el disfraz. Pero en lugar de eso te quedaste en Santorini tomando el sol. Y no te enfades conmigo. Al fin y al cabo te corté la capucha para que pudieras llevar los cuernos como diadema -Helen saltó una carcajada.

____  se mordió los labios para no reír también.

Helen tenía razón, debería haber vuelto de la isla de Santorini el día anterior. La culpa era suya, pero no pensaba dejar de meterse con su querida cuñada.

-Si tuvieras un poco de sentido común, me habrías comprado un disfraz de ángel. Como el tuyo, por cierto. ¿No es lo más lógico que las mujeres vistan de ángeles y los hombres de demonios? Como el tonto de mi hermano...

-Perdone -una voz masculina la interrumpió-. Hola, David, me alegro de volver a verte.

-Nicholas, me alegro de que hayáis podido venir.

____ miró al hombre que la había interrumpido tan groseramente. Estaba de espaldas a ella, apartando una silla para su acompañante, una fabulosa morena vestida de ángel... o algo así. Llevaba un vestido casi diáfano, dorado y blanco, que revelaba más de lo que un ángel debería revelar.

Al menos su traje rojo la tapaba de la cabeza a los pies, se consoló. Aunque había tenido que bajarse la cremallera unos centímetros para que aquella cosa no la ahogase. No era de su estilo, desde luego. Ella sabía que tenía un cuerpo bonito, pero no estaba acostumbrada a lucirlo tan descaradamente.

-Te presento a mi amiga Miley-siguió el hombre- y a mi mano derecha, Max -añadió, señalando a un hombre de mediana edad y constitución fuerte.

Luego, el extraño se volvió hacia ella.

-____, ¿verdad? David me ha hablado mucho de ti. Encantado de conocerte. Soy Nicholas Jonas-una mano grande tomó la suya y ___ la estrechó, preguntándose de qué conocería su hermano a aquel hombre y por qué nunca lo había mencionado.

Entonces, de repente, se le quedó la mente en blanco y una extraña sensación, como una corriente eléctrica, hizo que se le pusiera la piel de gallina. Nerviosa, apartó la mano y levantó la mirada.

Y tuvo que levantarla mucho. El hombre debía medir más de metro noventa. Sus ojos se encontraron con unos profundos ojos oscuros, casi negros...

Era como una pantera: poderoso, letal.

____  tuvo que carraspear, nerviosa, para aclararse la garganta. No era típico de ella reaccionar así.

Como las presentaciones siguieron, pensó que nadie lo había notado, aunque no podía estar segura. Tenía la boca seca y no era capaz de apartar la mirada del alto extraño vestido de negro de los pies a la cabeza. Un jersey negro de cuello alto delineaba su impresionante musculatura. Una capa corta cubría sus anchos hombros, cayendo por su espalda como las alas de un murciélago.

Debería tener un aspecto ridículo con ese disfraz, como la mayoría de los presentes, pero en su caso no era así. Al contrario, si alguna vez un hombre había parecido un demonio...

Oscuro y peligroso, pensó, con el corazón inexplicablemente acelerado. Le costaba trabajo respirar y no tenía nada que ver con el traje de látex.

El hombre tenía el pelo negro, liso, ligeramente más largo de lo normal; unas cejas oscuras enmarcando unos ojos casi negros, pómulos altos, nariz romana, una boca sensual y una sonrisa perfecta de dientes blanquísimos. Pero esa sonrisa no podía enmascarar del todo la frialdad de sus ojos.

No era convencionalmente guapo, sus facciones demasiado grandes y duramente cinceladas. Brutalmente guapo... sí, ésa era una descripción mejor.

Había algo insultante en cómo sus ojos negros se clavaron en su escote, pero incluso reconociendo la insolencia masculina, Emily suspiró, aliviada, cuando se sentó a su lado.

Podría ser peor, se dijo a sí misma. Al menos teniéndolo a su lado no tenía que mirarlo a la cara.

Instintivamente reconoció que era un hombre totalmente seguro de sí mismo, conocedor del efecto que ejercía en las mujeres y, discretamente, cruzó los brazos sobre el pecho para disimular que sus pezones se marcaban bajo el traje de látex. Un seductor sofisticado con un aura de poder que intimidaría a cualquiera, hombre o mujer. No, no era su tipo en absoluto...

Aun así, debía reconocer que era un hombre tremendamente sexy, como indicaba la sorprendente respuesta de su cuerpo.

-Debería darte vergüenza ser tan sexista -dijo él entonces, con tono burlón.

- ¿A qué se refiere, señor Jonas? -preguntó ____ con fría amabilidad.

-En un mundo de igualdad entre los sexos es inapropiado pensar que todas las mujeres deberían vestir de ángeles y los hombres de demonios, ¿no te parece? Y dado el fantástico traje que llevas, un poco hipócrita, además.

-En eso tiene razón -comentó Helen y todos rieron.

Todos menos ____.

-Este traje lo eligió mi cuñada, que tiene un sentido del humor muy retorcido. Y veo que usted va vestido de demonio, lo cual demuestra mi teoría. Aunque parece haber olvidado los cuernos.

-No se me han olvidado. Yo no olvido nada -replicó él, mirándola a los ojos con un descaro que aceleró su pulso-. No soy un demonio. Soy más bien... un ángel caído.

Sí, era el disfraz perfecto para él. Negro y amenazador. ____ lo miró a los ojos y le pareció ver algo un brillo de... ¿ira? ¿Por qué? No tenía ni idea, pero decidió que debía controlar su loca imaginación. Ningún hombre la había afectado nunca de esa forma. Había conocido a muchos y se había sentido atraída por unos cuantos, pero nunca de esa forma.

Tenía veinticuatro años, era arqueóloga marina y había pasado los dos últimos, después de terminar la carrera, haciendo prácticas. Sus colegas eran en su mayoría hombres, exploradores, buceadores y compañeros arqueólogos, dedicados a localizar pecios y artefactos en el fondo del mar. Algunos de ellos le parecían atractivos, pero nunca había sentido aquel calor, aquella excitación que Nicholas Jonas despertaba con una sola mirada.

«Tranquilízate», se dijo. Había ido con una mujer guapísima que debía ser su novia y, mientras ella se consideraba pasablemente atractiva, no era competencia para la tal Miley.

¿Competencia? ¿En qué estaba pensando?

A los veintiún años, después de un desastroso compromiso que había terminado abruptamente cuando encontró a su prometido en la cama con su compañera de facultad, había decidido olvidarse de los hombres para siempre.

Michael era contable en la empresa de su padre.

Un hombre del que se había enamorado a los dieciséis años; un hombre que la había besado el día que cumplió los dieciocho, diciendo sentir lo mismo por ella; un hombre que le había ofrecido consuelo y apoyo cuando su madre murió y cuya proposición de matrimonio había aceptado poco después. Un hombre que, cuando lo encontró en la cama con su compañera, admitió que llevaba un año engañándola. Su compañera, y supuesta amiga, clavó un poco más el cuchillo en su corazón diciéndole que era una tonta; Michael sólo estaba interesado en ella por su dinero y sus contactos.

Lo cual era de risa. Sí, seguramente la casa de sus padres valía millones, pero ellos vivían allí, habían vivido allí durante generaciones. Y aunque el negocio familiar aportaba dividendos a los accionistas todos los años, no era una fortuna. Pero en ese momento, sintiéndose traicionada, juró que jamás competiría por un hombre. Y, la verdad, durante los años siguientes nunca había sentido la necesidad de hacerlo. Quizá por eso no había vuelto a tener una relación importante, pensó, irónica.

-Sí, claro, ahora lo veo -respondió por fin-. Un ángel caído.

-Te perdono -dijo Antonio con una sonrisa que le robó el aliento.

-No recuerdo haberme disculpado -replicó ella cuando pudo hablar.

En ese momento llegaron los dos últimos invitados y ____ suspiró aliviada. Eran su tía Lisa, la hermana mayor de su padre, y su marido, James Browning, que además era el presidente del consejo de administración de Ingeniería Fairfax desde la muerte de su padre.

Pero un comentario de Nicholas Jonas, hecho en voz baja, volvió a sorprenderla:

-Pero si te gusta más un demonio, seguro que se puede arreglar.

____ lo miró, atónita. ¿Habría oído mal? ¿Estaba coqueteando descaradamente con ella sin conocerla de nada... y con su novia al lado?

Después de la cena, cuando la orquesta empezó a tocar y Nicholas y Miley fueron a la pista de baile, ____ no podía dejar de mirarlos. Hacían una pareja fabulosa. Y por cómo se apoyaba Miley en él no había duda de que entre ellos había una relación íntima.

____  se volvió hacia James para preguntarle lo que llevaba casi una hora deseando preguntar: ¿Quién era Nicholas Jonas?

Según su tío, era el fundador de una empresa que conseguía enormes beneficios comprando, reestructurando y volviendo a vender empresas por todo el mundo. Por lo visto, era un hombre de gran influencia y poder. Y extremadamente rico. Era reverenciado en todo el mundo como un genio de las finanzas. Su nacionalidad no estaba muy clara; su nombre era hispano pero algunos lo consideraban griego porque hablaba el idioma como si hubiera nacido allí.

Había rumores de todo tipo sobre él. Según su tía Lisa, su abuela había sido madama de un burdel de lujo en Perú y su madre la amante de un magnate griego. Antonio Díaz, decían, era el resultado de esa relación.

Su tía también le contó que tenía una magnífica villa en una isla griega, una enorme finca en Perú, un lujoso apartamento en Nueva York y otro en Sidney. Recientemente había adquirido un prestigioso edificio de oficinas en Londres, en cuyo ático residía cuando estaba en la ciudad, y seguramente tendría más propiedades. Ah, y las fiestas que organizaba en su yate eran famosas.

James intentó dejar a un lado los cotilleos, contándole que había conocido a Nicholas unos meses antes en una conferencia en Europa, donde se hicieron amigos. De ahí que David lo hubiese invitado esa noche. De hecho, los expertos consejos de Nicholas Jonas habían sido fundamentales para su decisión de diversificar y ampliar Ingeniería Fairfax, le dijo su tío casi con tono reverencial.

Para ____  era una noticia que la empresa familiar necesitara diversificarse y ampliarse, pero no tuvo tiempo de hacer preguntas porque su tía volvió a intervenir. Aparentemente, Nicholas era un soltero tan famoso por las mujeres con las que había mantenido relaciones como por su habilidad en los negocios. Sus incontables aventuras con modelos y actrices eran, aparentemente, documentadas por la prensa del corazón.

En realidad, eso fue un alivio. De modo que su reacción ante aquel hombre era normal... emitía un magnetismo animal que probablemente afectaba a todas las mujeres de la misma forma. Y si había que creer lo que contaban de él, Nicholas Jonas se aprovechaba bien de eso. No era el tipo de hombre con el que una mujer que se respetase a sí misma quisiera tener una relación.

Después de su desastroso compromiso con Michael, ____ tenía ideas muy firmes sobre el tipo de hombre con el que quería casarse. Quería uno en el que pudiera confiar. Desde luego, no un mujeriego famoso en todo el mundo. Además, ella no tenía prisa por casarse. Le gustaba demasiado su trabajo como para interrumpir su carrera por un hombre.

Tomando un sorbo de café, sonrió cuando sus tíos se levantaron para ir a la pista de baile. Luego, mirando alrededor, comprobó que en la mesa sólo quedaban Max y ella.

Ella, que era una chica naturalmente alegre, también era realista y nunca dejaba que algo que no podía cambiar la molestase durante mucho tiempo. Creía firmemente en ser positiva y en aprovechar cada situación, por adversa que fuera. Ni el disfraz que su cuñada le había comprado ni su extraña reacción ante Nicholas Jonas iban a evitar que disfrutase de la fiesta.

-Bueno, Max, ¿quieres bailar? -le preguntó.

El hombre se levantó a toda prisa.

-Encantado -contestó, mirándola con admiración-. Es usted muy guapa, señorita -dijo luego, tomando su mano para llevarla a la pista de baile.

Max era un poco más alto que ____  y más grueso, pero también era un buen bailarín y ____  decidió pasarlo bien.

Nicholas Jonas no pudo disimular una sonrisa de satisfacción. Cierto, el hombre al que quería conocer, Charles Fairfax, había muerto un año antes, pero su familia y su empresa seguían existiendo y servirían de igual modo a sus propósitos.

Luego miró alrededor, haciendo una mueca de desdén. La élite social de Londres soltándose el pelo en un baile de disfraces con objeto de recaudar dinero para los niños de África, aparentemente uno de los proyectos favoritos de la familia Fairfax. No se le escapaba la amarga ironía. Sus ojos negros brillaron, furiosos.

En diciembre pasado su madre, como si intuyera que el final estaba próximo, por fin le había contado la verdad sobre la muerte de su hermana Suki veintiséis años antes. En realidad, Suki era su hermanastra, pero para él siempre había sido su hermana mayor, la que cuidaba de él.

Él creía que había muerto en un accidente de tráfico, trágico pero inevitable. Pero la realidad era que se había lanzado deliberadamente a un acantilado, dejando una nota que su madre había destruido inmediatamente.

Suki se había suicidado porque estaba convencida de que era su condición de hija ilegítima por lo que su novio, Charles Fairfax, la había dejado para casarse con otra mujer. Razón por la que su madre le había hecho jurar que nunca se avergonzaría de su apellido ni de su familia.

Pensando en ello, Nicholas no podía evitar la amargura. Le había puesto a su empresa el nombre de su hermana, pero ese nombre tenía ahora más significado que nunca. La carta que había descubierto entre sus papeles personales le confirmó que le había contado la verdad. Y Nicholas había jurado sobre la tumba de su madre vengar el insulto.

Él no era aficionado a los bailes de disfraces y normalmente se negaba a acudir, pero en esa ocasión tenía un motivo oculto para aceptar la invitación de la familia Fairfax.

Nunca en su vida había tenido problema alguno absorbiendo una empresa e Ingeniera Fairfax debería haber sido una adquisición sencilla. Su primera idea había sido lanzar una OPA hostil para luego destruirla, pero después de estudiar la documentación tuvo que admitir que ese plan no iba a funcionar.

La empresa Fairfax era propiedad exclusiva de los miembros de la familia, aunque una pequeña porción del negocio estaba divida en acciones para los empleados. Desafortunadamente para él, los Fairfax la dirigían bien y daba beneficios. Originalmente se había basado en la propiedad de una mina de carbón pero, ahora que las minas de carbón estaban en declive en Gran Bretaña, la firma había encontrado un sitio en el mercado construyendo tuneladoras y maquinaria de construcción.

Después de un par de discretas averiguaciones, quedó claro que ninguno de los accionistas estaba dispuesto a vender... incluso a un precio muy generoso. Y, aunque aún no había abandonado la idea de comprar la empresa, se veía obligado a diseñar una nueva estrategia.

Quería convencerlos de que, con sus expertos consejos y generoso apoyo económico, sería posible ampliar el negocio en Estados Unidos y China. Y luego, cuando estuvieran endeudados hasta el cuello, les quitaría la alfombra bajo los pies para hacerse cargo de la firma, arruinando a la familia Fairfax. Con eso en mente había hecho amistad con el hijo de Charles Fairfax, David, director gerente de la empresa.

El único fallo en su estrategia era que estaba tardando más de lo esperado en arrastrar por el suelo el nombre de la familia. Tres meses de maniobras y aún no había logrado su objetivo. El problema era que el hijo y el tío eran competentes como hombres de negocios, pero muy conservadores. Y, de nuevo desafortunadamente para él, ninguno de los dos era avaricioso ni quería arriesgarse innecesariamente.

¿Y por qué iban a hacerlo? La empresa tenía ciento sesenta años y ninguno de los dos había tenido que luchar para ganarse la vida o para ser aceptados por la sociedad.

-Nicholas, cariño, ¿en qué estás pensando?

La experiencia le había enseñado a contestar a esa pregunta con una mentira.

-Estaba pensando en las cifras del Dow Jones... nada que te interese, Miley.

-En lo único en lo que deberías estar pensando es en mí -respondió ella, apoyando la cara en su hombro.

-Ahórrate los coqueteos para tu marido. Yo soy inmune -replicó Nicholas.

Miley era muy guapa, pero no le atraía en absoluto. Lo único que le gustaba de ella era que se parecía un poco a su hermana. Por eso la había ayudado en un mal momento doce años antes, en Lima, cuando, sin que ella lo supiera, su representante la obligó a firmar un contrato para una película pornográfica. Él, además de romper el contrato, le había buscado un representante decente. Estaba casada con un amigo suyo y, sin embargo, siempre que tenía oportunidad intentaba seducirlo.

Seguramente era culpa suya porque una vez, diez años antes, había sucumbido a sus encantos una noche. Aunque enseguida se dio cuenta de que era un error. Su amistad había sobrevivido, sin embargo, y era un juego al que ella jugaba cada vez que se encontraban. Debería haberle parado los pies tiempo atrás.

Pensó luego en el informe que le había enviado su investigador privado sobre los Fairfax. En ella había una fotografía de ____ en una playa desierta, con una gorra en la cabeza, una camiseta ancha y pantalones vaqueros. No podía saber si era alta, delgada, rubia o morena.

Y se había llevado una sorpresa al verla.

La foto no le hacía justicia, desde luego. Una ridícula diadema con cuernos sujetaba una larga melena rubia que caía por debajo de sus hombros, aunque no sabía si era natural o teñida. Tenía la piel muy blanca, unos magníficos ojos azules y unos pechos perfectos. En cuanto al resto, no podría decirlo porque sólo la había visto sentada. De estatura normal, seguramente. Pero, como buen conocedor de las mujeres que era, se reservaría el juicio hasta que la viese de pie. Podría tener un enorme trasero y los tobillos gruesos. Aunque eso no le importaba, claro. El hecho de que fuera una Fairfax lo echaba para atrás. No la tocaría aunque fuese la última mujer en la tierra.

Charles Fairfax se había casado con Sara Deveral, en la que había sido la boda del año en Londres, veintiséis años antes. Su mujer le había dado un hijo nueve meses después, David, y una hija, ____ , un año más tarde. La familia perfecta...

___  Fairfax vivía una vida regalada. Lo tenía todo: una familia que la quería, la mejor educación, una carrera como arqueóloga marina, y se movía en la sociedad de Londres como pez en el agua. Pensar eso le hizo sentir una punzada de rabia, lo que sentía desde la muerte de su madre.

-No me lo creo -Miley  inclinó a un lado la cabeza-. Max está bailando un tango...

Miley siguió la dirección de su mirada y se quedó perplejo al ver a su jefe de seguridad y guardaespaldas, aunque Max era más un amigo que otra cosa, bailando el tango apasionadamente. Y lo más curioso era que su pareja seguía cada uno de sus pasos como si fuera una profesional.

Y su pareja era ____  Fairfax. Una mujer impresionante. Tenía unas piernas interminables, el trasero respingón, la cintura estrecha y unos pechos altos y firmes. El traje rojo parecía pegado a su cuerpo como una segunda piel, sin dejar nada a la imaginación. Nicholas no tenía duda de que todos los ojos masculinos estaban clavados en ella en aquel momento. El pelo rubio caía sobre sus hombros con cada giro... y menudos giros. Una placentera sensación, aunque inconveniente, empezó a hacer cosquillas entre sus piernas.

-Qué ridículos. Ya nadie baila así -dijo Miley, desdeñosa.

- ¿Qué? Ah, sí... -Nicholas no la estaba escuchando.

Curiosamente, Max y ____ hacían una pareja estupenda y todos los invitados estaban pendientes de ellos. Cuando el tango terminó, ____ se incorporó, riendo, y todo el mundo empezó a aplaudir.

Aquella mujer no tenía miedo de exhibirse, pensó. Y, dado el fuego y la pasión que había mostrado durante el tango, no debía de ser tan inocente. Tanta pasión no podía ceñirse sólo a una pista de baile. Según el informe que le había enviado el investigador privado había estado prometida una vez y, seguramente, habría habido más hombres en su vida.

De repente, después de decidir que no la tocaría aunque fuese la última mujer en la tierra, Nicholas estaba imaginando su cuerpo desnudo y tuvo que hacer un esfuerzo para controlarse... algo que no le había pasado en años.

Pensativo, frunció el ceño mientras volvía con Miley a la mesa. Había decidido destruir a la familia Fairfax quedándose con su empresa, pero ahora veía un escenario alternativo, una manera maquiavélica de conseguir lo que quería. Y esa posibilidad de justicia romántica le hizo sonreír de forma siniestra.

El matrimonio no le había interesado nunca pero tenía treinta y siete años, un momento ideal para casarse y tener un heredero. Él criaba caballos en Perú y, al menos físicamente, ___ Fairfax parecía un buen espécimen para criar, pensó, sarcástico. En cuanto a sus valores morales, no le molestaba que hubiera habido hombres en su pasado. Claro que podría haber alguno en su vida en aquel momento, pero él no tenía miedo de la competencia. Con su dinero, el problema para él era quitarse a las mujeres de en medio. Y ____ había ido sola al baile, de modo que, por el momento, tenía el camino libre.

-Gracias, Max -____ seguía sonriendo mientras su compañero de baile la llevaba a la mesa-. Lo he pasado muy bien.

-Me alegra comprobar que el dinero que se gastaron nuestros padres enviándonos a una escuela de baile no fue un gasto inútil -rió David.

-En tu caso, sí -replicó Helen-. Me has pisado más de cuatro veces.

-A mí me pasa igual -protesto su tía Lisa-. Después de cuarenta años de matrimonio e innumerables intentos, James sigue sin saber dar un paso de baile.

____ soltó una carcajada, sin darse cuenta de que la otra pareja había vuelto a la mesa.

Chicas lo lamento de nnuevo

he intentado subir pero el metroblog no me deja copiar & pegar, veran mi novela esta escrita en world & no me deja copiarlo.....voii a empezar a escribir aqui pero no se cuantto me tarde...pero el lunees que viene de que les publico les publico

sorry

Se qee van a qerer matarmee & qee desde hace mas de un mes les publiqe qe hiba a subir una nueva novela.

Les podria dar muchas e incontables excusas de las cuales solos les dire tres

-Estaba en semestrales & la verdad flojee demasiado durante el semestre & debia ponerme a estudiar o hacer por o menos los trabajos adeudados...

-He teniado algunos problemas con mi novio, no se los dire por qe seria muy grosero de mi parte, pero les dire su nombre....es demasiado grasioso ya qe en mexico un artista se llama asi: alejandro fernandez & lo quiero demasiado :DD

-Acaba de pasar navidad & estaba demasiado ocupada con los preparativos navideños

De verdad lo sineto chicas pero en enero, el dia dos volvere a publicar como de costumbre :DD

 

hasta luego!

bye

Nueva novela...

Sinopsis de "Dias de ira...Noches de pasion..." Sólo la seducción le ayudaría a saldar viejas deudas…Nicholas Jonas había tomado la decisión de vengarse: seduciría a la inocente hija de su enemigo y luego se casaría con ella. Llevar a cabo el plan no iba a ser ninguna tortura porque ____ Fairfax era tan bella como inocente. ____ no tardó en darse cuenta de que Nicholas estaba chantajeándola, pero no podía evitar que su cuerpo la traicionara cada noche, cuando la pasión hacía que se olvidara de la ira y se dejara llevar por el deseo.

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 14 [Final]

Un Hombre Sin Pieda

Capítulo 14

Nicholas regresó a casa, polvoriento y agotado, tras ayudar a mover ganado de los pastos de verano a los corrales. Era un proceso largo y arduo, y siempre había algún herido.

-Pagas una fortuna a tu capataz para que se ocupe de eso, y luego sales y trabajas más que él -protestó Maya, cuando fue a ver a _____ (tn), después de darse una ducha.

-No estoy hecho para la vida de ocio -dijo él-. ¿Cómo estás, linda? -le preguntó a _____ (tn).

-Mucho mejor -aseguró ella-. ¿Has sabido algo de Hayes Carson?

-No, se pondrá en contacto cuando tenga noticias. Deja de preocuparte. Aquí estás a salvo.

-Lo sé. Sólo era curiosidad.

-Me muero de hambre -le dijo él a Maya-. ¿Cuándo vamos a cenar?

-La señora Johnston se ha superado -Maya sonrió-. Estofado de ternera con pan de maíz.

-Merece la pena haber trabajado todo el día por eso. Te subiré un plato -le dijo a _____ (tn).

-Podría bajar.

-No hasta que Coltrain dé el visto bueno. No queremos una recaída, ¿verdad?

-Supongo que no. Pero el brazo está mucho mejor -lo movió-. La hinchazón ha bajado.

-Es cierto que tienes mejor aspecto -recorrió el camisón con los ojos. Su mirada era atrevida y posesiva.

El recuerdo de esa mirada la mantuvo ocupada toda la cena. La había subido él mismo, en una bandeja, para regocijo de Maya, Frankie y la señora Johnston.

Después de cenar, Maya fue a su dormitorio a cambiarse de ropa y Frankie salió. Nicholas, en pijama y bata, entró en el dormitorio de _____ (tn) con una carpeta en la mano, gafas de leer y un lápiz en la oreja. Se colocó en la cama con _____ (tn), se apoyó en dos almohadones, abrió la carpeta y empezó a leer.

- ¿Qué haces? -preguntó _____ (tn), intrigada.

-Estudiar el programa de reproducción que ha preparado el capataz -dijo él-. Buscamos potenciar rasgos especiales, como peso y envergadura escasos al nacer, y hacemos proyecciones por ordenador -le mostró una hoja.

-No, quiero decir... ¿qué haces aquí, así? -señaló el pijama y la bata.

-Voy a dormir contigo -le guiñó un ojo.

- ¡No! -gimió ella-. Para empezar, no puedo...

-Dormir -enfatizó-. Se cierran los ojos y, de repente, es por la mañana.

Ella se relajó un poco, pero no demasiado.

-Las puertas están abiertas. Y seguirán así. Nadie se dará cuenta de que estoy aquí.

Maya pasó junto al umbral, regreso y sonrió. De repente y lo miró con fijeza.

- ¿Qué diablos te pasa? -le preguntó Nicholas-. ¿Nunca has visto a un hombre en pijama y bata?

-Estás en la cama con _____ (tn). Aún está muy débil -dijo con tono preocupado.

-Es verdad, pero el amigo de su padre es un artista de la fuga -metió la mano en el bolsillo de la bata y sacó una pistola-. Nadie pasará por delante de mí.

-Entiendo -Maya esbozó una sonrisa.

-Bien. ¿Qué te parecería trasladar a Elvis y su cama hasta aquí? Empezará a aullar como loco si se apagan las luces y está solo en mi dormitorio.

-Ay, sí. Cree que Nicholas se morirá si no está con él para defenderlo -le dijo Maya a _____ (tn).

-Es un viejo muy dulce - sonrió _____ (tn).

- ¿Quién yo? -Nicholas la miró con maldad por encima de las gafas de lectura.

- ¡El perro!

-Ah [hahahahahaXD] -volvió a concentrarse en sus papeles.

-Iré por Elvis -dijo Maya.

Lo hizo. De paso llevó a Frankie y a la señora Johnston. Todos les miraron desde el pasillo, fascinados. Nicholas nunca había subido a una mujer a la planta de arriba, y allí estaba. En pijama y en la cama con _____ (tn).

Frankie abrió la boca. Nicholas sacó la pistola, la exhibió y la guardó de nuevo, sin levantar la vista de sus papeles.

- ¡No he dicho nada! [Hahahaha] -Protestó Frankie-. No deberías amenazar a la gente con una pistola sólo porque sientan curiosidad.

-Es para el malvado amigo del padre de _____ (tn) -le aclaró Maya.

- ¿Eh? ¡Ah! -Frankie comprendió por fin-. Vale.

La señora Johnston sonreía de oreja a oreja. Los tres se quedaron allí de pie, observando y sonriendo. Nicholas metió la mano en el otro bolsillo y sacó una cajita de joyería, del tamaño justo para un anillo. La mostró, sin dejar de leer, y volvió a guardarla. _____ (tn) se quedó sin aire.

-Aquí está Elvis -dijo Maya. Colocó la cama del perro en el suelo-. Cerraré al salir.

-Ni se te ocurra -dijo Nicholas-. Esta es una casa respetable. Nada de líos en la planta de arriba -miró a Frankie-. En ningún caso.

-Una vez, sólo una, subí a una chica a mi habitación con el propósito de seducirla -alzó los brazos con desesperación-. ¡Y no lo olvida!

-Fue un acto de caridad -dijo Maya-. La encontró paseando sola en un callejón y la trajo a casa para ponerle una manta encima.

Todos se echaron a reír, incluso Frankie.

-Bueno, ya vale. Todo el mundo fuera. Tengo trabajo y luego hay que dormir -miró a _____ (tn), que lo contemplaba con adoración-. Aquí hay alguien que necesita mucho descanso.

-No lo discutiré -dijo_____ (tn). Mientras se miraban uno al otro, su audiencia desapareció.

Nicholas dejó escapar una risa gutural.

-Sí que tengo propósitos lujuriosos en mente -le confió-, pero ésos deben estar escondidos cerca de la puerta, esperando acontecimientos. Así que tenemos que comportamos. [Hahaha y luego awwww']

-Bueno -_____ (tn) suspiró profundamente. Tocó su hombro por debajo de la sábana. Cerró los ojos, reconfortada por el contacto-. Hacía días que me daba miedo dormir. Ahora ya no.

-Duérmete -acarició su cabello -. Conmigo estarás a salvo.

Él volvió a leer. Un minuto después, tres pares de ojos se asomaron con cautela. [Me lo imagino XD]

- ¿Qué? -preguntó Nicholas, beligerante.

Se dispersaron rápidamente [hahahahahahaahXD]. Elvis subió a su cama dio tres o cuatro vueltas y se echó a dormir.

A la mañana siguiente, _____ (tn) oyó un coche acercarse. Abrió los ojos despacio, desorientada. Estaba tumbada junto a un cuerpo cálido y duro que la rodeaba. Ambos estaban bajo la sábana.

- ¿Lista para el desayuno? -preguntó Nicholas, mirándola con calidez-. Oigo movimiento en la cocina.

-Podría comer algo -se acurrucó más.

_____ (tn) se sentía tan segura y cómoda que no quería moverse.

Se oyeron murmullos abajo, seguidos por unos pasos rápidos en la escalera. Hayes Carson entró en la habitación, con el uniforme arrugado y el pelo revuelto. Enarcó las cejas ante la escena.

-Tengo una pistola -Nicholas bostezó.

-Aún no he dicho nada -protestó Hayes.

-Para proteger a _____ (tn) -añadió Nicholas, mirándolo fijamente.

-Ah -Hayes se acercó, tiró el sombrero al suelo, subió a la cama y se tumbó junto a Nicholas-. ¡Vaya si estoy cansado! Llevo toda la noche interrogando al padre de _____ (tn) y a su amigo.

-Ponte cómodo -farfulló Nicholas con sarcasmo. [amo su sarcasmo *-*]

-Gracias, lo haré -contestó Hayes-. Es la cama más cómoda que he probado en mi vida-Se inclinó, recogió el sombrero y se lo puso sobre el rostro-. ¡Podría dormir una semana!

-Antes dime qué estás haciendo aquí.

-Para salvar su pellejo, el padre de _____ (tn) hizo un trato. Delató a su amigo Jock como autor de un asesinato. Parece que mató a una mujer en Arizona. Era el principal sospechoso, pero no consiguieron pruebas para condenarlo. El padre de _____ (tn) tiene un reloj que pertenecía a la mujer y puede situar a Jock allí a la hora del crimen.

- ¿Y mi padre? -preguntó _____ (tn).

-De tres a cinco años, por encubrimiento.

-Tal vez eso le enseñe una lección -dijo _____ (tn), aunque con poco convencimiento.

-No esperes milagros -le aconsejó Nicholas-. No suelen darse con los transgresores de la ley.

- ¡Qué sabrás tú! -protestó Hayes desde debajo de su sombrero.

Se oyó el motor de otro coche. Voces. Más pasos, pero rápidos y suaves, casi inaudibles.

-Muy bien, típico del sheriff del condado -rezongó Kilraven desde el umbral-. ¡Se marcha en mitad de un interrogatorio y deja el trabajo duro a la policía local!

-Cállate, Kilraven -dijo Hayes muy tranquilo-. No duermo desde hace días.

- ¡Ni yo! -clamó Kilraven. Encogió los hombros-. Diablos, tal vez tengas razón. Un poco de descanso nos irá bien. Hola, _____ (tn) -saludó, tumbándose a los pies de la cama-. Vaya, esta cama sí que es cómoda -cerró los ojos. [Se los imaginan todos tumbados en la cama? Hahaha XD]

Se oyeron más pasos.

- ¿Nadie va a bajar a desayunar...?

Maya se paró en el umbral, atónita. Había cuatro personas en la cama, dos de uniforme.

-No pienso subir bandejas -anunció-. Quien quiera desayunar, que baje. Hay de sobra para la compañía.

- ¿Somos compañía? -preguntó Hayes, adormilado.

-Por lo visto -contestó Kilraven.

-Supongo que tendremos que levantamos -suspiró Hayes.

-Esta es mi cama. Y _____ (tn) y yo estábamos aquí antes.

- ¿Qué haces en la cama con ______ (tn)? [Hahahaha XD] -Hayes se sentó de golpe y frunció el ceño.

Nicholas sacó la pistola del bolsillo.

- ¡Un arma! -exclamó Kilraven.

Nicholas sacudió la cabeza y soltó una carcajada.

Los invitados se quedaron a desayunar y luego se marcharon. Kilraven miraba a Maya de manera extraña. Había empezado a estar muy callada en su presencia, como si todo su júbilo y actitud burbujeante se hubieran esfumado. Maya sabía que no había posibilidades de importarle de forma permanente y ella no era de aventuras. Tenía roto el corazón.

Kilraven intentó captar su mirada cuando él y Hayes iban hacia la puerta, pero ella la evitó. Se despidió con toda naturalidad y volvió a la mesa. Kilraven se marchó con el ceño fruncido.

- ¿No tenías hoy una reunión con unos ganaderos? -preguntó Maya a Nicholas.

-Sí, de un par de horas. Quieren ver nuestro laboratorio de inseminación artificial.

-Yo tengo que ir a trabajar -comentó Maya con desgana. Miró a _____ (tn) -. Frankie ya se ha ido a Dallas a una reunión con unos inversores y la señora Johnston va a salir para hacer la compra.

-Elvis me protegerá -dijo ella, agachándose para acariciar al perro.

-Ya no necesitarás protección -le dijo Nicholas-. Tu padre y Jock están entre rejas en el centro de detención de San Antonio. A ellos no se les escapa nadie.

-Es cierto -corroboró Maya-. Pero asegúrate de cerrar las puertas -le advirtió a _____ (tn).

-Tranquila. He sobrevivido a la mordedura de una serpiente de cascabel.

-Yo volveré en cuanto acabe mi turno. Cuídate -Maya le dio un beso y otro a Nicholas antes de irse a trabajar. Había conseguido ocultarles su dolor de corazón. No quería estropear su alegría.

La casa estaba muy tranquila. Sólo quedaban ellos dos, aún en pijama. Nicholas miró a _____ (tn) con una expresión que ella no le había visto antes. Se levantó despacio, la alzó en brazos y fue hacia la escalera.

-Hora de tomar el postre -susurró.

-Hemos desayunado. Con el desayuno no se toma postre.

-Nosotros sí -dijo.

La besó con pasión. Segundos después _____ (tn) olvidó sus protestas, rodeó su cuello con el brazo bueno y le devolvió los besos con pasión. Él se rió por su inocente excitación y procedió a enseñarle la técnica correcta. Para cuando llegaron al dormitorio, ella estaba lista para pasar al siguiente nivel.

Él la dejó en el suelo el tiempo justo para cerrar la puerta con el pestillo. Tenía los pómulos algo enrojecidos por la fuerza del deseo.

-Hace años -dijo, quemándola con los ojos-. Te deseo.

Ella estaba sin aliento, asustada y jubilosa a un tiempo. Pero seguía teniendo escrúpulos.

-Lo sé -dijo él-. Quieres esperar a la boda. Para eso faltan semanas -la atrajo contra sí y apoyó sus caderas en las de él-. No me hagas esperar -susurró roncamente.

-Nicholas... -se debatía ante la duda.

Él metió la mano en el bolsillo y sacó la cajita. La abrió. Dentro había un solitario de esmeraldas y dos anillos de oro de esmeraldas y diamantes.

-Toda la casa sabe que mi intención es casarme contigo. Hace semanas que tengo estos anillos; tenía que esperar a que Hayes reuniera suficientes pruebas para acabar con el negocio de Miley y su padre. Un papel con un sello no supondrá tanta diferencia. Con este anillo -dijo, deslizando el solitario en su dedo-, yo te desposo. Lo demás llegará después. Te amo, _____ (tn) -dijo con reverencia-. Te amaré hasta que muera. ¿Quieres casarte conmigo?

-Sí -musitó ella. Tenía los ojos tan llenos de lágrimas que no podía verlo.

Él se inclinó y atrapó sus labios, entreabriéndolos para que admitieran su lengua. Ella gimió al sentir una descarga de pasión tan potente como un rayo. Lo miró asombrada.

-Empezamos aquí, ahora, _____ (tn) -afirmó él con solemnidad-. El primer día del resto de nuestras vidas. Deja que te ame.

Ella ya estaba demasiado excitada para rechazarlo. Sus manos estaban bajo el camisón, haciéndole olvidar todos sus miedos respecto a las cicatrices. Cerró los ojos y casi ronroneó mientras los expertos dedos de él acariciaban sus senos, que poco después tomó en su boca.

-Sí -susurró ella. Y durante largos y apasionados minutos, no dijo nada más.

Él se detuvo sólo para buscar protección.

-Es demasiado pronto para tener bebés -susurró contra sus pechos-. Antes tenemos mucho que vivir. Después iremos a por ellos.

-Me encantan los niños -dijo ella.

-A mí también.

Le dolió el brazo cuando lo alzó hacia su cuello, pero no le importó. Él le dio placer largo rato, hasta que ella tembló de deseo y suplicó que pusiera fin al tormento. En ese momento, notó que él perdía el control. Arqueó el cuerpo para encontrarse con el duro embate de su cuerpo, y se tensó y gimió cuando la barrerá física protestó contra la invasión.

-Te hago daño -dijo él, deteniéndose.

-Sólo un poco -le mintió-. No pares.

-Como si pudiera parar -consiguió decir él, sin aliento. Empezó a moverse lentamente y poco después, incapaz de detenerse, buscó su placer.

Ella se movió con él, ciega de deseo, pulsando con un deleite que crecía más y más cada segundo. Nunca habría creído que tal intimidad fuera posible. Pensó que se moriría. El placer fue tan intenso que dejó escapar un grito agudo.

Se abrazaron largo rato. A él, agotado, le costaba respirar. Debajo, ______ (tn) se aferraba a sus músculos, mientras seguía sintiendo espasmos de placer en todo el cuerpo. Estaba aprendiendo que la cima no lo era realmente. Sentía los ecos del intenso clímax repitiéndose una y otra vez, sólo con un pequeño movimiento.

Él la dejó hacer un rato, pero luego puso la mano en su cadera y la detuvo.

-No más -susurró-. Eres nueva en esto. Te sentirás incómoda después si no paramos.

-Oh -protestó ella.

-Además, estamos tentando a la suerte -la besó con ternura-. Estas cosas sólo deben utilizarse una vez. Pueden romperse.

- ¿En serio? -lo miró con los ojos muy abiertos. Casi parecía esperanzada.

-Es raro, pero ocurre. No necesitamos un bebé ahora mismo, al principio de nuestro matrimonio.

- ¿Estás seguro?

-Seguro. Y no es porque no quiera uno -aclaró-. Quiero que tengamos tiempo para viajar y conocernos mejor.

-Viajar.

-A donde tú quieras.

- ¿Podríamos ir a Wyoming y ver el géiser Old Faithful? -preguntó ella, emocionada.

-Pensaba en algo más exótico -él se apoyó en un codo y la miró con ternura.

-Ah. Como Florida -asintió con la cabeza.

-Las pirámides. Chichen Itzá. Sacsayhuamán. Zimbabwe. Esa clase de sitios.

- ¿Al extranjero? -exclamó ella-. ¿Podríamos?

-Sí, podemos -contestó él, estudiando su bonito rostro embelesado.

-Vaya.

La besó una vez más y se retiró de su interior. Ella contempló su ancho pecho, cubierto de cicatrices. Tenía más en el vientre y otra, mucho peor, en el muslo. Las tocó, acariciando los bordes con las yemas de los dedos, explorando.

-Medallas de honor -murmuró en voz alta.

-Llevo años avergonzándome de ellas -dijo él, observando cómo lo estudiaba.

-No están tan mal -dijo ella,

-Puedes hacerte cirugía plástica si quieres -sugirió él, mirando su hombro, con cicatrices tan profundas como las suyas, pero peor tratadas-. Pero te querría igual si te faltara un brazo, o una pierna. Nada cambiará lo que siento. Y no me molestan tus cicatrices.

-Ni a mí las tuyas -besó su pecho-. Me alegro mucho de que esa estúpida mujer te abandonara.

-Yo también, ahora -rió él.

______ (tn) se acurrucó contra él, más segura y menos avergonzada. Esa combinación de cuerpos parecía algo muy natural. Y satisfactorio.

Él, abrazándola con cuidado, cerró los ojos. No había sido tan feliz en toda su vida.

Había planeado celebrar una gran boda, pero su conciencia ganó la partida. Al día siguiente llevó a _____ (tn) al Juzgado de Paz de Jacobsville y se casaron. [Awwwwwwwwwww' mi vida]

-Eres un puritano, ¿sabes? -bromeó ella, cuando salieron a la calle luciendo sus alianzas, y con la licencia en el bolso de _____ (tn).

-Le dijo la sartén a la olla -contestó él.

-Sólo me queda una cosa por hacer -le dijo, a su pesar.

-Ya. ¿Quieres llamar a Carly o prefieres que lo haga yo?

-Yo lo haré -contestó ______ (tn), entrelazando los dedos con los suyos.

Celebraron el funeral una semana después; un pequeño servicio en el cementerio, donde las cenizas de Ella Puente fueron enterradas junto a sus padres. Fue un interludio triste seguido de un evento feliz, porque Maya insistió en celebrar la boda por todo lo alto. Nicholas y _____ (tn) se rindieron ante su entusiasmo.

Así que volvieron a casarse en otoño, con los arces luciendo sus gloriosos tonos rojos y dorados. Al salir de la iglesia, ____ (tn) lanzó el ramo y contempló, divertida, cómo sus damas de honor intentaban atraparlo, pero fue el padrino, Hayes Carson, quien lo consiguió. Sonrió de oreja a oreja e hizo una reverencia cuando todos lo miraron. El doctor Bentley Rydel y el resto de los colegas de trabajo de _____ (tn) también asistieron a la boda, junto con Carly, que lloró a mares y aseguró que _____ (tn) era la novia más bonita que había visto nunca.

Nicholas y _____ hicieron un viaje de un mes, por África y gran parte de Europa. Regresaron cansados pero con bellísimos recuerdos.

-No te hará feliz dar desayunos para las damas y ser anfitriona de cenas de sociedad, ¿verdad? -le preguntó Nicholas después de cenar, ya sentados ante la chimenea del salón.

-No estoy hecha para eso -contestó ella, preocupada.

-Entonces haz lo que quieras -él sonrió y la atrajo hacia sus brazos.

-Preferiría volver trabajar para el doctor Rydel. ¿Supongo que eso no te gustaría?

-Ya te dije que una de tus destrezas es tratar a los animales -miró sus grandes ojos verdes-. Creo que sería buena idea. Habrá días en los que tenga viajes de negocios, y talleres y conferencias a los que asistir. Puedes venir a los que quieras, pero no te gustaría viajar tanto. Trabaja para Rydel -la besó-. Siempre que no olvides dónde vives y quién te ama.

-Eso no podría olvidarlo nunca.

-Frankie tiene una chica nueva, según dice Maya -Nicholas se estiró y bostezó-. Una agradable esta vez. Trabaja en una biblioteca.

-Me alegro por Frankie. ¿Y Maya?

-No lo sé -Nicholas titubeó-. Ha cambiado. Se ha vuelto muy callada. Supongo que es por Kilraven -movió la cabeza-. Pero es pájaro no se hará nido en un pueblo pequeño. Lleva «gran ciudad» escrito en el rostro.

_____ (tn) se prometió que hablaría con su amiga para dejar que se desahogara.

- ¿Tienes sueño? -preguntó él.

-En realidad no -frotó la nariz en su hombro-. ¿Por qué? ¿Tenías algo en mente? -bromeó ella.

-Lo cierto es que sí -se acercó más y rozó sus labios con la boca-. Panecillos recién hechos.

- ¿Panecillos? -ella se echó a reír.

-No he comido uno decente desde antes de casarnos, y ya estás curada. Además, nadie hace pan como tú.

-Bueno, si opinas eso, ¡te haré panecillos! -sus ojos brillaron, traviesos-. Pero antes voy a necesitar un incentivo.

- ¿Qué clase de incentivo? -él frunció los labios.

-Usa tu imaginación -le dijo ella.

Él la alzó en brazos y fue hacia la escalera.

-Inventivo es mi segundo nombre -aseguró, con una risita.

Ella apoyó el rostro bajo su barbilla y escuchó el latido sonoro y firme de su corazón. Se sentía como si estuviera compensando con creces los largos años de soledad y tristeza que había soportado. Sus cicatrices no importaban tanto. Y la felicidad que había encontrado con Nicholas valía más que todas juntas.

Fin

 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 13

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 13

    - ¡Has matado a mi madre! -gritó _____ (tn) airada al oírlo-. ¿Cómo has podido?

    -No fui yo, ¡lo juro! -contestó él con voz asustada-. _____ (tn) no he matado a nadie en mi vida. Tienes que creerme.

    -La amenazaste por dinero...

    - ¡Tenía que hacerlo! Escúchame, si no les pago, ellos... bueno, amenazaron con matar a tu madre, ahora dicen que te matarán a ti también -dijo, nervioso-. ¡Es la banda de Fuentes! Me mezclé con ellos por Jock. Lleva años trabajando para Fuentes. Incluso fui a la cárcel por él, justo después de que vinieras a vivir conmigo. Dijo que me metería en la organización. Pero hubo problemas porque Jock se guardó parte del dinero de un cargamento. Después se escondió y ahora me siguen a mí -suspiró-. Tu madre tenía razón sobre Jock. Dijo que me destruiría, y así ha sido. Me llama y amenaza con hacerte algo si no consigues suficiente dinero para que huya antes de que los narcos lo maten. ¡No sé qué hacer!

    Ella tuvo que poner freno a sus sentimientos. Él racionalizaba su comportamiento, pero recordó que se había quedado quieto mientras el puma la arrastraba a lo que podía haber sido su muerte.

    -Habla con el sheriff Carson. Cuéntale lo que me has contado a mí y ayúdalo a encontrar a Jock. Eso es lo que debes hacer.

    - ¡Carson me encerrará para siempre! Le di a su hermano la cocaína que lo mató. No, no recurriré a la ley.

    - ¿Qué otra cosa puedes hacer?

    -Reunir el dinero para pagar a Jock y que me deje en paz. Los Fuentes quieren a Jock para matarlo, pero no saben dónde está. Creyeron que Ella lo sabía y... -iba a decir que la habían torturado, pero no podía hacerle eso a una hija a quien ya había fallado en tantos sentidos-. La asesinaron. Ahora mi única esperanza es reunir suficiente dinero para que Jock salga del país antes de que lo encuentren. Me dijo que si no lo hacía, me acusaría del robo cometido por él.

    -Si le das el dinero, nunca dejará de chantajearte -dijo ella con cansancio.

    -Existe la posibilidad de que sí. Quiere salir del país. No lo dice, pero creo que tiene miedo de Machado, el nuevo socio de Fuentes; odia a Jock y él sabe que lo matará en cuanto pueda.

    -Deja que lo haga -dijo _____ (tn) con frialdad.

    -Jock es el único amigo que he tenido, _____ (tn). Me apoyó cuando todo el resto del mundo me dio la espalda.

    Igual que había hecho Carly con Ella. Pero Carly lo había hecho por cariño hacia la madre de ____ (tn). Jock había seguido con Brent _____ (tape) porque sabía que Ella tenía dinero y pretendía utilizar a Brent para sacárselo. _____ (tn) no lo dijo, su padre no la habría escuchado.

    -No tengo dinero. Trabajo como asistente técnica de un veterinario, con el sueldo mínimo. Mamá.... -hizo una pausa-. Mamá tenía algo de dinero en una cuenta de ahorros, pero está a su nombre y tienen que legitimar el testamento. Tardaré semanas en poder sacarlo -_____ (tn) no sabía si era verdad, pero sonaba bastante convincente.

    - ¡Tiene que haber algo que puedas vender!

    -Ella lo vendió todo -dijo _____ (tn) con amargura.

    -Entonces, esos amigos tuyos -maldijo entre dientes-. Los Jonas tienen dinero. ¡Pídeselo!

    -No lo haré.

    -Tu vida está en peligro, _____ (tn) -rugió él-. ¡No es un juego! Jock ya ha dicho que no tiene nada que perder. Te matará si no nos ayudas.

    _____ (tn) se sintió muy cansada. Su madre había muerto y ella había estado a punto. Nicholas conocía su más oscuro secreto y ya no la querría, por muy compasivo y comprensivo que fuera con sus heridas.

    -No me importa. Deja que Jock haga lo que quiera. Tal vez me haría un favor -dijo, acida-. Dios sabe que nunca tendré un marido o una familia gracias a estas cicatrices.

    -Yo... lo siento. Siento mucho lo que ocurrió. El miedo me bloqueó y no pude hacer nada. Me siento muy mal por eso. No pensé en cómo afectarían las cicatrices a tu vida.

    -Lástima -dijo ella con odio-. Hasta ese momento había creído que yo te importaba.

    -Me importas, a mi manera. Mis padres eran fríos como el hielo entre ellos y conmigo. Nunca hacían nada caritativo por nadie. Aprendí que uno debe cuidarse a uno mismo por encima de todo.

    -Igual que mamá. Ninguno de los dos estabais capacitados para criar a una hija.

    -Dímelo a mí -él rió secamente-. Cuando llegaste nuestra vida cambió por completo. Ella era demasiado inestable emocionalmente para ocuparse de un bebé -sonó amargo-. Pasabas mucho tiempo con Carly.

_____ (tn), de repente, recordó el rostro de Carly. Le resultaba más familiar que el de su madre. Por fin entendía que la mujer la protegiera tanto.

    -Pero eso es el pasado, ahora tengo problemas más graves -siguió su padre-. Tienes que intentar conseguirme dinero. Jock no esperará mucho más.

    -Dile que venga a verme. Puedo pedir prestada una pistola -dijo ella.

    - ¡No tiene gracia!

    -Si estuvieras en mi situación, podría tenerla.

    -Pide ayuda a tus amigos. Incluso dos mil dólares podrían bastar -insistió su padre-. Apunta este número, ____ (tn). Puedes localizarme en él.

    -De acuerdo -sacó un lápiz y un papel del cajón de la mesita que había junto a la cama.

    -Haz cuanto puedas, nena -le suplicó, tras darle el número-. Sobreviviste a algo terrible. No creo que mueras por un puñado de dinero.

    -Veré qué puedo hacer -colgó. Hasta entonces no se dio cuenta de que estaba temblando. 

    Cuando Nicholas regresó, encontró a ____ (tn) muy callada, con la vista perdida en el infinito.

    - ¿Qué ocurre? -preguntó.

    -Ha hablado mi padre. Jock intenta huir de los capos de la droga y necesita dinero para salir del país. Le dijo a mi padre que si no se lo consigo, me matará. Los traficantes quieren cortarlo en pedacitos.

    Él se quitó el sombrero y lo dejó caer al suelo. Se pasó la mano por el cabello.

    -Le echaré encima a Elvis, y cuando acabe con él, Jock cabrá en una caja de zapatos. O al menos muchos de sus trozos.

    - ¿Está bien Elvis?

    -Perfecto, gracias. Aún no puedo creer que escuchara a esa egocéntrica tramposa cuando me dijiste qué le ocurría. Desearía poder dar marcha atrás y volver a vivir esos minutos.

    -Al final salió bien.

    -Pero sólo porque tú hiciste lo que creías correcto. Tienes agallas, _____ (tn).

    -Sólo soy cabezota -respondió ella-. ¿Qué voy a hacer? No tengo dinero ni para comprar un billete de avión a Jock.

    -Hablaremos con Hayes. Él sabrá qué hacer. 

    Y Hayes lo sabía. Prepararon la suma de dinero que Nicholas le daría a su padre para atraerlo a una emboscada y ___ (tn) le dio a Hayes el número donde localizar a su padre.

    -Tú no irás -le dijo a Nicholas, cuando Hayes y él discutían cómo hacer la entrega a Jock.

    - ¿Disculpa? -preguntó Nicholas, atónito. Ella se sonrojó, pero no iba a dar marcha atrás.

    -Tú no irás. Son muy peligros, y no quiero que corras peligro. Que lo haga él -señaló a Hayes-. Sabe tratar a los criminales. Se le da bien.

    -Gracias -murmuró Hayes.

    -Estuve en las Fuerzas Especiales en Oriente Medio -le recordó Nicholas-. Y regresé.

    Ella miró a Hayes suplicante.

    -Bueno, organizaré los detalles cuando tengas el dinero. Con un poco de suerte, atraparemos a los dos -dijo Hayes.

    -Te llamaré -le prometió Nicholas. Cuando Hayes se marchó, miró a _____ (tn) divertido-. Tienes miedo de que resulte herido.

    -Mi madre ha muerto porque mi padre quería dinero -se removió en las almohadas-. No quiero perderte... Es decir, no quiero que Frankie y Maya corran el riesgo de perderte.

    -Podría haberte estrangulado cuando vi esas fotos -comentó él tranquilamente-. Y también a Frankie.

    -Sé que no quieres que salga con él porque no pertenecemos al mismo círculo social.

    -Calla -ordenó él-. No quiero que salgas con él porque eres mía, _____ (tn) [mi vida +-+].

    Ella sintió una llamarada recorrer su cuerpo. Debía estar teniendo alucinaciones.

    -Vamos a tener que mejorar el concepto que tienes de ti misma. No sé por qué pudiste pensar que no te deseaba. Hasta Frankie se dio cuenta de que estaba endiabladamente celoso.

    -Me odiabas. ¡Me ignorabas siempre que llevabas a Elvis a la clínica del doctor Rydel!

    -Disimulaba -explicó él-. Entonces no sabía lo de tu hombro. Sólo podía pensar en mis propios defectos. Ya tenía evidencia de cómo reaccionaba una mujer al verlos. Eres muy joven, _____ (tn). Pensé que eras demasiado joven para soportar eso.

    -Soy mayor de lo que parezco.

    -Los dos lo somos -sus ojos oscuros la escrutaron-. Ya no me importan los obstáculos. Improvisaremos.

    A ella la excitaba cómo la miraba, pero también sentía cierta aprensión. En los círculos que frecuentaba Nicholas, la gente era muy moderna. Pero ____ (tn) vivía en el pasado.

    -Yo nunca he... Nunca... No sé cómo... -se rindió, exasperada.

    -Lo sé. Iremos despacio. No te presionaré.

    -Ya, pero dará igual. ¿No lo entiendes? Me educaron en la religión, a pesar del mal ejemplo que eran mis padres. No creo que las parejas deban acostarse juntas si no están casadas.

    -Curioso -dijo él con una sonrisa-, eso es exactamente lo que pienso yo.

    - ¿En serio? -_____ (tn) se quedó sin aire. Se sentía rara.

    -Sí. Así que nos iremos conociendo y luego tomaremos una decisión a largo plazo. ¿Vale?

    -Vale -el corazón de _____ (tn) estaba a punto de estallar. Le sonrió.

 Nicholas soltó una risita. Era la primera vez que se sentía feliz en mucho tiempo. 

    Sacó el dinero del banco, en metálico, y llamó a Hayes. Éste pidió a _____ (tn) que llamase a su padre y concertara una hora y un lugar para la entrega.

    - ¡Lo has conseguido! -Exclamó su padre-. ¡Maravilloso, _____ (tn)! Esto me salvará la vida.

    -Creí que iba a salvar la mía -contestó ella, suspicaz.

    -Claro, la tuya -rectificó él-. ¡Nos salvará a los dos! ¿Dónde quieres que me reúna contigo?

    -Sigo en el hospital, papá.

    - ¡Ah! Cierto. Supongo que podría ir allí.

    Ella repitió sus palabras, para que Nicholas y Hayes se enterasen. Hayes asintió con entusiasmo.

    -Sí, me parece bien. ¿Cuándo quieres venir?

    -En diez minutos -dijo él y colgó.

    -Viene de camino -su voz sonó amarga-. Dijo que eso le salvaría la vida. La mía ni siquiera parecía preocuparlo.

    -Lo siento, _____(tn) -le dijo Hayes-. Pero nunca lo preocupó el bienestar de los demás. O no habría enviado esa cocaína pura a Bobby, sabiendo que lo mataría.

    -Tenía la esperanza... -_____ (tn) suspiró-. En fin, habría sido agradable que yo le importara un poco. Pero entonces se habría lanzado a la fosa del puma sin pensarlo cuando estaba en juego la vida de ese niño.

    -Pero lo hiciste tú -apuntó Nicholas.

    -No lo pensé, sólo reaccioné. Los padres del niño demandaron a papá, pero yo subí al estrado a declarar y describí mis heridas. La familia, avergonzada, pidió a su abogado que retirase la demanda. El niño ni se asustó y no recibió ni un rasguño. Pero el juez no fue tan comprensivo. Dijo que la fosa debía estar mejor vallada y que papá debía compensar a la familia. Para entonces se había gastado todo el dinero en su guapa caza fortunas. Tuvo que hipotecar el zoo para pagar la compensación y los costes. Lo perdió todo. Supongo que opina que le debo algo.

    -Yo diría que te lo debe él a ti.

    -Opino igual -corroboró Hayes-. Voy a pedir refuerzos. También hablaré con el guarda de seguridad -miró a Nicholas-. ¿Vas a quedarte?

    -Puedes apostar a que sí. No voy a dejarla aquí sola, por si su padre consigue colarse.

    -Dudo que lo consiga, pero es mejor estar atentos. ¿Quieres un arma?

    -Nunca necesité una. Sigo sin necesitarla.

    -Bien. Silba si necesitas ayuda.

    Hayes se marchó y ____ (tn) miró a Nicholas con curiosidad.

    - ¿Por qué no necesitas un arma?

    -Era el mejor en combate cuerpo a cuerpo de mi unidad -contestó él con humildad-. Incluso podía desarmar a mis propios hombres.

    -vaya -lo miró con admiración.

    -Es una destreza. Todos tenemos alguna -le sonrió-. La tuya es manejar a los animales. Nunca te dije que Elvis muerde, ¿verdad?

    -A mí nunca me ha mordido.

    -Eres la única persona que lo conoce que puede decir eso. Como he dicho, es tu destreza.

    Se levantó, fue hacia la puerta, la abrió y miró en ambas direcciones. Volvió a entrar. Iba hacia el armario cuando la puerta se abrió de golpe y entró Brent _____ Puente.

    -Rápido, _____ (tn), ¡dame el dinero! -ordenó-. Hayes Carson estaba abajo, atrapó a Jock en cuanto entramos. ¡Alguien nos ha delatado!

    -Entonces, si el sheriff tiene a Jock, estás a salvo -le dijo _____ (tn).

    -Nunca tendré bastante dinero para estar a salvo, pero al menos me alejaré de la gente de Fuentes. ¿Dónde está...?

    Con un movimiento tan ágil que _____ (tn) ni lo vio, Nicholas agarró su brazo, le hizo girar y lo apoyó contra la pared. Lo sujetó con una mano y con la otra abrió su móvil y pulsó una tecla.

    - ¡Suéltame! -Suplicó Brent-. No puedo ir a la cárcel aquí, ¡me matarán!

    -Eso sería una tragedia -farfulló Nicholas.

    La puerta se abrió de nuevo y Hayes entró con el móvil en la mano.

    -Ese adiestramiento militar nunca se olvida, ¿eh? -sonrió a Nicholas y enfundó su arma.

    -Aún práctico derrumbando a algún toro testarudo -empujó a Puente para que Hayes lo esposara.

    -____ (tn), ¡diles que me suelten! -Le pidió Brent a su hija-. Soy inocente. ¡Fue Jock! ¡Lo hizo él!

    -No puedo ayudarte -dijo _____ (tn) con tristeza. Había estado a punto de creer la falsa disculpa de su padre-. Ya nadie puede hacerlo.

    El rostro de Brent oscureció y empezó a maldecir. Hayes, con expresión de desagrado, sacó al hombre de la habitación y se lo entregó a un agente.

    -Lo siento-le dijo a ___ (tn) -. Lo teníamos, pero se escapó. Pero ya los tenemos a los dos. No te preocupes, ____ (tn). Los buscan en Arizona por asesinato. Imagino que pedirán su extradición. Buen trabajo, Nicholas. Si alguna vez quieres trabajar para mí...

-No encajaría. Yo maldigo de verdad.

-Galletas y leche es una maldición perfectamente aceptable -repuso Hayes.

- ¡Ja!

 Hayes se marchó sin perder la dignidad.

-Ahora podemos concentramos en cosas más felices -le dijo Nicholas a _____ (tn), rodeándola con los brazos, teniendo cuidado de no apretar. Besó sus labios con ternura. 

 

    _____ (tn) tenía un dormitorio, junto al de Maya. El más bonito que había visto en su vida. Le daba miedo pisar la moqueta, blanca como la nieve, que contrastaba con las cortinas, la colcha y los azulejos azules del cuarto de baño.

    -Cielos, el cuarto de baño es más grande que toda mi casa -exclamó cuando Nicholas entró con ella en brazos y la colocó sobre la cama.

    -Nos gusta el espacio. ¿Estás cómoda?

    - ¡Oh, sí! -dijo ella, hundiéndose en la suavidad de las plumas.

    Maya y Frankie entraron con flores y fruta.

    -Las flores son de las chicas, y la fruta del doctor Rydel -le dijo Maya.

    - ¿Te hace regalos a menudo? -pregunto Nicholas, un tanto celoso.

    -Sólo cuando me muerden las serpientes y acabo en el hospital -contestó ella, solemne.

    Maya y Frankie estallaron en carcajadas. Nicholas se sonrojó levemente.

    -Déjenlo ya -se caló el sombrero-. Voy a ver a los hombres que están trabajando en la pradera oeste. Volveré para cenar -sonrió a _____ (tn) -. Cuando estés mejor puedes hacernos panecillos.

    -De acuerdo -rió ella, halagada.

    -Pero aún no -le advirtió él.

    Ella se llevó la mano a la sien, en un saludo militar. Él soltó  una carcajada, guiñó el ojo a sus hermanos y los dejó con _____ (tn).

    -Imagínate. Nicholas y tú -suspiró Maya.

    -Sólo está siendo amable

    - ¿Eso crees? Yo no -contradijo Frankie.

    -Vete -le ordenó Maya-. Voy a acomodar a _____ (tn) y luego tengo que ir a trabajar unas horas. Esta semana tengo el turno partido.

    -Tienes una fortuna y trabajas para ganar un sueldo -rezongó Frankie.

    -Me gusta trabajar -dijo Maya.

    -Te gusta trabajar con Kilraven -los ojos de Frankie chispearon.

    -Sólo es un compañero de trabajo -refutó Maya, pero se puso roja. Frankie agitó las cejas y se marchó riéndose a carcajadas.

    -Además, a Kilraven no le gusto -le dijo Maya a su mejor amiga.

    _____ (tn) tenía sus dudas al respecto, pero se limitó a sonreír.

    Maya la ayudó a ponerse un camisón de algodón hasta los tobillos, con mangas abombadas y cuello cerrado. Hizo una mueca de dolor al ver las cicatrices.

    -Pobrecita. ¡Debe haberte dolido muchísimo!

    -La mayoría de la gente habría dicho que tienen un aspecto horrible -____ (tn) se sinceró al oír la compasión sincera de su amiga-. Pero sí. Los primeros días fueron los peores de mi vida. Y después, quedaron las cicatrices -se recostó en la almohada con un suspiro-. Pero en cierto modo fueron una bendición. Jock fue directo por mí cuando salió de la cárcel, pero las cicatrices le causaron repulsión y no me tocó -miró a Maya-. Yo sólo tenía trece años.

    -Algunos hombres deberían ser encerrados para siempre -Maya se sentó en la cama y apretó su mano....-Los hombres solían buscarme en las fiestas, porque sabían quién era. No me querían a mí, buscaban el dinero y el poder. Nicholas repartía amenazas a diestro y siniestro -se rió-. Por eso me gusta trabajar en el centro de llamadas de emergencias. Mis compañeros no saben que soy rica. Me tratan como los demás. Eso me halaga.

    -Kilraven sabe quién eres.

Maya asintió y arrugó la frente.

    -Es raro, no parece importarle -titubeó y bajó la vista-. Pero la mayor parte del tiempo me trata como a los demás.

    -Siempre he soñado con Nicholas pero nunca había pensado que él pudiera sentir algo por mí.

    -Yo me lo imaginé cuando fue a darle la paliza a ese detective. No fue sólo por remordimiento. Aunque diga que eres demasiado joven, _____ (tn), parece que se ha hecho a la idea.

    -Soy muy mayor para mi edad -dijo _____ (tn), sonriente.

    - ¡Amén! -exclamó su amiga. 

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chicas un capitulo y se acaba!

lo se

ami tambien me encanta esta historia

pero en fin

lueguitoo les traigo la sinopsis de una novela adaptada qee me encanta y que se las quiero mostrar :D

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 12

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 12

    - ¿Muerta? -Exclamó Nicholas, sin alzar la voz-. ¿De qué?

    -Un disparo -contestó Hayes, apartando una silla para sentarse-. Hice ir al equipo forense del estado y a uno de mis investigadores. Encontramos huellas y un casquillo, pero no hace falta ser un genio para saber quién lo hizo.

    -El padre de _____ (tn) -adivinó Maya-. O ese socio suyo, Jock.

    -_____ (tn) dice que necesitaban dinero desesperadamente -explicó Hayes-. Le recomendé a _____ (tn) que Ella pusiera la casa en venta, no para venderla realmente, sino para hacerle creer a Brent Puente (tp) que estaba cumpliendo sus deseos. Los hombres deben haber ido a verla y exigido dinero inmediatamente. O ella bien se negó, o los puso nerviosos, no lo sé -suspiró-. No queremos que _____ (tn) vea el cuerpo. Tendrá que ser un velatorio con el ataúd cerrado.

    - ¿Qué? -exclamó Nicholas.

    -La torturaron, seguramente para averiguar si tenía algún dinero y se lo había ocultado.

    - ¡Dios! ¿Crees que irán por _____ (tn)? Heredará lo poco que haya dejado Ella.

    -Nadie los ha visto desde que Miley, su padre y el detective huyeron a la frontera -dijo Hayes-. Puede que no vuelvan si eran parte de la misma red de contrabando de drogas. Además, puede que tras el asesinato hayan huido. Por otra parte, si Ella tenía un seguro de vida, _____ (tn) lo cobrará. Y la cuenta de ahorros de Ella tiene algo de dinero. Ya he hablado con su banco.

    -Necesitaremos más hombres para proteger el rancho -dijo Maya.

    -Varios más, todos ex militares, y sé dónde encontrarlos -repuso Nicholas- Convertiré el rancho en un fuerte. ¡ Puente no le pondrá las manos encima a _____ (tn)!

    -Podría hacer un comentario sobre la eficacia de la policía -dijo Hayes con sorna-, pero me lo callaré. Pero no te pases de la raya, no puedo permitirme pagar más fianzas.

    -Sabes que te la devolveré -Nicholas soltó una risita-. Pobre _____ (tn) -dijo, de nuevo serio-. Primero la serpiente y ahora su madre.

    -Alguien tendrá que decírselo -Hayes miró a su alrededor-. Podríamos jugárnoslo. O pedirle a Coltrain que haga el trabajo sucio.

    -Yo se lo diré cuando llegue el momento -dijo Nicholas-. Ahora es mi responsabilidad.

    Maya no hizo ningún comentario, pero parecía pensativa, y contenta. 

    Nicholas no abandonó en ningún momento la habitación de _____ (tn). Cuando recuperó la conciencia lo miró con ira, pero estaba demasiado enferma y débil para hablar. Al tercer día recuperó fuerzas y era obvio que estaba furiosa.

    -Lo sé, lo sé -dijo él antes de que empezara a gritarle-. Me equivoqué. Te acusé de algo que no habías hecho y te eché de casa -la miró atormentado-. Sé que todo esto es culpa mía -bajó la mirada al suelo-. ¡No pretendía que fueras andando a tu casa con una temperatura de más de treinta grados! Ni siquiera me di cuenta de que tu coche no estaba allí.

    ______ (tn) deseó gritarle, pero aún se sentía enferma y dolorida.

    -No era yo... con Frankie, en esa foto.

    -Lo sé -dijo él alzando el rostro.

    Por su expresión, _____ (tn) comprendió que sabía lo de su hombro. Cerró los ojos y empezó a llorar. Se sentía peor aún. Nunca había querido que Nicholas se enterase de su secreto. Recordó al chico que había vomitado cuando le vio el hombro.

    Él se acercó a la cama se inclinó y apoyó una mano en la almohada, junto a su cabeza.

    -Me matarán si me siento en la cama. Sé que aún estás débil y que te duele mucho. Pero quiero que toques algo.

    Agarró  su mano derecha, se la llevó al pecho y la pasó por encima de su camisa. Vio cómo sus ojos verdes se agrandaban al comprender y asintió con la cabeza.

    -Hay muchas más -dijo, irguiéndose-. Muchas; una incluso me arrancó un trozo de hueso de la cadera. Cuando Miley me vio, en Alemania, después de que me quitaran los vendajes, salió corriendo de la habitación. Ahora están mejor, gracias a la cirugía plástica, pero las cicatrices son demasiado profundas para borrarlas del todo. Hace años que no ando por ahí sin camisa -dijo con voz amarga.

    -Yo no he llevado manga corta desde los trece años -musitó ella-. Cuando tenía dieciséis años un chico me pidió una cita. Empezó a acariciarme, pero cuando me apartó la blusa y vio las cicatrices, él... -cerró los ojos-. Abrió la puerta del coche y vomitó. Me pidió mil disculpas, pero eso me destrozó. Supe que nunca tendría una vida normal, que no me casaría ni tendría hijos... -las lágrimas surcaron sus mejillas. Se sentía enferma, débil y dolorida, o nunca habría dejado que la viera tan devastada.

    -No -se inclinó sobre ella y besó sus ojos, su nariz, sus mejillas-. Has sido muy valiente, _____ (tn). No soporto verte llorar. No, cielo, no.

Eso convenció a _____ (tn) de que estaba soñando. Nicholas nunca le había dicho una palabra cariñosa y no le importaba herirla. Cerró los ojos para disfrutar del sueño. Era maravilloso sentir su aliento en la cara, su voz profunda murmurando palabras dulces e imposibles.

    El ruido de la puerta al abrirse interrumpió el sueño. Nicholas se apartó y ella creyó habérselo imaginado todo. Estaba muy sedada para paliar el intenso dolor. La expresión de Nicholas era tan taciturna como siempre. Maya y Frank entraron en la habitación, sombríos y preocupados, más aún cuando vieron el rostro de _____ (tn).

    - ¿No se lo habrás dicho? -preguntó Maya airada-. Coltrain dijo que no...

    - ¿Decirme qué? -preguntó _____ (tn), secándose los ojos con la sábana.

    Maya contrajo el rostro. Nicholas y Frank la miraron con fijeza.

    - ¿Decirme qué? -exigió _____ (tn), mirando de un rostro culpable a otro.

    -Dije que se lo contaría cuando llegara el momento -dijo Nicholas-. Y no ha llegado.

    -Sí, pero... -Maya calló, horrorizada, al ver que en la televisión que había en la habitación aparecía una foto de Ella _____ (t2ape) y daban la noticia de su asesinato. Por eso habían ido Frankie y ella a la habitación; habían visto el principio del noticiario al pasar junto a la sala de espera e iban a apagar la televisión.

    _____ (tn) estalló en lágrimas, casi histérica.

    - ¡Maldito sea! ¡Apágalo! -le dijo Nicholas a Frankie. Él fue a la cabecera de la cama y pulsó el botón de llamada a la enfermera. Luego se inclinó sobre _____ (tn) -Tranquila, cielo. Tranquila. Lo siento mucho. ¡No quería que te enterases así!

    La enfermera llegó y Nicholas le explicó lo que había ocurrido. La enfermera fue a buscar a Coltrain, que estaba haciendo su ronda.

    El médico llegó unos minutos después. Pidió un sedante para _____ (tn) y esperó a que hiciera efecto antes de pedirá todos que salieran.

    -Fue la maldita televisión -dijo Nicholas con ira-. ¿Por qué hay uno dé esos en cada habitación?

    -No fue idea mía, créeme -replicó Coltrain-. A _____ (tn) le costará mucho recuperarse si tiene que volver sola a esa casa.

    -No lo hará -afirmó Nicholas-. Viene a casa con nosotros. Ya lo he hablado con Hayes Carson.

    -Buena idea -inspiró profundamente-. No pensé que darían la noticia tan pronto. Diablos, ni siquiera tenemos un canal local.

    -San Antonio está muy cerca, y es un buen titular para un día con pocas noticias -murmuró Maya-. Últimamente todo es política y la gente está harta de eso.

    -Más vale que contraten guardaespaldas que los protejan en casa -aconsejó Coltrain-. Esos tipos están lo bastante desesperados para conseguir el dinero sea como sea.

    -Todo el mundo sabe que asesinaron a la madre de _____ (tn), por lo menos aquí -dijo Maya-. Serían estúpidos si se quedaran en la zona.

    -Esos tipos no son ninguna lumbrera -apuntó Coltrain-. O no se habrían arriesgado a venir en primer lugar. A Hayes Carson le encantaría ponerle la mano encima a Brent  Puente.

    -A mí también -dijo Nicholas-. Se quedó parado mirando cómo un puma destrozaba a _____ (tn) por intentar salvar a un niño. Esas cicatrices serán permanentes, ¿verdad? -le preguntó a Coltrain.

    -Un cirujano plástico podría mejorarlas algo, pero son muy profundas. Harían falta al menos una docena de operaciones. Y hay algo más: las suturas no son buenas y podría tener problemas serios con el tiempo. Yo recomendaría la cirugía plástica simplemente por esa razón. Pero _____ (tn) no tiene seguro médico.

    - ¿Qué diablos importa eso? -dijo Nicholas-. Yo me ocuparé. Tú convéncela, yo pagaré al cirujano.

    -Trato hecho -sonrió Coltrain.

    Maya no dijo nada, pero la entristeció que _____ (tn) y ella fueran amigas desde hacía años y ella nunca le hubiera contado lo del puma. Se preguntó si había dicho o hecho algo que hubiera llevado a su amiga a ocultárselo.

    - ¿Está dormida? -preguntó Nicholas a Coltrain.

    -Estará sedada un buen rato. Es mejor así. Esa mordedura es muy dolorosa. Si Maya hubiera llegado más tarde... no quiero ni pensarlo. Será mejor que vuelva al trabajo. Si me necesitan díganselo a la enfermera de guardia.

    -Gracias -dijo Nicholas.

    -____ (tn) me cae muy bien -dijo Coltrain.

    Los hermanos empezaron a hacer planes. Nicholas decidió ir a ver a Eb Scott en persona. Iba a necesitar a un auténtico especialista. Frankie y Maya se turnarían para estar con _____ (tn). No estaban armados, pero podían pedir ayuda. 

    _____ (tn) no despertó hasta la mañana siguiente. La combinación de tranquilizantes y la noticia de la muerte de su madre la habían dejado agotada. Parpadeó, somnolienta y tranquila. Pero un segundo después recordó la noticia y las lágrimas le quemaron los ojos.

    -Siento mucho lo de tu madre, _____ (tn) -le dijo Maya, que estaba sentada junto a la cama.

    -Sabía que la perdería algún día -_____ (tn) suspiró-, y fuimos enemigas mucho tiempo. Pero estábamos empezando a conocernos y formar un vínculo... -se mordió el labio con fuerza-. Ha sido una semana horrible.

    -Desde luego que sí -hizo una pausa-. Ojalá me hubieras dicho lo del hombro. Tengo la sensación de haberte fallado en algo, porque no confiaste en mí.

    -Temía que se lo contaras a Nicholas -dijo _____ (tn) con voz tenue-. Aunque habría dado igual. Me odia...

    -No, nada de eso -interrumpió Maya-. No tienes ni idea de lo que ha estado ocurriendo mientras estabas inconsciente.

    -Me enseñó una foto de una mujer con Frankie en una actitud muy comprometida. Era un montaje de mi cara con otro cuerpo -explicó _____ (tn) con pesar-. Nicholas creyó que era auténtica y se puso furioso. Iba a tragarme mi orgullo y enseñarle el hombro, ¡pero él creyó que pretendía seducirlo! -sus ojos llamearon-. ¡Debería haberlo golpeado con algo! Me ordenó que me fuera y se marchó sin darme tiempo a decirle que mi coche no estaba allí. Cuando salga de esta cama, voy a darle su merecido. ¡Acabará con unos cuantos chichones!

Maya tuvo que controlar una sonrisa. _____ (tn) era una persona muy tranquila, pero estaba realmente enfadada.

    -Te ayudaré a golpearlo -prometió-. Pero él no lo sabía. Y no sabes cómo reaccionó al enterarse.

    - ¿Qué quieres decir?

    -Cuando te vio en urgencias comprendió que el detective del padre de Miley lo había engañado. Se marchó de aquí y poco después vino Hayes Carson a decirnos que había tenido que pagar una fianza para sacarlo de la cárcel de San Antonio.

    - ¿Qué?

    -Le dio una paliza al detective que hizo el montaje fotográfico -Maya se rió-. Lo arrestaron y Hayes tuvo que ir a rescatarlo.

    - ¿No tendrá que ir a la cárcel, verdad? -_____ (tn) olvidó su enfado, preocupada por el futuro de Nicholas.

    -No creo. El detective, Miley y su padre huyeron a la frontera; nadie lo demandará. Resulta que eran miembros del grupo de traficantes de Fuentes. Nicholas sólo salía con Miley para pasarle a Hayes Carson información sobre sus contactos. Estaba furioso con Hayes por obligarlo a hacerlo -sonrió-. Ya te dije que dudaba de que lo perdonase después de lo que le hizo.

    -Nicholas arrestado -dijo _____ (tn) incrédula-. Nunca hace nada ilegal.

    -Esta vez sí. Pero hay circunstancias atenuantes -movió la cabeza-. Yo diría que te tiene mucho más aprecio del que hacía ver.

    _____ (tn) no quería hacerse esperanzas, sobre todo porque Nicholas había visto su hombro. Pero sus acciones sugerían que tenía sentimientos por ella. Y él también tenía cicatrices. Tal vez su experiencia con personas del sexo opuesto, que se horrorizaban al verla, había sido incluso peor que la de ella. 

    Cuando Nicholas regresó al hospital, Maya y Frankie se habían ido a casa a cenar y a preparar una habitación para ____ (tn). Coltrain había dicho que posiblemente le daría el alta al día siguiente.

    _____ (tn) no quería ir con ellos si Nicholas sólo lo ofrecía por un sentimiento de culpabilidad. Pero tampoco quería ir a su casa. Nadie le había dicho dónde había muerto su madre, pero suponía que allí.

    Pensaba en eso cuando recibió una visita inesperada. Carly, la mejor amiga de Ella, entró vestida de negro, con los ojos rojos de llorar.

    - ¿Te han dicho algo? -preguntó, para no inquietar a _____ (tn) si no era así.

    -Sí -a _____ (tn) se le quebró la voz-. Últimamente nos llevábamos bien...

    -Estaba de viaje -Carly se inclinó sobre la cama y la abrazó con suavidad-. Tenía una llamada suya perdida en el móvil, pero cuando la llamé no hubo respuesta. Me preocupé cuando tampoco tú contestabas, así que decidí volver -hizo un gesto de dolor-. ¡Vaya bienvenida! Ella muerta y tú en el hospital. ¿Te pondrás bien?

    -Sí, pero creo que la serpiente murió.

     Carly tardó un minuto en captar el chiste.

    -Pobre serpiente -dijo, con una sonrisa.

    -Supongo que sus parientes están tristes -_____ (tn) se secó los ojos con la sábana-. Estando aquí no he podido organizar lo del funeral.

    - ¿Quieres que me ocupe yo? -Ofreció Carly-. Ella me dio una copia de su testamento e instrucciones para su funeral hace un par de años. Me pareció una tontería, pero le seguí la corriente.

     - ¿Podrías llamar a Lundsford y organizarlo? -Pidió _____ (tn) -.Tiene un seguro de entierros con ellos, que lo cubrirá todo.

    -Desde luego -contestó Carly. Las lágrimas surcaron su rostro-. Era mi única amiga de verdad.

    -Y tú la de ella -__ (tn) estiró el brazo derecho y apretó suavemente la mano de Carly-.Me alegro de que te tuviera a ti.

    -Ojalá pudiera retirar todas las cosas horribles que te he dicho, _____ (tn) -sollozó-. No las decía en serio. Cuando eras pequeña cuidaba muchas veces de ti. Haré cuanto pueda por compensarte.

    -Ocúpate del funeral de mamá -dijo ____-, y estaremos en paz.

    - ¿Dónde quieres que sea? No pareces estar en condiciones para asistir a un funeral.

    En ese momento, entró Nicholas, miró a Carly y se acercó a la cama.

    -He organizado la vigilancia en el rancho -dijo sin más preámbulos-. ¿Qué quieres hacer respecto a tu madre?

    -Carly va a ocuparse de eso -dijo _____ (tn) -. Sabe dónde está todo y tiene una copia del testamento y los últimos deseos de mi madre.

    -Si hay alguna factura pendiente, me ocuparé de ella -le dijo Nicholas a la mujer.

    -Gracias -Carly tenía los ojos tan rojos como _____ (tn). Hizo una pausa-. Sabes -dijo, mirando a Nicholas con fijeza-, creo que lo mejor sería una cremación, y luego enterrar las cenizas.

Nicholas comprendió que Carly había visto a Ella y quería evitarle a _____ (tn) ese trauma.

    -Creo que es buena idea, _____ (tn) -afirmó.

    _____ (tn) los miró dubitativa.

    -Sería como un funeral vikingo -apuntó Nicholas-. Apropiado para una mujer valiente.

    -Sí -_____ (tn) rompió a llorar otra vez-. Era valiente. De acuerdo. Haz eso.

    Nicholas se inclinó, se acercó tanto como pudo y besó sus lágrimas.

    -Se te pasará -la consoló-. Todo pasa. Algún día podrás recordarla con felicidad.

    -Sí que podrás -secundó Carly. Fue al otro lado de la cama y besó el cabello despeinado de _____ (tn) -. Iré a empezar a organizarlo todo. Es posible que el hospital y la funeraria necesiten tu aprobación. Pediré que te llamen aquí.

    -Sí, hazlo -dijo _____ (tn) -. Pero dudo que haya problemas. Eres la única que siguió con Ella cuando todo el mundo la rechazaba.

    -Gracias -Carly lo aceptó como un cumplido.

    -Si encuentras a esa serpiente -le dijo _____ (tn) a Nicholas, para aligerar el ambiente-, podemos organizarle un funeral parecido. Claro, que si no murió por morderme, habrá que matarla antes.

    -Me alegra ver que estás mejor -dijo Nicholas-. Coltrain dice que le dará el alta mañana y nos la llevaremos a casa -le comentó a Carly. Sacó la cartera y le dio una tarjeta-. Si necesitas ayuda con el funeral, llámame.

    -De acuerdo. Si es una cremación, podemos celebrar una misa más adelante, cuando todo esto haya acabado -dijo Carly, mirando a _____ (tn) con preocupación-. Tú no estás en condiciones de asistir a ningún funeral.

    -Tienes mucha razón -corroboró _____ (tn) -. ¡Oh! ¡Mi trabajo! Ni siquiera he llamado al doctor Rydel. ¡Me despedirá!

    -Le llame yo -dijo Nicholas-. Ha contratado a alguien para que te sustituya temporalmente. Él y el personal te desean lo mejor. Han enviado una cesta de frutas. La enfermera me la dio a mí al llegar, pero la dejé en el coche para llevarla a casa. Podrás verla mañana.

    -Gracias. Temía perder mi trabajo. Estaba demasiado enferma para llamar y explicarlo todo.

    -Todo Comanche Wells y Jacobsville sabe lo que está ocurriendo -dijo Carly. Miró a Nicholas divertida-. Y me refiero a todo.

   Los ojos de Nicholas chispearon divertidos, pero _____ (tn) no lo vio. Carly se despidió y los dejo a solas. Él se metió las manos en los bolsillos del pantalón y la miró.

    -Tienes mejor aspecto.

    -Ojalá me sintiera mejor. Todavía tengo náuseas y me duele el brazo. Odio las serpientes.

    -No les gusta que la gente se siente encima de ellas -comentó él.

    -No lo hice. Apareció de repente. Ni la había visto. Sacudió la cabeza y atacó.

    -Nervios.

    - ¿Perdona? -ella parpadeó.

    -Las serpientes de cascabel son nerviosas. Hacen ruido para que la gente se aleje.

    A ella nunca se le había ocurrido eso, y lo dijo.

    -El caso es que la atrapamos.

    -La atrapaste. ¿En serio?

    -Los vaqueros la encontraron a unos cuatro metros de donde te sentaste cuando atacó.

    - ¿Y qué hicieron con ella?

    - ¿Te gustan los sombreros texanos?

    -Supongo. No suelo utilizarlos, excepto para montar a caballo.

    -Éste sí lo usarás. Es de tu tamaño y tiene una bonita cinta de piel de serpiente. O la tendrá, una vez que esté curada.

    - ¡No lo has hecho!

    -Sí. Iremos a montar cuando estés bien.

    - ¿Iremos?

    -Vas a montar con Maya y Frankie a menudo. A partir de ahora puedes hacerlo conmigo -dijo él, defensivo.

    -De acuerdo -aceptó. Estaba fascinada. Él casi sonaba como si tuviera celos, aunque eso era ridículo, claro.

    -He hecho que instalen una televisión en tu dormitorio. Podrás ver películas de pago. También hay satélite, así que podrás ver programas de todo el mundo -sus ojos chispearon, risueños-. Y están las noticias nacionales, con la carrera presidencial en cada canal, a todas horas.

    -Hace semanas que no veo las noticias -suspiró-. No soporto la monotonía. Sólo hablan de las elecciones y de la vida privada de las celebridades.

    -Puedes ver el canal hispano. Ahí dan más información sobre el resto del mundo.

    -No entiendo el idioma.

    -Yo te enseñaré -dijo él. Sus ojos insinuaron que pretendía enseñarle muchas otras cosas.

Ella se ruborizó un poco. Su vida había sido como un libro cerrado, su futuro un sueño que no podía materializarse. De repente, un hombre del que llevaba años enamorada, la miraba con ojos posesivos y le sonreía. Se sentía como si fuera a estallarle el corazón de júbilo.

    -La ayudante de la señora Jonson, Melinda, es de Guatemala. Nos está enseñando palabras mayas. Tú también puedes aprender.

    - ¿Mayas? -lo miró asombrada-. En su cultura ya existía la astronomía el concepto del cero y la irrigación de cultivos cuando los europeos se dedicaban a golpearse la cabeza con piedras.

    -Lo sé -él se rió-. Pasas horas en la biblioteca leyendo libros al respecto. Al menos, eso dice la bibliotecaria.

    -Me encantaría ver ruinas mayas -dijo, halagada porque hubiera indagado sobre ella-. Y también ir a Perú y ver las ruinas incas.

    -A mí también. Tal vez lo hagamos algún día.

    Para ella eso era un sueño imposible. Nunca conseguiría ahorrar suficiente ni para volar al sur de Texas de vacaciones. Sonrió con añoranza y él se dio cuenta.

    - ¿Qué otras cosas te gustan?

    -La historia antigua.

    - ¿Césares, filósofos, políticos...?

    - ¡Nada de políticos!

    - ¿Qué clase de historia y a qué historiadores lees?

    -Tácito, Tucídides, Plutarco. De ese tipo.

    -Autores profundos para una mente joven.

    -Oye, soy joven, pero mi mente es vieja -dijo ella-. Pasé mucho tiempo solo cuando mi padre me llevó al oeste de Texas a vivir en un parque zoológico. Y mucho cuando regresé aquí, porque mi madre pasaba mucho tiempo borracha -recordó la reciente tragedia y se estremeció-. No puedo creer que mi propio padre pudiera matarla. Se saltaba la ley a veces, pero nunca hizo daño a nadie.

    -Vendía droga. Eso hace daño a la gente.

    -Sí, pero ya me entiendes. No es un asesino.

    -Nena, todo el mundo es asesino si tiene el incentivo adecuado. Cualquiera puede matar.

    -Es posible -ella suspiró con tristeza.

    -Voy a ir por un café decente -se inclinó y la besó en los labios-. ¿Tú quieres algo?

    - ¿Un filete con patatas? -sugirió ella, esperanzada.

    -No conseguiría pasarlo por el control de enfermeras. Prueba otra cosa.

    -Esperaré a que me traigan la cena -dijo ella con resignación.

    -Cuando estés recuperada, volaremos a Fort Worth y te llevaré a un restaurante que conozco.

    - ¿Lo dices en serio? -su corazón se disparó.

    -Tenía que salir con Miley para conseguirle información a Hayes, y le echaba la bronca dos veces al día por pedírmelo -inspiró profundamente-. Hace años que ella me desagrada -sus ojos se oscurecieron-. Es vengativa. Ella organizó lo de las fotos trucadas, y yo me enfadé tanto que no pensaba con coherencia.

    -Algún día recibirá su merecido -dijo _____ (tn), recordando que Miley había amenazado con «ocuparse de ella».

    -Es ley de vida -comentó él, filosófico-. Tengo que hacer unas llamadas y comer algo. Después volveré.

    -Vale -los ojos de _____ (tn) se iluminaron.

    Incluso despeinada y sin maquillaje, le parecía bellísima. No habría podido vivir sabiéndose culpable de su muerte. La besó con ternura.

    -No tardaré mucho -susurró.

    -Bueno. Estaré aquí -respondió ella, risueña. Él se marchó riéndose para sí.

    Diez minutos después sonó el teléfono. Ella pensó que serían Carly, Maya o Frankie.

    -_____ (tn), ¿eres tú?

    Era la voz de su padre. 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 11

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 11

    _____ (tn) entró en la habitación y agarró la foto. Casi se atragantó al verla. La foto mostraba a dos personas en la cama, en un abrazo íntimo. El hombre era Frank. La mujer tenía el rostro de _____ (tn). Pero no era su cuerpo. Casi rió de alivio ante ese obvio intento de incriminación utilizando su rostro con el cuerpo de otra mujer

    Alzó  los ojos con expresión divertida, pero Nicholas no se reía. Estaba colérico y era obvio que creía que la foto demostraba que mentía.

    -Ésa no soy yo -empezó.

    - ¡Y un cuerno! -rugió él. Le quitó la foto y la rompió en pedazos, que tiró al suelo-. Si me hubieras dicho la verdad podría haberla aceptado, ____ (tn). ¡No tenías porqué mentirme!

    -No mentí -protestó ella-. ¡Y puedo demostrarlo! -llevó las manos a los botones de su blusa. No quería llegar a ese extremo, pero no había otra forma de convencerlo.

    -Ahórrate la vergüenza -dijo él, mal interpretando sus intenciones-. No me importa qué aspecto tengas bajo la blusa. Sólo estaba bromeando, _____ (tn) -añadió con una sonrisa fría-. Un poco de flirteo, unos cuantos besos. Estoy seguro de que no te lo tomaste en serio. Sólo quería comprobar hasta dónde estabas dispuesta a llegar. Si no estaba claro antes, ahora lo está. Cualquiera de los hermanos Jonas te vale, siempre y cuando consigas lo suficiente a cambio, ¿verdad? ¡Y yo te creía tan honesta y trabajadora! Como todas las demás, sólo buscas dinero.

    - ¡Eso no es cierto! -se defendió ella.

    -No te quiero aquí. Nunca jamás. Sal de mi casa. _____ (tn). Vete a la tuya y no vuelvas. Me da igual que Frankie o Maya te inviten, pon una excusa o haz lo que sea, pero ¡no vuelvas!

    -No entiendes -empezó ella, impotente.

    -He dicho ¡fuera! ¡Ya! Si no te vas avisaré a la policía para que te saque de aquí esposada.

    Estaba demasiado furioso para atender a razones y hablaba en serio. _____ (tn) no soportaba la idea de que la detuvieran por invadir una propiedad privada. Todo Comanche Wells y Jacobsville se enteraría de inmediato.

    Suspiró, sintiéndose deprimida. Mientras ella lo amaba, él la trataba así de mal.

    -Me voy. No necesitas amenazarme. Dile a Maya que me ha surgido algo.

    Él no contestó. Salió del despacho y de la casa. Segundos después, un vehículo que sonaba como una furgoneta, se alejó rápidamente. _____ (tn) empezó a caminar hacia la verja. Nicholas no sabía que Maya la había llevado. No tenía transporte y todos los vaqueros estaban en los pastos.

    Llevaba una blusa de manga larga, y no tenía ni sombrero ni agua . El sol brillaba con fuerza. Para cuando salió de la propiedad y caminó medio kilómetro, estaba demasiado sedienta y cansada para seguir. Decidió sentarse a la sombra, junto a la carretera. Maya pasaría antes o después y la vería. Su blusa blanca resaltaría entre los árboles.

    Junto a un gran árbol, vio un tronco caído, que parecía llevar allí mucho tiempo. Agotada por el calor, se sentó sin mirar. Fue un error. Oyó un sonido sibilante y adivinó su origen de inmediato: una serpiente de cascabel.

    Antes de que tuviera tiempo de volver la cabeza para ver dónde estaba, la serpiente atacó. La mordió en el antebrazo y se retiró. Aterrada, se puso en pie de un salto y corrió hacia atrás antes de que atacara otra vez. «Torniquete», pensó. Debía impedir que la sangre llegara al corazón.

    Sacó el pañuelo que siempre llevaba en el bolsillo y lo ató alrededor del antebrazo, entre la mordedura y el codo. Luego utilizó un palo para apretarlo. Lo siguiente era buscar ayuda.

    Miró a ambos lados de la carretera. Estaba desierta. Acababa de morderla una serpiente venenosa y el brazo ya empezaba a hincharse. Dejó el brazo colgando e intentó respirar lentamente. Necesitaba un antídoto. Se preguntó si habría en el hospital de Jacobsville. No llevaba el teléfono móvil de su madre. Lo había olvidado en la encimera de la cocina de Maya. Sentía náuseas y el brazo le dolía muchísimo.

    Cerró  los ojos, de pie en medio de la carretera. Si no pasaba alguien pronto, estaba perdida. Pensó en Nicholas, en cómo la había abrazado y besado en el baile, casi como si... la quisiera.

    -Nicholas -susurró. Después se desmayó. 

    Maya maldecía su mala suerte mientras conducía al rancho a toda velocidad. Nicholas le había llamado, casi incoherente de furia, prohibiéndole que _____ (tn) volviera a entrar por la puerta. Le dijo que tenía fotos de ella con Frankie que le daban náuseas, y que le había dicho que se fuera y no volviera nunca. Colgó antes de que Maya pudiera decirle que _____ (tn) no tenía coche. Esperaba llegar a tiempo de ahorrarle una larga e incómoda caminata.

    Cuando llegaba al camino del rancho, vio un bulto en la carretera. ¡Era _____ (tn)! Giró en redondo y, sin apagar el motor, corrió hacia ella.

    - ¡_____ (tn)! ¡____ (tn)! -llamó, mientras sacaba el móvil y llamaba a urgencias.

    -Maya... serpiente... cascabel -murmuró _____ (tn). Intentó alzar el brazo izquierdo. Estaba hinchado y muy amoratado.

    -Santo Dios -musitó Maya. Oyó una voz al otro lado del teléfono-. Soy Maya Jonas. ¿Eres tú, Shirley? Escucha, tengo a _____ (tn) Puente en medio de la carretera con una mordedura de serpiente de cascabel. Voy a llevarla al hospital de Jacobsville, no hay tiempo para esperar a una ambulancia. Que nos esperen en la puerta con el antídoto. ¿Entendido? Gracias, Shirley. Te dejo, tengo que subirla al coche.

    Metió  a _____ (tn) en el asiento delantero sin perder tiempo, sin saber de dónde había sacado tal fuerza. Arrancó el coche con el corazón desbocado. Dos kilómetros después se encontró con un coche de policía, con las luces puestas. La puerta se abrió y Kilraven asomó la cabeza.

    - ¡Sígueme! -gritó.

Ella asintió, aliviada por tener ayuda. Se pegó al coche patrulla, que encendió la sirena. Se saltaron dos semáforos en rojo antes de llegar a la entrada de urgencias.

    En cuanto paró, Kilraven corrió a sacar a _____ (tn) y llevarla a la puerta, donde esperaban el doctor Coltrain y una camilla.

    -Mordedura de serpiente -jadeó Maya-. Cascabel. Se hizo un torniquete...

    -Lo saben -dijo Kilraven-. Shirley llamó. Todo está listo, excepto el antídoto. No tenían bastante aquí. Un agente viene de camino con más. Hayes Carson se encontrará con él y lo traerá -puso su enorme mano en el hombro de Maya-. Se curará. Lo has hecho muy bien.

    Ella se mordió el labio. Su rostro se llenó de lágrimas y le dio la espalda. Él le dio la vuelta y la abrazó.

    -Nunca te avergüences de llorar -le dijo al oído-. Yo he llorado mucho en mi vida.

    -Gracias -dijo ella poco después. La había sorprendido su amabilidad; era humano. Se limpió los ojos con el rostro de la mano-. Estaba aterrorizada. Es mi amiga.

    -Lo sé. Vamos. Entraré contigo. Tenía que venir de todas formas. ¿Recuerdas al viejo Ben Barkey? Su hijo le pegó un tiro en la pierna cuando empezó a golpear a su esposa.

    - ¿Riley le ha disparado? -se sorprendió ella-. Era un niño dulce y agradable, que a veces los llamaba para que salvaran a su madre de su padre, un borracho habitual.

    -Sí -sonrió y se agachó hacia ella-. Vamos a llevarlo a la sala de tiro para que mejore su puntería, por si vuelve a intentarlo.

    Ella rompió a reír. Era terrible decir eso.

    -Eso está mejor -dijo él.

    Maya le dio un puñetazo en el pecho, riendo, y fueron juntos a la sala de espera de urgencias. 

    Furiosa y sin poder ayudar a su amiga. Maya se refugió en lo único que podría ayudarla: la venganza. Llamo a Nicholas y le gritó.

    -Despacio -se quejó él-. No entiendo una palabra de lo que dices. Espera... -apagó el motor del tractor-. ¿Qué decías de _____ (tn)?

    -Volvía a su casa andando, gracias a ti, y la mordió una serpiente de cascabel. Está en el hospital de Jacobsville... ¿Nicholas? ¿Hola? ¡Maldición! -colgó aún más furiosa porque no la hubiera escuchado. Llamo a Frankie.

    - ¿Dónde estás? -preguntó, cuando él tardó casi un minuto en contestar.

    -Yo... he tenido que correr hasta el teléfono -jadeó él. Se oía música y algo que sonaba a protesta de una voz femenina.

    -Diablos, da igual -masculló ella y colgó. Debía estar con la maldita Nellie otra vez.

    Él llamó diez minutos después.

    Mientras ella, frustrada, pedía noticias sobre _____ (tn)  a todas las enfermeras -que pasaban por allí, sin conseguirlas.

    - ¿Qué querías? -preguntó Frankie.

    -Da igual, vuelve con Nellie.

    - ¡No cuelgues! -gruñó él-. No estoy con Nellie. Estoy en casa de Dave Haston ayudándolo a mover el piano. Su esposa está preparando la comida.

    -Perdona -Maya enrojeció.

    -Supongo que el sonido se parece -rió él-. ¿Qué ocurre?

    -A _____ (tn) la ha mordido una cascabel -dijo ella compungida-. Nadie me dice nada y estoy muy preocupada. Tenía el brazo casi negro, Frankie, tengo... miedo -se le quebró la voz.

    -Estaré allí en quince minutos. Se pondrá bien, hermanita. Lo sé.

    -Gracias -colgó y rezó porque tuviera razón.

    Una conmoción en la entrada llamó su atención. Nicholas casi arrolló a una enfermera y al agente de policía, Kilraven, de camino a la sala de urgencias. Maya casi lo vitoreó. Si alguien podía saltarse la burocracia, era su hermano mayor. Aunque lo amenazaran no lo detendrían.

    - ¡Coltrain! -llamó.

    -Aquí -contestó una voz resignada.

    Nicholas lo ocultaba bien, pero estaba aterrorizado. La llamada de Maya había hecho que se sintiera culpable y había llegado al hospital casi sin aliento. Uno de sus vaqueros había muerto de una mordedura de serpiente el año anterior. Tenía miedo de que _____ (tn) no hubiera recibido ayuda a tiempo. Si moría nunca se lo perdonaría. ¡Nunca!

    - ¿Dónde está? -exigió Nicholas, con el rostro rojo y los ojos brillantes. Había ido directo desde el trabajo, sin cambiarse de ropa.

Coltrain señaló con la cabeza el cubículo donde atendían a _____ (tn). No se molestó en intentar detener a Nicholas. Implicaría una pelea y no podía permitírsela.

     Nicholas entró al cubículo y se quedó paralizado. Todo se nubló, excepto el brazo izquierdo de ____ (tn). La habían desnudado hasta la cintura, tapándole sólo un pecho y dejando el lado izquierdo a la vista, mientras le suministraban el antídoto para salvarle la vida. Estaba inconsciente. Tenía el brazo casi negro y muy hinchado. Pero no fue eso lo que captó la mirada de Nicholas. Fue su hombro. Había cicatrices enormes, que daban la impresión de que algún animal le hubiera dado unos bocados. Era impresionante. Debía haber sufrido un dolor atroz.

    Supo de inmediato que las fotos eran falsas y alguien iba sufrir por ello más tarde. Pero en ese momento, toda su atención se centraba en la joven a la que había juzgado mal y casi matado con su ira

    - ¿Qué diablos le ocurrió? -preguntó Nicholas.

    -Una mordedura...

    -No la serpiente. ¡Eso! -señaló su hombro.

     Coltrain deseó decirle que debía preguntárselo a _____ (tn), pero no habría servido de nada.

    -Saltó a la fosa de un puma, en el zoológico de su padre, para salvar a un niño de siete años que había caído dentro haciendo una travesura.

    - ¡Santo Dios! ¿Y dónde estaba su padre cuando le ocurrió eso?

    -Junto a la barandilla, mirando -dijo Coltrain con desdén.

    -Maldito sea -gruñó Nicholas.

    -No podría estar más de acuerdo.

    - ¿Vivirá? -preguntó, conteniendo la respiración.

    -No lo sé, Nicholas-contestó Coltrain-. El veneno tuvo bastante tiempo para actuar antes de que la encontraran... -calló al ver la mirada atormentada del otro hombre.

    Nicholas se acercó a la camilla donde estaba _____ (tn), pálida e inmóvil. Le apartó el pelo del rostro con una mano temblorosa y se inclinó hacia su rostro.

    -Tienes que vivir -le susurró-. Esto es culpa mía, pero no puedo... vivir sin ti, _____ (tn)... -tuvo que callar porque se le quebró la voz. Se le nublaron los ojos. Él nunca lloraba, pero estaba perdiendo la compostura. Acarició sus pálidos labios con el pulgar-. Mataré a ese maldito detective -musitó.

    _____ (tn) hizo un movimiento mínimo, pero él lo notó. Bajó la frente hasta la de ella y rozó su fría piel con los labios.

    -No te mueras. Por favor...

    -Tienes que dejarnos trabajar -dijo Coltrain, agarrándole el brazo-. Vamos, Nicholas. Haz lo mejor para ella.

    Nicholas le echó una última mirada.

    -Lástima lo de esas cicatrices -comentó uno de los enfermeros.

    - ¿Qué cicatrices? -preguntó Nicholas, ronco.

    Coltrain se limitó a sonreír mientras sacaba al ranchero del cubículo. Maya alzó la cabeza cuando Nicholas llegó a la sala de espera. Él se detuvo, casi temblando de ira.

    -Llámame si hay algún cambio -le dijo a su hermana-. ¿Entendido?

    -Sí, claro -le contestó-. ¿Dónde vas?

    -A matar a un detective privado -masculló él. Añadió unos cuantos adjetivos que hicieron que Maya se ruborizara.

    Se marchó de inmediato. Relacionó las fotos que había mencionado con la súbita marcha de _____ (tn) y con el detective privado. Frankie llegó cuando daba vueltas al asunto.

    - ¿Conocemos a algún avalista para solicitar libertad bajo fianza? -le preguntó con tono casual. 

    ____ (tn) empezó a mejorar cuando añadieron el resto de antídoto al dispensador de suero. No estaba consciente, pero gemía. Coltrain la mantuvo dormida mientras intentaban estabilizar sus signos vitales. Era muy tarde cuando salió a la sala de espera, sonriente.

    -Sobrevivirá -dijo-. Pero pasará aquí unos cuantos días.

    -Gracias a Dios -dijeron ellos al unísono.

    -Deberíamos poner a los vaqueros a matar serpientes -sugirió Frankie.

    -Nicholas ya está persiguiendo a una, me temo -dijo Maya. Sonrió a Coltrain-. Gracias.

    -Será mejor que vayáis a descansar. Haré que una enfermera los llame si hay algún cambio.

    -Gracias -repitió Maya.

    -Para eso soy médico -Coltrain se marchó.

    Maya llamó a Nicholas, pero él no contestó. Iba a intentarlo de nuevo cuando el sheriff Hayes Carson entró en la sala con ojos turbulentos.

    - ¿Has estado llamando a tu hermano? -le preguntó a Maya-. Lo siento, pero no permiten utilizar teléfonos móviles a los detenidos.

    -Oh, no -gimió Maya.

    -Oh, sí -contestó Hayes-. No te molestes en llamar a nadie. Yo mismo fui a pagar la fianza -se llevó la mano a la cabeza-. Juro por Dios que los agentes estaban apuntando las palabrotas que soltaba a borbotones. Nunca había oído un lenguaje igual. Al menos el detective no va a presentar denuncia, sin embargo...

    - ¿No? Gracias a Dios -exclamó Maya-. Pero, ¿por qué?

    -Corrió para salvar su vida. Sus jefes no fueron tan afortunados -sonrió-. El agente Rick Márquez y yo hemos estado investigando por nuestra cuenta, fuera de horas de trabajo, con la ayuda de algunos amigos. Resulta -bajó la voz-, que la amiga de Nicholas, Miley, y su padre están metidos hasta el cuello en la red de tráfico de drogas regional. Huyeron cuando Márquez envió a un agente de antivicio a su agencia de detectives con una orden de registro. Están en busca y captura en todo el estado -soltó una risita-. Dudo que volvamos a verlos por aquí.

    -Pobre Nicholas -dijo Maya-. Estaba saliendo con Miley... decía.

    -Yo le pedí que lo hiciera -explicó Hayes-. Y estaba muy enfadado por eso. Decía que interfería en su vida personal. No quería presionarlo, pero era la única persona con acceso a ella.

    -Entonces, ¿ella no le gustaba? -los ojos de Maya se iluminaron.

    -No. No la soportaba. Salía con ella para ayudarme a desenmascarar a uno de los mayores proveedores de droga de Jacobsville

 Y Nicholas no quería hacerlo por un motivo personal. Se preguntó si el motivo sería _____ (tn). Pensó en las fotos que el detective del padre de Misty había conseguido para él...

    - ¿Falsificaron las fotos? -exclamó.

    - ¿Qué fotos?

    - Da igual.

    - ¿Cómo está _____ (tn)? Nicholas me ha contado lo de la mordedura de serpiente.

    -Va a ponerse bien. Aún no consigo que Nicholas conteste al teléfono -añadió, inquieta.

    -Ya estará en la enfermería. No dejó de maldecir hasta que llegamos. Está en alguna parte del hospital. Enseguida aparecerá.

    Según lo decía. Nicholas apareció en la puerta. Despeinado, con los ojos rojos y cardenales en el rostro.

    -Ya lo sé -dijo Maya-. Los otros han quedado peor que tú. ¿Estás bien?

    -Un poco dolorido, nada más -se encogió de hombros-. Llamé a Coltrain y me dijo que se pondrá bien. En cuando pueda ser trasladada, vendrá a casa con nosotros -añadió.

    -No querrá hacer eso -intervino Maya.

    -Lo hará de todas formas. ¿Ha llamado alguien a su madre?

    Frankie llegó con dos latas de refresco.

    - ¿Quieren beber algo? -les preguntó a los dos hombres. Miró a Nicholas y arrugó la frente-. ¿Qué diablos te ha ocurrido?

    -Un pequeño altercado. Me tomaría un café solo, si me lo traes.

    -Cualquier cosa por mi hermano mayor -murmuró Frank. Se marchó con una sonrisa.

    -Iré a casa de _____ (tn) y hablaré con su madre -dijo Hayes-. Esta noche tengo guardia, mañana libro -agitó un dedo ante el rostro de Nicholas-. Tú vete a casa y lávate esa boca con jabón.

    -Eres el único hombre que conozco que opina que «galletas con leche» es una palabrota -le contestó Nicholas con afecto.

    -Doy charlas contra las drogas en el colegio. ¿Y si se me escapara un taco delante de una clase llena de niños?

    -Seguramente saben más palabrotas que tú -intervino Maya-. Deberías oír a los padres de algunos de ellos cuando llaman a la policía.

    -Lo sé. Los oigo -le sonrió a Maya-. Se te da muy bien dar los avisos por radio, ¿sabes? A Kilraven le gusta que estés de guardia. Dice que iluminas las noches oscuras.

    - ¿Eso dice? -el rostro de Maya se alegró.

    - Calla -ordenó Nicholas con severidad-. Va a volver a la universidad, licenciarse y casarse con un hombre educado.

    -No volveré a la universidad -dijo Maya-. No quiero un título y no me casaré con ningún hombre, educado o no, hasta que me plazca.

    -Está claro -rió Hayes.

    Nicholas la miró con ira, ella le devolvió la mirada.

    -Yo no me haría demasiadas esperanzas respecto a Kilraven -dijo Hayes, avergonzado-. Hubo una tragedia en su vida. Puede que actúe con normalidad, pero no ha superado el trauma.

    -Cuéntamelo, Carson -Maya se acercó a él.

    -Hace unos años hubo un asesinato en San Antonio. Kilraven trabajaba de incógnito con la policía local. Era un sábado lluvioso, con muchos accidentes de tráfico, él y su compañero estaban en la zona y se ofrecieron a ir a acordonar la escena del crimen. Kilraven reconoció la dirección y entró corriendo, antes de que su compañero pudiera impedírselo -Hayes cerró los ojos-. Era un asunto feo. Muy feo -hizo una pausa-. Lo que te estoy diciendo es que el hombre, emocionalmente, es como un tren a punto de descarrilar, a pesar de su aparente compostura. No echará raíces en Jacobsville. Si no se enfrenta a ese trauma, se estrellará.

    - ¿Conocía a las víctimas? -preguntó Maya.

    -Eran parientes suyos -dijo Hayes-. Y no diré más sobre el tema.

    - ¿Has preguntado al doctor Coltrain cuándo podremos llevarnos a _____ (tn)? -le preguntó a su hermano.

    -No. Pero lo haré. No será hoy, seguro.

    -Voy a ir a casa a dormir un poco -Maya consiguió sonreír. Hayes acababa de destrozar sus sueños, pero no quería que se notara. Se preguntó quiénes serian esos parientes de Kilraven-. ¿Vienes tú? -le preguntó a Nicholas.

    -Supongo -se miró e hizo una mueca-. Debería haber ido a cambiarme.

    -Nadie lo habrá notado -suspiró ella-. Mucha gente lleva aquí todo el día y la mitad de la noche, esperando resultados -indicó a dos familias pálidas y llorosas y les sonrió. Le devolvieron la sonrisa. Era fácil hacer amigos en urgencias. 

    Maya y Nicholas durmieron un rato y luego volvieron al hospital. Desayunaron en la cafetería.

    - ¿Qué le dijiste a _____ (tn)? -preguntó Maya.

    -Demasiadas cosas -dijo él con mirada atormentada-. Esas fotos eran muy convincentes.

    Había comprendido que _____ (tn) no intentaba seducirlo cuando empezó a desabotonarse la blusa. Iba a enseñarle las cicatrices. Un acto de valentía que él no había sabido apreciar.

    -Se pondrá bien -le aseguró Maya-. Harán las paces.

    - ¿Tú crees? -soltó una risita seca.

    Hayes Carson entró en la cafetería. Estaba serio y fue directo hacia los Jonas.

    -Necesito hablar con vosotros -dijo, mirando a su alrededor para comprobar que nadie más lo oía-. Acabo de encontrar a Ella _____ (t2ape) muerta en el salón de su casa. 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 10

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 10

    El guardaespaldas resultó ser un policía de Jacobsville, que hacía trabajo extra en su tiempo libre. Era enorme y no sonreía nunca.

    En vez de ir con ellos en el coche, los siguió en su vehículo particular hasta San Antonio. Clark le había pagado la gasolina y le habría comprado una entrada al ballet, pero él dijo que no le gustaban esos espectáculos. Así que Frankie había organizado otra protección para cuando estuvieran dentro.

    _____ (tn) llevaba lo mismo que se había puesto para el baile . La asustaba relacionarse con la gente de clase alta de San Antonio, pero Frankie, dándole la mano, le había asegurado que eran gente normal, como él.

    Vio a un amigo suyo y se lo presentó a _____ (tn). Era Jason Pendleton que tenía una fábrica de camiones en Jacobsville. Lo acompañaba una pelirroja que presentó como su prometida. La mujer era ordinaria y un poco maleducada. Se llevó a Jason pocos minutos después, para hablar con el dueño de un periódico local.

    -Supongo que a ella no le parecemos compañía lo bastante importante -reflexionó Frankie-. El viejo Peppernell es propietario de un periódico, pero nuestra familia podría comprar cuanto tiene sin esfuerzo. En algún momento, Jason se lo dirá y ella lo arrastrará de vuelta, simulando que Peppernell es un primo lejano o algo y que tenía el deber de saludarlo. A la hermana de Jason, Gracie, no la impresiona el dinero. Tiene amigos que no tienen un céntimo. Pero parece que la prometida de Jason sólo se relaciona con los más ricos.

    Parecía que le había hecho gracia, pero _____ (tn) se sentía mortificada.

    - ¿Ésa es la clase de gente que conoces? -preguntó, inquieta-. ¿Te juzgan por tu dinero?

    -Jason no. Su prometida, por lo visto sí -arrugó la frente-. ¿Dónde estará Gracie? Es raro no verla con su hermano, son inseparables.

    - ¿Sí? Los hermanos y hermanas no suelen ir juntos a actos sociales ¿verdad?

    -No son hermanos de sangre. La madre de Gracie se casó con el padre de Jason, que murió poco después, y ambas se quedaron con Jason. La madre de Gracie ya falleció, pero Gracie sigue con él. Hasta ahora a Jason no le ha interesado el compromiso. Su prometida es guapa, pero parece muy ambiciosa.

    _____ (tn) también lo había notado. Observó a la mujer cuando Jason Pendleton se inclinó para decirle algo en voz baja. La mujer, boquiabierta, miró a Frankie y ____ (tn).

    -Acaba de darle la mala noticia -_____ (tn) se rió por lo bajo.

    _____ (tn) también se rió, pero cuando volvió la cabeza, sus ojos se encontraron con los de Nicholas. Desvió la mirada y se aferró a la mano de Frankie. Se le aceleró el corazón. Nicholas la había acusado de perseguirlo. No quería ni hablar con él.

    Nicholas estaba con Miley. La llevó hacia ellos.

    -Antes de que empieces -dijo Frankie, beligerante-. Jarret, del departamento policial de Jacobsville, actúa como nuestro guardaespaldas afuera, y el detective Rick Márquez tiene el asiento contiguo al nuestro -miró a su hermano con frialdad. Seguía airado por el informe del detective sobre Nellie.

    Los ojos de oscuros de Nicholas se estrecharon con irritación. Miró a _____ (tn) con intensidad, pero ella dejó de mirarlo en cuanto pudo. No podía olvidar lo que había dicho de ella.

    -Sigue sin parecerme buena idea -dijo Nicholas.

    -Nicholas, ¿por qué no vamos a disfrutar de la velada y dejamos que tu hermano y su... amiga... disfruten de la suya? -preguntó Miley desdeñosa-. Ya es mayor de edad, ¿sabes?

    -No permitas que corra ningún riesgo -le dijo Nicholas a Frankie con solemnidad.

    -Nunca lo haría. Y lo sabes -replicó Frankie cortante.

    Nicholas dirigió a _____ (tn) una larga mirada que ella ignoró. Cuando Miley y él se marcharon, tenía el ceño fruncido.

    - ¿Has invitado a Márquez? -preguntó _____ (tn), por decir algo.

    -Sí. Le encanta el ballet y nos protegerá aquí dentro, por si tu padre y su amigo deciden hacerte daño en plena obra -dijo él con sarcasmo.

    -Dudo que eso vaya a ocurrir -_____ (tn) se rió.

    -Yo también. Nicholas actúa de forma extraña. Ayer le estaba echando una bronca por teléfono a Hayes Carson. Dios sabrá por qué. Hayes es su mejor amigo, pero últimamente no se llevan bien.

    - ¿En serio? -preguntó ella con aire ausente, aún excitada por el interés que había demostrado Nicholas-. ¿No deberíamos entrar ya?

    -Supongo que...

    -Ah, ahí están-la prometida de Jason Pendleton se acercó presurosa-. ¡Siento haberos dejado así antes, pero teníamos que hablar con ese amigo de Jason!

    Frankie miró a _____ (tn) y tuvo que morderse la lengua para no soltar una carcajada.

    Jason miraba a su prometida con extrañeza, como si no hubiera sido consciente de su interés por la escala social. No era guapo al modo convencional, pero sí muy atractivo.

    _____ (tn) sonrió a la pareja con timidez y Frankie la condujo hacia el auditorio. El detective Márquez sonrió cuando se sentaron a su lado.

    - ¿Estás solo? - preguntó Frankie, sorprendido.

    -No atraigo a las chicas -Márquez se encogió de hombros-. Cuando ven la pistola... -señaló la pistolera que llevaba colgada-...y comprenden que la llevo siempre, salen de mi vida a toda prisa. Pero no importa. Siempre deseé pasar toda mi vida solo, sin hijos ni nietos -añadió, risueño.

 Frankie y _____ (tn) se echaron a reír. 

    Durante toda la obra de ballet, que fue maravillosa, _____ (tn) notó que los ojos oscuros de Nicholas la observaban. Odiaba sus sentimientos por él, porque sabía lo que pensaba de ella.

    Cuando acabó la representación. Nicholas detuvo a Frankie, _____ (tn) y el guardaespaldas en la puerta.

    -Vamos a la Chaco a tomar una copa. ¿Por qué no venís con nosotros? Vuestro guardaespaldas también es bienvenido.

    -No bebo cuando trabajo -dijo Jarret-. Pero gracias.

    -Deberíamos irnos a casa -empezó Frankie, consciente de que _____ (tn) no quería estar con Nicholas.

    -Sólo una copa -dijo Nicholas, con esa expresión que implicaba que conseguiría lo que quería, de una manera u otra.

    -Bueno, de acuerdo -se rindió Frankie, como siempre. Se alegró de no ver el rostro de _____ (tn).

    -No nos quedaremos mucho rato -prometió Nicholas.

    Él y Miley fueron hacia su coche deportivo. Estaba junto al de Frankie. Miley estaba quejándose en voz alta de esa intrusión en su intimidad. _____ (tn) tenía ganas de hacer lo mismo. No quería tomar una copa, y menos con Nicholas.

    Pero acabaron en el bar de todas formas. _____ (tn) pidió un refresco. Miley pidió un whiskey y la miró con desdén, como si pensara que _____ (tn) estaba haciéndose la puritana.

    -Márquez lo aprobaría -dijo Frankie con gentileza, cuando sirvieron a _____ (tn) -. No tienes la edad legal.

    - ¿Qué? -intervino Misty.

    -Hay que tener veintiún años para beber en un bar -comentó Frankie, sin darle importancia.

    - ¿Aún no los tienes? -Misty arrugó la frente.

    -Cumpliré veinte en Nochebuena, dentro de cuatro meses -respondió _____ (tn), sin mirarla.

    Miley estaba irritable, y se notaba. Se concentró en su copa e ignoró a  _____ (tn).

    Pero Nicholas no. Parecía inquieto. Cuando Miley se excusó para ir al aseo, y Frankie decidió ir también, _____ (tn) y Nicholas se quedaron solos.

    Ella no podía obligarse a mirarlo. Bebía su refresco rodeando el vaso con ambas manos y la mirada perdida en la distancia.

    -No me has dicho una palabra en toda la noche -dijo él de repente-. Ni me has mirado.

    -No quería dar la impresión de que te perseguía -contestó ella con voz fría y ojos llameantes-. Por lo visto me lancé sobre ti en el baile de caridad y eso te ofendió.

    Él apretó la mandíbula y desvió la mirada, como si el comentario lo avergonzara.

    -Hay cosas que desconoces. No deberías estar viajando por el estado con Frankie.

    -Estoy tan segura con él como lo estaría en casa -dijo ella-. Frankie es un hombre maravilloso. Ha sido una suerte que tu detective privado destapara la verdad sobre Nellie. Por lo visto -sonrió con intención-, yo le gusto más que ella.

    Él hizo una mueca intimidante. Pero antes de que pudiera hablar, regresó Miley. Se sentó y se apoyó contra el hombro de Nicholas para reclamar su atención. Frankie y ______ (tn) estuvieron tensos e incómodos el resto del tiempo. 

    Miley consiguió quedarse a solas con ______ (tn) un momento, mientras iban hacia los coches.

    -No ha hecho más que hablar de ti toda la noche. ¡Dios sabrá por qué! Pero no lo conseguirás -afirmó con voz gélida-. ¡Yo me ocuparé de ti!

    _____ (tn) no tuvo oportunidad de preguntarle a qué se refería. Miley corrió hacia Nicholas. Por lo visto tenía celos de que Nicholas hablara de ______ (tn). No imaginaba por qué, pero la emocionó pensar que tal vez se arrepentía de su mal comportamiento. 

    - ¿Qué diablos le pasa a Nicholas? -preguntó Frankie, ya en el coche-. Nunca lo había visto tan adusto.

    -No tengo ni idea -contestó ______ (tn).

    -Le eché una bronca por lo del informe del detective. Me juró que no había pedido al hombre que mintiera -miró a _____ (tn) -. Me cuesta seguir enfadado con él. Pero siento mucho no haber podido evitar lo de la copa.

    -No importa, Frankie. Es muy insistente. A todo el mundo le cuesta decirle que no.

    -Y más a mí -sonrió-. De niños, Nicholas me protegía de los chicos mayores y abusones. Nunca tenía miedo. Supongo que me protegió demasiado. Cuando nuestra madre se marchó, se convirtió en un infierno vivir con mi padre. Nicholas recibió muchos golpes destinados a mí.

    -Te quiere.

    -Sí. Y yo a él -la miró-. Nicholas me dijo que el sheriff Carson fue a tu casa.

    -Sí. Tuve que contarle lo que hizo papá.

    - ¿Disculpa?

    Ella se mordió el labio inferior. Su padre era un criminal. Eso iba a sacar a Nicholas de su vida para siempre. Estaba segura de que Hayes Carson ya le había contado la verdad. Eran amigos de toda la vida.

    -Mi padre era traficante de drogas, Frankie. Él suministró la cocaína que mató a Bobby, el hermano del sheriff Carson.

    -Uf, vaya -Frank suspiró-. Lo siento por ti.

    -Ahora mi padre ha vuelto y él y su socio quieren dinero, mucho...

    -Yo podría darles lo que quisieran -ofreció.

    - ¡No! La única forma de detenerlos es hacer que sigan por aquí mientras mi madre pone la casa en venta. Puede que la policía los atrape antes de que hagan daño a nadie más.

    - ¿Crees que tu padre te haría daño?

    A _____ (tn) nunca le había gustado pensar en el pasado. El accidente había dañado algo más que su cuerpo. Cuando el niño cayó a la fosa del puma, el padre de ______ (tn) estaba al otro lado. No había hecho nada por ayudarlo.

    -Sí te lo haría, ¿cierto? -adivinó Frank.

_____ (tn) inspiró profundamente. Su padre la había llevado de vuelta a Jacobsville después del juicio. No habían hablado. Ella se había dicho que él había titubeado por la sorpresa. Pero _____ (tn) no había dudado un instante.

    -Estos años he intentado simular que me trajo por mi propio bien. Pero creo que en realidad hacía que se avergonzara de sí mismo -alzó la mano para que no preguntara-. No puedo hablar de ello aún. Es demasiado doloroso pensar que mi padre se quedó quieto cuando la vida de un niño estaba en peligro. Yo lo quería; pero estuvo dispuesto a sacrificarme para salvarse él -alzó la mirada-. En la misma situación, Nicholas no habría dudado un segundo. Ni tú, ni Maya.

    -Es duro perder la fe en un progenitor -dijo Frank, solemne-. Cuando nuestra madre se fugó con mi tío, quedamos devastados. Abandonó a tres niños pequeños, sin pensarlo -Frank sonrió-. Tú serás una madre fantástica. Mimarás a tus hijos demasiado.

    -No -dijo ella con aire ausente. Se pasó la mano derecha por el brazo izquierdo-. No tendré hijos. No me casaré.

    -Unas pocas cicatrices no tienen importancia.

    Ella no contestó. Frank no tenía ni ida, no podía sincerarse. Cambió de tema.

    -Lo he pasado muy bien. La prometida de Jason Pendleton es increíble -soltó una risita-. ¿Crees que él va a casarse con una mujer tan clasista y deseosa de subir en la escala social?

    -Creo que, como yo, empezó con una relación física que lo cegó ante la verdadera naturaleza de la mujer -contestó él tras pensarlo-. Espero que tenga la suerte de ver la luz a tiempo.

    -No suenas como tú -comentó ella.

    -Estuve observando a Miley esta noche. Estaba todo el tiempo encima de Nicholas, con los ojos destellando dólares. Le gusta la buena vida. Dice tener dinero, pero yo lo dudo. Creo que está actuando para intentar recuperar a Nicholas. Espero que él sea más sensato -agitó la mano-. Me vi a mí mismo al mirarlo a él. Estaba hechizado por Nellie, pero sólo veía una ilusión -la miró-. Tú ni siquiera me aceptas unos pendientes de esmeraldas, y sé que te encantan. Nunca había conocido a una mujer como tú.

    -Pues las hay a montones, y todas viven en Jacobsville y Comanche Wells -bromeó ella-. Pueblerinas poco sofisticadas que quieren a los animales, disfrutan plantando flores y no creen que casarse con un rico sea lo mejor del mundo.

    -Nunca conseguiría que Nicholas aceptara a una chica así -dijo él con resignación-. Siempre espera lo peor cuando salgo con alguien que no pertenece a nuestro círculo social.

A ella le dolió oír eso, pero no lo dijo. Frank era muy bueno con ella.

    -Tengo que irme. Lo he pasado muy bien, Frank. Gracias.

    -Repetiremos -arrugó la frente-. No pretendía que eso sonara así. Lo de las chicas de fuera de mi círculo. Te considero parte de la familia.

    -Eso es lo más bonito que me has dicho -sonrió ella.

    - ¿Tal vez preferirías que te viera como una jovencita deseable? -preguntó él, avergonzado. Ella negó con la cabeza.

    -Me gusta ser tu amiga.

    -Y a mí serlo tuyo -la besó en la mejilla-. Sabes que si alguna vez necesitas ayuda, puedes pedírmela.

    -Claro que lo sé. Pero sé cuidarme sola. Buenas noches, Frank.

    -Buenas noches -esperó a que entrase en la casa antes de volver a arrancar. 

    Su madre estaba muy callada. Cuando ____ (tn) le preguntó por la casa, respondió con evasivas. Hacía días que Carly no pasaba por allí. Su madre le dijo que se había ido de viaje y no volvió a mencionarla. Hubo una extraña llamada telefónica, a la que Ella contestó con monosílabos. Se negó a decirle a su hija quién había llamado.

    Una lluviosa mañana de sábado, un coche se detuvo ante la puerta y Ella soltó un gritito. ____ (tn) corrió a la ventana.

    -Es Nicholas Jonas -dijo, atónita.

    -Gracias a Dios -respondió Ella-. Gracias a Dios -fue a su dormitorio y cerró la puerta.

    _____ (tn) salió al porche cuando Nicholas empezaba a subir los escalones de dos en dos.

    Llevaba ropa de trabajo: pantalones vaqueros, botas y una camisa de cuadros de manga larga, abotonada hasta el cuello. Miró a _____ (tn) con ojos tormentosos.

    -Ven a dar una vuelta -ordenó.

    Ella podría haberle dado una docena de razones para no hacerlo. Su mente buscaba una excusa, pero entró en la casa, agarró el bolso y una chaqueta y gritó adiós a su madre

    Nicholas abrió la puerta del coche, la ayudó a subir y fue al lado del conductor. Un minuto después iban de camino a su rancho.

    Ella estaba nerviosa y se notaba. Sus manos jugueteaban con el bolso mientras escuchaba el rítmico sonido de los limpiaparabrisas, barriendo la intensa lluvia.

    A pesar de todo, se sentía a salvo con Nicholas. Segura, esperanzada y locamente enamorada. Todo su cuerpo anhelaba que la tocara, y esperaba que no fuera obvio.

    Pero lo era. Nicholas tenía demasiada experiencia para no interpretar su lenguaje corporal. Sonrió para sí. Si estuviera con su hermano, como alegaba Frankie, no reaccionaría así. Eso significaba que aún tenía tiempo, si lograba convencerla de que no había querido humillarla.

    Tomó  un sendero que llevaba a una verja cerrada, paró el coche y apagó el motor. La lluvia se estrellaba contra el parabrisas, haciendo que el mundo exterior pareciese un desdibujo gris. Se desabrochó el cinturón de seguridad y se volvió hacia _____ (tn). Sus ojos se encontraron.

    -Frankie dice que él y tú salen en serio.

    Ella, frenética, se preguntó qué decir. No era verdad, pero por lo visto Frankie la estaba utilizando como herramienta para vengarse por la pérdida de Nellie. Se mordió el labio, buscando una forma airosa de salir del dilema.

    - ¿Ha dicho eso? -preguntó, para ganar tiempo.

    -No juegues conmigo -los ojos de él oscurecieron-. ¿Estás o no saliendo con mí hermano?

    -No -contestó con voz débil. _____ (tn) le pidió perdón mentalmente a Frankie, pero no había mujer capaz de resistirse a la mirada de Nicholas.

    -Bueno, gracias a Dios algo va bien -murmuró él, relajándose-. ¡Le habría dado un puñetazo a Hayes Carson!

    Se inclinó hacia ella, le desabrochó el cinturón y la atrajo a sus brazos

    -Pensé que esta semana no terminaría nunca -clavó la boca en la suya como si llevara años hambriento y deseara satisfacer ese hambre en segundos. La abrazó con fuerza, ignorando su leve gemido de protesta-. Me muero por ti... -susurró contra sus labios.

    _____ (tn) se preguntó si había oído bien. Dejó de protestar. No servía para nada. Se acurrucó contra él a pesar del dolor en el hombro y el ardor de él se incrementó al sentir su respuesta. La lluvia repiqueteaba con fuerza, pero _____ (tn) sólo oía los latidos de su corazón.

    Pero cuando su mano subió por debajo de su blusa, por encima de un pecho, no pudo, no se atrevió a que le tocara el hombro.

    Con un gritito, se apartó de él con el rostro ruborizado y los ojos brillantes de pasión y miedo.

Él malinterpretó su reacción. Sus ojos se enfriaron. La apartó e inspiró profundamente hasta recuperar el control. La primera vez que la besó había achacado sus protestas al pudor virginal. Pero no esa vez. Lo había rechazado; había mentido sobre sus sentimientos por Frankie. No podía ocultar que no quería intimidad con Nicholas. Su ego quedó casi tan dolido como cuando Miley lo rechazó en el hospital militar.

    -Nicholas -empezó ella, odiando lo que tenía que decirle.

    -Olvídalo -interrumpió él. Se puso el cinturón de seguridad y arrancó el coche-. Es obvio que sientes algo por Frankie. No pasa nada.

    No dijo nada más, ni la miró, hasta que estuvieron delante de la casa de ella.

    -No es lo que tú piensas -dijo ella.

    -Claro que sí -replicó él, frío-. Adiós, _____ (tn).

    Por su forma de decirlo, ella supo que no era una despedida temporal. No volvería a verla a solas, nunca. Se le rompió el corazón. Él pensaba que lo había rechazado y no era cierto. No soportaba la idea de ver su expresión cuando le viera el hombro. Eso acabaría con cualquier oportunidad que tuviera con él. Lo cierto era que había conseguido eso mismo, pero librándolo del trauma de lo que no sabía.

    -Gracias por el paseo -consiguió decir con voz educada. Abrió la puerta y bajó del coche. 

    Su madre seguía actuando de forma extraña. Había pasado casi una semana desde que Nicholas había besado a _____ (tn) en el coche. Ya no llovía y hacía tanto calor que proliferaban los incendios. Se acercaba el momento de cosechar el heno y el maíz. Tendrían que durar todo el invierno, para alimentar al ganado; era muy importante. Todos esperaban, contando los días.

    El sábado por la mañana empezaron a oírse tractores y cosechadoras por todas partes. Maya fue a recoger a _____ (tn) para una comida improvisada; le aseguró que Nicholas había salido con la cosechadora y estaría fuera todo el día. Se había llevado una nevera con comida.

    -Espero que haya bastantes huevos para la ensalada -murmuró Maya cuando llegaban a la verja que conducía a la casa-. Si no tendré que ir a la tienda. ¿Por qué no se me ocurriría cuando fui a recogerte? -gimió. Miró a _____ (tn), que parecía aprensiva-. Nicholas ha salido con la cosechadora, sabes que no te mentiría.

    -Vale. Perdona -_____ (tn) se relajó.

    -No es culpa tuya -contestó Maya mientras entraban a la casa-. Nicholas ha estado quejándose de ti toda la semana, y también de Hayes Carson, sabrá Dios por qué. Pero esta mañana llegó un sobre urgente, lo llevó al despacho y después salió sin decir una palabra, andando muy despacio -hizo una mueca de horror-. Que Dios ayude a los vaqueros. Alguien se despedirá antes de que acabe el día, ya lo verás. ¡Está como loco!

    - ¿No sabes por qué? ¿No habrá sido por nada relacionado con mi padre...?

    - ¿Qué iba a tener que ver Nicholas con tu padre? -preguntó Maya sorprendida.

    -Dijiste que había hablado con el sheriff Hayes... -_____ (tn) se sintió atrapada.

    -_____ (tn) ¿qué está pasando?

    - ¿Frankie no te ha dicho nada?

    -Dijo que os acompañó un guardaespaldas cuando fuisteis a San Antonio. No soy tonta. Se rumorea que tu padre tiene problemas y os ha amenazado a tu madre y a ti. Pero no creo que Nicholas esté mezclado con eso.

    -No. Claro que no -dijo ____ (tn) de inmediato. Forzó una sonrisa. Maya no tenía ni idea de lo que estaba ocurriendo entre Nicholas y ella. Seguramente era mejor así. Nicholas no volvería a mirar a ______ (tn). Se preguntó cómo iba a dejar de ver a Maya sin que ella sospechara. Tenía que encontrar la manera. La mera idea de encontrarse con Nicholas, la ponía nerviosa.

    Tal y como Maya había predicho, sólo había dos huevos en la nevera.

    -No puedo hacer suficiente ensalada de huevos duros para nosotras y para los trabajadores con sólo dos huevos -se echó a reír. Agarró las llaves del coche y el bolso-. Tú acaba la ensalada de pasta e iré a la tienda. Sólo tardaré quince minutos -miró el rostro preocupado de _____ (tn)-. Nicholas está en el prado del norte. Él tardaría más de quince en minutos en volver. ¿Más tranquila?

    -Sí -dijo ____ (tn).

    -Me pregunto qué está pasando entre mi hermano mayor y tú -Maya frunció los labios-. Pero no preguntaré. Aún -salió por la puerta trasera y la cerró.

    _____ (tn) terminó de hacer la ensalada de pasta y la metió en el frigorífico. Sintió un gran alivio al oír la puerta de entrada. Maya había regresado.

    Pero los pasos no eran suaves, sino fuertes y decididos. Se dio la vuelta con aprensión.

    Era Nicholas, con pantalones vaqueros, botas, la camisa húmeda de sudor y el sombrero en la mano. Sus ojos llameaban de ira.

    -Ven al despacho, _____ (tn) -dijo-. Tengo algo que enseñarte -salió y dejó que lo siguiera.

    Ella se quedó parada en la puerta del despacho. Nicholas sujetaba un sobre, y supuso que era el que había mencionado Maya. Él sacó una fotografía y se la ofreció.

    -Mírala -dijo con un tono tan amenazador que a ella se le erizó el vello-. ¡Y luego dime que no tienes nada con Frankie! 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 9

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 9

      _____ (tn) se había reído con el problema que tenía Hayes Carson con su primo Macreedy, pero le resultaba imposible hablar o pensar en él sin recordar la confesión de Ella sobre el hermano de Hayes, Bobby. Pensaba en eso cuando Frankie llamo.

    -Lo siento -dijo, en cuanto reconoció su voz.

    -Ah, lo dices por lo de Nellie. Nicholas lo sabía desde el principio -se quejó-. Yo creía que lo estaba engañando; siempre lo subestimo. Contrató a la agencia de detectives del padre de Miley para que investigara a Nellie. No puedo decir que me sorprenda lo que encontró. Bueno, sí me sorprendió que estuviera casada... y tonteando conmigo.

    -Nicholas es muy inteligente -comentó ella.

    -Sí, y sabe hacer hablar a la gente.

    -Yo no pretendía... -hizo una mueca.

    - ¡No! No lo digo por ti. Me pregunto qué diablos hacía, dejándote sola en el baile. Estaba furioso.

    -Pero yo estuve bien.

    -Sabe que tu padre y su compañero de felonías podrían ir por ti, _____ (tn). Yo también lo sabía, o debería haberlo sabido. Nicholas dice que podría haber ocurrido cualquier cosa. Lo siento, _____ (tn). Estaba tan loco por Nellie que sólo pensaba en ella. Eres mi amiga y debería haber cuidado de ti.

    -No importa, Frankie -dijo ella, emocionada porque Nicholas se preocupara así-. En serio.

    -Se entusiasma hablando de ti -siguió él-. Casi diría que es posesivo con respecto a ti. Creo que, a su manera, te tiene cariño -hizo una pausa-. La gente habla sobre ustedes de lo que pasó en el baile. Salieron al patio juntos.

    -Para hablar de ti -aclaró ella-. Quería saber dónde estabas y qué hacías. Es muy insistente.

    -Sí que lo es -él suspiró con alivio e hizo una leve pausa-. _____ (tn) no deberías pensar en él -a ella se le encogió el corazón-. Algo le ocurrió en la guerra. Odió a las mujeres durante años, después de que Misty lo abandonara cuando lo hirieron. Sólo Dios sabe por qué esta con ella otra vez. Puede que quiera venganza. No le gustan las mujeres. Sólo las utiliza. Como yo -concluyó, avergonzado.

    -No es mala persona -murmuró _____ (tn).

    -No he dicho que lo sea, sólo que odia a las mujeres. Controla a Miley con mano firme, y no mide sus palabras cuando habla con ella. Es casi como si la tuviera cerca por alguna razón extraña, pero no quisiera tener una relación. Le da igual que llegue tarde a una cita, o que no aparezca. Cuando están juntos ella se pasa mucho tiempo quejándose de cómo la trata y de ti.

    - ¿De mí? -exclamó _____ (tn)-. ¿Por qué? A Nicholas le importo un comino.

    -No estoy tan seguro. Ella tiene celos de ti.

    -Eso sí que tiene gracia. Es guapa y rica. Yo normalita y pobre. No soy competencia para ella.

    -Tienes cualidades fantásticas -apuntó Frankie

    -No soy ninguna belleza.

    -Ni ella tampoco.

    -Claro que lo es -_____ (tn) se rió suavemente.

    -No es bella por dentro. Tú sí.

    -Gracias, Frankie Eres muy amable.

    -Amable -rió él-. Bueno, al menos seguimos siendo amigos. ¿No?

    -Sí.

    -Entonces puedes venir a montar conmigo de vez en cuando. En el rancho. Cuando no esté Nicholas -añadió, con una risita malvada.

    -Los dos sabemos que no temes a Nicholas -protestó ella.

    -Digamos que no demasiado.

    - ¿Qué le dijiste a Nellie, sobre no verla más?

    Siguió  una larga pausa y ella se tensó.

    -Frankie, ¿no seguirás viéndola? -más silencio-. Su marido podría hacerte daño -le advirtió.

    -No lo entiendes -Frankie suspiró-. Es complicado.

    -Ten cuidado, por favor. ¿De acuerdo?

    -Tendré cuidado. Sé que tengo que romper con ella. Pero teníamos algo especial, al menos por mi parte. Hace falta tiempo para adaptarse.

    -Bien, pero ten cuidado -volvió a advertirlo.

    -Lo haré. Hasta luego.

    -Adiós -____ (tn) colgó, pero se quedó preocupada. Frankie estaba jugando con fuego. Si Nicholas y ella fueran amigos de verdad, se lo contaría. Pero no había visto a Nicholas desde el baile, cuando él la había besado con tanta ternura. Soñaba con él y anhelaba verlo, pero él había desaparecido. Pensó que tal vez la había utilizado para sacarle información sobre Frankie y Nellie, y la idea la entristeció muchísimo. 

Su madre y ella se estaban llevando mejor que nunca, aunque _____ (tn) vivía aterrorizada por la posibilidad de que su padre o, peor aún, Jock, aparecieran cualquier día. Ella había hablado con un agente inmobiliario sobre la casa y el terreno. Se tomaba la amenaza de Jock en serio y no quería ir a la cárcel. _____ (tn) se sentía culpable sólo por conocer el secreto.

    Las cosas empeoraron cuando Hayes apareció en la clínica veterinaria a mediados de semana. Pidió a _____ (tn) que saliera al aparcamiento, para poder hablar a solas con ella.

    - ¿Qué ocurre? -le preguntó, aprensiva.

    -Es sobre tu padre -empezó él. Su rostro se tensó-. He oído algo. Un rumor. Tiene que ver con mi hermano...

    -¡Oh. Dios! ¡Lo siento muchísimo! -la expresión de _____ (tn) lo dijo todo. Le costaba guardar un secreto, y ése le había quitado muchas noches de sueño. Si Hayes insistía, tendría que contárselo. Palideció.

    -Lo sabes, ¿verdad? Cuéntamelo, _____ (tn).

    -Si lo hago, mi madre irá a la cárcel -dijo, rodeándose el cuerpo con los brazos.

    -Si no lo haces, tu madre podría morir -contestó él-. Vieron a tu padre en el condado de Bexar hace un par de días.

    - ¿Con Jock? -preguntó ella, asustada.

    -La persona que lo vio no sabía nada de Jock, no lo habría reconocido. ¿Qué sabe Brent de tu madre y qué tiene que ver con mi familia?

    Ella se apoyó en el coche patrulla y lo miró a los ojos.

    -Por lo visto, mi padre traficaba con cocaína antes de marcharse de aquí conmigo, y vendía droga pura. Hizo un trato con... -se detuvo y se mordió el labio.

    Hayes la miró como si supiera lo que iba a oír.

    -Sé lo que era mi hermano -intervino-. No tienes que medir las palabras con él. Hace mucho que está muerto y enterrado.

    -Sí, pero sigue siendo tu hermano y tú lo querías -tomó aire-. Yo quería a mi padre. Nunca pensé... -se detuvo-. Tu hermano vio a mi padre recoger un cargamento. Mi padre le ofreció una fortuna en cocaína para que no lo delatara.

    -Así que eso era.

    -Mi padre le dio la droga a tu hermano, sin avisarlo de que era pura al cien por cien. Él le pidió a su camello que le pusiera un chute. A eso se debió la sobredosis -bajó los ojos-. ¡Me avergüenzo muchísimo!

    - ¡No! -él se acercó y tomó su rostro entre las manos- No, _____ (tn), no es ni tu vergüenza ni culpa tuya. Eres tan víctima como lo fue Bobby. No te eches encima el peso de ese crimen. ¡No es tuyo!

    Las lágrimas surcaban las mejillas de _____ (tn). Hayes buscó un pañuelo en el bolsillo, pero no tenía. _____ (tn) sacó uno de papel del bolsillo. Se secó los ojos y se sonó la nariz.

    -Quería decírtelo, pero no podía. Nunca he estado unida a mi madre, hasta hace pocos días, y sabía que si te lo decía ella podría ir a prisión.

    - ¿Con qué cargos? No hay pruebas. Todas las personas relacionadas con el caso han muerto. La mujer que le puso la dosis a Bobby era Rachel Conley. Ella misma murió de una sobredosis no hace mucho. Dejó un diario en el que confesaba haber sido ella quien le dio la droga a Bobby.

    _____ (tn) lo miró sorprendida

    -Tu padre y Rachel entregaron a Bobby el arma, pero fue él mismo quien apretó el gatillo, metafóricamente hablando. Bobby era adicto desde los doce años. Yo lo sabía e intenté detenerlo, pero no pude.

    -Entonces, ¿mi madre no irá a la cárcel?

    -No -hizo una pausa-. Pero tu padre sí, si consigo acusarlo de algo -añadió, con voz fría.

    Eso la entristeció, su padre la había tratado bien y lo había querido. Le dolía saber que actuaba en contra de la ley. Se preguntó qué  habría hecho para estar huyendo.

    -Si está huyendo y necesita dinero -reflexionó en voz alta-, debe estar desesperado.

    -Piensas como una detective.

    -Ha hecho algo muy malo. O ha sido Jock y él tomó parte -miró a Hayes con tristeza-. Fue bueno conmigo los dos años que viví con él. Si no hubiera vuelto a mezclarse con Jock, tal vez habría seguido por el buen camino.

    -Los malos hombres no cambian, _____ (tn) -dijo Hayes con tono resignado-. Muchos de ellos se dejan llevar. Otros son vagos y no quieren trabajar para ganarse la vida. Algunos han recibido tan malos tratos que odian el mundo y desean vengarse. Y también hay chicos buenos que utilizan drogas o se emborrachan y hacen cosas de las que se arrepienten en resto de su vida -se encogió de hombros-. Supongo que por eso Dios creó también legisladores -sonrió.

Ella le devolvió la sonrisa.

    -Si oyes algo de él, avísame de inmediato.

    -Mamá está hablando con agentes inmobiliarios. Teme lo que pueda hacer él.

    -Yo también. Tengo un amigo en San Antonio que ha hablado con el hombre que reconoció a tu padre. Tiene una pista y la está siguiendo. Tal vez tengamos suerte.

    - ¿Qué le digo a mi madre que haga?

    -Dile que siga adelante y ponga la propiedad en venta.

    Ella abrió la boca para protestar, pero él alzó una mano y la detuvo.

    -No tiene que venderla. Sólo tiene que dar la impresión de que va a hacerlo. Eso nos dará algo de tiempo. Apostaría cualquier cosa a que tu padre o su amigo están vigilando qué hace.

    -Se lo diré -prometió _____ (tn).

    -Y cerrad puertas y ventanas con cerrojo, por si acaso -añadió él con expresión amarga.

    -Siempre lo hacemos.

    -Siento que estés involucrada en esto.

    -No podemos elegir a nuestra familia -comentó ______ (tn), filosófica.

    -Y tú que lo digas.

    _____ (tn) volvió a casa después del trabajo y le contó a su madre lo que le había dicho el sheriff Carson. Ella reaccionó con un gran alivio.

    -Tenía un miedo horrible -le confesó a su hija-. ¿El sheriff Carson no va a arrestarme? ¿Te lo ha dicho él?

    -Sí, pero también me ha dicho que quiere que pongas la casa en venta -le contestó ______ (tn).

    -Puedo hacerlo. Sí, lo haré -se pasó la mano por los pantalones de seda. Ese día representaba su edad. Ni siquiera se había puesto maquillaje-. Hoy sólo me he tomado una copa -le dijo a su hija-. Estoy algo temblorosa, pero tal vez pueda dejarlo, si lo intento.

    _____ (tn) tuvo la sensación de que se encontraba al principio de una auténtica relación madre hija.

    - ¿En serio? -preguntó con una sonrisa.

    -Bueno, no esperes demasiado -se rió-. He bebido casi toda mi vida. No es fácil dejarlo.

    -Lo entiendo. Te ayudaré. En lo que sea.

    -Eres una buena chica, _____ (tn) -dijo Ella tras estudiarla en silencio-. No he sido una buena madre. Ojalá... -encogió los hombros-. No se suelen tener segundas oportunidades. Pero lo intentaré.

    -Eso es lo más que se puede hacer -contestó ______ (tn). Impulsivamente, abrazó a su madre. Tras un titubeo. Ella le devolvió el abrazo. Fue un momento intemporal, todo parecía posible. Pero sólo lo parecía. 

 _____ (tn) había tenido la esperanza de que Nicholas la llamara, o que llevase a Elvis a la clínica para una revisión. Pero él se mantuvo alejado.

    Aceptó  una invitación a ir montar a casa de los Jonas con la esperanza de verlo, aunque fuera de lejos. Sabía que era patético, pero anhelaba verlo. Maya la llevó por un sendero arbolado que conducía al río que cruzaba la propiedad. ____ (tn) empezó a bajarse del caballo.

    -No -le avisó Maya, señalando las altas hierbas-. Hay muchas serpientes de cascabel. Uno de los vaqueros ha matado dos esta semana.

    -Hace mucho calor -dijo _____ (tn), nerviosa. Las serpientes la aterrorizaban.

    -Sí, y les gustan los sitios frescos -comentó Maya-. Será mejor que regresemos -dijo, consultando su reloj-. Tengo que trabajar esta tarde, haciendo una sustitución.

    - ¿Qué tal Frankie? -preguntó _____ (tn) durante el regreso.

    -Encaminado a la tragedia -dijo Maya con frialdad-. Sigue viendo a esa mujer.

    - ¿Cómo lo sabes?

    -Anoche se metió una cajita de la joyería en el bolsillo del pantalón, cuando creyó que no lo estaba mirando -explicó Maya.

    -Pero está casada. ¿Y si su marido se entera?

    -Frankie tendrá problemas -contestó ella-. El informe de la agencia decía que era un camionero que hacía viajes largos, y que tiene una denuncia por asalto.

    -Oh, vaya - masculló ______ (tn).

    -Ya lo verás, un día recibiré una llamada respecto a Frankie en el trabajo -dijo Maya-. No escucha. Cree que puede quitársela a su marido. Está enamorado.

      -Esa mujer no ha dejado a su marido por algo -afirmó ______ (tn)-. Seguramente le tiene miedo.

    -Lo mismo creo yo.

    Montaron en silencio hasta que vieron el establo.

    -Nicholas también está haciendo tonterías.

    - ¿Qué? -el corazón de _____ (tn) dio un bote.

    -Trae a la tal Miley a casa a pasar el fin de semana -dijo Maya, cortante-. La trata mal, pero ella sigue viniendo. No entiendo lo que pasa.

    -Venganza -sugirió _____ (tn).

    -Eso pensaba yo. Pero Frankie no es el único que esconde joyas. Nicholas también tenía una cajita de joyería en el bolsillo del pantalón, igual que Frankie -miró a _____ (tn) con preocupación-. La vi. Era pequeña y cuadrada, como las de los anillos. La estaba escondiendo.

    -Supongo que ha descubierto que ella le importa de verdad, ¿no? -_____ (tn) intentó sonreír, pero su mundo acababa de derrumbarse.

    -Mis dos hermanos son idiotas -farfulló Maya con expresión preocupada.

    -El amor no es algo racional -_____ (tn) miró la pradera tratando de ocultar su dolor-. Si no llueve pronto, hasta los animales se volverán locos. Esta sequía es terrible -dijo, para cambiar de tema.

    -Es peor para los pequeños granjeros -apuntó Maya-. Nosotros podemos permitirnos comprar heno para alimentar a los animales. Con eso de los nuevos biocombustibles, los precios del grano están subiendo -movió la cabeza-. Intentan arreglar una cosa, y eso estropea otra.

    -Así es la vida, supongo.

    -No estés tan compungida -le dijo Maya con gentileza-. Tal vez lo que vi era un broche que Nicholas le ha comprado a alguna amiga. Podría ser un anillo.

    -Sí, podría ser.

    Maya sabía que su amiga intentaba ocultar su dolor y cambió de tema.

    En el establo se encontraron con un Frankie furioso. Caminaba a grandes zancadas, casi echando humo. Vio a las mujeres y fue a recibirlas, junto con el vaquero que se ocuparía de sus monturas.

    - ¿Qué diablos te pasa? -le preguntó Maya, cuando el vaquero se llevó a los caballos.

    - ¡Ese maldito detective que trabaja para el padre de la novia de Nicholas! ¡Eso me pasa! -rugió-. Nicholas me tendió una trampa.

    - ¿Una trampa? ¿Cómo? -preguntó _____ (tn)

    -Nellie no está casada -afirmó-. Tenía sospechas, porque vive en un apartamento, en la ciudad. Ninguno de sus vecinos ha mencionado a otros hombres, y menos a un marido. Así que le pedí a un amigo mío, policía de San Antonio, que lo comprobara. ¡Nunca ha estado casada!

    -Frankie, estoy segura de que Nicholas no les pidió que se inventaran ese informe -empezó, Maya, anonadada.

    -Nicholas odia a Nellie -la cortó él-. Haría cualquier cosa por romper nuestra relación. Antes de que digan algo, sé que ella es una interesada. Le gustan las cosas bonitas porque no puede permitírselas. Si yo se las quiero comprar, es asunto mío... nadie me obliga a hacerlo.

    Maya y _____ (tn) intercambiaron una mirada de pena.

    -Además está furiosa porque Nicholas la investigara e intentara separarnos con mentiras -añadió con amargura-. No quiere verme más.

    _____ (tn) se sintió culpable, sin saber por qué.

    -Lo siento mucho -Maya besó a su hermano en la mejilla-. Me gustaría poder quedarme a hablar del tema, pero llegaré tarde al trabajo. Hablaremos después -frunció el ceño-. ¡Lo olvidaba! Tengo que llevar a _____ (tn) a su casa.

    -Yo la llevaré -ofreció Frankie-. Me consolará.

    -Te llamaré -Maya le dio un abrazó a su amiga y se marchó.

_____ (tn) asintió. Estaba decepcionada por no haber visto a Nicholas, y triste porque hubieran mentido a Frankie. No encajaba con su imagen de Nicholas que se inventara historias sobre Nellie.

    Subieron al deportivo de Frankie y él arrancó. Seguía furioso y se notaba.

    - ¿Qué vas a hacer? -le preguntó.

    -Voy a hacer lo que Nicholas quiere que haga -masculló-. Dejaré a Nellie antes de que él encuentre la manera de arruinar su reputación.

    -Nicholas es impresionante -dijo ella.

    -Está demasiado acostumbrado a salirse con la suya. Ha dirigido todo durante tanto tiempo que cree que también puede dirigir la vida de las personas -la miró de reojo-. ¿Te apetece una pequeña venganza? Al fin y al cabo, también te ha hecho daño a ti.

    - ¿Cómo? -preguntó ella, con un mal presentimiento.

    -Le dijo a Miley que lo estuviste persiguiendo en el baile de caridad -aclaró-. Ya te dije que había cotilleos. Ella los oyó y montó una buena. Nicholas no suele hacerle caso cuando se queja, pero esa vez sí. Le dijo que lo habías llevado al patio y coqueteado con él descaradamente.

    Ella se sintió tan avergonzada y humillada que deseó que se la tragara la tierra. Era una burda mentira, y Nicholas lo sabía. Se mordió el labio.

    -Perdona -dijo Frankie, al ver su expresión-. No he debido contártelo así.

    -La verdad es lo mejor, Frankie, aunque duela.

    -Me dejó atónito cuando lo oí. Sé que tú no persigues a los hombres. Y nunca coqueteas. Cuando Miley se fue, le eché una bronca. Él se marchó sin decir palabra. Es imposible discutir con él. ¡Te ignora!

    Ella se sintió diminuta. Había ido a montar con Maya con la esperanza de ver a Nicholas. Y él se dedicaba a mentirle a su novia sobre ella. Era la gota que hacía rebosar el vaso.

    -Empecemos a salir juntos de verdad -dijo Frankie.

    - ¿De qué serviría eso? -quiso saber ella.

    -Le enseñaría a Nicholas una lección sobre su manía de intentar dirigir la vida de la gente -rezongó él-. Estoy harto de que me trate como un niño. No soporta a Nellie porque dice que es una interesada. ¿Pero qué es esa caza fortunas que sale con él, si no una interesada?

    -No es una de mis personas favoritas.

    -Ni mía. Y él habla de comprometerse -dijo-. Le oí mencionárselo a Hayes Carson por teléfono. No entendí lo que decía al principio, pero sonaba furioso. Después mencionó que estaba intentando comprometerse y no me lo creí. Pero cuando vi los anillos en su escritorio...

    A _____ (tn) se le cayó el corazón a los pies.

    -No pienso vivir en la casa con esa antipática, y Maya dice que ella tampoco -suspiró-. Si se muda allí, nosotros nos iremos. Nicholas puede entretenerla él sólito.

    -No los culpo -musitó ella-. Estaba dispuesta a sacrificar al pobre Elvis por ir a un concierto.

    -Algo que tú no harías en toda tu vida -comentó él, esbozando una sonrisa.

    -Me gustan los animales.

    -A mí también.

    -Entonces, ¿sugieres que simulemos salir juntos, como hicimos antes? Nicholas lo descubrió enseguida. Frankie.

    -Esta vez no será así -aseguró él.

    Eso la dejó intrigada el resto del camino. Le dolía la crueldad de Nicholas. El hombre que la había besado con tanta ternura en el centro comunitario no parecía capaz de humillar a una mujer que había respondido a él. Pero ella sabía poco de hombres, y Nicholas había notado de inmediato que era novata. Tal vez sólo había estado divirtiéndose con ella. Se había apartado cuando le mencionó a Misty; tal vez se había sentido culpable por flirtear. Para justificar los cotilleos a Misty, había utilizado a _____ (tn) como cabeza de turco. Casi lo odiaba por ello. Sin duda, dejaba muy clara la situación real.

    Nicholas era rico. ______ (tn) era pobre. Su novia era de buena clase social y guapa. El padre de _____ (tn) era un criminal. No hacía falta más.

    -Iremos a San Antonio, al ballet -dijo Frankie, deteniéndose ante su casa y parando el motor. Alzó la mano para impedir sus protestas-. Contrataré a un guardaespaldas para que Nicholas no tenga la excusa de que te pongo en peligro.

    Ella sintió un nuevo respeto por su amigo.

    -E iremos de compras, te guste o no -añadió él-. Necesitas un traje de noche bonito, algo de seda y sin mangas -dijo, sonriente.

    -Yo no me pongo ese tipo de cosas -dijo.

    -No te pido que salgas en ropa interior. Sólo que te pongas algo más femenino que lo que utilizas habitualmente -dijo él con amabilidad.

Él no podía adivinar cuánto estaba hiriendo su orgullo, pero notó que le ocurría algo.

    - ¿Qué te pasa? -preguntó.

    Ella se retorció las manos, unidas sobre el regazo y lo miró.

    -Frankie, no puedo ponerme nada escotado, y mucho menos que deje los hombros al aire -dijo con orgullo y tristeza-. Tuve un... un accidente, justo antes de que papá me trajera de vuelta a Jacobsville. Hay, bueno, cicatrices...

    -Dios, ¡perdona! ¡No lo sabía!

    -Nadie lo sabe, ni siquiera mi madre -dijo ella con el rostro tenso-. Y no puedes decírselo a nadie -bajó los ojos-. Es algo con lo que he aprendido a vivir, a mí manera. Pero tengo que vestirme de modo que la lesión quede oculta.

    -La debilidad de tu brazo -reflexionó él en voz alta-. También es por el accidente, ¿verdad?

    Ella asintió. Se había ruborizado. Él se inclinó hacia ella y agarró su mano entre las suyas.

    -No se lo diré a nadie -prometió-. Y compraremos ropa conservadora. Pero bonita.

    -Eso no lo permitiré -afirmó ella con orgullo.

    - ¿Y si lo consideramos un préstamo?

    -Nunca podría devolvértelo. Tendrás que conformarte con lo que puedo permitirme ponerme. Mi madre puede prestarme algunas de sus prendas más conservadoras y la estola de zorro. Estaré presentable, le lo prometo.

    -De acuerdo, si es lo que quieres.

    -Lo del guardaespaldas, seguramente deberías consultárselo al sheriff Carson.

    -Lo haré. Entra. Estaremos en contacto.

    - ¿Estás seguro de que quieres hacer eso? -le preguntó ella, abriendo la puerta-. Nellie podría decidir volver contigo.

    -No estoy seguro de querer que vuelva -contestó él-. Iremos día a día. Pero si necesitas algo, lo que sea, avísame, ¿de acuerdo?

    Ambos sabían que no lo haría, pero ella sonrió y asintió.

    -Siento haberte contado lo que dijo Nicholas -Frankie estrechó los ojos-. Te ha dolido.

    -La verdad duele [mi antigua novela ;D] Frankie. Es inevitable.

    -Eso dicen -se inclinó para cerrar la puerta del coche-. El viernes que viene. El ballet.

    -Le pediré al doctor Rydel que me deje salir antes del trabajo.

    -Yo también se lo pediré -se ofreció él.

    - ¡Eres un valiente!

    -Sí, he oído decir que últimamente trata al personal a gritos, pero nos llevamos bien -soltó una risita-. Te llamaré. Hasta pronto.

    -Hasta pronto. 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 8

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 8

    _____ (tn) no pudo decir una palabra. Nicholas atrapó su mano y la hizo entrar en el local con él.

    -Debería preguntar dónde está Frankie.

    -No hace falta. No he visto tu coche -dijo ella, sintiéndose como si flotara sobre el suelo.

    -Es porque no lo he traído. Vine en una de las furgonetas y la aparqué detrás del edificio. No creo que Frankie la haya visto.

    -No -_____ (tn) miró a su alrededor-. ¿Está Maya?

    -No.

    Ella dejó de andar y él también tuvo que detenerse. La miró de arriba abajo, apreciando cómo el vestido verde claro se ajustaba a su bonita figura.

    -El verde te favorece -comentó.

    - ¿Maya no ha venido por...?

    -Kilraven dijo que no vendría. Maya dijo que era una tontería dejar que hombres que ni siquiera la atraían la pasearan por la pista de baile.

    -Puede que tenga razón -ella ladeó la cabeza y lo miró.

    -Puede -él arqueó una ceja.

    Ella volvió a mirar a su alrededor, inquieta.

    -Miley no está aquí tampoco.

    -He venido solo -dio él-. Le mencioné que no pensaba comprarle diamantes a una cita casual y, por lo visto, se ofendió.

    -Algo había oído.

    -Ah. ¿Impresionó el asunto a Frankie?

    -Sí, pero no cuentes con que dure -añadió-. En cuanto esté a solas con ella, lo olvidará todo.

    -No lo dudo -frunció los labios-. ¿Baila usted señorita ______ (tape.)?

    A ella le dio un vuelco el corazón. Había ido, incluso sin acompañante. Y la miraba como si deseara comérsela. Eso era muy excitante.

    -Sí -contestó, casi sin aliento.

      Él le quitó la estola de zorro y el bolso y los dejó en una mesa, junto a la de Cag Hart y su esposa, Tess.

    - ¿Les importa echar un ojo a esto?

    -No si puedo probarme el chal -sonrió Tess.

    -Tú misma -dijo _____ (tn) con una sonrisa.

    Tess se la puso en el cuello e hizo una pose. Agitó las pestañas, mirando a su esposo. Sus ojos azules chispearon.

    -No pienso comprarte un pedazo de tela con brillos -afirmó Cag de inmediato.

    _____ (tn) recordó que Cag había visto la película del cerdito y había dejado de comer carne de cerdo. Se preguntó qué habría visto últimamente.

    -Han estrenado una película sobre la fabricacion de telas y el daño a los animales ... -dijo Tess, con una sonrisa.

    - ¿Podrías dejarlo? -masculló Cag, un poco rojo-. Me gustan los animales.

    -A mí también -Tess se inclinó hacia él y lo besó-. Pero este animal con que fue formado esto debe llevar muchos años muerto...

    Él soltó una carcajada y le devolvió el beso.

    Nicholas rodeó la cintura de _____ (tn) con el brazo y la condujo a la pista de baile. Ella tropezó cuando entrelazó los dedos con los suyos y le hizo seguir su ritmo. Él se rió.

    _____ (tn) tenía el corazón desbocado. Ni siquiera oía la música. Era muy consciente del cuerpo de Nicholas junto al suyo, de su aliento, del olor de su colonia. Temblaba de la cabeza a los pies.

    -Me gusta este vestido -murmuró él, contra su frente, con la mano en su espalda.

    -Es bonito -empezó ella.

    -Me gusta su tacto -corrigió él.

    -Ah -ella dejó escapar una risita nerviosa.

    -Diecinueve años -dijo él, mirándola con aire de culpabilidad.

    -Sabes que la edad no lo es todo.

    -No digas que lo importante es la experiencia.

    -Es verdad, aun así.

    -Has tenido noticias de tu padre, ¿verdad? -preguntó él de repente. Ella dio un salto en sus brazos-. Lo suponía. Estás nerviosa desde que entraste por la puerta.

 _____ (tn) estaba fatal. Sabía que se sentiría culpable por sus padres y la muerte del hermano del sheriff el resto de su vida.

    -Ven conmigo.

    Nicholas dejó de bailar, agarró su mano y la llevó al patio exterior, a oscuras excepto por una franja de luz que llegaba del salón de baile.

    -Cuéntame qué te preocupa.

    Ella apoyó la frente en su pecho, deseando poder hacerlo. Pero Hayes era su mejor amigo.

    -Fue Jock quien llamó, con amenazas. Mi padre quiere que mi madre venda la casa y le dé el dinero -confesó ella-. Sabe algo de ella que puede utilizar para chantajearla. Ella le tiene miedo.

    - ¿Con qué puede chantajearla?

    -No lo sé -rezongó ella.

    -Sí lo sabes, _____ (tn) -alzó su barbilla y estudió sus ojos.

    -No puedo decírtelo. No es mi secreto.

    -Puedes contarme cualquier cosa -acarició su barbilla-. Todo -añadió, con tono seductor.

    Ella deseó hacerlo. Era poderoso y atractivo. Deseaba besarlo con locura. Pero no podía confesárselo.

    No hizo falta. Nicholas leyó las sutiles pistas de su cuerpo y de su respiración y sacó sus propias conclusiones. Lentamente, para no asustarla, se inclinó hacia su boca.

    -Deberían darme un tiro -susurró.

    Su aliento sabía a café. La exquisita sensación de su contacto hizo que a _____ (tn) le diera vueltas la cabeza. Apenas había sido besada, y nunca así. La destreza de él era aparente.

    Él pareció perder el control mientras el beso se alargaba. Su boca se volvió exigente y la apretó contra su cuerpo. Ella se tensó involuntariamente, no estaba acostumbrada a esa intimidad.

      Nicholas alzó la cabeza, sorprendido por su postura y su reacción. Actuaba como si nunca hubiera sido abrazada ni besada; como si el ardor de un hombre adulto le fuera desconocido. Y tal vez lo era. Le permitió dar un paso atrás.

    -Tranquila -le dijo, sonriendo. Tomó su rostro entre las manos y lo situó a su gusto. Luego se inclinó de nuevo-. Lo único que hay que temer es el miedo de sí mismo.

    Esa vez fue distinto. No exigió. Jugó con sus labios, acariciándolos con los suyos, haciendo que ella deseara más. Deslizó las manos por su espalda, hasta la curva de sus caderas, atrayéndola. Ella se estremeció con el contacto.

    _____ (tn), fascinada, pensó que era como un duelo silencioso. Él avanzaba y, al notar su titubeo, daba marcha atrás. Era como si fuera consciente de lo nuevas que eran esas sensaciones para ella. La calmó y sedujo hasta que ella empezó a relajarse y dejó de luchar contra la presión de su boca.

    -Así -susurró él, cuando notó que se amoldaba a él-. No luches contra mí. No te haré daño.

    Ella sabía eso, pero seguía siendo difícil entregarse a alguien que no conocía su pasado. No eran sus manos lo que la aterrorizaba, sino lo que podían encontrar en sus exploraciones. Por eso, cuando notó sus dedos junto al borde de su pecho, dio un respingo y se apartó.

    Esperaba un estallido. Sólo una vez había cedido a la tentación; había salido con un representante. La había abrazado en el coche y ella se había apartado. Él se había puesto furioso, clamando contra las mujeres que jugaban con los hombres. Después había pasado la mano por su hombro y su pecho. Nunca había olvidado la mirada de horror de su rostro. Dejó de tocarla y la llevó a su casa sin decir una palabra. Ni siquiera se despidió de ella. No había sido tan terrible como la cita que tuvo a los dieciséis años y que acabó de forma traumática, pero sí suficiente para no volver a salir con un hombre.

    Pero Nicholas no se enfadó. De hecho, pareció complacerlo su falta de respuesta. Apartó la mano y acarició sus labios hinchados con una sonrisa.

    - ¿No estás... enfadado?

    -Las vírgenes necesitan ser tratadas con delicadeza -susurró él. Ella se sonrojó y él la besó con ternura. Cuando alzó la cabeza, su expresión era solemne. Le acarició el cabello y la mejilla-. ¿Cuándo cumplirás los veinte?

    -En Nochebuena.

    -Nochebuena. Dentro de cuatro meses -besó sus párpados-. Tendremos que hacer algo muy especial para celebrar tu cumpleaños.

    - ¿Tendremos? ¿Maya, Frankie, tú y yo?

    - ¿Por qué no podríamos ser sólo tú y yo?

    -Está Miley -le recordó ella.

    Él frunció el ceño, como si no supiera de quién hablaba. La magia pareció diluirse.

    -Miley -repitió él. Volvió convertirse en el desconocido distante y silencioso del pasado. En ese momento pareció que nunca se hubiera planteado tocar o besar a _____ (tn).

    -Empieza a hacer fresco -dijo ella, rodeándose el cuerpo con los brazos.

    -Sí, es verdad -se apartó de ella, pensativo. Le abrió la puerta para que entrara. No dijeron más.

Ella fue hacia la mesa del bufé, se sirvió un refresco y se sentó en una silla. Observó a Nicholas detenerse a charlar con un grupo de ganaderos. Recorrió la sala con la mirada, para ver si Frankie había regresado. Cuando miró de nuevo al grupo de ganaderos. Nicholas no estaba. No volvió a verlo. 

Frankie parecía descompuesto y triste cuando llegó a recogerla.

    -Las perlas eran del color equivocado -dijo con pesar-. Las quería rosadas y compré grises.

    -Lo siento.

    -He odiado dejarte allí sola -confesó él con una mueca-. Perdona. No volverá a ocurrir.

    -No importa. Me lo he pasado bien.

    -Eres la amiga más agradable que he tenido nunca -dijo él un minuto después-. Pero no deberías dejar que me aprovechara de ti así.

    -De acuerdo -rió ella.

    -Buena chica.

    - ¿Cuál es nuestro siguiente proyecto?

    -No lo sé -suspiró él-. Te avisaré cuando Nellie decida si quiere volver a verme.

    -Sí querrá -afirmó ella sin atisbo de duda.

    -Ya veremos. 

    El doctor Rydel estaba de muy mal humor cuando _____ (tn) llegó al trabajo el lunes siguiente.

    -Te pedí que encargaras esa comida de perro baja en grasas la semana pasada -le estaba gritando a la nueva recepcionista, Antonia.

    -Lo hice, doctor Rydel -dijo ella, casi llorando-. Se les había agotado.

    -Y supongo que la cesta con el viejo gato de la señora Randolph también se agotó -dijo él con tono sarcástico.

    -No señor -Antonia se había puesto roja-. Se me olvidó pedir que la trajeran. Lo siento.

    La miró con furia. Ella estalló en lágrimas y se fue corriendo hacia la parte trasera de la clínica.

    -Buen trabajo, doctor -rezongó su colega, Patsy King-. Renunciará y tendremos que enseñar a otra recepcionista. ¿Cuántas van este año? Veamos... son seis, ¿no? -añadió con tanto sarcasmo como pudo.

    - ¡Cuatro! -exclamó Bentley.

    -Ah, sólo cuatro -alzó los ojos hacia el techo-. Eso hace que me sienta mucho mejor.

    - ¿No tiene ningún paciente esperando, doctora King? -preguntó él, con ojos llameantes.

    -Sí, he salido para pedirle a la recepcionista que concierte la siguiente cita. ¡Supongo que tendré que hacerlo yo! -miró hacia la sala trasera, donde se oían lo sollozos de Antonia.

    Él soltó una maldición.

    - ¡Eso ayudará mucho! -gruñó la mujer. Se sentó en la silla de Antonia y consultó la siguiente cita de su paciente en el ordenador. De paso, hizo la cuenta de gastos y la imprimió.

    -Podría ayudarte con eso -ofreció _____ (tn).

    -No, no podrías -masculló el doctor Rydel-. Necesito que ayudes en los reconocimientos, no concertando citas.

    -Hablando de eso, _____ (tn), ¿podrías llevar al perro al coche de la señora Reynolds? -preguntó la doctora King con una sonrisa amable.

    -Claro -contestó _____ (tn). Se fue con la doctora King y dejaron al doctor Rydel resoplando. 

    Después de esa mañana, empezó la guerra entre los dos veterinarios. La doctora King era tres años más joven que el doctor Rydel, estaba casada, tenía dos hijos y necesitaba el empleo. Pero amenazó con marcharse si él no dejaba de hacer la vida imposible a las recepcionistas.

    ______ (tn), la otra asistente y el otro veterinario, Dave Mercer, intentaron apartarse del camino del doctor Rydel hasta que mejorase su mal genio. Nadie sabía qué lo había disgustado, pero era como un boxeador a punto de iniciar un combate.

    Para ______ (tn) fue un alivio que acabara la semana, para alejarse de la tensión. Seguía pensando en Nicholas y reviviendo los tiernos besos que había compartido con ella en el patio del centro comunitario. No entendía su actitud. Todo había ido bien hasta que ella había mencionado a Miley. Entonces él se había retraído como si se sintiera culpable por tocarla. Había abandonado el baile para evitar hablar con ella otra vez.

Peor aún así, la gente cotilleaba sobre ellos. Tess Hart había bromeado sobre que saliera al patio con Nicholas y volviera a entrar toda sonrojada. Se lo había dicho a Cag y él, seguramente, a sus hermanos, y se había corrido la voz. Así que a ______ (tn) se lo mencionaron en la tienda de ultramarinos, porque la cajera era novia de un trabajador de Rancho Hart. Y también en el banco, porque una empleada era la esposa del capataz de Cag Hart.

    -Nicholas y tú son la comidilla del pueblo, ¿lo sabías? -le dijo Maya ese sábado, cuando comían juntas en el Café Bárbara.

    -Nicholas me va a matar -gimió _____ (tn) -. Y seguramente Frankie también, cuando se dé cuenta de que Nicholas sabe lo que se lleva entre manos.

    -Oh, Nicholas siempre lo sabe -comentó Maya con naturalidad-. Frankie nunca ha podido ocultarle nada, ni a mí tampoco. Pero, entre nosotras, no creo que lo de Nellie tenga futuro. Se enfadó porque Frankie le regaló perlas del color equivocado. Eso, ¡después de haber recibido casi una joyería entera! -se inclinó hacia delante-. Y resulta que está casada.

    - ¿Qué? -exclamó _____ (tn) -. ¿Lo sabe Frankie?

    -Eso, y más -dijo Maya-. Cuando salí, Nicholas le estaba entregando un grueso informe sobre la señorita Nellie Summers. Le dijo que no saliera de casa hasta leer cada sórdido detalle.

    -Pobre Frankie.

    -Estaba enfadadísimo tras leer la primera página -Maya soltó una risita-. Hace un par de semanas no habría creído una palabra, pero parece que Nicholas eligió el momento adecuado.

    -Me alegro -confesó _____ (tn) -. Ser la tapadera de Frankie me ponía en una situación complicada.

    -Frankie no debería haber hecho eso. Nicholas se enfadó mucho. Le dijo que no tenía ningún derecho a utilizarte de esa manera.

    -Frankie es mi amigo. Yo podría haber dicho que no -murmuró ______ (tn).

    -Nunca dices «no» -comentó Maya con cierta preocupación-. Eres demasiado buena con la gente, _____ (tn). No impones tu postura.

    -Estoy intentando cambiar.

    -Frankie te domina. Y Nicholas. Apuesto a que el doctor Rydel también.

    -El doctor Rydel domina a todo el mundo.

    -Bueno, eso es verdad -tomó un sorbo de café. Sus ojos chispearon-. Bueno, ¿qué pasó entre mi hermano y tú en el baile?

    - ¡Tú también! -gimió _____ (tn).

    -Soy tu amiga. Tienes que contármelo.

    -Quería hablar conmigo sobre Frankie sin que la gente nos oyera -dijo _____ (tn), inexpresiva.

    - ¿Eso es todo? -Maya pareció decepcionada.

    - ¿Qué más podría haber? Sabes que Nicholas no me soporta. Normalmente me ignora. Pero suponía que Frankie tramaba algo y que yo lo ayudaba. Me lo sacó.

    -Eso se le da bien -admitió Maya-. A veces se ocupaba de los interrogatorios, en el ejército. Ha cambiado mucho desde que regresó. Solía ser una persona alegre. Pero ahora no es feliz -alzó la mirada-. Sale con Miley, pero nunca la toca.

    - ¿Cómo lo sabes? -a _____ (tn) le dio un vuelco el corazón.

    -Deja toda la ropa tirada por la habitación -dijo ella con afecto-. Yo la recojo y la pongo en la cesta de la colada, para la señora Jonson. Nunca hay manchas de carmín en sus camisas -hizo una pausa y frunció los labios-. Bueno, la camisa del sábado pasado sí tenía manchas en el cuello.

    El rostro de _____ (tn) enrojeció y Maya soltó una risa triunfal. ______ (tn) sabía que iría directamente a provocar a Nicholas si adivinaba lo ocurrido. No podía permitirlo. Si le hacían bromas sobre _____ (tn) en casa, todo acabaría antes de empezar.

    -Por eso ha actuado como una fiera enjaulada toda la semana -musitó Maya, observando a _____ (tn) -. Y ni siquiera ha llamado a Miley. Raro, ¿no?

    -Para el carro, por favor. Bailé con él -afirmó _____ (tn) -. Claro que le manché la camisa de carmín.

    - ¿Estás segura de que eso fue todo? -la alegría de Maya se disipó.

    -Nicholas no me soporta. Sólo intentaba descubrir por qué Frankie y yo habíamos ido al baile juntos y él no estaba allí.

    -Ay, ¡papas con sal! -rezongó Maya.

    - ¿Disculpa?

    -Cielos. Hayes Carson me lo ha pegado -exclamó Maya-. No maldice como un hombre normal, dice cosas como ¡leche y galletas! y ¡papas con sal! Es contagioso.

    - ¿Pasas mucho tiempo con Hayes Carson?

      -Le doy avisos por la radio. No es feo-comentó Maya-. Y es mucho más amistoso que Kilraven. Debería ir a por él.

    -Le romperías el corazón a Kilraven -bromeó _____ (tn).

    -No se daría cuenta si flirteara con otro hombre -Maya arrugó la nariz-. Utiliza la táctica de Nicholas, me ignora. Los hombres no merecen la pena, con los problemas que dan.

    -Es verdad -_____ (tn) se rió-. No la merecen.

    -Las dos mentimos de maravilla, ¿verdad?

    _____ (tn) asintió.

    La cafetería estaba llena, sobre todo de turistas que intentaban disfrutar de los últimos días de agosto. Jacobsville celebraba un rodeo anual bastante famoso y con buenos premios.

    -Hay muchos coches con matrícula de fuera del estado -comentó Maya-. Supongo que la gente viene al rodeo.

    -Estaba pensando eso mismo -_____ (tn) se rió. Pero vio que su amiga miraba la puerta, absorta.

Kilraven, aún de uniforme, acababa de entrar. Era cierto que era muy atractivo: alto, guapo y elegante, con ojos gris plata y espeso cabello negro. Musculoso, pero no exageradamente.

    -Disculpen -dijo con voz grave y sonora-. ¿Es de alguien un todoterreno rojo con matrícula de Oklahoma?

    -Sí, yo -un joven levantó la mano-. ¿Ocurre algo, oficial?

    - ¿Ha recogido un ciervo de la carretera, señor? -preguntó Kilraven, acercándose a su mesa.

    -Sí -el joven se rió-. Creo que lo mató un coche, porque todavía estaba caliente cuando lo recogí -su sonrisa se apagó-. Iba a llevarlo a casa, despiezarlo y congelarlo. ¿Es ilegal?

    -Creo que debería llamar a su seguro.

    - ¿Por qué? -preguntó el joven.

    -El ciervo no estaba muerto.

    - ¿No estaba... muerto?

    -Y salió del vehículo, por el parabrisas.

    - ¿Por el parabrisas? -el joven se tensó-. ¿Mi parabrisas? ¿De mi coche nuevo? ¡Ay! -se levantó tan rápido que su silla cayó al suelo. Corrió hacia la puerta y todos oyeron claramente su grito de horror.

    -El ciervo debía estar sólo atontado -le dijo Kilraven a Maya, risueño-. Hace seis meses otro hombre cometió el mismo error. Pero, por suerte para él, el ciervo se despertó antes de que lo subiera a la camioneta.

    Fuera de la cafetería se oyeron más gemidos.

    -Querrá un informe para la compañía de seguros -dijo Kilraven-. Será mejor que salga.

    - ¿Han encontrado ya a Macreedy?- Preguntó Maya.

    -Apareció en el condado de Bexar ayer a las cinco de la tarde, seguido por cuarenta coches que iban a un funeral. Debería haber llegado a un cementerio de Comanche Wells a las tres -soltó un gruñido-. Al final llegaron.

    -Es la segunda vez este mes. Deberían prohibirle guiar cortejos fúnebres -dijo Maya.

    -Eso mismo le dije a Hayes Carson, pero dice que Macreedy nunca adquirirá seguridad en sí mismo si lo retira de los servicios públicos.

    - ¿No tiene un mapa? -preguntó _____ (tn).

    -Si lo tiene, no lo usa -suspiró Kilraven-. El último cortejo acabó junto al río, y el coche fúnebre se quedó atascado -se rió-. Ahora tiene gracia, pero entonces nadie se rió. Hubo que llamar a la grúa.

    -Hayes debería asignarle tareas administrativas -comentó Maya.

    -Peor aún. Hace dos meses lo puso a cargo de la cárcel; dejó salir a un prisionero al cuarto de baño y olvidó volver a encerrarlo. El tipo aprovechó para robar un banco -movió la cabeza-. Creo que Macreedy no está hecho para esto.

    -Su padre cree que sí -le recordó Maya.

    -Su padre era patrullero e insiste en que su hijo siga sus pasos -le aclaró Kilraven a ______ (tn).

    -Sí, Macreedy empezó como patrullero -apuntó Maya, sonriente.

    -Y detuvo a una unidad antivicio que seguía a unos traficantes que llevaban un cargamento de cocaína. Llevaban semanas trabajando en el caso. Los traficantes huyeron mientras Macreedy los multaba por llevar un piloto trasero fundido. Fue amablemente invitado a dejar la patrulla -contó Kilraven.

    -Así que se lo enviaron a Hayes Carson -concluyó Maya-. Es primo suyo.

    Kilraven, sonriente, miró a Maya. La mirada duró unos segundos más de lo convencional y la delicada piel de Maya se tiñó de rubor.

    - ¡Mi rifle! -gritó alguien afuera-. ¡Me han robado el rifle!

    Kilraven se asomó por la ventana. El joven del todoterreno corría por la calle con un rifle en la mano, en la dirección por la que había huido el ciervo. El propietario del rifle daba saltos de ira y gritaba.

    -Será mejor que vaya a salvar al cazador de ciervos -dijo.

    -Espero que tenga un agente de seguros comprensivo -dijo _____ (tn).

    -Y un buen abogado. Robar rifles es un delito -Kilraven salió por la puerta.

    - ¡Vaya! ¿Y crees que no le gustas? -bromeó _____ (tn).

    Maya tenía tal expresión de júbilo, que _____ (tn) sintió envidia. 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 7

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 7

    -No sé por dónde empezar -dijo Ella, titubeante-. Sé que tu padre no te contó nada de lo que ocurrió aquí antes de que se fuera contigo.

    -Nadie me cuenta nada nunca -contestó _____ (tn) con amargura-. Sé que papá está metido en algo y que la policía lo busca y que Jock también tiene algo que ver -se enderezó-. Y que estás en la ruina y papá te amenaza para que le des dinero.

    Ella se mordió el labio inferior con fuerza.

    -Eso último no tendrías que saberlo. ¿Quién te lo ha dicho? -exigió.

    - ¿Es verdad?

    Ella miró a su alrededor y se apartó el pelo alborotado de su delgado rostro.

    - ¿Es verdad? -_____ (tn) dio un paso hacia ella. Ella inspiró profundamente. Por una vez, parecía tener su edad.

    -Sí -admitió-. Pensé que el dinero nunca se acabaría. Tenía muchísimo. Tu abuelo invirtió en tierras cuando eran baratas. Según fue creciendo la ciudad, más gente necesitaba tierra, así que empezaron a alquilarla para que montaran negocios. Cuando ellos murieron, seguí haciendo lo mismo, subiendo el alquiler según subía el precio de la tierra.

    - ¿Qué ocurrió? -preguntó _____ (tn).

    -Me volví codiciosa -soltó una risa seca-. Mis padres nunca me compraban ropa de diseño, ni siquiera un buen coche. Hacían que me lo pagara todo, desde el día en que empecé a trabajar. Querían que fuera a la universidad, pero no quise ir. Tu padre creyó que recibiría un montón de dinero en cuanto me casara, pero no fue así -tomó aire-. Sólo me daban una paga mensual. Brent y yo compramos coches caros y diamantes, comimos en los mejores restaurantes e hicimos viajes al extranjero. Acumulamos una fortuna en facturas. Mis padres pagaron todo y dejaron de pasarme el cheque mensual -rió otra vez y miró a su hija-. Brent se había acostumbrado a vivir bien. No quería volver a trabajar, así que encontró una manera de hacer dinero rápido -su rostro se tensó-. Tú eras demasiado pequeña para entender lo que ocurría. Mis padres murieron en un accidente de avión y heredamos, pero no quedaba demasiado. En realidad sólo las tierras... nos habíamos gastado el resto. Yo quería que él saliera de mi vida. Él quería el parque zoológico, así que hicimos un trato; vendí la tierra y le di el dinero. Era libre y relativamente joven, así que me dediqué a divertirme. Después tu padre te trajo y la vida de lujo se convirtió en algo del pasado. Te tenía resentimiento por eso, pero seguramente me salvó de acabar en la calle con lo puesto. Yo me había vuelto loca gastando y me di cuenta demasiado tarde.

    Fue a la sala y se sentó en un sillón. _____ (tn) se sentó en el brazo del sofá, frente a ella. Era poco habitual que su madre le hablara así, como a una igual, sin sarcasmos.

    -Conseguí salvar un par de propiedades antes de que las embargaran por no pagar las facturas. Pero mis inquilinos encontraron alquileres más baratos y se marcharon. Me quedé con edificios vacíos que no podía reparar y que nadie quería. En los últimos seis meses todo se ha perdido, excepto la casa y el terreno en el que está -miró a _____ (tn)-. Tu padre y Jock están arruinados y necesitan dinero para montar un negocio. Quieren que venda la casa para financiarlo.

    -Pero, es lo único que queda -discutió _____ (tn)-. Diles que no. El sheriff Carson nos protegerá.

    -Es más complicado que eso, _____ (tn) -su madre se mordió el labio-. Tu padre y yo hicimos algo... ilegal, cuando eras muy pequeña. Si cuenta lo que sabe, yo podría ir a la cárcel.

    -Si lo hace, él también quedará incriminado y acabará en la cárcel -_____ (tn) apretó los labios.

    -Para eso tendrían que atraparlo -sonrió con tristeza-. Lleva toda la vida huyendo de la ley.

    - ¿Qué hicieron? -preguntó _____ (tn).

    -Llevo años viviendo con la culpabilidad -Ella tomó un sorbo de su copa-. Pensé que lo que hicimos no me afectaría. Pensé... -tomó otro sorbo-. Un chico vio a Brent desembarcar un cargamento de cocaína y esconderlo en nuestro sótano. Iba a decírselo al sheriff -hizo una mueca de amargura-. Mi padre se estaba muriendo y había amenazado con desheredarme por culpa de Brent. Si hubiera habido un escándalo y nos hubieran procesado, lo habría perdido todo. Podrían demostrar que yo... pagué la droga que Brent iba a cortar y revender en la calle.

    - ¿Qué hiciste? -preguntó _____ (tn) aprensiva.

    -Al chico le gustaba la droga -dijo Ella con tristeza-. Se metía mucha. Tenía un camello, una de las traficantes de Brent. Le prometimos que le daríamos un kilo de coca para el chico si no nos delataba.

    _____ (tn) se sentía mal. Empezaba a imaginarse de quién hablaba su madre.

    -Accedió. De hecho, le dimos una bolsita allí mismo. El equivalente a cien dólares de cocaína. Pero no le dijimos que era pura, que no estaba cortada para disminuir el efecto. La mujer se la inyectó al chico y él murió. Por supuesto, ella tampoco sabía que no estaba cortada. Pero entonces la tuvimos en nuestras manos, porque no podía demostrar que no lo sabía.

    -Era Bobby, el hermano pequeño del sheriff Hayes Carson, ¿verdad? -preguntó _____ (tn) con los ojos cerrados.

    -Sí -suspiró-. He vivido con el remordimiento y el miedo todos estos años, temiendo que el sheriff lo descubriera. No descansaría hasta meterme en la cárcel.

    -No me extraña que le compraras el parque zoológico a papá -dijo _____ (tn), empezando a comprender el pasado-. Por eso le dejaste que me llevara con él.

    -Tras la muerte de Bobby, no soportaba ver a Brent. Hacía que me sintiera como una asesina. Además, temía que una noche se drogara y le contara a alguien lo que habíamos hecho. Prometió marcharse de la ciudad si le daba el dinero. Incluso prometió enderezarse, dejar las drogas y arreglar su vida. Decía que nunca había deseado nada tanto como ese zoológico.

    Los ojos de _____ (tn) se volvieron tormentosos al recordar lo que había dicho su madre: que había pagado a su marido para que se la llevara.

    -No -dijo Ella, interpretando su expresión-. Esa noche quería herirte. No es verdad. Brent quería que fueras con él. Dijo que si me oponía le contaría la verdad a la policía. Él no tenía nada que perder. Ya lo habían arrestado por posesión dos veces y se libró gracias a un buen abogado. Pero no se libraría de un cargo de asesinato, ni yo tampoco. Así que dejé que te llevara con él -alzó la mirada-. Ni siquiera le pregunté si lo hacía por su amigo. Jock se había fijado en ti cuando vino a contarle a Brent que el parque zoológico donde trabajaba estaba en venta. Brent comentó que a Jock le gustaban las jovencitas. Ni siquiera lo relacioné, entonces -se estremeció-. Alguien debería pegarme un tiro.

_____ (tn) tuvo náuseas. Tal vez el horrible accidente la había salvado de algo mucho peor. Empezaba a entender lo que debía haber ocurrido. Poco después de que su padre comprara el viejo parque y empezara a renovarlo, Jock había sido arrestado. Debió acabar en la cárcel, porque tardó dos años en regresar. Entonces fue cuando las cosas empezaron a ir de mal en peor, una semana antes del accidente de _____ (tn). Después de eso, Jock no podía soportar tocarla. Debía haberle sugerido a Brent que se librara de _____ (tn), para poder dedicarse juntos a actividades ilegales. Si no hubiera sido por el accidente, tal vez la habrían utilizado a ella para sus planes. Se había librado de mucho más de lo que había creído.

    Obviamente, no conocía a su padre. Había creído que la quería. Los dos años que estuvieron solos, con Dina como contable, había sido feliz. Su padre había dejado de beber dos veces, pero _____ (tn) no sabía que también era drogadicto. Poco antes de que Jock regresara, empezó su relación con la mujer que le había despojado de sus ahorros. Jock se había puesto lívido al descubrirlo.

    - ¿En qué piensas? -preguntó Ella.

    -En lo felices que fuimos un par de años. Supongo que Jock estaba en la cárcel; desapareció cuando nos instalamos en el zoo y regresó unos días antes de que papá me trajera aquí.

    -Al menos Jock no tuvo acceso a ti, ¿verdad? -dijo Ella con alivio.

    -No. Yo le tenía miedo.

    -Yo sigo teniéndoselo -confesó Ella-. Tu padre podía ser peligroso borracho. Pero decía que Jock era peligroso estando sobrio.

    -Gracias por contarme la verdad.

    -Tenía miedo, _____ (tn) -dijo Ella-. No podía enfrentarme al hecho de haber colaborado en la muerte de un hombre, aunque nadie lo supiera. Empecé a beber y no pude dejarlo. Me ayudaba a olvidar -se mordió el labio-. Nunca debí decir que no te quería, _____ (tn). Ni que a tu padre lo decepcionara que no fueses un niño. Te quería muchísimo, habría dado cualquier cosa por no perderte. No debería haberlo dicho.

    -Gracias -dijo _____ (tn). No implicaba que Ella la quisiera, pero era algo.

    - ¿Has empezado una relación con el chico Jonas? -Ella ladeó la cabeza-. Brent encontraría la manera de utilizarte en su beneficio si fuera así. Es un adicto. No puede parar. Ahora es mucho más peligroso que cuando viví con él, sobre todo con Jock azuzándolo.

    _____ (tn) estaba intentando hacerse a la idea de que sus propios padres habían intervenido en la muerte del hermano menor del sheriff Hayes, y de que su padre era traficante de drogas. Había visto algunos tratos de compra de animales que no le habían parecido totalmente legales. Pero él le había escondido su peor parte durante los dos años que estuvieron juntos. Comprendió que había sido ingenua y estúpida, o tal vez hubiera sido un acto de negación a tener un padre criminal.

    -Estás recordando cosas, ¿verdad? Escucha, _____ (tn), puede que no sea una buena madre. Y que sea la más alcohólica del pueblo. Pero nunca te pegué ni puse tu vida en peligro, lo sabes.

    Era cierto. Su madre podía utilizarla, pero nunca le había tenido miedo. Asintió.

    -Me gustaría decirte que voy a empezar de nuevo. Que dejaré de beber, de quejarme y de seducir a hombres casados -encogió los hombros con una sonrisa burlona-. Pero sería mentira. Hace demasiado tiempo que soy así. No puedo cambiar. No quiero cambiar. Me gusta emborracharme y me gustan los hombres.

    -Lo sé -dijo _____ (tn) con resignación-. Estaría bien que intentaras dejar de hacer que me sienta inferior. Me duele que te rías de mí. Papá no es perfecto, sin duda, pero me hacía ir a la iglesia los domingos. Un día incluso me dijo que se aseguraría de que no acabase como vosotros.

    -En eso hizo bien -dijo Ella tras pensarlo. Tomó un sorbo de su copa-. La mejor manera de dejar de ser alcohólico es no empezar a beber.

    -No me gusta cómo huele -murmuró _____ (tn).

    -A mí tampoco -confesó Ella con una sonrisa.

    - ¿Tus padres bebían? -preguntó. _____ (tn)

    -Mi padre sí -los ojos de Ella se oscurecieron de dolor. Dio un trago largo al whiskey.

   _____ (tn) esperó, pero parecía que no llegarían más confesiones. A veces la intrigaba el odio que veía en los ojos de Ella cuando hablaba de su padre. En realidad nunca le había hablado de sus abuelos.

    -Más secretos -murmuró _____ (tn), absorta.

    -Algunos es mejor que lo sean para siempre -Ella se levantó-. Bueno, me voy a la cama. Si suena el teléfono, haznos a las dos un favor y no contestes.

    -Ojalá pudiera, pero sigo teniendo un trabajo que me exige salir a cualquier hora.

    - ¿Tienes teléfono móvil?

    -No -se sonrojó. No podía permitirse ni siquiera uno barato. Ella fue hacia su bolso y sacó el suyo.

    -Cuando salgas por la noche, de ahora en adelante, llévate el mío. Yo estaré con Carly si salgo y podré utilizar el suyo -detuvo su objeción con un gesto de la mano-. Necesitas poder llamar para pedir ayuda. Tu padre y Jock podrían intentar secuestrarte. Brent sonaba desesperado.

    - ¿Por qué no roban un banco? -preguntó _____ (tn) con exasperación.

    -No lo digas ni en broma -Ella palideció-. Me voy a la cama. Ten cuidado si tienes que salir. Llama a la comisaría para que un agente te siga.

    -Lo haré.

Pero _____ (tn) estaba pensando en el hermano del sheriff Hayes y en cuánto había llorado su muerte por sobredosis. No soportaba la idea de estar involucrada, aunque fuera por su vínculo familiar. Inevitablemente, algún día se descubriría.

    Aun así, la reconfortó la inesperada preocupación de una madre que había creído que la odiaba. Saboreó la sensación de tener una madre de verdad por primera vez en su vida. Incluso si esa madre era casi una asesina.

    Frankie le llamo dos días después y le pidió que asistiera con él al baile de caridad del centro comunitario local, el sábado. Esa noche no tenía guardia, así que no pudo negarse.

    - ¿No es desesperante? -preguntó él, trágico-. Es la única actividad en Jacobsville en los próximos días. Nunca podré ver a Nellie.

    -Me gusta bailar -dijo ella-. Tranquilo. Puedes escaparte y nadie te echará de menos. Si lo hacen, podrías decir que te dolía el estómago.

    -Eres un genio -exclamó él.

    Ella pensó que, más bien, estaba aprendiendo a mentir. Seguía preocupada por lo que sabía Nicholas y porque Frankie fuera de cabeza al desastre.

    En el trabajo todo iba bien. Su madre y ella se llevaban mejor por primera vez. Incluso Carly era más amable con  _____ (tn). Parecía que empezaban a agradecer el trabajo que hacía en casa, incluso los guisos. Era como si tuviera una nueva vida.

    Pero el sábado por la mañana, cuando se preocupaba por el único vestido bueno que tenía para el baile, sonó el teléfono.

    Contestó  ella; su madre estaba durmiendo, había salido con Carly la noche anterior, y esperaba noticias de Frankie. Pero no era Frankie

    - ¿Ha puesto tu madre la casa en venta ya?

    Reconoció  la voz. No era su padre. Era Jock. Titubeó, temblando de miedo.

    -Contesta, ¡maldita seas!

    -No -musitó-. No lo ha hecho... aún...

    -Dile que más vale que lo haga. Sé lo que hicieron tu padre y ella. Tal vez él no quiera decirlo, pero yo sí. ¿Me oyes, _____ (tn)? -colgó.

    Una semana antes, _____ (tn) no habría entendido la amenaza. Pero ya sí. No podía ir a decirle a Hayes Carson que su madre había colaborado en un homicidio. No la ayudaría, y menos si descubría de quién se trataba. Frankie tampoco podía ayudarla. No se atrevía a involucrar a Nicholas. Se sentó, asustada, preguntándose qué iban a hacer.

    Más tarde, cuando Ella se despertó,  _____ (tn) tuvo que contarle la conversación. Ella tenía resaca, pero recuperó la sobriedad al instante.

    -Entonces Jock lo sabe. Temía que Brent se emborrachara lo bastante para contárselo.

    - ¿Qué podemos hacer? -preguntó  _____ (tn).

    -No lo sé. Tengo que pensarlo.

    - ¡No tienes tiempo! ¿Y si va a ver al sheriff?

    -Gracias -Ella sonrió a su hija-. Significa mucho para mí, después de cómo te he tratado, que te importe que vaya a la cárcel -encogió los hombros-. Tal vez sería mejor confesarlo todo, _____ (tn). Han pasado tantos años... si tuviera un buen abogado...

    -Sí -_____ (tn) aceptó la idea.

    Ella miró a su hija, tan joven y entusiasta. Sabía que ningún juez del condado de Jacobs le dejaría salir libre de un homicidio; y menos cuando la víctima era el hermano del sheriff. _____ (tn) era joven y estaba llena de sueños, ella no. Pero tal vez podría salvar a su hija si tenía las agallas para hacer lo necesario.

    -Pensaremos algo -le aseguró a su hija-. Vas a ir al baile con Frankie, ¿verdad? Es muy agradable. Tal vez se case contigo -sus ojos se nublaron un instante-. Es buen hombre. Te cuidaría y tendrías todo lo que quisieras.

    -Frankie y yo sólo somos amigos.

    Ella la miró con curiosidad.

    -Es por su hermano, ¿verdad? No te hice ningún favor contándole esas mentiras. Podría llamarlo y decirle la verdad.

    -No -exclamó_____ (tn).

    -Lo quieres y yo lo fastidié. Lo siento.

    -Piensa que soy demasiado joven para él -dijo _____ (tn) con una sonrisa triste. Estaba recordando cómo le había hablado Nicholas en la biblioteca. Pero desde que sabía la verdad sobre sus padres, cualquier relación con él sería imposible. Nicholas Jonas, con su gran reputación e impecable ascendencia no se rebajaría a casarse con la hija de drogadictos y asesinos.

    -Pareces muy triste. Lo siento de verdad.

    -Lo sé. No importa.

    -Será mejor que acabes de planchar el vestido -Ella se levantó-. Te ofrecería uno de los míos, pero eres demasiado delgada.

    -Gracias de todos modos -contestó _____ (tn).

    Ella le sonrió. Se le encogió el corazón al recordar lo cruel que había sido con ella. Tal vez aún pudiera solventarlo. Evitarle más dolor al corazón a su hija. 

    Frankie llegó a recoger a _____ (tn) a la hora en punto. Llevaba un bonito vestido de verde claro, que se ajustaba a su cuerpo y caía hasta las rodillas, con un chal de su madre, que había insistido en dejársela (traias una blusa color piel abajo, no se apreciaba, ni se veia, pero cuidabas demasiados los detalles, ya veran por que ;)  (asi como esta peinada demi, pero recuerden tiene los ojos verdes:D). También llevaba zapatos de tacón alto, bonitos y caros, otro préstamo de Ella, que gastaba el mismo número. Tenía el cabello negro limpio y brillante, y los ojos llenos de sueños.

     -Estas preciosa-dijo Frankie, ayudándola a subir al coche-. En serio. Preciosa.

    -Gracias. Frankie -sonrió ella.

    Él subió al coche, pensativo. Cuando arrugaba la frente así, le recordaba a Nicholas.

    - ¿Algo va mal? -preguntó ella.

    -Estaba pensando que te he estado utilizando y que no está bien.

    -No me importa.

    -Eso hace que sea aún peor -afirmó él-. Estoy haciendo cosas que no me gustan sólo para que Nicholas no me haga preguntas sobre mi novia -la miró-. Si ella me importara de verdad, me comportaría de otra manera, ¿verdad, ____ (tn)?

    -Estás enamorado -dijo ella, sorprendida-. Eso lleva a la gente a hacer cosas raras.

    - ¿Lo estoy? ¿Enamorado, quiero decir? -pisó el acelerador-. He invertido una fortuna en joyas y ropa de diseño para Nellie. No ha rechazado nada. De hecho, me hace sugerencias sobre lo que le gustaría tener -la miró-. Y no consigo que tú aceptes unos pendientes baratos.

Ella se sonrojó. Daba la impresión de que Nicholas había hecho algún comentario que había puesto a su hermano a pensar.

    -No me gustan las joyas.

    -Claro que te gustan, _____ (tn). A todas las mujeres les gustan. Pero no aceptas ninguna de mí. Y ni siquiera me dices por qué.

    -Sería como aceptar dinero por ayudarte.

    - ¿Y eso estaría mal?

    -En mi mundo, sí. Un pequeño regalo de Navidad es una cosa. Pero joyas caras... eso es muy distinto.

    -Eso dice Nicholas. Su novia le dijo que le encantaría un collar de diamantes. Él contestó que no pensaba regalárselo, que no pagaba a mujeres para que salieran con él. Miley se enfadó mucho. Salió de la casa sin decir una palabra más.

    -Apuesto a que volvió -dijo _____ (tn) con pesar.

    -Claro que sí. Nicholas está forrado, es guapo y lo persiguen todas las solteras al sur de Dallas.

    A _____ (tn) se le encogió el corazón. Nicholas era el sueño de cualquier mujer. El de ella, sin duda.

    -Eso me hizo pensar. Y nada bien. Si Nellie me quisiera, desearía comprarme cosas a mí.

    -No podría permitirse tus gustos, Frankie-murmuró ella con voz seca.

    -Bueno, no -él soltó una risita-. Pero se trata del detalle, _____ (tn). No me ha comprado nada desde que empezamos a salir juntos. Ni siquiera un pañuelo, o un CD. Nada.

    -Algunas personas no son dadivosas.

    -Pero algunas son caza fortunas -dijo él.

    -Supongo -se recostó en el asiento y suspiró-. Pero nunca he entendido por qué. Me gusta trabajar para ganarme la vida. Gano menos que muchos, pero cada cheque mensual me entusiasma. Me lo he ganado con mi trabajo.

    -Nicholas admira eso.

    - ¿Ah, sí? -intentó no sonar interesada.

    -No es por gusto. Hace cuanto puede por ignorarte.

    -Ya me había dado cuenta.

    -Tal vez tenga razón, _____ (tn) -dijo él, solemne-. Eres muy joven, hasta para salir conmigo.

    - ¿Qué pasa con mi edad? -Alzó las manos con desesperación-. ¡Cumpliré veinte años el día de Nochebuena!

    Él sonrió. _____ (tn) hacía que se sintiera bien, desde siempre. Maya y ella eran las mujeres con quienes más unido estaba en el mundo.

    -Eres la mejor amiga que tengo -dijo-. Voy a empezar a tratarte mejor.

    - ¿En serio? Pues si quieres comprarme algo...

    - ¡Lo que sea! -interrumpió él-. En serio.

    -Me gustarían unas alfombrillas para el coche.

    - ¿Qué? -parpadeó.

    -Alfombrillas. Ya sabes, de esas negras, de goma. Sólo para el lado del conductor -aclaró-. Compré el coche de segunda mano y no tenía. El aparcamiento de la clínica no está asfaltado y cuando llueve lleno el coche de barro.

    Frankie seguía digiriendo el impacto. Nellie le había pedido un colgante de diamantes que había visto anunciado en una revista, _____ (tn) le pedía una alfombrilla para su maldito coche.

    -No hace falta que sea cara -dijo ella-. Sería un buen regalo de Navidad. Yo te regalaré algo, pero será barato.

    -Haces que me avergüence -dijo él, aparcando ante el local. Se sentía como una pulga.

    - ¿De qué?

    -No importa. Será mejor que entremos. Creo que llegamos algo tarde.

    -Culpa mía. Te hice esperar mientras buscaba un bolso -lo alzó-. Es uno viejo de mi madre. Me lo prestó, y también su móvil, la estola y los zapatos -alzó un pie para enseñárselo.

    Él se habría echado a llorar. Nunca pedía nada. No dejaba que Maya le prestase nada. Se sintió fatal. La había utilizado para ocultar su aventura, sin pensar en las consecuencias si Nicholas llegaba a enterarse de su colaboración.

    -Es la última noche que ocultaré a Nellie utilizándote -dijo de repente-. Hoy me iré con ella. Pero a partir de ahora, la llevaré hasta la puerta delantera de mi casa.

    -Ten preparada la salsa de tomate. Nicholas se la comerá para cenar.

    -Lo sé. No estaría mal dejar que le diera un buen mordisco. Tal vez ella se mostraría como es en realidad.

    -Puede que no sea tan mala -dijo ella, seria-. Quiero decir, es posible que te quiera, pero que también le gusten las joyas.

    -Tal vez sólo le gusten las joyas -contestó él con cinismo. En ese momento un todoterreno llegó al aparcamiento-. Llega temprano -miró a _____ (tn) -. ¿Quieres que entre contigo?

    -No hace falta, entraré sola.

    Él le dio una entrada.

    -Volveré antes de que me eches de menos.

    _____ (tn) sabía que no sería así. Seguía bajo el hechizo de Nellie. Para el fin de la velada lo habría convencido de que no podía vivir sin ella.

    -Diviértete -le dijo. Bajó del coche, cerró la puerta y se despidió con la mano. No miró a Nellie, le habría lanzado una piedra con gusto 

    Se oía la música desde fuera. Estaban tocando una pieza de salsa. Se imaginó a los mejores bailarines del pueblo, incluyendo a Matt Caldwell y a Cash Grier, asombrando a los espectadores con sus movimientos por la pista.

    Dio su entrada al portero y entró en la enorme sala, donde tocaba un grupo en directo.

    -Supuse que vendrías, cuando Frankie mencionó que había comprado entradas -dijo una voz profunda a su espalda.

    Se dio la vuelta y se encontró con los ojos oscuros y suaves de Nicholas Jonas.

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 6

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 6

    La biblioteca era uno de los sitios preferidos de _____ (tn). No solía pasar allí mucho tiempo porque solía tener guardias durante el fin de semana. Pero ese fin de semana estaba libre y lo agradecía. Al menos hasta que su vida se complicó de repente.

    Estaba leyendo un grueso volumen sobre anatomía canina cuando una sombra oscureció  la página. Alzó la vista y se encontró con los ojos oscuros de Nicholas Jonas. Se le aceleró el corazón.

    Él, con una sonrisa, se sentó a su lado. La bibliotecaria estaba catalogando en la sala contigua, y no había nadie más en la sala de lectura. Estaban solos.

    -Creía que Frankie y tú teníais una cita -dijo él, con suspicacia.

    Ella era incapaz de pensar; el olor mentolado de su aliento le nublaba la mente.

    -Quería consultar algo -tartamudeó, sonrojándose. No sabía mentir-. Él ha ido a poner gasolina al coche. Volverá a recogerme -consiguió simular una mirada de ira- íbamos a ir a San Antonio, al teatro, y tú se lo prohibiste.

    -San Antonio es muy grande y no conocemos a suficientes policías allí -dijo él, con expresión sombría-. Es mejor que no te alejes. Aquí es más fácil vigilarte.

    -Has hablado con el sheriff Hayes -acusó ella.

    -Hayes no suele preocuparse en exceso. Cuando lo hace, es por una buena razón -estrechó los ojos-. Hace una semana que no ven a tu madre en Shea -dijo él, con tono interrogativo.

    Ella necesitaba hablar con alguien. Frankie era un encanto, pero estaba tan absorto con Nellie que apenas prestaba atención a los problemas de _____ (tn). Para su asombro, la enorme mano de Nicholas se posó sobre la suya.

    -Háblame -la conminó, con voz queda.

    Ella se estremeció. Hacía años que un hombre no la tocaba. Ni siquiera había sido un hombre; más bien un adolescente. Pero Nicholas sabía más de mujeres de lo que ella había supuesto. Captó su reacción, la analizó y sintió cierta sorpresa.

    -Para ser una mujer que practica el sexo con regularidad, no actúas como si tus necesidades estuvieran satisfechas -comentó él.

     Ella se puso roja como la grana.

    -Cuéntame qué ocurre, ___ (tn) -pidió él, curvando los dedos sobre su mano.

_____ (tn) deseó poder sentarse en su regazo, apoyar la cabeza en su hombro y llorar. Quería consuelo, sólo un poco de consuelo. Pero no era el hombre, el momento o el lugar adecuado.

    -Ocurre algo con mi padre -confesó con voz queda-. No sé qué. Nadie me dice nada. Está metido en algo malo, y tiene ese amigo... -su rostro se contrajo con pesar.

    -Ese amigo... -la animó Nicholas, apretando su mano con suavidad.

    -Jock -el nombre era como veneno para ella-. Mi madre cree que está involucrado en lo que está ocurriendo. La oí hablando con Carly. Pero a mí no quiere contarme nada.

    -Jock -repitió él-. Cuando mencionas su nombre pareces asustada.

    -Él... me pegó -confesó ella-. Sólo tenía trece años y él me había estado vigilando mientras cocinaba. Me puso nerviosa. Había estado en la cárcel y decía que había matado a una mujer. Estaba haciendo panecillos y se quemaron -se mordió el labio-. Me pegó tan fuerte que me tiró al suelo. Mi padre oyó los gritos, vino a la cocina y consiguió sacar a Jock de allí -se abrazó a sí misma, helada por el recuerdo-. Poco después, mi padre me trajo aquí, para que viviera con mi madre.

    -Dios santo -los ojos de Nicholas rezumaban compasión-. No me extraña que te inquieten los hombres -tensó la mandíbula-. Por eso tuviste miedo de mí cuando estábamos en el despacho.

    -No te conozco bien -confesó ella-. Y sé que no te gusto. Te desagrada que sea amiga de Maya y que salga por ahí con Frankie.

    -No, no me gusta -admitió él, sincero pero avergonzado.

    -Lo entiendo -dijo ella, inesperadamente-. Sabes que soy pobre y crees que utilizo a Maya y a Frankie...

    - ¡Y un cuerno! -miró a su alrededor, para comprobar que su tono de voz no había molestado a nadie en la biblioteca-. Tú no utilizas a la gente. Trabajas mucho para ganarte el sueldo. Horas extra sin paga, vas a casa de la anciana señora McKinnon para inyectarle a su perro la insulina, porque ella no puede, los fines de semana paseas a los perros del refugio para que el personal se dedique al papeleo de las adopciones... -se detuvo, como si lo molestara delatar saber tanto de sus actividades.

    -La señora McKinnon adora a su perro -contestó ella-. Maggie se ocupa del refugio los sábados y da comida y agua a los animales el domingo; el presupuesto es mínimo. Ya trabaja el doble de las horas que cobra. Sólo ayudo un poco.

    Los ojos oscuros de él estudiaron su rostro rodeado de espeso cabello negro y su bonita boca. No era una belleza, pero irradiaba un encanto que no tenían la mayoría de las mujeres.

    -Es una pena -dijo, casi para sí-, que no seas mayor.

    -Cumpliré veinte años en diciembre -dijo ella.

    -Veinte años -miró su mano. No era una mano elegante sino útil. Uñas cortas, perfectamente limpias, sin pintar. Frunció el ceño-. ¿No llevas anillos? -preguntó. Después miró los lóbulos de sus orejas-. ¿Ni pendientes?

    -Tengo unos aros de plata -se sonrojó-, pero olvidé ponérmelos.

    - ¿Frankie no te ha regalado nada? -insistió Nicholas-. Hoy ha salido de casa con una caja de la joyería.

    -Ah, eso era para... -se detuvo, horrorizada.

    - ¿No era para ti? -preguntó él arqueando una ceja.

    -No me gustan las joyas -ella tragó saliva.

    -Mentirosa.

    -No necesito que un hombre me compre para prestarle mi atención -dijo ella, secamente. Se sonrojó al notar lo mal que sonaba eso-. Quiero decir que no deseo regalos caros de Frankie.

Él ladeó la cabeza y la observó como un halcón.

    -En las últimas semanas ha comprado media joyería. Veo los recibos, _____ (tn), aunque no pague las facturas. Mi contable se ocupa de eso.

    Ella se encontraba en un brete. No podía admitir que Frankie no le había dado las joyas, pero si lo negaba lo metería en problemas.

    -Tu coche es una chatarra -insistió él. La miró de arriba abajo-. Has llevado esa misma ropa a casa media docena de veces. No conduces si no es necesario, para ahorrar gasolina. ¿Y no dejas que Frankie te compre unos pendientes?

    Ella apretó los dientes. No iba a decir más.

    -Esa camarera que llevó a casa -dijo él con voz suave- miraba a su alrededor entre bocado y bocado, catalogando cuadros, muebles y adornos, y poniéndoles precio mentalmente. Frankie intentó no reaccionar a ese comentario. Frankie cree que me la está jugando -frunció los labios y sus ojos chispearon-. No piensa que el padre de Miley tiene una agencia de detectives que puedo utilizar cuando quiera. Por lo visto, Nellie tampoco lo sabe, o tendría más cuidado cuando se reúne con Frankie en algún motel.

    Ella dejó escapar una exclamación de horror.

    -Tú no utilizas a la gente -siguió él-. Pero Frankie sí. Te está utilizando. Y tú lo permites.

    -Eso no lo sabes -protestó ella débilmente.

    -Sólo me sorprende que tu jefe sea tan comprensivo al respecto -añadió él. Su expresión se endureció-. ¿No es celoso?

    Ella se hundió en la silla. Le había fallado a Frankie. Nunca la perdonaría.

    -El doctor Rydel tiene treinta y dos años, Nicholas-dijo ella con voz templada.

    -Treinta y dos -repitió él. Se le había quedado la mente en blanco al oírle decir su nombre.

    -Treinta y dos -ella alzó la vista-. Yo diecinueve. Incluso si fuera mayor, fracasaría con él. El doctor Rydel odia a las mujeres. Sólo le gusto porque me considera una niña. Igual que tú -concluyó.

    -A veces pareces mayor de lo que eres -arrugó la frente, pensativo-. ¿Por qué no sales con nadie, _____ (tn)? -preguntó de repente.

    -Yo... mi trabajo me quita mucho tiempo... - sorprendida por la pregunta, había caído en la trampa. Lo miró fijamente-. Salgo con Frankie.

    -Frankie te quiere como a una hermana -dijo él-. Nunca te toca. No se le iluminan los ojos cuando entras en una habitación. No le tiemblan las manos cuando estás cerca de él. Eso no suena a romance.

    Lo que estaba describiendo era exactamente lo que le ocurría a _____ (tn) cuando veía a Nicholas. Pero no podía admitirlo, por supuesto.

    -Cuando llevó a esa camarera a casa -siguió Nicholas-, derramó café por todo el mantel al servirle una segunda taza. Casi se cayó de la silla cuando sus manos se rozaron al pasarle la ensalada.

    _____ (tn) hizo una mueca.

    -No hay que ser muy listos para saber quién recibió ese collar de diamantes. Sé que no fuiste tú.

    - ¿No se lo dirás? -preguntó ella preocupada-. Es mi amigo, él y Maya. No tengo muchos. Le di mi palabra...

    -Me molesta que no te importara ayudarlo a engañarme -sus ojos destellaron.

    -Dijo que era lo más importante del mundo para él, y que se moriría si tenía que dejarla -lo miró compungida-. Pensó que te enfadarías tanto al verme con él que no sospecharías nada.

    Él bajó la vista a su mano y acarició el dorso con los dedos, absorto. No quería admitir cuánto y hasta qué punto lo había enfadado. Más de lo aceptable. _____ (tn) era una niña. No podía permitirse tener una relación con ella. Pero aun así, no quería que Frankie se aprovechara de su amistad. Era extraño cuánto lo había aliviado saber que no estaba acostándose con Bentley Rydel. La madre de ___ (tn)  le había mentido, pretendiendo herirle por haberla rechazado.

    -Tu madre es una buena pieza -masculló con enfado.

    - ¿Por qué dices eso? -preguntó ella intrigada, dado que no había seguido el complicado curso de sus pensamientos.

    - ¿Qué opinas de Nellie? -preguntó él, cambiando de tema. Ella titubeó-. Dímelo.

    -Creo que es una oportunista de la peor clase -suspiró y lo miró a los ojos-. Acepta regalos y ofrece sexo a cambio. Frankie cree que eso es amor -concluyó con cinismo.

    -Pero tú no.

    -Vivir con mi padre me enseñó algunas cosas. Estaba casi arruinado cuando perdió el zoológico, por culpa de una mujer que jugaba con él y simulaba admirarlo. Halagaba su vanidad y él le compraba cosas caras. Luego hubo un juicio y nos quedamos sin nada. Antes había habido una mujer encantadora que llevaba la contabilidad, me llevaba a la iglesia y salía con mi padre. Era tímida y no demasiado guapa; él la dejó en cuanto llegó la otra mujer.

    - ¿Qué ocurrió después?

    -Cuando mi padre se quedó en bancarrota, su guapa novia se interesó de repente por un agente inmobiliario que acababa de heredar muchas propiedades de su padre.

    -Entiendo.

    -Frankie es un buen hombre. Se merece algo mejor -dijo ella.

    -Trabaja para ganarse la vida. Tú también -escrutó su rostro-. Pensé que te pondrías de parte de ella.

    -Es una serpiente -contestó ella-. Y no se puede decir que trabaje tanto. Sus compañeras de trabajo dicen que adula a los clientes masculinos para que le dejen buenas propinas. Me lo contó Frankie. Él cree que lo dicen por celos, porque ella es muy guapa.

    -La belleza es algo subjetivo -dijo él con la mirada pérdida-. No siempre se manifiesta en los detalles superficiales.

_____ (tn) sonrió y luego se echó a reír.

    -Puede que yo sea guapa y nadie se haya dado cuenta aún.

    Él comprendió, con cierto retraso, que acababa de hacer un chiste. Rió suavemente.

    Ella miró a su alrededor. La bibliotecaria estaba empezando a cerrar puertas y apagar luces. Se mordió el labio. Frankie no había regresado.

    -Dudo que te dejen pasar la noche aquí -apuntó él.

    _____ (tn) se levantó con una mueca y recogió el abrigo y el bolso.

    -Al menos hay un banco en la puerta. Le dije a Frankie que cerraban a las nueve.

    -Aún no has comprendido que la intimidad hace que la gente pierda el sentido del tiempo.

    _____ (tn) fue incapaz de mirarlo a los ojos. Sonaba muy mundano. Dejó el bolso en la mesa y, cuidadosamente, metió el brazo izquierdo en el abrigo. Él estuvo tras ella de inmediato, levantando la prenda y ayudándola a ponérsela.

    - ¿Qué te ocurrió en el brazo?

    _____ (tn) sintió sus cálidas manos sobre los hombros y su fuerte cuerpo a su espalda. Deseó apoyarse en él y que la abrazara. Locuras.

    -Un accidente -dijo, un minuto después-. Nada importante -mintió-. Pero me dejó el brazo débil. No puedo levantar mucho peso.

    Siguió una pausa. El rostro de él, habitualmente impasible, tenía expresión amarga.

    -Yo tengo un problema similar con una pierna. Si me excedo, cojeo.

    Ella se giró y lo miró. Había notado que le ocurría eso, pero la extrañó que lo admitiera.

    -Sufriste heridas más graves de lo que has admitido ante Maya y Frankie -adivinó ella-. Más graves de lo que le has dicho a nadie. Excepto, tal vez, al sheriff Carson.

    -Eres demasiado perspicaz -apretó los labios.

    -A mi manera, yo también he pasado por la guerra -contestó ella con voz queda-. Las cicatrices no se van, aunque las heridas se curen. Destrozan a la gente.

    No lo estaba mirando cuando habló. Sus ojos tenían la misma expresión que los de él. Fue un momento de tragedia y dolor compartido. Él se acercó un paso y ella echó la cabeza hacia atrás para mirarlo, expectante. Era como si el muro que los separaba hubiera descendido un poco, dejando pasar la luz. Pero cuando él iba a hablar, se oyó un coche llegar a la puerta.

      Nicholas ocultó a _____ (tn) entre las sombras de una estantería. A través de la ventana, vieron a Frankie mirar furtivamente el mustang de Nicholas, aparcado junto al todoterreno de Nellie. La ayudó a bajar de su coche, subir al todoterreno y la despachó rápidamente. Parecía perseguido. Miró hacia la biblioteca, dubitativo.

    -Se acabó el juego -le dijo _____ (tn) a Nicholas, con ojos chispeantes.

    -No. Ven aquí -agarró su mano y se adentró tras la estantería, fuera de la vista de la ventana-. Espero que seas buena actriz.

    - ¿Perdona?

    Oyeron que se abría la puerta. Frankie susurró algo a la bibliotecaria. Hubo una contestación y pasos sobre la moqueta, que se acercaba.

    -No me estás diciendo nada -dijo Nicholas con un tono de voz que Frankie podría oír perfectamente. Soltó la mano de _____ (tn) -. Quiero saber dónde está Frankie, por qué no está aquí contigo -le hizo un gesto con la cabeza.

    -Ya te he dicho que fue a poner gasolina... -dijo ella, captando la estratagema.

    Frankie entró en el pasillo en el que estaban. Su expresión de miedo se borró al oír la contestación de _____ (tn). Pareció relajarse.

    -Ya he vuelto -dijo-. Justo a tiempo -se unió a ellos y sonrió a su hermano-. ¿Qué haces aquí?

    -Vine por un libro y me encontré con _____ (tn) -masculló Nicholas-. ¿Por qué no la llevaste contigo a echar gasolina? -preguntó, suspicaz.

    -Ya le he dicho que quería echar un vistazo a ese libro de anatomía canina que te comenté antes -le dijo _____ (tn) a Frankie.

    -Sí. Claro -corroboró él.

    Nicholas los miró con ira, giró sobre los talones y se marchó, deteniéndose justo lo necesario para decir adiós a la bibliotecaria. Se apagó la luz.

    _____ (tn) se apresuró a llevar su libro al mostrador, le dijo a la bibliotecaria que volvería el lunes para tomarlo en préstamo y le pidió disculpas por haberse alargado demasiado.

    La bibliotecaria sonrió y dijo que no importaba, pero salió  con ellos y cerró la puerta.

    - ¡Menos mal! -exclamó Frankie cuando estaban en el coche, volviendo a casa de _____ (tn) -. ¿Cuánto tiempo llevaba él allí?

    -Sólo un par de minutos -mintió ella-. ¡Creí que íbamos a tener un buen problema!

    -Lo habríamos tenido si él hubiera visto bajar a Nellie de mi coche y subir al suyo. Ha sido una suerte que estuviera hablando contigo en un pasillo de libros, no frente a la ventana.

    -Desde luego que sí.

    -Tendré que planificarlo mejor la próxima vez -dijo él, casi para sí.

    - ¿Le gustó el collar?

    - ¡Le encantó! Le compré un traje de Gucci para que se lo pusiera también e hice que lo enviaran a su apartamento -añadió él-. Me lo ha agradecido mucho.

Ella imaginaba perfectamente cómo había manifestado su gratitud, pero no dijo nada. Se preguntaba qué pretendería  Nicholas que hiciese. No le apetecía nada decirle a Frankie que el juego había acabado. Nicholas no era tonto y Frankie lo había subestimado, como siempre. Era habitual que Nicholas fuera tres pasos por delante de todos.

    -Nellie es muy guapa -comentó, por decir algo.

    -Desde luego que sí -sonrió a _____ (tn) -. ¿No tuviste problemas antes de que apareciera Nicholas?

    -Ninguno. Todo fue bien.

    -Tendré que planificarlo mejor la próxima vez -repitió-. Nicholas es listo. No será fácil engañarlo.

    -Seguro que se te ocurre algo -dijo ella.

    -Algo se nos ocurrirá. Estamos juntos en esto.

    «Esto» seguramente terminaría mal para Frankie, de una u otra manera, y ella odiaba haber accedido a participar. Sobre todo teniendo en cuenta que Nicholas lo sabía. Se planteó decirle a Frankie la verdad, pero temía la reacción de Nicholas. Se sentía entre la espada y la pared.

    -No te preocupes tanto -la animó él-. Todo saldrá bien. Ya lo verás.

    - ¿Sabías que el padre de Miley tiene una agencia de detectives en San Antonio? -preguntó ella de repente.

    -Menuda agencia -farfulló Frankie-. Les pedí informes sobre un vaquero que íbamos a contratar. Tenía expediente policial y sus brillantes empleados no lo descubrieron.

    - ¿Y cómo te enteraste tú, entonces?

    -Lo descubrió Nicholas. Sospechó por algo que hizo el vaquero, y le pidió a Hayes que investigara sus antecedentes. Tenía una denuncia por robo. Y había estado en la cárcel. Nicholas lo despidió ese mismo día.

    -Pensaba que incluso un mal detective descubriría algo así -comentó ella.

    -Yo también. Se lo comenté a Nicholas. Él me dijo que habían contratado a un detective que había presentado credenciales falsas, pero que no lo descubrieron hasta encargarle nuestro caso. Le dieron las gracias por descubrirlo.

    A ella le pareció extraño. Pero ya estaban ante su casa y no había tiempo para más preguntas.

    Ella estaba en el porche, tras la puerta mosquitera, en combinación y con un vaso lleno de whiskey en la mano.

    - ¡Por fin! -gritó, cuando _____ (tn) abrió la puerta del coche-. ¿Dónde has estado?

    - ¿Por qué no vienes a casa conmigo? -sugirió Frankie, inclinándose sobre el asiento del pasajero.

    Pero incluso su madre en ese estado era preferible a estar en la misma casa que Nicholas, tras su incómoda conversación. Necesitaba tiempo para pensar en lo que había dicho. Además, había tenido que escuchar un largo recital sobre las cualidades de Nellie, que había durado todo el trayecto. Forzó una sonrisa.

    -Puedo manejarla -dijo-. No te preocupes.

    -Si tú lo dices -sonó dubitativo-. Nunca nos contaste qué ocurrió en el despacho de Nicholas la última vez que estuviste en casa. Le oímos cerrar la puerta.

    -Me advirtió que me alejara de ti -dijo ella. Sonrió de nuevo-. No funcionó.

    -Gracias a Dios -rió con alivio-. No podría soportar que todo se fuera al traste, justo cuando Nellie y yo empezamos una relación seria -señaló a su madre-. ¿Seguro que quieres quedarte?

    -Sí. Gracias. Nos veremos pronto.

    -Seguro. Cuídate.

    _____ (tn) cerró la puerta del coche. Él saludó a su madre con la mano, pero ella lo ignoró. Ardía de impaciencia por hablar con su hija.

    - ¿Qué ocurre? -preguntó _____ (tn) cuando llegó al porche. Su madre estaba blanca como una sábana y visiblemente asustada.

    -Tu padre ha llamado otra vez.

    - ¿Otra vez? ¿Dónde está? -preguntó _____ (tn) -. ¿Va a venir aquí?

    -No lo sé -tomó un largo trago de whiskey.

    - ¿Qué quería? -insistió _____ (tn)

    -No... no lo dijo -miró a su hija con ojos muy abiertos y asustados. Le temblaba la mano.

    -Entonces, ¿para qué llamó?

    -Vamos adentro.

    Entraron y Ella echó el cerrojo. Estaba tan nerviosa que le costó  encontrar el interruptor que apagaba la luz del porche.

    _____ (tn) esperó a que se explicara. 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 5

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 5

    Nicholas salió del despacho una hora después y se marcho sin decir palabra. _____ (tn), Maya y Frankie vieron una película cenaron una pizza antes de que Frankie llevara a _____ (tn) a casa. Nicholas aún no había regresado.

    Anochecía cuando llegaron a su casa. No había luces encendidas y había un coche de la policía del condado aparcado ante la puerta.

    -Ay, Dios -murmuró _____ (tn), temerosa, abriendo la puerta. Frankie, preocupado, bajó del coche y la acompañó hasta el coche del agente.

    -Disculpe, señorita -dijo él con rostro serio-, pero no hemos podido localizarla por teléfono y hay una especie de, bueno, emergencia.

    - ¿Le ha ocurrido algo a mi madre? -preguntó _____ (tn) con nerviosismo.

    -No exactamente -el agente hizo una mueca-. Está en el Shea Roadhouse -era un notorio bar situado en la carretera Victoria-. Está muy borracha, rompiendo botellas, y se niega a marcharse. Nos gustaría que nos acompañara para convencerla, antes de vernos obligados a arrestarla -él, como casi todo el condado de Jacobs, sabía que la situación financiera de Ella era pésima. Anahi seguramente no tendría suficiente dinero para pagar la fianza y sacarla de la cárcel.

    -Yo te llevaré y te ayudaré a traerla a casa -ofreció Frankie de inmediato.

    -Gracias -_____ (tn) sonrió al agente. Él se encogió de hombros.

    -Solía tener que sacar a mi padre de los bares arrastras. Por eso decidí hacerme policía. Les seguiré, por si hay más problemas.

    -Gracias. 

    Cuando llegaron a Shea, Ella gritaba a pleno pulmón agitando una botella de whisky vacía en el aire, y el barman estaba encogido en un rincón.

    - ¡Por Dios santo! -exclamó ____, acercándose a su madre, seguida por Frankie y el agente-. ¿Qué estás haciendo?

    Ella reconoció a su hija y dejó la botella sobre la barra. Se estremeció.

    -_____ (tn) -con un gesto de cariño nada habitual, echó los brazos al cuello de su hija y la abrazó con todas sus fuerzas-. ¿Qué vamos a hacer? -sollozó-. Oh, _____ (tn), ¿qué haremos?

    - ¿Sobre qué? -preguntó _____ (tn), atónita por su actitud. Su madre nunca era afectuosa.

    -Es todo culpa mía -farfulló Ella-. Culpa mía. Si le hubiera dicho lo que sabía... -antes de acabar la frase, empezó a caerse.

    - ¡Ayúdenme! -gritó _____ (tn).

    El agente y Frankie se pusieron a ambos lados de la mujer y la sujetaron.

    - ¿Quiere presentar cargos? -le preguntó el agente al barman. El hombre parecía deseoso de hacerlo, pero el rostro de Anahi lo decidió.

    -No, si accede a pagar todos los desperfectos.

    -Claro que los pagaremos -contestó _____ (tn), que desconocía el estado financiero de su madre.

    - ¿Dónde está Tiny? -preguntó el agente al barman, refiriéndose al portero que solía impedir que se produjeran escenas como esa.

    -Le han operado de la rodilla. Uno de nuestros clientes le dio una patada y lo dejó fuera de servicio. Estamos buscando a alguien que lo sustituya, pero no encontramos a nadie. Tiny es el único que quiere el trabajo.

    -Si tenéis problemas, sólo tenéis que llamarnos -ofreció el agente.

    -Lo sé. Gracias -el barman titubeó, como si quisiera decir más, pero miró a _____ (tn) con preocupación. El agente era un veterano, comprendió que el hombre quería decirle algo.

    -Ayudaré a llevar a la señora Puente al coche y luego volveré a por la lista de desperfectos -prometió. Vio que el barman se relajaba un poco. 

    _____ (tn) siguió al agente y a Frankie, que llevaban a su madre.

    - ¿Tienes una manta o algo, por si vomita? -preguntó _____ (tn) con preocupación. Sería terrible que su madre vomitara en el lujoso asiento.

    Frankie abrió el maletero, sacó un cobertor acolchado y tapó el asiento trasero.

    -Lo llevo por si tengo que llevar a Elvis a algún sitio -confesó-. No le gusta nada el coche.

    Acomodaron a Ella y cerraron la puerta. Se despidieron del agente, volvieron a casa y llevaron a Ella a la cama. _____ (tn) tuvo cuidado de utilizar el brazo derecho en el proceso. El izquierdo era demasiado débil y frágil para levantar pesos.

    -Me pregunto qué le haría ponerse así -_____ (tn) miró a su madre, aún vestida, tumbada sobre la cama-. Nunca va a bares si no es con Carly, y ni siquiera entonces suele emborracharse tanto.

    -Quien sabe -musitó Frankie-. Bueno, me voy a casa. Gracias por todo, _____ (tn).

    -Gracias a ti -le sonrió ella.

    -Te llamaré.

    Lo acompañó afuera y lo despidió con la mano mientras el coche se alejaba. Ya era de noche. _____ (tn) volvió a entrar, aún intrigada por el estado de Ella. 

    Pero había más intrigas por llegar. Le había quitado los zapatos a su madre y la había tapado. Desvestir a una persona inconsciente era trabajo duro, y a _____ (tn) ya le dolía el hombro.

    Estaba viendo las noticias en la televisión, cuando llamaron a la puerta.

    Muchos sábados por la noche había alguna urgencia en la clínica y la llamaban para que fuera. Pero el teléfono no había sonado. Ni siquiera había mensajes, sólo una llamada de alguien que había colgado al oír el contestador.

Cuando abrió la puerta, el sheriff Hayes Carson estaba en el porche. No sonreía.

    -Hola, _____ (tn) -dijo-. ¿Te importa que entre?

    -Claro que no -abrió la puerta de par en par. Le sacaba una cabeza de altura a _____ (tn) y su cabello era una mezcla de rubio y castaño. Sus ojos eran oscuros y penetrantes. A sus treinta y poco años, seguía estando soltero y se le consideraba un buen partido. Pero _____ (tn) sabía que no había ido a visitarla en mitad de la noche por cortesía.

    Bajó  el volumen de la televisión y le indicó una silla. _____ (tn) se sentó en el sofá.

    -Vienes por lo del bar -empezó ella.

    -No -interrumpió él-. No exactamente. _____ (tn) ¿has sabido algo de tu padre últimamente?

    Lo miró atónita. No era una pregunta que hubiera esperado.

    -No. No sé nada de él desde que me dejó aquí, cuando tenía unos trece años. ¿Por qué?

    Él reflexionó antes de contestar.

    - ¿Sabías que andaba con malas compañías antes de que tú lo dejaras?

    -Sí -ella se estremeció-. Uno de sus nuevos amigos me golpeó y me hizo daño -recordó. Nunca se lo había dicho a nadie-. Creo que ésa fue la razón principal de que me trajera de vuelta con mi madre.

    -Lástima que no estuviera viviendo en el condado de Jacobs en aquella época -la sensual boca de Hayes formó una fina línea.

    _____ (tn) supo a qué se refería. Había oído de decir que Hayes era muy duro con los maltratadores de mujeres.

    - ¿Se ha metido mi padre en un lío?

    -Creemos que necesita dinero. Puede que se ponga en contacto contigo o con tu madre. Es muy importante, _____ (tn); si lo hace llámame inmediatamente -aseveró con solemnidad-. Las dos podríais estar en peligro.

    - ¿Por mi padre? -preguntó ella boquiabierta.

    -No es el padre que tú recuerdas. Ya no.

    _____ (tn) pensó que nunca había sido el padre que ella habría deseado. Recordaba las veces que había estado enferma y su padre la había dejado sola, o cuando se marchaba y no regresaba en un par de días, mientras _____ (tn) y los empleados se ocupaban del parque zoológico. Y al final, sus violentos y bebedores amigos habían asustado a Anahi más de lo que había admitido nunca.

    - ¿Está metido en algo ilegal, sheriff? -preguntó con preocupación.

    -Tiene amigos que lo están -dijo él con rostro impasible-. Le piden un dinero que no tiene, y lo necesitan con urgencia. Creemos que puede haber intentado ponerse en contacto con tu madre.

    - ¿Por qué? -preguntó ella lentamente.

    -El barman de Shea dice que tu madre gritaba que su marido iba a matarla si no le deba dinero, y que ella estaba en la ruina.

    - ¿En la ruina? -el corazón le dio un salto-. ¿Dijo que está arruinada? Pero tiene propiedades, le pagan alquiler...

    Él odió ser quien tenía que decirle la verdad. Apretó los dientes.

    -Ha vendido todas sus propiedades, _____ (tn), seguramente para pagarse la bebida. Uno de los agentes inmobiliarios que estaba en el bar me lo mencionó. No le queda nada. Es muy posible que también haya acabado con sus ahorros.

    ______ (tn) se sintió enferma. Se hundió el sofá, dolida. No era extraño que Ella no quisiera que se fuera. Su madre no podía contratar a alguien que se ocupara del trabajo doméstico.

    -Lo siento -dijo Hayes con sinceridad.

    -No te preocupes -forzó una sonrisa-. La verdad es que tenía dudas, de vez en cuando se le escapaba algún comentario -sus ojos verdes expresaban preocupación. Su escaso salario apenas le permitía mantener su coche de segunda mano, de ninguna manera podría mantener la casa. La situación era terrorífica-. ¿Qué quieres que haga? -preguntó.

    -Quiero que me avises si oyes algo de tu padre -dijo él con voz amable-. Hay mucho en juego. Me gustaría contarte lo que sé, pero no puedo.

    _____ (tn) recordó que el amigo de su padre tenía antecedentes. Cuando la golpeó se había jactado de haber matado a una mujer por mucho menos que la contestación que le había dado _____ (tn).

    -Justo antes de que yo volviera a Jacobsville, el amigo de papá, Jock, dijo que había matado a una mujer.

    - ¿Jock? -sacó su agenda electrónica y miró la pantalla-. ¿Jock Hardin?

    -Sí. Él fue quien me pegó.

    - ¿Por qué te pegó?

    -Porque se me quemaron los panecillos.

Hayes soltó una palabrota y luego se disculpó. Se inclinó hacia delante y la miró a los ojos.

    - ¿Hizo algo más que pegarte?

    -Quiso hacerlo -no pudo decir más. Jock le había medio quitado la blusa y luego la había apartado de un empujón, asqueado. Su orgullo no le permitía admitir eso ante Hayes.

    - ¿Se lo impidieron?

    Ella asintió. Clavó en él sus ojos verdes.

    - ¿Sabes dónde está? No irá a venir aquí y crearnos problemas a mamá y a mí, ¿verdad?

    -No lo sé, _____ (tn). Está huyendo tras cometer otro delito, en el que tu padre también está involucrado. No preguntes. No puedo decírtelo -añadió cuando ella empezaba a hablar-. Basta decir que podemos condenarlo a cadena perpetua si lo encontramos.

    - ¿Y a mi padre? -inquirió ella.

    -Seguramente recibirá la misma sentencia -se mordió el labio inferior-. Lo siento. Ha cometido graves delitos desde que te dejó aquí. Ha muerto gente.

    A ella se le cayó el alma a los pies. Recordó a su padre riendo, comprándole un perrito y paseando con ella por el zoológico, bromeando sobre el cariño que ella le tenía al puma, Hilton. En aquella época no había sido un mal hombre, era afectuoso y bueno con ella. Pero al final había sido muy distinto, con violentos cambios de humor. Jock dominaba su vida. Y la de _____ (tn). Comprendió, con retraso, que su padre seguramente le había salvado la vida llevándola de vuelta a Jacobsville.

    -No era un mal hombre cuando teníamos el zoológico -le dijo a Hayes-. Tenía una novia agradable que me llevaba a la iglesia y también se ocupaba de las cuentas. Él adoraba a los animales, y ellos a él. Podía entrar en los recintos del tigre y del puma y acariciarlos -se rió con el recuerdo-. Ronroneaban... -se puso seria-. ¿Y si Jock viene aquí? -preguntó, temerosa. Ese hombre la había aterrorizado durante semanas. Su padre había estado tan lejos de la realidad que nunca había intervenido.

    -Lo encerraré y no volverá a salir -prometió Hayes con el rostro tenso.

    -Fue muy violento conmigo.

    -Tuviste suerte de que no te matara. Estaréis vigiladas -prometió, poniéndose en pie-. Mis agentes incrementarán las patrullas alrededor de la clínica las noches que trabajes. Haz una llamada de aviso cuando vuelvas a casa, para que te sigan. Te protegeremos.

    -Gracias, sheriff Hayes -le dijo ella, ya en la puerta delantera.

    -Siento mucho cómo han resultado las cosas para tu padre -dijo él de repente-. Sé lo duro que es. Mi único hermano era drogadicto. Murió de una sobredosis.

    _____ (tn) lo sabía, todo el mundo lo sabía.

    -Yo también lo siento por ti.

    -Mantén las puertas cerradas con llave.

    -Lo haré. Buenas noches.

    -Buenas noches.

    Observó  cómo se alejaba el coche. Luego cerró la puerta, se sentó  y se rindió a las lágrimas. 

    Su madre estaba sobria al día siguiente, y muy callada. _____ (tn) cocinó y limpió, también sin hablar. Ninguna de las dos mencionó su situación financiera. Notó que su madre estaba inquieta y que cerraba las puertas con llave, pero cuando le preguntó por qué, se negó a responder.

    Carly fue el viernes siguiente, para llevarse a Ella de bares, pero Ella estaba sobria y rechazó la invitación. Estaban en la sala, hablando quedamente, pero _____ (tn) podía oírlas por encima del ruido del lavavajillas.

    - ¿Vas a decírselo a _____? -preguntaba Carly.

    -Supongo que tendré que hacerlo. Esperaba que nunca llegara esto -su voz sonó entrecortada-. Pensé que todo había acabado. Recé porque él se muriera, porque no volviera nunca.

    -Entiendo cómo te sientes -dijo Carly-. Pero es demasiado tarde para eso. ¿Has hablado con el sheriff?

    -Sí. Le conté todo lo que sé. Me dijo que había avisado a _____ (tn) de que ambas podríamos estar en peligro y que debía avisarlo si tenía noticias de su padre -titubeó-. Ella quería a su padre. Sé que aún lo quiere, a pesar de todo. Tal vez no se lo diga a nadie si telefonea.

    -No es el hombre a quien ella quería -intervino Carly-. La mataría sin pensarlo si se interpusiera en su camino. Y ese Jock mataría a cualquiera sin razón aparente. No tiene corazón.

    -Sí -Ella se estremeció-. Vino con Brent a traer a _____ (tn). No dejó que Brent se alejara de su vista ni un segundo.

    -Lo recuerdo. El hombre daba miedo. Se me ponían los pelos de punta cuando me miraba.

    -No pueden volver aquí -aseveró Ella-. Me da igual qué problemas tengan. No puedo darles un dinero que no tengo -tosió-. ¡Quiere que venda la casa!

    -Es lo único que te queda, ¡no puedes hacerlo!

    -No lo haré. Pero amenazó con...

    -Se lo has contado al sheriff Carson. Ellos vigilarán a _____ (tn).

A _____ (tn) se le paró el corazón. Uno de los hombres la había amenazado; deseó que no hubiera sido su padre.

    -Jock estuvo en el ejército -comentó Ella-. Según Brent, participó en un programa de pacificación de alto secreto. Sabe torturar a la gente y disfruta haciéndolo. Brent dijo que seguía gustándole _____ (tn), a pesar de lo que le había ocurrido.

    -¿Qué quería decir con eso? ¿Qué le ocurrió a _____ (tn)? -preguntó Carly.

    -No lo sé. Se negó a decírmelo -siguió una larga pausa-. Demasiados secretos. Yo los he tenido con _____ (tn) y Brent conmigo. Por lo visto, _____ (tn) también tiene los suyos. Demasiados secretos. ¡Dios, necesito una copa!

    -No podemos salir -dijo Carly-. Ya no.

    -Me quedaba un poco de whiskey -dijo Ella-. No sé dónde está.

    -Estarás mejor sin él. Tienes que pensar en las consecuencias. Ahora, más que nunca, necesitas pensar con claridad.

    -Sí, supongo que sí.

    _____ (tn) se había quedado como atontada. No dijo nada. Se limitó a sonreír a Carly cuando se marchó y evitó quedarse a solas con su madre, que hacía menos ruido que un ratón. Era tan poco habitual que _____ (tn) sentía escalofríos, como si alguien hubiera andado por encima de su tumba. 

    Intentó  que su madre se sincerara respecto a su padre una vez. Pero Ella cambió de tema y se fue a ver las noticias en la televisión. Había empezado a hacerlo todos los días, como si esperara alguna noticia. Ponía a _____ (tn) nerviosa.

    Frankie fue a recogerla la noche siguiente, el sábado, para una de sus citas. Estaba muy meditabundo cuando arrancó el coche.

    - ¿Qué te pasa? -preguntó _____ (tn).

    -Quería que fuéramos a San Antonio a cenar y a ver una obra de teatro. Pero Nicholas ha dicho que no podíamos ir -arrugó la frente y la miró-. Dice que tienes problemas y que se supone que no puedes salir del condado.

    Ella se quedó sin aliento. Se preguntó cómo se había enterado Nicholas y cuánto sabía. Entonces recordó que Hayes Carson era su mejor amigo. Todas las semanas jugaban al póquer con Garon Grief y Jon Blackhawk, el hermanastro del agente Kilraven.

    - ¿Qué está ocurriendo, _____ (tn)? -preguntó Frankie-. ¿Qué sabe Nicholas que yo no sé?

    Ella apretó los dientes. No quería hablar del tema, pero no le iría mal desahogarse un poco.

    -Mi padre se ha metido en líos y el sheriff Carson opina que mi madre y yo podríamos estar en peligro. Quiere dinero. Por lo visto, llamó a mi madre y la amenazó. Ella no quiere contarme qué le dijo.

    - ¡Caramba! -exclamó Frankie. Miró por el retrovisor-. Supongo que eso explica que nos estén siguiendo.

    - ¿Siguiendo?

    -Sí. Un coche del sheriff cuando te recogí y uno de la policía de Jacobsville desde que hemos entrado en la ciudad.

    -El sheriff Carson dijo que me protegerían -confesó-. Creen que podría estar en peligro si salgo por la noche.

    - ¿Conmigo?

    -Tú también podrías estar en peligro, Frankie -dijo ella, dándose cuenta de repente-. Quizá deberíamos dejar de vernos...

    -No -afirmó él-. No pienso renunciar a Nellie. Nuestro plan es bueno. Ya solucionaremos lo de tu padre, al fin y al cabo sólo es una amenaza. ¿Cómo va a hacerte daño si estamos rodeados de policías? -preguntó él, sonriendo.

    -No lo sé.

    -Estaremos a salvo. Cuando Nicholas dijo que no podía llevarte a San Antonio, llamé a Nellie y le pedí que viniera aquí. Te dejaré en la biblioteca, está abierta hasta las nueve. Eso me dará algo de tiempo para estar con ella, si aceptas. En la biblioteca estarás segura -añadió.

    _____ (tn) lo sabía bien. La policía podría vigilarla a través de los ventanales.

    -De acuerdo -accedió.

    -Eres la mejor chica que conozco. Lo digo en serio -titubeó-. ¿No pensarás que tu padre podría hacerte daño, verdad? -añadió, preocupado.

    -Claro que no -mintió ella.

    -Eso es un alivio.

    -Nellie parece una chica muy agradable -comentó _____ (tn).

    -Es lo mejor que me ha ocurrido en la vida -murmuró él con ensoñación-. Es pura dinamita en la cama, y cuando le hago regalos hace que me sonroje con su gratitud. Los pendientes de diamantes le hicieron llorar.

 _____ (tn) se preguntó si Frankie era consciente de lo que estaba admitiendo. La mujer intercambiaba sexo por regalos caros y él pensaba que era amor. _____ (tn) no; había viso la avaricia en los ojos de Nellie cuando Frankie había hablaba con ella en el restaurante. Pensó que los hombres eran tontos. Incluso Nicholas, que salía con la traicionera mujer que lo había abandonado cuando estaba herido y hospitalizado. La había readmitido en su vida.

    -Estás muy callada -comentó Frankie-. Perdona. No debería haber comentado que Nellie era buena en la cama. Imagino que el sexo fuera del matrimonio no te parece bien.

    -Tienes razón -confesó ella.

    -Nuestro padre no lo veía así. Disfrutaba de las mujeres -dijo él-. No volvió a casarse, pero sin duda disfrutó cuanto podía. Maya no aprobaba su estilo de vida. Se parece mucho a ti -la miró-. Nellie no le gustó nada -hizo una mueca-. Supongo que Nellie no cae bien a las mujeres. Tiene problemas en el trabajo. Sus compañeras opinan que recibe demasiadas propinas. Dicen que adula a los hombres para que le dejen más dinero. ¡Ridículo!

    No lo era, pero _____ (tn) no iba a decirlo. Con un poco de suerte, Frankie descubriría la verdad sobre mi amiga cuando pasara algo más de tiempo con ella. Si a Maya no le caía bien, debía ser por algo. Era tolerante y nada posesiva con respecto a sus hermanos.

    - ¿No te importa quedarte aquí? -preguntó Frankie cuando aparcó ante la biblioteca.

    -Claro que no. Ve a divertirte.

    -Eres un encanto -se inclinó y la besó en la mejilla-. Te compensaré. ¿Qué te parecerían unos pendientes de esmeraldas? Sé que te encantan las esmeraldas.

    -No quiero nada, Frankie -lo miró desconcertada-. ¡Eres mi amigo!

    -Pero te encantan las esmeraldas -insistió él aunque, por su expresión, se diría que lo había abofeteado.

    -Ya me las compraré si las quiero -lo besó en la mejilla-. Algún día -añadió, riendo. Señaló un coche verde que acababa de aparcar a su lado-. ¿No es ésa Nellie?

    -Ja -Frankie se rió-. Te ha visto besarme y es muy celosa. Tendré que apaciguarla -sacó una caja de terciopelo del bolsillo, la abrió y le enseñó el contenido a ____ (tn). Era un collar de diamantes. Muy caro-. Le pregunté qué le gustaría tener, y me dijo que uno de éstos. ¿Crees que le gustará?

    - ¡Seguro! -_____ (tn) tuvo que morderse la lengua.

    -Esto la pondrá de buen humor -rió y cerró la caja-. Volveré dentro de un rato.

    -Vale -salió del coche.

    Nellie también había bajado de su coche y miró a _____ (tn) con superioridad. Llevaba un vestido de diseño, zapatos caros y un abrigo cuyo precio habría equivalido a un año de salario de _____ (tn); debía ser un regalo de Frankie. Parecía elegante, ambiciosa y muy celosa.

    - ¿Por qué lo has besado? -le preguntó a _____ (tn), de espaldas a Frankie-. No quiero que lo toques, ¿está claro? Es mío.

    -Ya me había dado cuenta -dijo _____ (tn), señalando el vestido y el abrigo-. ¿Mujer comprada?

    - ¡Cómo te atreves! -exclamó Nellie.

    -Un día él verá esta parte de ti -_____ (tn) sonrió con dulzura-. Y tú serás una aventura más.

    - ¿Crees que me importa? -Farfulló Nellie-. Siempre hay otro, más rico. Además, los hombres son imbéciles -dejó a _____ (tn) y se lanzó a los brazos de Frankie-. Cariño, te he echado mucho de menos -exclamó. Lo besó con pasión.

    _____ (tn) movió la cabeza y entró en la biblioteca pensando que cada minuto nacía un pendejo. Deseó poder decirle a Frankie la verdad. Pero un hombre tan enamorado no la escucharía ni creería; y podría destrozar su amistad. Ella sabía que lo peor estaba por llegar. Deseó que Nicholas y ella no fueran enemigos, para poder contarle lo que estaba ocurriendo. Sabía que iba a acabar, lo quisiera o no, inmersa en el desastre que se avecinaba. 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 4

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 4

    Maya parecía una plañidera profesional. Su cabello ondulado y rubio estaba alborotado por el viento y tenía los ojos rojos de llorar.

    -No te molestes -le dijo a Kilraven cuando llegó a su lado-. No hacía falta que vinieras hasta aquí para decirme que estoy despedida. Presentaré mi dimisión mañana a primera hora.

    - ¿Quién te ha pedido que dimitas? -preguntó él, mirándola con sus ojos plateados.

    -Tú dijiste que debía hacerlo -lo acusó ella, limpiándose las lágrimas-. Que debería dejar el cumplimiento de la Ley a gente calificada.

    El hombre hizo una mueca. Las lágrimas eran reales. Su jefe, Cash Grier, lo había obligado a ir allí, pero había protestado porque creía que Maya sólo actuaba para buscar simpatía. Pero no era una actuación. Su ira se disolvió como un charquito bajo el sol.

    -Podría haber hecho que te mataran -gimió Maya, rompiendo a llorar de nuevo-. ¡Ese hombre te puso una pistola en la sien!

    -No estaba cargada -masculló Kilraven.

    - ¿Qué? -Maya lo miró anonadada.

    -No estaba cargada -repitió Kilraven-. Estaba demasiado borracho para darse cuenta. Y, además, no sabía cómo quitar el seguro.

    Maya lo miró sin decir nada.

    -Pero podría haber acabado en tragedia -dijo Kilraven con voz queda-. Quiero decir, si hubiera sido capaz de disparar la maldita arma...

    -Lo sé -Maya se sonó la nariz.

    -Te adjudicaron el trabajo de dar avisos del 911 sin adiestrarte correctamente. El director pensó que no seguirías mucho tiempo porque ya trabajabas a tiempo completo en el departamento de policía. Así que te colocó de asistente sin ofrecerte formación, porque creyó que dimitirías a los pocos días y que lo hacías por diversión. He tenido una larga charla con él antes de venir.

    - ¿Sí? -Maya lo miró fascinada-. ¿No lo golpearías... ni nada de eso?

    -Yo no golpeo a la gente -contestó el oficial.

    -Eso no es lo que dice Harley Fowler -murmuró _____ (tn).

    -Ese tipo sacó una navaja y me amenazó con cortarme... bueno, eso da igual -protestó Kilraven-. O lo golpeaba o le pegaba un tiro.

    - ¿Cuántos clavos tuvieron que ponerle en la mandíbula? -preguntó _____ (tn).

    -Mejor eso que sacarle una bala -insistió Kilraven-. Y lo sé muy bien. Me han sacado tres balas y algún que otro trozo de metralla, y además llevo dos clavos. Los clavos duelen menos.

   Maya lo miraba con curiosidad.

    -Y no diré dónde están -dijo Kilraven-. ¡Deberías avergonzarte por lo que has pensado!

    - ¡No lo sabes! -Maya se ruborizó.

    -Y un cuerno que no -bufó él-. Mi bisabuelo era un chamán que leía el pensamiento.

    -Eso no es lo que dice Harley Fowler -intervino _____ (tn).

    - ¿Qué sabe Harley Fowler de mí? -él la miró con exasperación-. ¡Ni siquiera lo conozco!

    -Él a ti tampoco, pero juega al póquer con Garon Grier, que trabaja con Jon Blackhawk, tu hermanastro.

    - ¡Maldito sea el FBI! -blasfemó Kilraven.

    -Harley no pertenece al FBI -apuntó Maya.

    -Pero Garon y mi hermano sí -dijo Kilraven-. Y más les vale dejar de contar mentiras sobre mí y mi familia.

    -Jon es tu familia -dijo Maya-. Y Harley no mintió, dijo que tu bisabuelo se enfadó con un sheriff y lo embadurnó con carne fresca y lo echó a una madriguera de lobos.

    -Pero la madriguera estaba vacía en ese momento -Kilraven defendió a su antepasado.

    -Sí, pero tu bisabuelo no lo sabía -_____ (tn) soltó una carcajada.  

    -Eso no te lo dijo Harley Fowler -Kilraven le hizo una mueca-, lo sabes por Bentley Rydel.

         _____ (tn) se sonrojó.

    -Uno lleva al perro al veterinario para que lo medique, pero él se dedica a sacarte información, ¡y luego se la cuenta a todo el pueblo!

    -No te conviertes en parte de la familia hasta que no sepamos todo sobre ti -apuntó Frankie.

    - ¿Qué familia? -gruñó Kilraven, suspicaz. Miró a Maya, que se sonrojó.

    -La familia Jacobsville -contestó Frankie-. No somos un pueblo. Somos una gran familia.

    -Pues me iré -la sensual boca de Kilraven esbozó una mueca de desdén-. No quiero pertenecer a la familia.

    -Con esa actitud, no podrías -dijo Maya entre dientes.

    -Tú director hablará contigo mañana sobre cursos de formación -dijo él, mirándola-. Se ocupará personalmente. No quiero que te despidan. Ni tampoco lo quiere el resto del personal. Tienes buenas aptitudes para el trabajo -Kilraven giró sobre los talones y fue hacia su coche. Arrancó y se marchó sin más.

    -Bueno, no es tan malo -admitió Frankie.

    -Da un poco de miedo -dijo _____ (tn), mirando a Maya.

    -Igual no soy una causa perdida, al fin y al cabo -Maya sonrió entre sus lágrimas.

    -Nada de causa perdida -_____ (tn) la abrazó.

    -Bueno, voy a la casa a comer algo... -de repente, miró de Frankie a _____ (tn) -. ¿Qué hacéis ustedes dos juntos?

    -Sacar a Nicholas de quicio -Frankie sonrió.

    - ¿Podrías explicarme cómo? -preguntó su hermana.

    -Invité a _____ (tn) a dar una vuelta a caballo, y Nicholas estaba en el establo cuando llegamos.

    -Así que ha sido por eso -reflexionó Maya.

    - ¿El qué? - preguntó  _____ (tn). 

    -Por lo que mi hermano estaba en el arcén con un coche patrulla aparcado tras el suyo y un agente pidiéndole documentos.

    - ¿Y qué hacía Nicholas? -preguntó Frankie.

    -Le enseñaba al agente palabrotas nuevas, creo -Maya soltó una risita-. No pare a preguntarlo.

    -Oh, cielos -_____ (tn) miró a Frankie.

    -No te preocupes. No es asunto de Nicholas que salgas a montar conmigo -afirmó Frankie.

    -No debería serlo -le dijo Maya a su hermano-. Pero hará que lo sea. Opina que _____ (tn) es demasiado joven para salir con hombres.

    - ¡Tiene casi veinte años! -exclamó Frankie.

    -Ya lo sé. Pero no es así para Nicholas. Para él sigue llevando coletas e intentando enseñar a su perro a recoger el periódico.

    -No saques eso -gimió _____ (tn).

    -Fue cuando tus padres hicieron reformas y alquilasteis una casa aquí al lado. Tú tenías unos once años. El perro sabía recoger el periódico, pero le era más fácil llevaros el de Nicholas, del porche, que sacar el de su del buzón.

    -Nicholas me gritaba -recordó _____ (tn).

    -Nicholas grita a todo el mundo -dijo Maya.

    -A casi todo el mundo. No le funcionó con Bentley Rydel, ¿verdad? -Frankie soltó una risita-. Maya me lo ha contado -le dijo a _____ (tn).

    -Bentley no tiene medio de nadie -corroboró _____ (tn).

    - Es muy bueno contigo.

    -Si no fuera por su edad, es mayor que Nicholas, diría que está enamorado de ti -apuntó Frankie. Siguió un momento de silencio.

    - ¿Queréis comer? -les preguntó Maya-. Tendremos que preparar la comida nosotros, la señora Johnson tiene el día libre. Pero yo puedo hacer una ensalada y _____ (tn) podría hacer pan.

    -Me encanta el pan casero -suspiró Frankie.

    - ¿Te importaría hacerlo? -preguntó Maya a su mejor amiga.

    -En absoluto. Me encanta cocinar.

Además, sería una excusa para no volver a casa. Su madre se levantaría pronto, con resaca. Si tenía suerte, Carly iría a llevársela de fiesta, dado que era sábado. Así _____ (tn) tendría una noche tranquila en casa, algo poco habitual. 

    Entre los tres prepararon la comida. _____ (tn) utilizó parte de la masa del pan para hacer bollos de canela, con mantequilla y nueces, para postre.

    Una hora después, había pan fresco en la mesa, ensalada de pasta y los bollos de canela estaban en el horno. En mitad de la comida improvisada, llegó Nicholas. Se detuvo en la puerta y olisqueó.

    -Huele a pan fresco -comentó-. ¿De dónde ha salido? ¿Hay algún horno nuevo en el pueblo?

    -Lo ha hecho _____ (tn) -contestó Frankie, atacando su tercer panecillo untado de mantequilla. Cerró los ojos con placer ante el delicioso sabor.

    - ¿Te han multado? -preguntó Maya.

    - ¿Multado por qué? -Nicholas fue al aparador por un plato mientras hablaba.

    -Exceso de velocidad -le contestó ella.

    Él puso el plato en la mesa y fue por cubiertos y una servilleta. Se sirvió una taza de café y se sentó a la mesa. El corazón de _____ (tn) estaba desbocado sólo con verlo allí.

    -Una amonestación -replicó él.

    -Mi amiga Nora trabaja en tráfico -le recordó Maya-. Si te han multado, me lo dirá.

    -Una multa pequeña -admitió él.

    -Sólo las hay de un tamaño -dijo su hermana.

    Él la ignoró. Agarró un panecillo, le puso mantequilla y dio un bocado. Su rostro se iluminó como el de Frankie. El pan fresco era un lujo. Su cocinera, la señora Johnson, era buena, pero no sabía hacer pan.

    -Queda algo de ensalada -comentó Maya, empujando la ensaladera hacia él.

    - ¿Dónde aprendiste a hacer panecillos? -le preguntó Nicholas a _____ (tn), con interés.

    -Cuando vivía con mi padre, él dirigía un parque zoológico. Uno de sus empleados era chef de alta cocina. Me enseñó a hacer pan y repostería cuando yo tenía doce años.

    - ¿Qué clase de animales tenía tu padre?

    -Los normales -contestó ella, sin mirar a Nicholas a los ojos-. Jirafas, leones, monos y un elefante -hizo una pausa-. Y un puma -se puso pálida, pero nadie lo notó.

    -Los pumas tienen muy mal carácter -comentó Nicholas-. Uno de mis vaqueros tuvo que seguir a uno que mataba al ganado, en Arizona.

    -Son bastante salvajes -corroboró ella-. No son maliciosos, sólo salvajes; es su naturaleza.

    - ¿Qué trabajo hacías en el parque zoológico? -preguntó Nicholas.

    -Daba de comer y beber a los animales, y comprobaba que las verjas estuvieran cerradas por la noche, para que no pudieran escapar.

    -Mucho trabajo para una niña de doce años -Nicholas se acabó el panecillo y tomó un sorbo de café.

    -Sólo éramos papá y yo. Bueno, y el viejo Barney, que estaba medio inválido. Tuvo un enfrentamiento con un león en África; ganó, pero perdió un brazo y un pie.

    - ¿Y se quedó con la piel? -preguntó Nicholas.

    -Hizo una alfombra con ella -____ (tn) sonrió-. Dormía encima y la llevaba consigo siempre.

    -Los panecillos estaban muy buenos -comentó Nicholas, inesperadamente-. Podrías conseguir un trabajo como cocinera.

    - ¿Por qué iba a dejar de trabajar para Bentley? -preguntó ella, intrigada.

    -Dios sabrá -contestó Nicholas. Su expresión placentera se volvió huraña. Miró a su hermana, que lo estaba taladrando con los ojos-. Has estado llorando. ¿Por qué? -le preguntó.

    Ella palideció, no quería hablar del tema.

    - ¿Porqué? -insistió él.

    -Casi hago que maten a Kilraven -confesó ella, sabiendo que si intentaba ocultarlo, alguien se lo contaría antes o después.

    - ¿Cómo?

    -Me puse nerviosa y olvidé decirle que el agresor en un caso de violencia doméstica tenía un arma -admitió-. Por suerte, el hombre estaba demasiado borracho para darse cuenta de que el arma no estaba cargada.

    -Por suerte para él -dijo Frankie con voz seca-. Si hubiera disparado a Kilraven, estaría en el hospital con un juicio pendiente.

    -Según dónde le hubiera dado -dijo Maya.

    -Kilraven es puro acero -bromeó _____ (tn) -. Ninguna bala atravesaría su dura coraza.

    -Es cierto -rió Frankie-. Haría falta una bomba para hacer mella en él.

    Nicholas estaba rígido, con la mirada perdida en el vacío. Cualquier veterano de guerra habría reconocido su expresión. _____ (tn) sabía que Nicholas había combatido en primera línea de batalla y comprendió que estaba reviviendo algún terrible recuerdo. Sin decir una palabra, sus ojos comunicaron su comprensión al taciturno hombre. Él arrugó la frente y desvió la mirada.

    -Tengo que hacer algunas llamadas -Nicholas terminó su café y se levantó.

    -_____ (tn) ha hecho bollos de canela -dijo Maya-. ¿No quieres uno?

    -Llévame uno al despacho, con otra taza de café, ¿vale?

    -Claro -contestó Maya.

    -No -Nicholas miró a _____ (tn) -. Tráelo tú -antes de que pudiera contestar, salió de la habitación.

    - ¡Vaya! -exclamó Frankie, sorprendido.

    -Está de humor para morder a alguien -dijo Maya, solemne-. Nicholas puede ser muy desagradable cuando no hay nadie que le pare los pies. Si no le gusta que salgas con Frankie, hará de tu vida un infierno. Yo le llevaré el postre.

    -No -Frankie miró a _____ (tn) -. Tienes que dejar de tenerle miedo. Es un buen momento para empezar a enfrentarte a él.

 _____ (tn) palideció y miró a Maya para que la salvara, pero su amiga arrugó la frente.

    -Puede que Frankie tenga razón. Tienes miedo de Nicholas. Él lo sabe y lo utiliza en contra tuya.

    -Supongo que es cierto. Soy una cobarde -_____ (tn) se mordió el labio inferior.

    -No lo eres. Y ésta es tu oportunidad para demostrarlo -su amiga sonrió-. Si necesitas ayuda, grita e iremos a rescatarte.

    _____ (tn) tenía sus dudas al respecto. Maya y Frankie querían a Nicholas, pero temían su genio. Si gritaba pidiendo ayuda, supondrían que Nicholas estaba en pie de guerra e irían a esconderse donde no los encontrara. Pero tenían razón. Tenía casi veinte años; debía empezar a defenderse sola.

    Sirvió  una taza de café solo y sacó los bollos de canela del homo. Colocó dos en un platillo, junto con una servilleta. Miró a sus amigos.

    Frankie y Maya le sonrieron con ánimo. Con el corazón en la garganta, fue hacia el despacho. 

    Llamó  a la puerta con los nudillos.

    -Adelante -dijo él.

    Con el plato de bollos encima de la taza de café, abrió la puerta y entró al despacho.

    Era una habitación pequeña e íntima, con estanterías de suelo a techo en dos paredes, puertas de cristal que daban a un patio y una chimenea de gas. La moqueta era beige y las cortinas color tierra. El toque de color lo ponía el enorme sillón de cuero rojo que ocupaba Nicholas, sentado tras un escritorio de roble. Sobre la chimenea había un retrato de su padre. Una profecía de cómo sería Nicholas cuando envejeciera: cabello plateado y una expresión distinguida y autoritaria.

    -Te pareces a él -dijo _____ (tn), poniendo el café y los bollos en el único hueco que vio libre de papeles. Le temblaba la mano y esperó que él no lo hubiera notado.

    - ¿En serio? -miró el retrato-. Le saco una cabeza.

    -La altura no se ve en un cuadro -apuntó ella. Fue hacia la puerta.

    -Vuelve aquí -ordenó él.

    -Maya me está esperando -le dijo.

    - ¿Maya? -sonrió con cinismo-. ¿O Frankie?

    Ella tragó saliva.

    -Los dos.

    Él se recostó en el sillón, ignorando los bollos y el café.

    -Frankie y tú son como hermanos desde hace años. ¿A qué viene esta súbita pasión?

    - ¿Pasión? -repitió ella.

    -Está saliendo contigo. ¿No te has dado cuenta? -preguntó él, sarcástico.

    -Hemos ido a montar a caballo -sabía que intentaba ponerla nerviosa-. Dijiste que querías bollos y café. Ahí los tienes -volvió a encaminarse hacia la puerta.

    Le pareció increíble lo rápido que se movía, llegó a la puerta antes que ella. Tuvo que frenar en seco para no chocar con su alto y fuerte cuerpo. Él giró y la acorraló contra la puerta.

    Ella se sentía como un conejito asustado. Él lo sabía. Sonrió lentamente y sus ojos brillaron.

    -Me tienes miedo -dijo con voz grave.

    _____ (tn) apoyó las manos en la puerta y deseó poder fundirse con ella. Nicholas estaba muy cerca. Sentía el calor de su cuerpo y captaba su olor, limpio y especiado.

    -Pero no tienes miedo de Frankie, ni de Bentley, ¿verdad?

    -Son personas agradables.

    - ¿Y yo no?

Ella jadeó. Sus ojos sólo llegaban a la altura del botón más alto de la camisa, que estaba desabrochado y dejaba asomar el vello rizado y oscuro. Se preguntó si habría más sobre su ancho y musculoso pecho. Nicholas nunca se quitaba la camisa. Sentía curiosidad.

    Una mano subió hacia su mejilla y apartó unos mechones de cabello negro. El gesto fue tan sensual que _____ (tn) se estremeció. No pudo ocultar su reacción, no tenía suficiente experiencia.

    Aprovechando su ventaja, él inclinó la cabeza y le rozó la nariz con la suya, una extraña e íntima caricia que a ella la dejó sin aliento.

    -Hueles a lilas -susurró-. Es un perfume que no relaciono con ninguna otra mujer.

    -Es sólo champú -balbuceó ella, tímida y nerviosa. No entendía qué estaba haciendo él. Ningún hombre la había tratado nunca así.

    - ¿En serio? -se movió un poco, lo suficiente para que sus largas piernas entraran en contacto con las de ella.

    Instintivamente, ella alzó las manos a su pecho y empujó una vez. Él se apartó con una palabrota. Sus ojos llameaban cuando la miraron.

    - ¿Creías que intentaba seducirte? -la retó-. ¡Tendrías suerte! No pierdo el tiempo con niñas. ¡Diablos! -exclamó, furioso por su momento de debilidad y por la fría reacción de ella.

    _____ (tn) se estremeció. La postura de él era amenazadora y tenía una expresión asesina. Empezó a temblarle el labio inferior. Seguía conectando la ira con la violencia física, gracias a un amigo de su padre. Se encogió involuntariamente cuando él alzó la mano.

    El gesto de miedo puso fin a la cólera de Nicholas. La miró intrigado. Lo que estaba descubriendo de ella, sin decir una palabra, lo fascinaba. Realmente tenía miedo de él. No sólo de su pasión, sino también de su genio. Había pensado que alzaba la mano para golpearla. Y eso lo llevó a preguntarse si habría sido maltratada por algún hombre en el pasado.

    -Iba a abrir la puerta, _____ (tn) -dijo, el tono de voz que utilizaba para hablar con los niños-. Yo no pego a las mujeres. Eso es de cobardes.

    Ella alzó los ojos. No podía decírselo. Tenía demasiados secretos y pesadillas del pasado.

    Él frunció el ceño. Puso los dedos en su mejilla y los deslizó hacia abajo con ternura. Trazó la forma de su boca y después le echó el pelo hacia atrás.

    - ¿Qué te ocurrió? -preguntó con el tono de voz más suave que ella le había oído utilizar.

    - ¿Qué te ocurrió a ti? -contraatacó ella con un susurro apenas audible.

    - ¿A mí?

    -Cuando Frankie mencionó las bombas, te tensaste y tus ojos se llenaron de horror.

    La expresión de Nicholas pasó de la ternura a la indiferencia en segundos.

    -Más vale que vuelvas con los demás -dijo. Abrió la puerta y se apartó para dejarla salir. Ella lo miró titubeante, tenía la sensación de que quedaba algo inconcluso entre ellos.

    -Gracias por el café y los bollos -cerró la puerta sin darle tiempo a decir una palabra. 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capítulo 3

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 3

    Frankie llevó a _____ (tn) a uno de los restaurantes más exclusivos de la ciudad, famoso por sus mariscos. A _____(tn) la preocupaba que su ropa fuera demasiado informal para un sitio así, pero había gente de todo tipo. Más relajada, siguió a Frankie a una mesa en una esquina. Les ofrecieron la carta y _____ (tn) tuvo que morderse la lengua al ver los precios. Cualquiera de los platos habría equivalido a un día de su salario. Pero Frankie sonrió y le dijo que pidiera lo que quisiera, porque estaban de celebración. Ella preguntó qué celebraban, pero no se lo dijo.

    _____ (tn) ya había cenado, así que eligió algo ligero. Se preguntó si era la comida lo que había llevado a Frankie  allí. No dejaba de mirar a la camarera que los atendía. Y ella se sonrojaba cuando la miraba.

    - ¿La conoces? -preguntó _____ (tn) cuando la camarera se marchó con el pedido.

    -Sí, -dijo él-. Estoy enamorado de ella.

    _____ (tn) recordó de inmediato la actitud de Alfonso respecto a que sus hermanos tuvieran relaciones sentimentales con alguien de una clase social inferior. Había sido muy claro al respecto. La expresión trágica de Clark denotaba que se enfrentaba a una situación sin esperanza.

    - ¿Es la chica a quien llevaste a cenar al rancho? -preguntó, recordando el comentario de Maya. Él asintió.

    -Nicholas fue educado con ella, pero después me preguntó si estaba loco. Ve a todas las mujeres trabajadoras como caza fortunas que desean casarse conmigo y divorciarse pronto para conseguir una buena pensión.

    -No todas las mujeres buscan dinero.

    -Eso díselo a Nicholas. Él no lo sabe.

    -Esa mujer con la que sale él parece obsesionada con el dinero -masculló _____ (tn).

    -Ella no cuenta, porque es rica.

    -Sí. Y es muy guapa -añadió _____ (tn) con un tono de amargura. Frankie la estudió por encima de las flores y velas que adornaban la mesa.

    -Piénsalo, ¿un hombre como Nicholas volvería a meter la cabeza en la horca de la que escapó una vez? Esa mujer lo abandonó cuando estaba en un hospital con heridas de metralla que podrían haberlo matado. Temió que él quedara inválido, así que le devolvió el anillo. Ahora aparece en San Antonio y quiere volver atrás. ¿Cómo crees tú que se siente Alfonso al respecto?

    -Tu hermano no perdona a la gente -dijo ella, sintiendo un atisbo de esperanza.

    -Exacto. Y menos a la gente que hiere su orgullo.

    -Entonces, ¿por qué sale con ella?

    -Es guapa y con buenos modales. Puede que se sienta solo y quiera lucir a alguien del brazo. O -añadió lentamente-, que tenga en mente algo que ella no espera. Quiere casarse con él, pero dudo que él corresponda ese sentimiento. Y creo que tiene alguna buena razón para salir con ella.

    -Dios sabrá cuál es -murmuró _____ (tn).

    -Dios lo sabe. Y seguramente no le gusta.

    - ¿Crees que Nicholas planea vengarse?

    -Podría ser. No suele compartir sus sentimientos con Maya ni conmigo. Nicholas es muy retraído en eso.

    - ¿Era así antes de volver a casa herido?

    -Era menos sombrío. Gastaba bromas, le gustaban las fiestas y le encantaba bailar. Ahora es muy distinto al hombre que solía ser. Está amargado e inquieto, y no dice por qué. Nunca nos ha dicho qué le ocurrió allí.

    - ¿Crees que lo que quiera que fuera cambió su carácter? -aventuró ella. Frankie asintió.

    -Hecho de menos al hermano que tenía. No puedo acercarme al hombre en el que se ha convertido. Me evita como a una plaga. Y más desde que llevé a Nellie a cenar a casa. Me soltó una charla sobre los peligros de animar a los empleados. Fue muy elocuente.

    -Así que te preocupa salir con ella.

    -Me preocupa que Nicholas se entere de que salgo con ella -confesó él-. Y eso me lleva a la solución para la que necesito tu ayuda.

    - ¿Por qué tengo la sensación de que no debería haber accedido a venir aquí contigo?

    -No tengo ni idea -se inclinó hacia ella y sonrió-. Pero si cooperas en mi pequeño proyecto, algún día te devolveré el favor.

    Ella notó que Nellie, que atendía otra mesa miraba a Frankie insistentemente.

    -Esto está preocupando a Nellie -dijo.

    -No por mucho tiempo. Hablaré con ella antes de que nos vayamos. Escucha, eres mi mejor amiga. Necesito que me ayudes a distraer a Nicholas para que no adivine lo involucrado que estoy con Nellie. Si accedes, simularemos que tenemos una relación.

    - ¿Relación? -gimió _____ (tn) -. Nicholas ya piensa que me acuesto con Bentley, gracias a mi madre. No creerá que haya vuelto mi atención hacia ti. ¡Me odia! Se volverá loco si piensa que vas conmigo en serio, y hará cualquier cosa por impedirlo. Perderé mi trabajo, tendré que quedarme en casa, mi madre me sacará de quicio...

    -A tu madre le encantará que salgas conmigo, porque soy rico -dijo Frankie con sorna-. No dará problemas. Y Nicholas se pasará el día pensando en formas de sacarte de mi vida, sin descubrir lo que ocurre en realidad.

    -Nicholas no es pendejo. Se preguntará qué ves en mí. Soy pobre. Tengo un trabajo sin importancia...-dijo exasperada.

    -Yo me ocuparé de eso -afirmó él-. Sólo tienes que simular que me encuentras fascinante -sonrió-. De hecho, soy fascinante. Además de encantador y buen partido.

Ella le hizo una mueca.

    -Pero mi hermano no puede enterarse de que no vamos en serio -añadió con seriedad-. Tiene el control de mi dinero hasta que cumpla los veintisiete años. Eso será el año que viene. No puedo arriesgarme a enfadarlo. Pero no voy a renunciar a Nellie -miró a la joven camarera, que se sonrojó y casi dejó caer una bandeja-. Tienes que ayudarnos. Ayudaste a Elvis y sólo es un perro. Yo soy un hombre amable y considerado, que te trata como a una hermana pequeña.

    -Eso es, hazme chantaje emocional.

    -Vamos -sonrió él-. Pondrá como loco Nicholas, lo sabes. ¡Disfrutarás!

    Al pensar en cómo la habla tratado Nicholas, admitió para sí que el engaño sería una forma de venganza. Pero Nicholas era un enemigo formidable que _____ (tn) no quería para sí. Curioso, teniendo en cuenta su actitud hostil; ya era su enemigo.

    -Te salvaré si las cosas se ponen mal -prometió Frankie.

    -Sí accedo, tendré que decirle la verdad a Maya-empezó ella, sabiendo que era una mala idea y que se arrepentiría.

    -No -interrumpió él-. Maya no puede guardar un secreto, y también teme a Nicholas. Si la presiona, le dirá cuanto sepa.

    -Sé que esto acabará mal -gimió _____ (tn).

    -Pero lo harás, ¿verdad? -preguntó él con una sonrisa expectante.

    Ella suspiró. Hizo una mueca. Frankie había sido su amigo tanto tiempo como Maya. La había ayudado en más de una docena de problemas con su madre.

    -Esta bien -aceptó.

    - ¡Bien! -sonrió de oreja a oreja-. ¿Pedimos ya el postre? 

    Antes de salir del restaurante, le presentó a Nellie. Explicó  a la camarera quién era _____ (tn) y el papel que jugaría en sus vidas; Nellie se animó de inmediato. Resplandeció cuando Frankie le explicó que _____ (tn) sería la distracción para que ellos dos pudieran salir juntos sin que Nicholas se enterase.

    _____ (tn) notó que la otra mujer era recatada y sumisa, y que a Frankie parecía gustarle eso. Pero notó algo más; había un brillo en los ojos de Nellie que no encajaba con su actitud sumisa. Sintió cierta aprensión. Tal vez Nellie lo atrajera porque Nicholas desaprobaba la relación. Y Nellie debía saber que la familia era rica. Era una trabajadora, como ____ (tn). Si resultaba ser una caza fortunas, _____ (tn) temía que el hermano mayor de Frankie la quemaría en una estaca por participar en el engaño. Deseó no haber accedido. 

    Llegaron tarde a casa. Era la una de la mañana cuando Frankie aparcó ante la puerta de _____ (tn).

    Hasta ese momento ella no había recordado las palabras de su madre. Volvieron con crueldad renovada cuando vio luz en la sala. No quería entrar. Si hubiera tenido otro sitio donde ir, no lo habría hecho. Pero sus opciones eran tan limitadas como su sueldo; tenía que vivir con su madre hasta que pudiera encontrar otra cosa.

    Frankie la observaba con compasión.

    -Seguramente ni recuerda lo que dijo -murmuró-. A los borrachos les falla la memoria.

    - ¿Cómo sabes tú eso?

    -Después de que la prometida de Nicholas lo abandonara, él se pasó dos semanas bebiendo. Olvidó muchas de las cosas que me dijo, pero yo no las he olvidado. La guinda del pastel fue que me dijo -recordó, con el rostro tenso-, que nunca estaría a su altura y que no servía para dirigir un rancho.

    -Oh, Frankie -se compadeció ella y lo abrazo. Imaginaba la dificultad de ser un hombre y tener a Nicholas como hermano mayor y modelo a seguir.

    -Cuando estuvo sobrio no recordaba nada de lo que había dicho. Pero las palabras duelen.

    -Dímelo a mí -simpatizó _____ (tn).

    -Los dos estamos en el mismo barco, ¿verdad? No estamos a la altura de las expectativas de la gente con quien vivimos.

    -Maya y yo pensamos que eres fantástico tal y como eres -contestó ella.

    - ¿En serio? -sorprendido, se rió.

    -Enserio. Tienes un gran sentido del humor, nunca eres antipático o sarcástico y tienes un gran corazón -estrechó los ojos-. Si te hubiera dicho que Elvis estaba grave, lo habrías metido al coche y llevado al veterinario sin pensarlo un momento.

    -Sí, supongo que sí -suspiró él.

    -Nicholas pensó que era un truco lamentable para llamar su atención -explicó ella con tristeza-. Imagino que mi madre le habló mucho de mí.

    -Eso parece. A ella no le gustas, ¿verdad?

    -El sentimiento es mutuo. Pero tenemos que aguantarnos hasta que consiga un aumento o un segundo trabajo.

    - ¿Cómo ibas a poder con un segundo empleo?

    -Escapar de los insultos continuos de mi madre me ayudaría. Ni me imagino cómo sería vivir en un sitio donde nadie se ría de mí.

    -Podrías trabajar para mí -sugirió él.

    -Gracias, pero no. Quiero ser completamente independiente.

    -Lo suponía, pero no estaba de más preguntar.

    -De veras eres un hombre muy agradable.

    -Te recogeré el sábado por la mañana. Iremos a montar al rancho. Podemos empezar a irritar a Nicholas -dijo él con una risita seca.

    -Quítale las balas antes de que llegue yo.

    -No es tan terrible -afirmó él.

    -Eso dices -ella se estremeció.

 La puerta de la casa se abrió y la madre de ____ (tn) salió al porche.

    - ¿Quién está ahí? -preguntó, agarrándose a uno de los postes. Llevaba pantalones de seda y una bata rosa. Estaba despeinada y adormilada.

    -No le hagas caso -advirtió _____ (tn) a Frankie-. No sabe lo que dice. Te veré el sábado.

    -Gracias, _____ (tn) -dijo él con afecto sincero.

    -Tú harías lo mismo por mí -encogió los hombros y sonrió-. Buenas noches.

    -Buenas noches.

    _____ (tn) fue hacia el porche, odiando la idea de otra confrontación con su madre. Intentó evitarla, pero Ella la detuvo.

    - ¿Dónde has estado? -exigió.

    -Por ahí -respondió. Por primera vez no se amedrentó, aunque le temblaban las rodillas.

    -No me hables así. Vives en mi casa, por si lo has olvidado -el rostro de Ella se tensó.

    -No por mucho tiempo. Me mudaré en cuanto consiga un trabajo de tarde. No me importa si tengo que vivir en el coche, ¡valdría la pena!

    Pasó  junto a su madre y fue a su dormitorio. Echó el cerrojo. Estaba temblando. Era la primera vez que se había enfrentado a su abusiva madre.

    Ella llegó a la puerta y llamó. _____ (tn) la ignoró. Volvió a llamar, con el mismo resultado. 

    La borrachera de Ella empezó a disiparse. Acababa de darse cuenta de que si _____ (tn) se marchaba, no tendría a nadie que hiciera las tareas de la casa. Y no sabía guisar. Hasta hacía dos años había podido permitirse una sirvienta. Pero su capital se había reducido drásticamente, debido a sus malas decisiones. Y había otra cosa, algo más preocupante, en lo que no se atrevía a pensar.

    -No quería decir lo que dije. ¡Lo siento! -dijo, junto a la puerta.

    -Eso dices siempre -contestó _____ (tn).

    -No. Esta vez lo siento de verdad.

    _____ (tn) empezó a ablandarse. Después recordó la actitud habitual de su madre y no respondió.

    - ¡No sé guisar! -gritó Ella-. ¡Me moriré de hambre si te vas!

    -Cómprate un restaurante -_____ (tn) apagó la luz.

    Ella se quedó allí parada, con el corazón acelerado. Hacía mucho, mucho tiempo, había acunado a _____ (tn) en sus brazos. La había querido mucho. Se preguntó si el sentimiento había muerto cuando supo la verdad sobre su marido. Había demasiados secretos y dolor en su vida.

    -No me hables así. Vives en mi casa, por si lo has olvidado -el rostro de Ella se tensó.

    Necesitaba otra copa. Al día siguiente hablaría con _____ (tn). Tenía tiempo. Su hija no podía marcharse sin tener alojamiento ni dinero. Y ya trabajaba demasiadas horas, no podría con un segundo empleo. Se relajó. _____ (tn) se quedaría. 

    El sábado por la mañana, Frankie fue a recogerla para llevarla al rancho(la blusa de cuadros arriba pero no abrochada, solo cubria los brazos). Había ido allí a montar a caballo muchas veces, con Maya, pero nunca con Frankie. Cuando llegaron, el Volkswagen rojo de Maya no estaba a la vista.

    Frankie bajó del coche y le abrió la puerta con una floritura. Nicholas, que estaba ensillando a un caballo (con la playera cerrada y las mangas arriba del codo), se detuvo con la silla en el aire.

    -Ay, Dios -masculló ____ (tn), entre dientes.

    -No es más que un hombre -le recordó Frankie-. Puede matarte, pero no comerte.

    Nicholas dejó la silla en el suelo y fue hacia Frankie y _____ (tn), que dieron un paso atrás al verlo llegar con pasó rápido y peligroso.

    -Pensé que hoy volabas a Dallas -le dijo a Frankie. Era más alto que él e intimidaba.

    -Iré el lunes -dijo. Intentó sonar desafiante, pero más bien pareció una disculpa.

    - He traído a _____ (tn) para ir a montar con ella.

    Nicholas bajó la vista hacia _____ (tn), que se miraba las botas y se recriminaba mentalmente por haber aceptado el ridículo plan de Frankie.

    - ¿Ah, sí? -dijo Nicholas con frialdad. Miró a Frankie-. Tráeme una manta para Tank del cuarto de aperos. De camino puedes pedirle a Billy que ensille dos caballos para ustedes.

    - ¡Claro! - Frankie se animó. Su hermano sonaba casi amistoso. Sonrió a _____ (tn) y fue hacia el cuarto de aperos, dejando a _____ (tn) con Nicholas, que parecía un león delante de un jugoso filete.

    -Dile a Frankie que no quieres ir a montar, _____ (tn) -dijo-. Y pídele que te lleve a casa. Ya.

    Primero su madre, después Nicholas. Estaba harta de que le dijeran qué hacer. Alzó hacia él sus grandes ojos verde oscuro (si! es que mi fothoshop no sirve pero imaginence a demi con ojos verdes).

    - ¿Por qué te importa que vaya a montar con Frankie? -preguntó-. Con Maya voy a menudo.

    -Es distinto.

    Se sintió amenazada y después insultada.

    -Es porque mi familia no es rica ni socialmente importante, ¿no? -preguntó con resignación-. Es porque soy pobre.

    -Y sin educación -añadió él.

    -Tengo un diploma para el trabajo que realizo -tartamudeó ella, ruborizándose.

    -Eres como un mozo de cuadra encumbrado, _____ (tn) -afirmó él-. Sujetas perros y gatos mientras el veterinario los trata.

    -Eso no es verdad. Suministro anestesia y vacunas...

    -Ahórrame los detalles -dijo él con tono de aburrimiento.

    -No todos podemos ir a Harvard.

    -Y algunos ni siquiera pueden ir a la facultad local -replicó él-. Tenías una beca y la desperdiciaste.

    -Una beca que sólo cubría libros de texto -corrigió ella-. ¿Cómo crees que podría permitirme pagar la matrícula, ir a clases y trabajar a jornada completa al mismo tiempo?

    -Podrías renunciar al trabajo.

    -A mi madre le encantaría -rió secamente-. Entonces no tendría ni para comida.

    - ¿Pagas alquiler? -preguntó él.

    -Hago todo el trabajo doméstico, la comida y la compra. Ese es mi alquiler.

    - ¿Quién le compra el alcohol? -sonrió con frialdad-. ¿Y los picardías transparentes?

_____ (tn) se puso roja como un tomate. Él estaba insinuando algo. Nicholas se metió las manos en los bolsillos del pantalón vaquero.

    -Ayer pasé por tu casa para darte las gracias, aunque con retraso, por llevar a Elvis al veterinario a tiempo de salvarlo. Tú no estabas, pero ella sí. Tu madre lucía un picardías transparente y me invitó a entrar.

    Totalmente avergonzada, desvió la mirada.

    - ¿Te avergüenzas? -se burló él-. ¿Por qué? De tal madre tal hija. Estoy seguro de que te pones cosas similares para Bentley -dijo, sarcástico.

    No consiguió contestarle. Llevaba años amándolo en secreto y él tenía una opinión pésima de ella. Ni siquiera le concedía el beneficio de la duda.

    -Mantente alejada de Frankie. No quiero que salgas con él. ¿Me has oído, _____ (tn)?

    -Sólo vamos a dar un paseo...

    - ¡Me da igual! -espetó él, observando cómo se tensaba y sus ojos expresaban miedo. Eso lo enfadó aún más-. Sal de la vida de Frankie. ¡Hoy mismo! -le ordenó.

    A ella le temblaban las rodillas. Él la intimidaba y ni siquiera se atrevía a mirarlo a los ojos. Estaba cansada de temer a todo el mundo.

    En ese momento. Frankie llegó con la manta.

    -Billy ha ensillado a los caballos -dijo, sonriente-. Los traerá enseguida.

    -Creo que _____ (tn) quiere irse a casa -dijo Nicholas, mirándola fijamente.

    - ¿En serio? -preguntó Frankie, sorprendido.

    -No. Me gustaría dar un paseo a caballo -dijo _____ (tn) rápidamente, acercándose a Frankie.

    - ¿Qué ocurre? -Frankie miró a Nicholas con el ceño fruncido-. ¿Te molesta que lleve a _____ (tn) a dar un paseo a caballo?

    Nicholas miró a _____ (tn) como si deseara asarla lentamente en una espita. Apretó los labios.

    - ¡Diablos! ¡Haz lo que te venga en gana! -salió del establo, ignorando la manta que Frankie había llevado y la silla que había dejado en el suelo.

    -Espero que no se encuentre con ninguno de sus hombres de camino -dijo Frankie, observándolo alejarse a grandes zancadas.

    - ¿Porqué? -preguntó _____ (tn).

    De repente se oyó una voz, una maldición y ruido de agua. _____ (tn) miró hacia la entrada. Un vaquero chorreando entró en el establo.

    - ¿Qué te ha ocurrido, Riley? -preguntó Frankie.

    -He comentado que la señorita _____ (tn) y tú hacen buena pareja -dijo, defensivo-. Nicholas me levantó del suelo y me tiró en el abrevadero.

    Frankie intercambió una mirada con _____ (tn). Ella tuvo que morderse el labio para no echarse a reír, mientras el vaquero salía por la puerta trasera.

    -Pobre tipo. Tu hermano tiene muy mal genio.

    -Sí -inspiró profundamente-. Bueno, no ha sido tan malo como esperaba. Vamos a dar un paseo y a simular que a mi hermano le caes bien y está deseando que te unas a la familia.

    -Optimista -_____ (tn) sonrió burlona. 

    Nicholas se había marchado cuando regresaron del paseo, pero  Maya estaba aparcando. Conducía un «Escarabajo» rojo, su orgullo y alegría, porque lo estaba pagando ella misma.

    Salió  del garaje con el ceño fruncido y no vio a Frankie y a _____ (tn) hasta que estuvo a su lado.

    - ¿Qué te pasa? -le preguntó Frankie. Ella lo miró, como si no entendiera.

    - ¿Has tenido mal día en el trabajo? -aventuró _____ (tn), compasiva.

    -Tuve un pequeño problema con Kilraven.

    - ¿De qué tipo? -_____ (tn) alzó una ceja.

    -No mencioné la existencia de un arma en una agresión física. La víctima llamó diciendo que su marido estaba borracho, que le había pegado delante de los niños y que tenía una pistola. La línea se cortó y envié a Kilraven para allá. Conseguí recuperar la llamada y estaba escuchando a la mujer, histérica, mientras le daba la información a Kilraven; no mencioné la pistola. Cuando llegó al domicilio, se encontró con un Colt del cuarenta y cinco apuntándole a la cara.

    - ¿Le disparó? -preguntó _____ (tn), horrorizada.

    -No, gracias a otro error mío, no -dijo Maya compungida-. También debería haber dado una orden de silenciar la comunicación por radio mientras él entraba en la casa y no lo hice. Era mi primer turno sola, sin supervisión, ¡y fallé en todo! Mi supervisora dice que alguien podría haber muerto, y tiene razón -estalló en lágrimas-. Kilraven pidió refuerzos por radio y convenció al hombre para que dejara el arma, sólo Dios sabe cómo. Después, Kilraven me telefoneó y dijo que si volvía a enviarlo a una misión sin darle los datos vitales, haría que me despidieran.

 _____ (tn) la abrazó mientras Frankie le daba palmaditas en la espalda y decía que todo quedaría olvidado. Maya se sonó la nariz.

    -Voy a presentar mi dimisión en la comisaría -sollozó-. ¡Soy un peligro! Kilraven dijo que estaba ocupando un puesto de trabajo que otra mujer seguramente necesitaba. Dijo que las mujeres ricas y aburridas deberían buscar otra forma de entretenerse.

    -Eso es muy duro -masculló Frankie-. Hablaré con él.

    - ¿Bromeas?- Maya miró a su hermano entre lágrimas-. ¡Kilraven hace que Nicholas parezca civilizado!

    -Bueno, podríamos pedirle a Nicholas que hable con él -dijo Frankie.

    Maya iba a contestar cuando un coche de policía de Jacobsville llegó a toda velocidad y frenó bruscamente ante el establo. Un policía alto, fuerte y de pelo castaño fue hacia ellos .

    -Oh, oh -susurró Maya, palideciendo.

    - ¿Quién es? -preguntó Frankie.

    -Kilraven -contestó Maya, apabullada.

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 2 Parte 2

Un Hombre Sin Piedad 

Capitulo 2 Parte 2

 - ¿Hola? -dijo con voz tenue.

    -La vieja está amargándote, ¿verdad? -Adivinó Frankie-. ¿Qué te parecería salir? Sé que es tarde para avisar, pero acabo de llegar de Jacobsville y me apetece charlar con alguien. Maya está trabajando y sólo Dios sabe dónde está Nicholas. ¿Qué me dices?

    -Me encantaría -dijo _____ (tn) con fervor.

    -Estaré allí dentro de diez minutos.

    -Te esperaré en el porche delantero.

    -Dios, las cosas deben estar muy mal por ahí -exclamó él-. Me daré prisa para que no pases frío -colgó y lo mismo hizo _____ (tn).

    - ¿Tienes una cita? -farfulló Ella, asomándose con la copa ya vacía-. ¿Quién te va a sacar por ahí?

    _____ (tn) no contestó. Fue a su habitación y echó el cerrojo. 

    -Ya te he dicho que ha sido un error decirle eso -afirmó Carly-. Te arrepentirás mañana, cuando estés sobria.

    - ¿Un error decirle qué? Necesito otra copa.

    -No. Necesitas acostarte y dormir. Vamos -Carly la condujo a su dormitorio y cerró la puerta-. ¿Cómo has podido decirle eso, a Ella? -preguntó, mientras ayudaba a su amiga a tumbarse en la cama.

    -Me da igual -afirmó Ella desafiante-. Me molesta. No la quiero aquí. Nunca la quise.

    -Hace todo el trabajo doméstico y cocina -dijo Carly, un raro momento de compasión-. Trabaja todo el día y a veces la mitad de la noche con su jefe, luego viene aquí y actúa como una criada. No aprecias cuánto hace por ti.

    -Podría contratar a alguien que hiciera todo.

    - ¿Podrías pagarlo? -replicó Carly.

    Ella arrugó la frente. Ya le costaba pagar los gastos y la comida. Pero no contestó.

    -Si la provocas demasiado, se irá. ¿Qué harás entonces?

    -Limpiaré y guisaré yo -dijo Ella, grandilocuente.

    -Bueno -Carly movió la cabeza-. Es tu vida. Pero saldrás perdiendo.

    - ¿Qué voy a perder?

    -La única familia que tienes -dijo Carly con voz queda-. Yo no tengo a nadie. Mis padres están muertos. No tengo hermanos. Estuve casada, pero no pude tener hijos. Mi marido también murió. Tú tienes una hija y no la quieres. Yo habría dado cualquier cosa por tener un hijo mío.

    -Puedes quedarte con _____(tn) -rió Ella-. Te la regalo.

    -No se puede regalar a la gente, Ella -Carly fue hacia la puerta-. Tú tampoco tienes a nadie.

    -Tengo hombres -dijo Ella con frialdad-. Puedo tener al hombre que quiera.

    -Por una noche -aceptó su amiga-. La vejez llegará pronto, para las dos. ¿De veras quieres echar a tu única hija de tu lado? Un día se casará y tendrá hijos. Ni siquiera podrás ver a tus nietos.

    -No voy a tener nietos -refutó Ella-. No me haré vieja. ¡Sólo estoy al final de la treintena!

    -Estás cerca de los cincuenta. Ella -le recordó su amiga, riéndose-. Ningún tratamiento de belleza conseguirá cambiar eso.

    -Me haré cirugía estética. Venderé más tierras para pagarla.

Eso era una insensatez. Ya había vendido casi todo lo que había heredado de su familia. Si vendía el resto, tendría problemas hasta para pagar sus facturas. Pero Carly sabía que no merecía la pena discutir.

    -Buenas noches -se despidió.

    Ella se dejó caer sobre la almohada y se durmió. 

    _____ (tn) se puso unos pantalones de mezclilla azul, un suéter de color blanco con una bufanda de gris y se cepilló el espeso cabello negro y ondulado. Esperaba que Frankie np quisiera ir a un sitio elegante, no tenía ropa adecuada. Se puso su viejo abrigo negro  y agarró el bolso.

    Frankie, tal y como había prometido, llegó a los diez minutos, en su coche deportivo. Carly salía del dormitorio de Ella cuando _____ (tn) iba hacia la puerta.

    - ¿Está dormida? -preguntó _____ (tn).

    -Sí -Carly parecía preocupada-. Nunca debería haberte dicho eso. Te adoraba cuando eras un bebé. Tú no lo recordarás, eras demasiado pequeña, pero yo sí me acuerdo. Era tan feliz...

    - ¿Tan feliz que ahora me trata así? -preguntó _____ (tn), dolida.

    -Cambió después de que tu padre se marchara -Carly suspiró-. Empezó a beber y no ha hecho más que empeorar con los años -vio que _____ (tn) no parecía inmutarse-. Hay cosas que no sabes sobre tus padres, _____ (tn) -dijo.

    - ¿Cuáles?

    -No soy yo quien debe contártelas -Carly movió la cabeza-. Me voy a casa -agarró su bolso y fue hacia la puerta-. A veces soy tan terrible como ella -confesó-. No debería burlarme de cómo eres, ni ella tampoco. Pero no te defiendes, _____ (tn). Debes aprender a hacerlo. Tienes diecinueve años. No pases el resto de tu vida agachando la cabeza, sólo para mantener la paz.

    -No lo hago.

    -Sí, nena -Carly suspiró-. Ella y yo somos una mala influencia para ti. Lo que necesitas es buscarte un apartamento y vivir por tu cuenta.

    -Lo he pensado...

    -Hazlo -aconsejó Carly-. Sal de aquí mientras puedas.

    - ¿Qué quieres decir? -_____ (tn) frunció el ceño.

    -Ya he hablado demasiado. Disfruta de tu cita. Buenas noches. 

    Carly fue hacia su utilitario y _____ (tn) hacia el Lincoln de Frankie. Él se inclinó y le abrió la puerta.

    -Saldría a abrirte, pero soy demasiado vago.

    Ella sonrió. Frankie era como una versión amable de Nicholas. Tenía el mismo cabello y ojos negros, pero era algo más bajo y su cabello era lacio, mientras que el de Nicholas era ondulado.

    -Nicholas y tú no se parecen nada a Maya -comentó.

    -Maya se parece a nuestra madre. No le gusta eso. La odiábamos.

    -Eso me dijo maya.

    -Creo que compartimos ese sentimiento, ¿no, _____ (tn)? -aventuró Frankie, arrancando-. Tu madre es un dolor de cabeza andante.

    -Hoy estaba en buena forma -asintió _____ (tn)-. Borracha y escupiendo veneno.

    - ¿Qué te estaba diciendo Carly?

    -Que debo aprender a enfrentarme a ella. Sorprendente, viniendo de la mejor amiga de mi madre, ¿no crees? Ambas disfrutan burlándose de mí.

    -Tiene razón -dijo Frankie con rostro serio-. También debes enfrentarte a mi hermano. Nicholas pisa a toda la gente que no se defiende.

    -Prefiero no hablar de tu hermano -se estremeció-. Da miedo.

    - ¿Miedo? ¿Nicholas?

    - ¿No podemos hablar de otra cosa?

    - ¡Claro! -dijo él, aunque el comentario lo había desconcertado-. He oído que los chinos van a lanzar otra sonda hacia la Luna.

    Ella lo miró con sarcasmo.

    -No te interesa la investigación espacial -murmuró-. Vale. ¿Política?

    -Estoy tan harta de candidatos a la presidencia que me gustaría trasladarme a un sitio donde no haya elecciones.

    -La selva amazónica sería una posibilidad.

    -Si me adentrara lo bastante, tal vez me librara de Internet y de la televisión.

    -Ya veo los titulares -dijo él, simulando horror-. ¡Asistente veterinaria devorada por un jaguar en las oscuras selvas de Sudamérica!

    -Ningún jaguar que se respete desearía comerse a un ser humano. Y menos a uno que toma pizzas con anchoa.

    -No sabía que te gustaran las anchoas.

    -No me gustan -suspiró ella-. Pero de niña descubrí que si las pedía, mi padre me dejaba tomar más de dos porciones de pizza.

    -Tu padre debe haber sido la bomba -rió él.

    -Lo era -sonrió-. Los animales lo adoraban. Lo he visto dar de comer a tigres con la mano, sin recibir ni un gruñido. Hasta las serpientes lo querían.

    -Ese parque zoológico debe haber sido fantástico.

    -Era maravilloso. Pero hubo un accidente trágico y papá lo perdió todo.

    - ¿Un animal se comió a alguien?

    -Casi -contestó ella, sin querer decir más-. Hubo un juicio.

    -Y él perdió -adivinó Frankie.

    -Lo destrozó -dijo ella, sin corregirlo.

    - ¿Se suicidó? -aventuró él.

_____ (tn) titubeó. Se trataba de Frankie. Era su amigo y sabía que no les diría nada a Nicholas o a Maya sin pedirle permiso antes.

    -No está muerto. No sé dónde está ni qué hace. Adquirió... un problema con la bebida -lo miró con preocupación-. ¿No se lo dirás a nadie?

    -Claro que no.

    -Me dejó con mi madre y se fue. De eso hace seis años y no he vuelto a saber de él. Podría estar muerto.

    -Tú lo querías.

    -Muchísimo -afirmó ella. Se removió, inquieta.

    - ¿Qué te pasa?

    -Mi madre me dijo que nunca quiso tenerme. Que arruiné su figura .

    - ¡Dios santo! ¡Y yo creía que mi madre era mala! -se detuvo en un semáforo y la miró-. ¿No es una desgracia no poder elegir a los padres de uno?

    -Sí, lo es -corroboró ella-. Hizo que me sintiera enferma. Debería haberlo adivinado. Yo no le gustaba cuando mi padre me llevó con él, y le gustaba aún menos cuando mi padre me devolvió. Creo que me odia. He intentado complacerla, ocupándome de la cocina y de la casa, pero no lo agradece. Se queja hasta de lo que cuesta alimentarme -se volvió hacia él-. Tengo que salir de esa casa. No aguanto más.

    -La señora Brown tiene una casa de huéspedes muy respetable -empezó él.

    -Sí, y el precio de las habitaciones también es respetable. No puedo permitírmelo con mi sueldo.

    -Pídele a Bentley un aumento.

    -Sí, claro, mañana mismo -farfulló ella.

    -Te asusta Bentley. Te asusta Nicholas -se incorporó de nuevo al tráfico-. Incluso te asusta tu madre. Tienes que dar un paso al frente y hacerte cargo de tu vida, _____ (tn).

    - ¿Qué quieres decir?

    -No puedes ir por ahí teniendo miedo a la gente. Y menos a gente como mi hermano y Bentley Rydel. ¿Sabes por qué dan miedo? Porque es difícil hablar con ellos. Son dos introvertidos que tienen problemas para relacionarse. Por eso son callados y sombríos y no participan en actividades sociales. Son solitarios.

    -Yo también soy solitaria, a mi manera -suspiró ella-. Pero no me quedo a un lado y miró a la gente con fijeza, ni, peor aún, simulo que no están ahí.

    - ¿Es ésa la última táctica de Nicholas? -él soltó una risita-. Te ignora, ¿eh?

    -Lo hizo hasta que discutimos por lo de Elvis.

    -Gracias a Dios que lo hiciste. Elvis es de Nicholas, pero todos lo queremos. No entiendo por qué Nicholas no se dio cuenta de lo que le estaba ocurriendo. Es ganadero, ha visto torsiones otras veces.

    -Su novia lo convenció de que intentaba atraer su atención utilizando a Elvis para que Nicholas fuera a la clínica y no al concierto.

    - ¡Santo cielo! -Explotó Frankie-, Nicholas no es tan imbécil.

    -Bueno, por lo visto mi madre le ha estado diciendo que estoy loca por él, y ahora piensa que todo lo que digo o hago es para intentar atraer su atención -dijo ella con amargura.

    - ¿Ella le ha dicho eso? -la miró atónito.

    -Sí. Y también que me acuesto con Bentley.

    - ¿Sabe Bentley que te acuestas con él? -preguntó Frankie con expresión inocente.

    -No lo sé -soltó una carcajada-. Se lo preguntaré.

    -Así me gusta -dijo él echándose a reír también-. Tienes que aprender a esquivar los golpes de la vida y a no tomártelo todo tan en serio.

    -Pues hoy me siento como si me hubiera estrellado contra una pared.

    -Deberías empujar a tu madre contra una. O, mejor aún, decirle lo mala madre que ha sido.

    -No escucha cuando está borracha, y suele estar fuera de casa cuando está sobria -frunció los labios-. ¿Dónde me llevas? -Preguntó al ver que tomaba la autopista, en vez de ir hacia el centro-. Pensé que iríamos al cine.

    -No me apetece ver una película. Pensé que podíamos ir a San Antonio a comer gambas. Me apetecen.

    -Volveremos muy tarde -dijo ella, preocupada.

    - ¡Qué diablos! Puedes decirle a tu madre que ahora te acuestas conmigo en vez de con Bentley y que se ocupe de sus asuntos, no de cuándo llegas.

    A ella casi se le salieron los ojos de las órbitas al oírlo.

    -Eso me recuerda que hay un asunto en el que necesito ayuda -dijo él, sonriendo-. Creo que tú y yo podríamos ser una solución el uno para el otro. Si quieres.

    Todo el resto del camino a San Antonio, _____ (tn) estuvo preguntándose a qué se referiría y cómo podía encajar ella en su «solución». 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capítulo 2 Parte 1

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 2 Parte 1

    Nicholas entró en la sala donde _____ (tn) y Bentley estaban junto a la jaula de recuperación de Elvis. Ya no parecía nada batallador y su preocupación por el viejo perro resultó evidente cuando se arrodilló junto a la jaula y tocó la cabeza del animal inconsciente.

    - ¿Vivirá? -preguntó, sin alzar la cabeza.

    -Lo sabremos por la mañana -dijo Bentley, seco-. La operación fue muy bien y no encontré nada que tenga por qué complicar su recuperación. Para la edad que tiene, está en muy buena forma.

    -Gracias -dijo Nicholas al veterinario.

    -Dáselas a _____ (tn) -fue la cortante respuesta-. Ignoró tu sugerencia de dejar al animal solo hasta mañana. A esa hora -añadió veterinario con ojos fieros-, lo habrías encontrado muerto.

    -Pensé que buscaba atención -los ojos de Nicholas también destellaron-. Como _____ (tn) -añadió con sarcasmo.

    - ¿En serio piensas que _____  (tn) necesita suplicar la atención de un hombre? -preguntó Bentley, enarcando las cejas con incredulidad.

    -Su vida social no es asunto mío -Nicholas se puso rígido-. Te agradezco que hayas salvado a Elvis.

    -Veremos cuánto éxito he tenido por la mañana -repuso Bentley-. _____ (tn), ¿puedes traerme mi bolsa de instrumental, por favor?

    -Sí, señor -ella salió de la habitación, agradeciendo la excusa para alejarse de Nicholas.

    -Él y yo hemos pasado muchos trances juntos -dijo Nicholas, mirando la jaula-. Si hubiera sabido lo peligroso de su estado, nunca lo habría dejado solo -miró a Bentley-. No sabía que los perros podían sufrir torsiones estomacales.

    -Ahora lo sabes. La mayoría de los perros de gran tamaño pueden padecerlas.

    - ¿A qué se deben?

    -No se sabe -Bentley movió la cabeza-. Hay media docena de teorías, pero nada concreto.

    - ¿Qué le has hecho exactamente?

    -Corté el tejido muerto y cosí el estómago a la espina dorsal -contestó Bentley-. Le prescribiré una dieta especial. Durante un par de días sólo tomará líquidos.

    - ¿Me avisarás?

    -Por supuesto -dijo Bentley, reconociendo la preocupación en los ojos oscuros.

    Nicholas se volvió hacia Maya con mirada acusadora. Ella hizo una mueca.

    -Escucha, _____ (tn) sabe lo que hace, creas tú lo que creas -empezó con tono defensivo-. Estuve de acuerdo con ella y asumo toda la responsabilidad por haber traído a Elvis.

    -No me estoy quejando -su expresión adusta se aligeró. Se inclinó y le dio un beso a Maya en la frente-. Gracias.

    -Yo también quiero al viejo Elvis -sonrió ella, aliviada al comprobar que no estaba enfadado.

    _____ (tn) regresó con la bolsa de instrumental y se la dio a Bentley, junto con su impermeable.

    -Odio los impermeables -empezó él, molesto. Ella se limitó a ofrecérselo. Él hizo una mueca, pero se lo puso-. Te preocupas demasiado.

    -Tuviste neumonía después de tu última salida una noche fría y lluviosa -le recordó ella.

    Él se dio la vuelta y le sonrió. Más bien, alzó levemente una esquina de la boca. Bentley Rydel nunca sonreía.

    -Vete a casa.

    -No dejaré a Elvis hasta que salga de la anestesia -dijo ella, sin mirar a Nicholas-. Además, seguro que recibes al menos una llamada para atender alguna urgencia mientras estés fuera.

    -No te pago suficiente para que hagas tantas horas extra -señaló él.

    -Nunca me haré rica -encogió los hombros.

    -De acuerdo -suspiró él-. Puedes llamar al móvil si me necesitas.

    -Conduce con cuidado.

    Él le hizo una mueca. Pero su expresión era impasible cuando saludó con la cabeza a los Jonas.

    Nicholas miraba a _____ (tn) con ira. Ella apartó los ojos y fue hacia la jaula de Elvis.

    -Deberíamos irnos -le dijo Maya a su hermano-. Hasta luego, ____ (tn).

    _____ (tn) asintió, pero no los miró. Nicholas tomó el brazo de Maya y la condujo afuera, sin hablar.

    - ¿Ni siquiera has podido darle las gracias a _____ (tn) por salvar la vida de Bailey? -lo recriminó ella, mientras cada uno iba hacia su coche.

    -Podría demandarla por traer a Elvis aquí sin permiso -dijo él con frialdad.

    - ¡Salvó su vida! -exclamó Maya, atónita.

    -Eso es otra cuestión -dijo él, evitando sus ojos-. Vámonos. Llueve y nos estamos mojando.

    - ¿Y tu concierto? -preguntó Maya, con tono mordaz.

    -Aún no ha acabado. Voy a volver.

Ella deseó decirle que su ex prometida no iba a estar nada contenta porque la hubiera abandonado, aunque sólo fuera un rato. Pero calló. Era obvio que estaba de mal humor y no era bueno presionarlo. 

    _____ (tn) se quedó con Elvis hasta que Bentley regresó de su visita. Había otra urgencia, una mujer a cuya spaniel de exhibición se le había complicado el parto; uno de los perritos no conseguía salir. Una vez más, tuvieron que hacer una operación de urgencia para salvar a la perra y al cachorro.

    Eran las dos de la mañana cuando acabaron.

    -Ahora vete a casa -dijo Bentley con voz suave.

    -Sí -rió ella-. Se me cierran los ojos.

    -Diga lo que diga Nicholas Jonas, hiciste lo correcto -miró a Elvis, que dormía pacíficamente gracias a un calmante-. Creo que sobrevivirá.

    Ella sonrió. Aunque Nicholas había sido desagradable, quería al viejo perro. Se alegraba de que no fuera a perderlo aún.

    Fue a casa, pasó de puntillas ante la habitación de su madre y se fue a la cama. 

    Al día siguiente, trabajó hasta mediodía y luego regresó  a casa para hacer todas las tareas del hogar que su madre ignoraba. Terminó justo a tiempo para servir la cena. Para entonces su madre iba por el segundo whiskey, y su mejor amiga, Carly, había aparecido para cenar. _____ (tn), que sólo había hecho cena para dos, tuvo que añadir patatas y zanahorias para estirar el estofado. El presupuesto para comida era escaso, ocupaba un segundo puesto tras el dedicado a alcohol.

    _____ (tn) pensó con tristeza que todos los sábados que estaba en casa ocurría lo mismo. Su madre, Ella, ya borracha, se burlaba de la ropa conservadora de _____ (tn), y su mejor amiga añadía sus propios comentarios sarcásticos. Ambas mujeres estaban en la cuarentena y eran poco convencionales. Carly no era ninguna belleza, pero Ella sí. Su madre tenía un rostro bonito y muy buen cuerpo, y les sacaba el mejor partido posible. Una lista de sus amantes llenaría una libreta pequeña. Sus aventuras eran lo que más la divertía, aparte de ridiculizar a _____ (tn), claro está. Carly y ella consideraban que la virtud era algo obsoleto. Ningún hombre quería una mujer inocente, la virginidad estaba en contra de cualquier soltera, aseguraban.

    -Lo que necesitas es un hombre, _____ (tn) -rió Carly Blair, llevándose un cigarrillo turco a los labios rojo chillón-. Unas cuantas noches en la cama con un hombre experimentado borrarían ese mohín puritano.

    -Tienes que maquillarte -añadió su madre, sorbiendo su tercera copa-. Y comprarte ropa que no parezca salida de una tienda de beneficencia.

    _____ (tn) les habría recordado que trabajaba en una clínica veterinaria, no en una boutique, y que no había tantos hombres libres. Pero si protestaba se reían aún más. Había aprendido a mantener la cabeza gacha cuando la atacaban.

    El estofado de ternera tenía buen aspecto. Había hecho panecillos para acompañarlo y un bizcocho de postre. Su esfuerzo pasó desapercibido. Las mujeres apenas se fijaron en lo que comían, mientras cotilleaban sobre una mujer que conocían y que estaba teniendo una aventura. Los comentarios eran vulgares y avergonzaban a _____ (tn).

    Ellas lo sabían, desde luego, por eso lo hacían. Lo que no sabían era que _____ (tn) no podía tener una relación, y menos un amante. Tenía un secreto que nunca había compartido, excepto con el médico que la había atendido. Estaría sola el resto de su vida. Se aseguraría de que su madre nunca supiera lo que escondía. La mujer estaba amargada y disfrutaba convirtiendo a su hija en una víctima. El secreto de _____ (tn) habría dado alas a sus ataques.

    Se preguntaba a menudo qué habría sido de su padre. Lo había querido mucho, y había pensado que él a ella también. Pero todo cambió  cuando perdió su parque zoológico. Se había entregado al alcohol y a las drogas para paliar su desilusión. No había tenido medios para mantenerse él, y mucho menos a una hija adolescente. Había tenido que dejarla con su madre, a pesar de que _____ (tn) le había suplicado e incluso se había ofrecido a buscar trabajo. Pero él había alegado que necesitaba seguridad mientras creciera y él no podía ofrecérsela. Había dicho que Ella no era una mujer tan mala. _____ (tn) racionalizó que debía haber olvidado lo cruel que podía ser. Pero era cierto que la aterrorizaban los nuevos amigos de su padre, sobre todo uno que la había golpeado.

    Su madre había heredado tierras y una cantidad considerable de dinero. Según decía, había prestado dinero a su marido para que comprara el parque zoológico y sacarlo de su vida. Había dilapidado rápidamente su herencia, en vacaciones de lujo, coches y una mansión, mientras Anahi vivía en condiciones misérrimas con su padre. Pero a Anahi los bienes de su madre le tenían sin cuidado. En cuanto tuviera experiencia en su trabajo, buscaría otra más de media jornada, para poder mudarse a una residencia. Ya no aguantaba vivir allí.

Su padre la había dejado en el porche de Ella, mientras ella lloraba y le suplicaba que le dejara ir con él. A Ella no le hizo feliz que la adolescente volviera a su vida, pero la aceptó. Con trece años, _____ (tn) había ido acostumbrándose lentamente a vivir con la madre que apenas recordaba de su infancia, y su madre se dedicó a hacerle la vida imposible.

    -Nicholas Jonas está saliendo con esa ex prometida que lo abandonó cuando dejó el ejército -dijo Carly Blair, mirando a _____ (tn) de reojo.

    - ¿Sí? -Ella también miró a _____ (tn) -. ¿La has visto? -Preguntó, sabiendo que su hija era amiga de Frankie y Maya Jonas-. ¿Qué aspecto tiene?

    -Es muy guapa -contestó _____ (tn) -. Pelo largo y negro y ojos azul oscuro.

    -Muy guapa -rió Ella-. No como tú, ¿eh, _____(tn)? Te pareces a tu padre. Yo quería una niña preciosa que se pareciera a mí -arrugó la nariz-. Menuda decepción que fuiste.

    -No todo el mundo puede ser guapo, madre. Prefiero ser lista.

    -Si fueras lista irías a la universidad y conseguirías un trabajo mejor -replicó Ella-. Ser asistente de un veterinario es muy vulgar.

    -El veterinario jefe de donde trabaja _____ (tn) es muy guapo -interrumpió Carly-. Intenté que me invitara a salir, pero me miró con frialdad y volvió a su despacho. Supongo que tiene alguna novia por ahí.

    A _____ (tn) la sorprendió el comentario. Carly mediaba los cuarenta y Bentley Rydel sólo tenía treinta y dos. Una vez le había mencionado que no soportaba a Carly; seguramente tampoco le gustaba la madre de _____ (tn), pero era demasiado educado para decirlo. Pero nunca necesitarían sus servicios. Ella odiaba a los animales.

    -El jefe de _____ (tn) es un pez muerto, como Nicholas Jonas -dijo Ella. Se recostó en la silla y estudió a su hija con expresión fría-. Nunca llegarás a ninguna parte con ese hombre. Puede que saque por ahí a su ex prometida, pero no es un amante apasionado.

    - ¿Cómo ibas a saberlo tú? -replicó _____ (tn), dolida porque su madre le hiciera ese comentario.

    -Porque intenté seducirlo, más de una vez -sonrió burlona, disfrutando de la mirada de horror de su hija-. Es frío como el hielo. No responde con normalidad a las mujeres, ni siquiera cuando se le ofrecen físicamente. Diga lo que diga la gente sobre su tórrida relación con su ex prometida, te aseguro que no funciona bien.

    -Puede que no le gusten las mujeres mayores -masculló _____ (tn), gélida. Sus ojos chispearon de ira al imaginarse a su madre probando sus malas artes con Nicholas.

    -Bueno, desde luego tú no le gustas -replicó Ella con sarcasmo y una mirada cruel-. Le dije que te gusta tu jefe y que te acuestas con él.

    - ¿Qué? -_____ la miró horrorizada-. ¿Por qué?

    -Quería ver qué decía -rió Ella-. Fue una decepción. No reaccionó en absoluto. Así que le pregunté si no se había fijado en qué buen tipo tienes, aunque no seas guapa; contestó que no le atraían las niñas.

 _____ (tn) tenía diecinueve años, no era ninguna niña... Pero Nicholas lo creía.

    -Le dije que aunque parecieras una niña, sabías qué hacer con un hombre, y él se marchó -añadió Ella. Vio la expresión dolida de _____ (tn) -. Así que supongo que tu pequeña fantasía de amor se quedará en eso. Le mencioné que estabas loquita por él y que no le costaría conseguir que cortaras con tu jefe. Dijo que eras la última mujer de la tierra que podría interesarle.

    _____ (tn) deseó que se la tragara la tierra. El comportamiento de Nicholas empezaba a tener sentido. Su madre le contaba mentiras sobre _____ (tn) y él se las tragaba. Se preguntó cuánto tiempo llevaría haciéndolo y si era su venganza porque Nicholas la había rechazado. Fuera lo que fuera, la dejó devastada y no pudo tomar un bocado más.

    -Igual progresarías con él si dejaras de vestirte con ropa de segunda mano y te maquillaras.

    -Con mi sueldo, sólo puedo permitirme ropa barata -dijo _____ (tn).

    - ¿Eso es una pulla contra mí? -Exigió Ella, con ojos como brasas-. Porque te doy un techo y comida. Sólo tienes que cocinar y limpiar de vez en cuando para ganarte alojamiento y manutención. Es más que justo. No estoy obligada a vestirte también.

    -Nunca he dicho que lo estuvieras, madre.

    -No me llames «madre» -gritó Ella-. Ni siquiera quería tenerte. Tu padre estaba deseando tener un hijo. Lo decepcionó que fueras una niña y yo me negué a quedarme embarazada otra vez. ¡Tardé años en recuperar la figura! -esbozó una sonrisa borracha-. Quise darte en adopción cuando tenías once años y tu padre se divorció de mí, pero dijo que te llevaría con él si le prestaba suficiente para abrir ese zoo. Así que lo hice, y nunca me lo devolvió, y me libré de ti. Él tampoco te quería, _____ (tn). Nadie te quería. Y nadie te quiera ahora.

    -Ella -interrumpió Carly, incómoda-, eso es muy duro.

    _____ (tn) estaba blanca como una sábana. Ella parpadeó como si no fuera muy consciente de lo que decía. Miró a Carly desconcertada.

    - ¿Qué es duro? -preguntó.

    _____ (tn) se puso en pie y empezó a recoger la mesa sin decir una palabra. Llevó los platos a la cocina. A su espalda oyó murmullos que fueron subiendo de tono hasta convertirse en una discusión. Salió al frío aire nocturno en mangas de camisa, con lágrimas deslizándose por sus mejillas. Se rodeó el cuerpo con los brazos y fue al jardín delantero, deteniéndose ante la barandilla que tenía vistas a Comanche Wells, sus praderas con pequeños grupos de árboles de hoja caduca que daban sombra a las zonas donde pastaba el ganado. Era una escena bellísima, con la luna brillando en las hojas del gran roble del jardín, que parecían pintadas color plata. Pero _____ (tn) no podía apreciarlo, tenía náuseas.

    Oyó  el teléfono en la casa, pero lo ignoró. El antagonismo de Nicholas, la discusión por Elvis y las burlas de su ex prometida la noche anterior, y los horribles comentarios de su madre esa noche... Habían sido dos de los peores días de su pasado reciente. Quería quedarse fuera hasta congelarse de frío, para poner fin a su dolor.

    - ¿_____ (tn)? -Llamó Carly desde la puerta trasera-. Es Franklin Jonas. Quiere hablar contigo.

    _____ (tn) titubeó un segundo. Luego entró y fue directa al teléfono y contestó.

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Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 1

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 1

 _______ (tnc) sintió su presencia antes de verlo. Había sido así desde el día que conoció a Nicholas Jonas, el hermano mayor de su mejor amiga. Era un hombre guapo como un actor. Era un recluso, un solitario que apenas sonreía e intimidaba a la gente con sólo entrar en una habitación._____ (tn) siempre sabía cuándo estaba cerca, aunque no lo viera.

    Era alto y delgado, pero tenía piernas poderosas y manos y pies grandes. Había rumores sobre él que se iban exagerando según pasaban de boca en boca. Había estado en las Fuerza Especiales, en el extranjero, cinco años antes. Había salvado a su unidad de una destrucción segura. Había ganado medallas. Había comido con el presidente en la Casa Blanca. Había hecho un crucero con un autor famoso. Había estado a punto de casarse con una princesa europea. Y más y más.

    Nadie sabía la verdad. Bueno, tal vez Maya y Franklin Jonas la supieran. Maya, Franklin (Frankie) y Nicholas estaban más unidos de lo que solían estar los hermanos. Pero Maya no hablaba de la vida privada de su hermano, ni siquiera a ___ (tn).

    Cada día desde que cumplió los trece años, _____ (Tn) había amado a Nicholas Jonas. Lo observaba desde la distancia, con ojos verdes suaves y posesivos. Le temblaban las manos cuando lo veía inesperadamente. En ese momento, temblaban. Él estaba en el mostrador, firmando en el registro. Tenía una cita para ponerle a su perro las vacunas de rutina. Lo hacía todos los años. Adoraba a Elvis, su Golden Retriever rubio. La gente decía que era lo único en el mundo que quería. Tal vez quisiera a sus hermanos, pero no lo demostraba. Su cariño por el perro, sí.

    Uno de los veterinarios salió y llamó a Elvis. Lo condujo a una de las salas. Nicholas pasó ante _____ (tn). Nunca la miraba ni le hablaba. Para él era como si fuese invisible.

    Ella suspiró cuando la puerta se cerró tras él y su perro. Ocurría lo mismo cada vez que la veía. Incluso en su enorme rancho, cerca de Comanche Wells, al oeste de Jacobsville, Texas. Nunca le decía a Maya que no podía invitar a _____ (tn) a comer o montar a caballo, pero aun así la ignoraba.

    -Es curioso -había comentado Maya un día que paseaban a caballo-. Nicholas nunca hace ningún comentario sobre ti, simula no verte. Me pregunto por qué -miró a ______ (tn)  con picardía en sus ojos oscuros-. Tú no sabrás por qué, ¿verdad?

    -No tengo ni idea -_____ (tn) sonrió. Era la verdad.

    -Sólo pasa contigo -comentó su amiga, reflexiva-. Es muy educado con las citas de mi hermano Frankie, incluso con esa camarera que trajo a cenar un día, y ya sabes lo esnob que puede ser Nicholas. Pero simula que tú no existes.

    -Tal vez le recuerdo a alguien que le disgusta.

    -Bueno, estuvo comprometido con aquella chica.

    -Sí, me acuerdo de su compromiso -a _____ (tn) le dio un bote el corazón. Ella había tenido casi quince años, justo antes de que él regresara del extranjero, y su joven corazón se había roto en pedazos.

    -Fue justo antes de que volvieras aquí para vivir con tu madre -siguió Maya-. De hecho, fue cuando ella empezó a beber mucho más... -titubeó. La madre de ____ (tn) era alcohólica y era un tema delicado-. El caso es que Nicholas estaba a punto de dejar el ejército. Su prometida fue a Alemania, donde había sido trasladado tras ser herido en combate y... puff. Desapareció. Nicholas regresó y nunca volvió a mencionar su nombre. Nunca supimos qué ocurrió.

    -Comentan que pertenecía a la realeza europea -aventuró ____ (tn) con timidez.

    -Era pariente lejana de un hombre que había sido nombrado caballero en Inglaterra -fue la sarcástica respuesta-. El caso es que dejó a Nicholas y él estuvo amargado un tiempo. Pero hace tres semanas recibió una llamada suya. Vive con su padre, que tiene una agencia de detectives en San Antonio. Le dijo a Nicholas que había cometido un terrible error y que quería arreglarlo.

    A ____ (tn) se le encogió el corazón. Una rival que había tenido una historia amorosa con Nicholas. La entristecía pensar en ello, a pesar de que nunca conseguiría acercarse lo bastante a él para hacerle la competencia a ninguna mujer.

    -Nicholas no perdona a la gente -dijo en voz alta.

    -Es verdad - Maya sonrió-. Pero se ha suavizado un poco. Sale con ella de vez en cuando. De hecho, la semana que viene van a un concierto de Desperado.

    - ¿Le gusta el rock duro? -se sorprendió _____ (tn). Parecía tan digno y estirado que no se lo imaginaba en un concierto de rock. Lo dijo.

    --rió Maya-. No es el hombre conservador y callado que parece. Sobre todo cuando pierde el genio o discute.

    -Nicholas no discute -comentó _____ (tn).

No lo hacía. Si se enfadaba lo bastante, daba un puñetazo. No a mujeres, por supuesto, pero sus hombres sabían que no debían contrariarlo, sobre todo si estaba de mal humor. Un mozo de cuadra había descubierto, por las malas, que nadie se reía del jefe. Nicholas había sido coceado por un caballo y al mozo le pareció muy divertido. Nicholas había atado al hombre a un poste y le había echado encima un cubo de heno reciclado. Y sin decir una sola palabra.

    -Me estoy acordando de aquel mozo... -_____ (tn) soltó una carcajada. Maya también se rió.

    -Dijo que no se lo podía creer, ni siquiera mientras estaba ocurriendo. Nicholas es tan estirado que nadie lo imaginaría manchándose las manos. Sus vaqueros lo subestimaban al principio, pero ya no.

    -El episodio de la serpiente de cascabel tampoco estuvo mal -fue la risueña respuesta.

    - ¡El cocinero se quedó atónito! -Exclamó Maya-. Era un cocinero pésimo, pero amenazó a Nicholas con demandarlo si lo despedía, y parecía que tendríamos que quedamos con él. Amenazó a Nicholas con cocinarle una serpiente de cascabel si volvía a quejarse de la comida y añadió algunos comentarios picantes sobre su prometida. Una mañana abrió el horno para ver si estaba limpio, ¡y una serpiente de cascabel le saltó a la cara!

    -Por suerte para el cocinero no tenía colmillos.

    - ¡Pero él no lo sabía! -Rió Maya-. Y tampoco sabía quién la había metido ahí. Renunció al trabajo en ese momento. Los hombres vitorearon mientras se marchaba. El cocinero siguiente tenía talento, y era toda educación con mi hermano.

    -No me extraña.

    -Nicholas tiene cosas de ésas -su hermana movió la cabeza-. Como no encender nunca la calefacción en su dormitorio, aunque haga un frío endemoniado, o ir siempre con las camisas abotonadas hasta el cuello.

    -Nunca lo he visto sin camisa -comentó _____ (tn). Era raro, porque la mayoría de los vaqueros trabajaban con el torso desnudo en verano. Pero Nicholas no.

    -Solía ser menos timorato -dijo Maya.

    - ¿Timorato Nicholas? -se asombró _____ (tn).

    -Bueno, supongo que esa palabra no encaja.

    -No, en absoluto.

    -Pensándolo bien no es el único mojigato de por aquí, _____ (tn). Tú siempre llevas manga larga y escote cerrado.

    _____ (tn) se vio de pies a cabeza____ puente (era una torera de manga 3/4) pero tenía una buena razón, que no había compartido con nadie. Era la razón por la que no tenía citas. Un secreto terrible. Se habría muerto antes de decírselo a Maya, que podría contárselo a Nicholas...

    -Recibí una educación muy estricta -dijo _____ (tn) con voz queda. Era verdad, sus padres habían insistido en que _____ (tn) fuera a la iglesia todos los domingos-. Mi padre no aprobaba la ropa llamativa o reveladora.

    Seguramente porque la madre de ______ (tn) flirteaba con todos los hombres cuando bebía. Incluso había intentado seducir a Nicholas. _____ (tn) no lo sabía y Maya no sabía cómo decírselo. Era una de las razones del antagonismo de Nicholas hacia _____ (tn).

    Las cosas habrían ido mejor si _____ (tn) supiera dónde estaba su padre. Le decía a la gente que lo creía muerto, porque era más fácil que admitir que era alcohólico, como su madre, y que se relacionaba con hombres peligrosos. Al principio lo había echado de menos, pero estar con él habría sido peligroso. Aún lo quería, a pesar de lo que le había ocurrido a ella.

    -Ahora que lo pienso, ______ (tn), ni siquiera sales.

    -Soy veterinaria auxiliar. Estoy muy ocupada. Trabajo cuando me llaman, ya lo sabes. Si hay una urgencia a medianoche, o el fin de semana, voy.

    -Eso es pura basura -dijo Maya, mientras paraban para que los caballos bebieran de un arroyo cristalino-. Incluso te he presentado a hombres agradables del trabajo. Te conviertes en un témpano cuando un hombre se acerca.

    -Trabajas en comisaría, Maya y me traes a policías para que salga con ellos -dijo _____ (tn), irónica.

    Maya era administrativa en el Departamento de Policía de Jacobsville durante el día, y había empezado un nuevo turno dos noches a la semana, atendiendo llamadas del 911. De hecho, esperaba que le ofrecieran ese turno permanente, porque estar con el oficial Kilraven todo el día la estaba matando.

    -Los policías me ponen nerviosa. Imagina, podría tener antecedentes criminales -dijo _____ (tn).

    -Ocultas algo -Maya movió la cabeza.

    -Nada grave. En serio -lo que sospechaba de su padre, si era cierto, la mortificaba. Si Nicholas lo descubría alguna vez se moriría de vergüenza. Pero no sabía nada de él desde los trece años, así no era probable que apareciera un día con sus amigos forajidos. Rezaba porque no lo hiciera. El comportamiento de su madre ya era lo bastante difícil de soportar.

-Adivinó     -Hay un agente muy guapo que se incorporó hace unas semanas. Es tu tipo.

    -Kilraven -adivino ____ (tn).

    - ¡Sí! ¿Cómo lo has sabido?

    -Porque hablas de él a todas horas -_____ (tn) frunció los labios-. ¿Seguro que no estás interesada en él? Tú también estás libre y sin compromiso.

    -No es mi tipo -Maya se sonrojó.

    - ¿Por qué no?

    -Me dijo que yo no era su tipo -Maya se removió en la silla de montar-. Me dijo que era demasiado joven para encapricharme de un lobo viejo como él, y que no se me ocurriera hacerlo.

    - ¡No se atrevería! -exclamó _____ (tn).

    -Sí. No me había dado cuenta de que yo era tan transparente. Es guapísimo, la mayoría de las mujeres lo miran. Notó que yo lo hacía, supongo que por ser quién soy -su expresión se ensombreció-. Puede que Nicholas le haya dicho algo. Es muy protector. Piensa que soy demasiado inocente.

    -En su defensa, es verdad que has llevado una vida muy protegida. Kilraven es un hombre de mundo. Y es peligroso.

    -Lo sé -masculló Maya-. Ha habido casos en los que sudo sangre hasta que vuelve a la comisaría sano y salvo. También ha notado eso. Me dijo que no le gustaba -inspiró larga y profundamente-. Desde luego... yo te cuento mi agonía privada, pero tú no compartes la tuya. Da igual, ______ (tn). Lo sé.

    - ¿Qué? -_____ (tn) rió con nerviosismo-. No tengo secretos.

    -Toda tu vida es un secreto. Pero el mayor de todos es que estás enamorada de mi hermano.

     _____ (tn) la miró como si la hubiera abofeteado.

    -Nunca se lo diría. De verdad. Lamento cómo te trata. Sé cuánto duele.

    _____ (tn) desvió la mirada, avergonzada.

    -No seas así -dijo Maya con voz suave-. No diré nada. Nunca. En serio.

    -Lo que siento no hace daño a nadie. Él nunca lo sabrá -_____ (tn) se relajó y tomó aire-. Y me ayuda a entender lo que sería amar a un hombre, incluso si ese amor no es correspondido. Es imaginar lo que nunca tendré, nada más.

    - ¿Qué quieres decir? ¡Claro que serás amada algún día! _____ (tn), tienes diecinueve años. ¡Tienes toda la vida por delante!

    -No en ese sentido -_____ (tn) miró a su amiga con tristeza-. Nunca me casaré.

    -Pero algún día...

    -No -negó con la cabeza.

    -Cuando seas algo mayor, puede que pienses de otra manera -Maya se mordió el labio-. Tienes 19 años y Nicholas 30. Es una gran diferencia de edad y él piensa en esas cosas. Su prometida sólo era un año menor que él. Dice que las parejas no deberían casarse si no tienen la misma edad.

    - ¿Porqué?

    -No hemos hablado mucho de eso, pero nuestra madre era doce años menor que mi padre. Él murió destrozado porque ella se fugó con su hermano menor. Siempre dijo que había cometido un error casándose con alguien de otra generación. No tenían nada en común.

    - ¿Tu madre aún vive? -preguntó _____ (tn), triste.

    -No lo sabemos. Después del divorcio, se casaron y se trasladaron a Montana. No volvieron a ponerse en contacto.

    -Eso es muy triste.

    -Amargó a Nicholas. Eso y que su prometida lo abandonara. No tiene buena opinión de las mujeres.

    -No lo culpo, la verdad -admitió _____ (tn)-. ¿No es una pena que las dos seamos demasiado jóvenes para los hombres que nos interesan?

    -Eso creen ellos. Pero siempre podemos hacerles cambiar de opinión. Sólo hay que encontrar cómo.

    - ¿Suena fácil, eh? -_____ (tn) se rió.

    -En realidad no -Maya tiró de las riendas, haciendo que el caballo saliera del arroyo. Anahi la imitó. Pusieron rumbo al rancho-. Hablemos de algo más alegre. ¿Asistirás al baile de beneficencia?

    -Me gustaría, aunque fuera sola, pero mis tres jefes van a ir. Así que estaré de guardia.

    - ¡Eso es terrible!

    -Pero justo. Yo libré el año pasado.

    -Me acuerdo. Te quedaste en casa.

    -Nadie me invitó a acompañarlo.

    -No animas a los hombres -apuntó Maya.

    - ¿Para qué? -_____ (tn) sonrió con tristeza-. Cualquier hombre que me invitara, sería segundo para mí. No quiero una relación con nadie.

    Maya siempre había sentido curiosidad por la extraña vida privada de _____ (tn). Se preguntaba qué le había ocurrido para volverla tan solitaria.

    -Sólo es un baile. No tienes que acceder a casarte con el hombre que te acompañe a casa.

    - ¡Eres terrible! -______ (tn) soltó una carcajada-. De todas formas, estaré trabajando. Ve tú y disfruta por las dos.

    -El hombre que me acompaña también sería segundo para mí -le recordó ella-. La diferencia es que yo quiero ir para restregarle mi cita por la cara a Kilraven.

    -No irá -murmuró _____ (tn).

    - ¿Por qué crees eso?

    -Lo supongo. Es muy reservado. Creo que Kilraven odia a las mujeres; me recuerda a Cash Grier, que era así hasta que se casó con Tippy Moore.

    _____ (tn) sentía pena por Maya, y también por sí misma. Los hombres eran un dolor de cabeza...

    Regresó al presente a tiempo de ver a Nicholas salir de la sala de consulta con Elvis. Pasó junto a _____ (tn) sin mirarla o decir palabra. Ella lo siguió con los ojos mientras el corazón se le rompía por dentro. Luego, sonriente, para no inquietar a sus colegas, volvió a concentrarse en el trabajo. 

    _____ (tn) odió a la ex prometida de Nicholas en cuanto la vio. El padre de Misty Harris tenía una agencia de detectives en San Antonio, y era rica. Era bonita, muy inteligente y miraba con desdén al resto de las mujeres. Maya le había dicho a __(tn) que a Nicholas le gustaban las mujeres con cerebro y espíritu independiente. Añadió que creía que también serían buenas en la cama, lo que incomodó a _____ (tn).

    La mujer tenía una lengua venenosa y _____ (tn) le caía mal. Resultó obvio cuando llegó para una cita con Nicholas el siguiente viernes por la noche y encontró a _____ (tn) en la sala con Maya.

    - ¿No tenéis citas? -las provocó. Estaba muy elegante con un vestido de cóctel negro y el largo cabello negro cayendo sobre sus hombros. Sus ojos azul profundo chispearon con malicia-. Es una pena. Nicholas me lleva al concierto de Desperado. Va a presentarme al cantante. Hace dos meses que tenemos las entradas. ¡Será una velada fantástica!

    -Desperado me encantan -admitió Maya.

    -No me perdería este concierto por nada -ronroneó la morena.

    Se oyeron arañazos y aullidos en la puerta lateral.

    -Oh, es ese perro -masculló la morena-. Está muy sucio. Por Dios, Maya, ¿no irás a dejarlo entrar? ¡Las alfombras persas son muy valiosas! ¡Las llenará de barro!

    -Elvis es un miembro de la familia -dijo Maya con voz fría; abrió la puerta y agarró una toalla de la estantería-. Hola, viejo amigo -saludó al pastor golden-. ¿Te has mojado?

Empezó  a secarlo y a limpiarle las patas. El perro gemía y jadeaba. Tenía la lengua morada. Tiritaba y tenía el estómago hinchado.

    _____ (tn) lo observó. Algo iba mal. Se reunió con Maya junto a la puerta y se arrodilló. Tocó el vientre distendido del perro y apretó los dientes.

    -Tiene una torsión gástrica -le dijo a Maya.

    - ¿Qué has dicho? -preguntó Nicholas, acercándose a toda prisa.

    _____ (tn)  alzó la vista hacia él, intentando no delatar el placer que le producía verlo.

    -Elvis tiene una torsión. Necesita que lo vea un veterinario ahora mismo.

    -No seas absurda -dijo Nicholas-. Los perros no sufren torsiones.

    -Los perros grandes sí -dijo _____ (tn) -. Debes haber visto estos síntomas en el ganado alguna vez. ¡Toca! -agarró su mano y la puso sobre el vientre del perro.

    Él hizo una mueca.

    -Mira el color de su lengua -insistió _____ (tn) -. No está recibiendo suficiente oxígeno. Si no lo ve pronto un veterinario, morirá.

    -Eso es ridículo -rezongó la morena-. Ha comido demasiado. Ponlo en su caseta. Mañana estará bien.

    -Estará muerto - repitió _____ (tn).

    - ¡Escucha, no voy a perderme el concierto por un viejo perro estúpido con dolor de estómago! -Rugió la morena-. Sólo intentas que Nicholas se fije en ti diciéndole que al perro le pasa algo. Sabe lo obsesionada que estás con él. ¡Esto es patético!

    Nicholas miró a _____ (tn), que se había enojado al oír como anunciaban su mayor secreto en voz alta. Volvió a palpar el estómago de Elvis.

    -No es una torsión. Ha comido demasiado y tiene gases -se enderezó y le dio una palmadita al perro en la cabeza-. Estarás bien, ¿verdad, amigo?

    _____ (tn) lo miró con furia. El perro seguía jadeando y gimiendo.

    -No es tu perro -le dijo Nicholas-. Miley tiene razón. Esto es para llamar mi atención, igual que Elvis gime para que lo acaricie. Pero no funcionara. Voy a llevar a Miley al concierto.

    _____ (tn) estaba tan furiosa que ni siquiera lo miró. Sabía que Elvis se estaba muriendo.

    -Vámonos -le dijo Nicholas a Miley. Fueron hacia el garaje. Minutos después el coche arrancó.

    - ¿Qué vamos a hacer? -preguntó Maya, que creía a su amiga.

    -Podemos dejarle morir o llevarlo al veterinario.

    - ¿Quién conduce? 

    El mayor de los tres veterinarios, y propietario de la clínica, estaba de guardia. Era el mejor cirujano del grupo y, a sus treinta y dos años, el único soltero. La gente decía que su hostilidad ahuyentaba a las mujeres. Y probablemente fuera verdad.

    Ayudó  a _____ (tn) a llevar a Elvis a la sala de rayos X y subirlo a la camilla. Ella lo sujetó mientras él le hacía una radiografía, acariciándolo y tranquilizándolo. Para ser un hombre que se comportaba como una víbora con la gente, era pura compasión con los animales.

    Examinó  la radiografía con rostro sombrío. Sin duda, el estómago de Elvis sufría una torsión y se hinchaba con los gases.

    -Es una operación cara y complicada, y no puedo prometer que tenga éxito. Si no opero, la necrosis avanzará rápidamente y morirá. Puede que muera de todas formas. Tú decides -le dijo a Maya.

    -Es el perro de mi hermano -dijo Maya, inquieta, acariciando la cabeza del animal.

    -Pues tendrá que dar su consentimiento.

    -No lo dará -dijo _____ (tn) -. Dice que no es una torsión.

    - ¿Y en qué facultad de veterinaria estudió? -preguntó Bentley, arqueando una ceja.

    El teléfono de Maya interrumpió la conversación. Reconoció  el número de Nicholas.

    - ¡Es Nicholas! -susurró-. ¿Hola?

    - ¿Dónde diablos está mi perro? -exigió él.

    -Nicholas, hemos traído a Elvis al veterinario... -dijo Maya, tras tomar aire.

    - ¿Hemos? _____ (tn) tiene que ver con esto, ¿no? -rugió él, furioso.

    El veterinario estiró la mano hacia el teléfono. Maya se lo entregó  con expresión de alivio.

    -Este animal -empezó el veterinario con voz firme-, tiene una torsión grave. En la radiografía puedo mostrarle la zona en la que ya se ha iniciado la necrosis de tejidos. Si no lo opero, estará muerto en una hora. La decisión es suya, pero debe ser rápida.

    - ¿Vivirá? -preguntó Nicholas, dubitativo.

    -No puedo prometerlo -dijo Bentley, cortante-. Debieron traerlo al primer síntoma. El retraso complicará la recuperación. Esta conversación -añadió con acidez-, supone un retraso adicional.

La maldición se oyó a un metro del móvil.

    -Opérelo -dijo Nicholas-. Doy mi permiso. Mi hermana es testigo. Haga cuanto pueda. Por favor.

    -Desde luego -le devolvió el móvil a Maya-. ______ (tn), necesitamos prepararlo para cirugía.

    -Sí, señor -______ (tn) sonreía. Su jefe era buen negociador. Al menos Elvis tendría una oportunidad, y no gracias a la desalmada que habría sacrificado su vida por ir a un concierto. 

    La operación duró dos horas. _____ (tn) administraba la anestesia al animal y comprobaba sus constantes vitales. Por suerte, no había demasiado tejido muerto y las diestras manos de Bentley lo cortaron con toda eficiencia.

    - ¿A qué se debió el retraso? -le preguntó él.

    -Entradas para el concierto de Desperado -masculló ella-. La cita de Nicholas no quería perdérselo.

    -Así que decidió que Elvis debía morir.

    -No estoy segura de que fuera crueldad intencionada -admitió _____ (tn), a su pesar.

    -Te sorprendería cuánta gente considera a los animales objetos inanimados sin sentimientos. Algunos vienen y me dicen, con toda seriedad, que los animales no sufren dolor.

    -Menuda basura -farfulló ella.

    -Justo eso pienso yo -rió él.

    - ¿Cómo va?

    -Bien. No parece haber complicaciones. Hace un par de meses operé al perro pastor de Tom Walker de lo mismo, pero tenía un tumor del tamaño de mi puño. Lo perdimos.

    - ¿Perderemos a Elvis? -preguntó, inquieta.

    -De eso nada. Es viejo, pero es un luchador.

    Ella sonrió. Incluso si Nicholas le gritaba, habría merecido la pena. Le tenía cariño al perro, aunque Nicholas la hubiera acusado y creído a la despiadada morena. _____ (tn) no era tan tonta como para hacer algo así. Nicholas la ignoraría aunque fuera Helena de Troya. Nunca lo habría perseguido y la sorprendía que Nicholas no lo supiera.

    -Hecho -anunció Bentley, tras dar el último punto de sutura. _____ (tn) interrumpió la anestesia-. Creo que sobrevivirá, pero no es seguro. Lo sabremos por la mañana.

    -Sí, señor.

    -Yo lo llevaré por ti -se ofreció, porque el perro era grande y _____ (tn) tenía problemas para cargar peso.

    -No hace falta -dijo ella, perturbada.

    -Has sufrido alguna lesión en el hombro izquierdo -dijo él con una mirada amable en sus ojos azul pálido-. No necesito verla para saber que existe. Te impide cargar mucho peso.

    -Ignoraba que fuera tan obvio.

    -No te delataré -dijo él con una sonrisa-. Pero tampoco te pediré que lleves pesos excesivos.

    -Gracias, jefe -respondió ella, también sonriente.

    -Eres la trabajadora más entregada que tengo -dijo él. Después pareció avergonzarse por reconocerlo. Alzó a Elvis con cuidado y lo llevó a una de las jaulas de recuperación, donde estaría monitorizado hasta que despertara de la anestesia.

    -Puedo quedarme a vigilarlo -ofreció ella.

    -Recibí una llamada mientras preparabas a Elvis -le recordó él-. Hay una vaca de parto que lo estaba pasando mal. Es de pura raza y debo conseguir que el ternero nazca vivo.

    -Así que tienes que salir.

    -Sí. Y echaré un vistazo a Elvis cuando regrese. Es viernes -sonrió-. Ya sabes que solemos tener urgencias toda la noche.

    - ¿Quieres que me quede a atender el teléfono?

    -Es viernes por la noche -repitió él, escrutándola-. ¿Por qué no tienes una cita?

    -Los hombres me odian -ella se encogió de hombros-. Si no lo crees, sólo tienes que preguntarle a Nicholas Jonas.

    Él miró por encima de su hombro y alzó una ceja.

    -Hablando del diablo -le susurró. 

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Lo prometido es deuda...

aqui esta talvez el fin de semana publique el capitulo 2

cuidense

bye

 

 

att0:

 

aidée veega'....[♥]

Un Hombre Sin Piedad ~ Personajes

 

____(tn) Puente

Una joven que a sufrido demasiado a su corta edad, 19 años, pero sigue de pie;luchando.

 

 

Nick Jonas

Un hombre que a peliado de toda clases de batallas tanto fisicas como emocionales, su vida nunca a sido facil, 30 años[lo se! pero imagnenselo en unos 11 años como va a estar..:D

 

Frankie Jonas

Siempre a vivido bajo la sombra de su hermano pero eso no lo hace sentir menos, es un chico que haria todo por amor...o eso cree el.

 

Maya Jonas

La infancia de ella no es precisamente un cuento de hadas, pero siempre intenta ser mejor

 

Kilraven

Un policia que a teniado una vida demasiado experimentada

 

Ella de Puente

Madre de ___(tn) que es todo menos eso una madre.

 

 

 

Despues como valla tomando rumbo la historia apareseran nuevos personajes...

 

 

Un Hombre Sin Piedad ~ Sinopsis

Un Hombre Sin Piedad

¿Podría olvidar las heridas del pasado y dejar que el amor entrara en sus vidas? Nicholas Jonas era alto, fuerte y atractivo. El ejecutivo ranchero texano lo tenía todo, salvo a _____. Ella siempre lo había cautivado, pero el siempre la había ignorado porque pensaba que era demasiado experimentado para aquella inocente belleza. _____ llevaba desde los 13 años enamorada de Nicholas, y ahora que tenia 19 estaba decidida a convencerlo de qe ya no era una niña, sino una mujer dispuesta a conquistar su corazón.

Un Matrimonio Diferente ~ Epilogo

Un Matrimonio Diferente

Epilogo

-Ha estado muy bien cariño.

Cuando ______ levantó los dedos del piano el atractivo americano que se apoyaba en él no disimuló su admiración hacia ella.

-¿Conoces una que es así? -silbó una canción un poco desafinada, y volvió a su asiento, después de que ella le respondiera con una sonrisa.

A esa hora el bar solía estar lleno de gente, y algunos le pedían sus canciones preferidas. No le pagaban bien, pero se las arreglaba para vivir, y además en breve tenía un par de entrevistas de trabajo.

Por lo tanto sobrevivía. Llevaba un mes apartada de la vida de Nicholas. Había aprendido a estar ocupada todo el tiempo, y así estaba tan cansada que dormía toda la noche sin pensar en nada. Se había apuntado a un curso de informática, miraba los avisos de trabajo del primero al último, y había escrito a varios de los que parecían estar a su alcance. Y todos los días rogaba que fuera un día en el que no pensara en Nicholas. Pero lamentablemente el tocar el piano no le servía de mucho en ese sentido.

Por lo tanto cuando _____  alzó la vista y vio a Nicholas a unos pasos de ella, pensó al principio que no era una imagen real, sino una mala pasada de su fantasía. Siguió tocando, pero sus ojos no se apartaron de él.

- Toca para mí - dijo Nicholas.

______ había dejado de tocar el piano sin siquiera darse cuenta. Su corazón dio un vuelco. ¿Cómo y por qué le había seguido el rastro?

- Por favor... - murmuró; sonaba extraña esa palabra en él.

- ¿Qué quiere que toque? - preguntó _____  como si se tratase de un cliente cualquiera.

- Cualquier cosa.

- ¿No puedes decir el nombre de algún compositor?

- Chopin.

Tocó algo de Beethoven, porque sabía que le daría igual. Nicholas se quedó al lado del piano todo el tiempo, algo que a _____ le molestó.

- ¿Qué quieres? - dijo ella, tensa, mientras veía al dueño del establecimiento que los miraba, con recelo por la confianza que se estaba tomando el cliente.

-El camarero me ha dicho que a las nueve tienes un descanso.

- No para compartirlo contigo.

Nicholas había dejado un estuche de joyería forrado en piel sobre el piano.

- Es el collar de tu abuela.

- ¡Lo he vendido!

- Te lo estoy devolviendo.

- ¡No lo quiero! ¡Y quiero que te vayas y que me dejes sola!

- ¿Es este caballero un amigo suyo, señorita ____ (ta)? - el encargado se había acercado a ellos.

- No.

- Si estuviera en su lugar no haría caso a esa mentira - le advirtió Nicholas al encargado-. Su pianista es mi esposa.

- ¿Es cierto eso?

_____ hubiera querido gritar que era una farsa, pero estaba segura de que Nicholas iba a seguir su disputa. Por fin asintió con la cabeza.

- Y está a punto de hacer una pausa... - agregó Nicholas.

_____ atravesó el salón hasta la mesa reservada para su uso personal, cerca del bar. Nicholas se sentó frente a ella y la miró inexpresivamente. Había perdido peso, se le notaba en los rasgos sobresalientes de su cara.

- ¿Cómo me has encontrado?

- Con esfuerzo.

- ¿Qué quieres?

- Quería que vieses esto - Nicholas sacó un papel del bolsillo, y lo extendió ante ella -. Tienes derecho a ello, ¿no?

Era el certificado. Ella no sabía si reírse o llorar. Un certificado en el que ponía que un tal Nicholas Jonas había nacido hace treinta años, hijo de Denise, en una clínica suiza.

-No pone nada del padre. Cuando se lo pregunté a Susan me dijo que era un hombre casado, a quien mi madre no había querido nombrar. También me dijeron que Paul no tenía ni idea de que Denise tuviese un hijo ilegítimo. Me recordaron también las ventajas que había tenido el que se mantuviera en secreto. La vida que hubiese tenido de no haber permanecido dentro de la familia. También me dijeron que tenía el deber de mantenerme callado y no avergonzar a Denise con el recuerdo de la relación que nos unía - dijo Nicholas con severidad.

- ¡Qué cruel!

- Hasta el día en que Max me mostró esto, yo no tenía la menor idea de que no era hijo de Susan. El engaño me destruyó. En todos esos años nadie me había dicho nada. Quise hablar con Denise. Quería respuestas a mis preguntas. Tenía derecho a ellas. Pero ella salió corriendo. Y al hacer eso me confirmó lo que Denise me había dicho. Por lo tanto no me acerqué nunca más a ella. Se ponía tan nerviosa...

- Tú la protegiste.

- Por supuesto - dijo él guardando el certificado.

- ¿Has hablado con ella ahora?

- Sí. Y con Paul. Gracias por haberme aconsejado que lo hiciera.

- Pensé que era mejor que no te lo dijera yo.

- Estoy muy contento con Paul. Siempre me hubiese gustado tener un padre que me amenazara si disgustaba a mi madre.

______ lo miraba sin decir nada.

- ¡Al fin sé a quién salgo! - Le dedicó una sonrisa que llegó al alma de _____-. Me gusta. Siempre me ha gustado.

- Me alegro de que se haya resuelto todo - murmuró _____. Sentía que él quería dedicarle a ella un final feliz, después de que Max hubiese empezado la historia como una pesadilla.

Se hizo un silencio. Nicholas miró el reloj.

- No quiero entretenerte más - dijo ella, preguntándose si él oiría el latido de su corazón.

- He comprado una casa en el campo. He puesto a la venta la casa de Londres.

Parecía un buen principio, aunque no entendía su elección. Ella siempre había deseado vivir en el campo, en cambio él no.

- He pensado que quizás quieras venir a... bueno a verla.

- ¿Por qué?

- Se me ha ocurrido simplemente - contestó él, llevándose la bebida a la boca, que estaba intacta hasta ese momento.

Hubo silencio nuevamente.

- Has encontrado trabajo - dijo él nervioso.

- No pienso estar aquí toda la vida. Estoy empezando. Y saco lo justo para vivir. Si te preocupa eso...

- ¿Por qué iba a preocuparme?

- Quizás te hubiera gustado que no pudiera salir adelante.

- Quizás - él no lo negó.

- ¿Has tenido noticias de mi abogado ya?

Hubo un silencio sepulcral.

- Has tirado todos mis calcetines - dijo Nicholas apesadumbrado.

- Era una especie de declaración de principios.

- Sí, me he dado por enterado.

- Fue una tontería - dijo ella dibujando el borde del vaso con el dedo -. ¿Cómo está Miley? - le preguntó sin poder reprimirlo.

- Feliz... su marido volvió a buscarla el mismo día de la cena. Ella ha prometido trabajar un poco menos, y él ha prometido aprender a cocinar o algo por el estilo.

- ¿Era eso de lo que estabais hablando aquella noche?

- Sobre todo me estaba diciendo cosas sobre mí. Que le había roto el corazón hace cinco años, y que ni siquiera me había dado cuenta. Y que si me hubiera casado con ella y le hubiese hecho lo que te hice a ti, me habría castrado.

Miley se había vengado de él ahora que ya no le importaba.

Volvió el silencio.

- ¿Quieres dormir conmigo esta noche?

_____  no podía creer lo que le preguntaba. Pero él la miró desafiante, como para que no tuviera la menor duda de sus propósitos.

- No voy a contestar semejante proposición.

- ¿Por qué no?

- ¡Estoy en proceso de divorciarme de ti!

- No ha habido ninguna mujer. Ni siquiera he mirado a otra. No deseo a otra mujer. Te deseo a ti.

- Entonces tienes un problema - dijo ella temblando como una hoja. Y en realidad lo deseaba tanto, que se odiaba.

Nicholas le tomó la mano, evitando que ella se alejara de él.

- No debería haberlo preguntado... No era realmente lo que quería decir.

- ¡Pero es exactamente lo que estabas pensando! - exclamó _____, quitando la mano apresada por la de él.

_____  se sintió indignada ante la actitud descarada de él. La deseaba aún, pero aunque se lo pidiera de rodillas no accedería.

Por el rabillo del ojo lo vio levantarse y abandonar el bar. _____ hubiese querido llorar desconsoladamente, pero había un público que la estaba esperando y un trabajo que realizar.

Eran las cuatro de la madrugada de esa noche cuando se durmió por fin.

A las ocho alguien llamó a la puerta de su casa de manera insistente. ______ hizo un esfuerzo y se levantó a abrir. Un ramo de rosas rojas fue depositado en sus manos. Era Nicholas que aprovechándose de que _____ estaba medio dormida, había entrado y cerrado la puerta.

- ¿Y qué esperas que haga con esto? - dijo ella consciente del aspecto horrible que tenía, frente a él que parecía sacado de un anuncio de trajes italianos.

- Las pones en agua...

- ¿Qué pasa contigo? - preguntó ella.

Él la miró unos segundos, y luego se apartó en silencio.

- Fueron muy pocas las mujeres con las que me acosté en estos años. Con la mayoría en el primer año, durante el último con ninguna.

¿Qué reacción esperaba él después de semejante información?

Pero no pudo pensar en nada. Simplemente le pegó con el ramo por la espalda varias veces, compulsivamente, hasta que el ramo se le cayó de las manos. Él no hizo amago alguno de defenderse.

Entonces ______ hundió su cara en sus manos y sufrió un ataque de llanto repentino. Nicholas le tomó las manos.

- Por favor, ven a casa.

- ¡No puedo!

- No te preguntaré lo que has estado haciendo durante este mes. Te lo prometo. No volveré a mencionarte a Launter. Puedo hacerlo. Dejaré de ser celoso. Crees que no puedo, pero sí puedo.

______ separó sus labios secos en medio del llanto.

- ¿Estabas celoso?

- Me devoraban los celos. ¿Qué crees que soy, una piedra? - dijo con firmeza -. Cuando vi esas fotos me quise morir. No pude soportarlo. Y sabía que si no era capaz de tolerarlo, te perdería. Y te he perdido al final. Pero ya me he sobrepuesto.

- Nicholas... -la garganta de _____ se espesaba.

- Esa noche en Atenas sabía que estabas pensando en él. Y pensé que no podría vivir con ello.

- Estaba pensando en ti. Joseph acababa de decirme lo de su parentesco, y me sentía muy culpable porque sabía que tú lo debías saber.

- No sabía que habías estado hablando con Joseph. Y cuando me diste esa llave al día siguiente, de la forma en que lo hiciste, supe que la recompensa que esperabas era tu libertad. No podía obligarte a seguir a mi lado. Y menos si estabas enamora de Launter. No tenía sentido. La decisión de quedarte tenía que ser tuya, y realmente no quería estar presente cuando la tomases.

De ese modo Nicholas admitía un acto de cobardía que jamás hubiese esperado de él.

Ahora de daba cuenta de que la inseguridad la había llevado a malinterpretar sus palabras y sus hechos. Porque la que había estado luchando por escapar de ese matrimonio había sido ella, y él en cambio la había presionado para que siguiera con él. Y en el momento que apareció la llave, era lógico que él pensara que ella tenía que tomar una decisión.

____  tragó saliva, le costaba hablar.

- No estoy enamorada de Taylor.

- Esas fotos dicen algo muy diferente - dijo él soltándole las manos y yendo hacia la ventana.

- Las fotos pueden engañar. Ni siquiera lo he visto desde el día que estuvo en la casa. Y ese mismo día se terminó todo. No fue más que una aventura, un pasatiempo, como quieras llamarlo. Estaba muy sola, aburrida y supongo que quería lo que jamás había tenido.

- Lo que podrías haber tenido conmigo si yo no hubiese sido tan orgulloso y tan mezquino como para ofrecértelo - Nicholas volvió hacia ella y agregó -. Tú has sido más sincera conmigo de lo que me merezco, pethi mou. Si te he perdido ha sido por mi culpa. Me enamoré de ti la primera vez que te vi. Tú no te equivocaste con mis sentimientos. Fue como si la luz me golpease de pronto. Y cuando me pude recuperar del shock, lo único que quería hacer es salir corriendo.

- ¿Pero...?

- Pero tú debiste atarme los tobillos, porque no fui capaz de irme. Tú eras muy joven. Yo no estaba preparado para el matrimonio. Pero me daba miedo que otro hombre estuviera en condiciones de darte lo que yo no podía. Y si yo me iba de tu lado no iba a haber oportunidad de que estuvieras a mí alrededor cuando yo decidiera volver.

- No puedo creer que esos eran tus sentimientos - dijo ______, temerosa de creer lo que él decía, de que después de todo, no se hubiera equivocado cuando había creído que la atracción irresistible había sido mutua.

- Mis sentimientos eran esos. Pero no sabía cómo manejarlos, y además creo que estaba resentido por el poder de atracción que ejercías sobre mí. Pero luego, Max cambió todo. De pronto no tuve elección. Nunca, nadie, me había hecho hacer nada que yo no quisiera. Me sentí totalmente impotente. Me sentía como un caballo de raza que tu padre había comprado para ti. Atrapado por una adolescente. ¡Y me juré que no te daría nada que yo no quisiera darte!

_____  pensó en cómo se habría sentido. Y pensó amargamente en su padre, que les había destruido la posibilidad de ser felices.

- Lo comprendo - dijo _____.

- Pasaron dos años de nuestro matrimonio hasta que empecé a desearte nuevamente - Nicholas hizo una pausa -. No, no lo demostré. ¡Me hubiese dejado matar antes que acercarme a ti! Mi orgullo no me permitía doblegarme más aún al chantaje de Max. Tú eras una mujer a quien yo jamás tocaría.

- Sí -dijo ella.

- No te tuve en cuenta. Era una lucha entre Max y yo, y tú estabas en medio. Tú eras mi esposa. Yo no podía tocarte. Pero ningún otro podía tampoco. Pero cuando murió Max yo ya había decidido que seguirías siendo mi esposa, y entonces, al ser una elección propia, nuestro matrimonio sería real. Ya sabes, a mí no se me ocurría que tú pudieras tener otras ideas. Habías aceptado la situación por tanto tiempo... - terminó Nicholas con una sombra de desconcierto y vergüenza a la vez.

- Tú pensabas que con tu palabra bastaba... - _____  pensó que era muy arrogante, pero por lo menos era sincero.

- Yo pensaba que tú me amabas, y que por ello habías seguido a mi lado.

- ¿Pensaba que era la fiel Penélope?

- Fue muy vanidoso de mi parte. Cuando te oí hablar por teléfono con Launter, me quise morir. Querías dejarme, y tuve que tomar medidas extraordinarias para que no te fueras. Realmente no pensaba que ese certificado fuera aún una amenaza para mí.

- ¿No? - _____ estaba pasmada ante tal afirmación.

- Simplemente lo utilicé para retenerte, y obligarte a que le dieras una oportunidad a nuestro matrimonio. Y no tenía derecho de hacerlo. El orgullo y el resentimiento me habían impedido hacerlo en vida de Max. Pero no quería enfrentarme a la posibilidad de perderte.

- No querías que ninguna otra persona te comprara calcetines... - dijo ella sonriendo, mientras se movía por la habitación.

- Hasta ahora había tenido calcetines suficientes para el resto de mi vida.

Hubo un silencio largo, Nicholas entonces carraspeó y siguió.

- Cuando dije que envidiaba la fortaleza de Fanny en no ceder a las presiones de la familia de Cody Cyrus para que dejaran la relación...

- ¿Cody es Cyrus?- interrumpió _____.

- Es el hermano menor de Miley. ¿No te has dado cuenta?

_____ negó con la cabeza.

- Fanny no dejó que el orgullo interfiriera entre ella y sus sentimientos. Yo sí.

Nicholas se dio cuenta de lo que quería decirle con eso. Y de lo que le costaba decirlo. Era una lucha interior, que se habría ahorrado con él "Quieres dormir conmigo esta noche".

- Puedes escribirlo si te resulta más fácil - dijo ella titubeando, pero con la felicidad aflorando a sus ojos.

- Cuando volví de París y tú ya no estabas, fue como encontrarme en un desierto. Había jugado y había perdido. Tú te habías escapado por fin del campo de concentración. Necesito que vuelvas a casa.

- La has puesto en venta - le dijo con crueldad que acababa de estrenar.

- Da igual que no me ames - la miró con desesperación, las manos entrelazadas fuertemente, subrayando la tensión interior en él -. Yo te amo tanto...

- Yo también te amo, pero no estaba dispuesta a volver hasta que no lo dijeras.

Nicholas la abrazó. Era hermoso volver a estar en sus brazos, y durante un rato largo no hubo más que silencio entre ellos, y besos, y un largo abrazo en el que parecían fundidos.

- Te he echado de menos todos los días a todas horas - le juró él -. Pensé que te había perdido.

Después de un rato en que parecían no poder desprenderse, _____  le preguntó:

- ¿Cómo te sentiste cuando tiré los calcetines?

- Si no hubieses estado enfadada conmigo, no te habrías tomado el trabajo de hacerlo. Eso me dio esperanzas - le confesó él con una sonrisa.

- ¡Has tenido suerte de que no te hiciera pedazos los trajes!

- Eso me hubiera dado más esperanzas todavía, pero creo que debo decirte que no tengo intenciones de aprender a cocinar - murmuró el burlón.

- Tienes otros talentos - le dijo _____, acariciándole el pecho.

- ¿Eso crees? - sonrió él.

- Lo sé. ¿Para qué vas a perder el tiempo en la cocina cuando eres tan bueno en la sala de juntas?

- Pequeña bruja -protestó el con ternura, y la volvió a besar.

- Quiero ver esa casa que has comprado - le dijo ella.

- La he comprado para ti.

- ¿De verdad?

La besó nuevamente.

Fue ese día, pero muy tarde ya, cuando fueron a ver la casa donde empezarían una nueva vida juntos, lejos del pasado, lejos de todo menos del amor que compartían.

Fin

***************************************************

heey se que algunas se enojaron por la entrada donde les dije que leyeran y comprendieran mejor, pero no era para ustedes, era para una chica en especial, no dire su nombre ni su metroblog, pero su comentario me ofedio y menciono que la trama de un matrimonio diferente ya no la utilizara mas y que un hombre sin piedad era igual, dejenme decirles que un titulo no dice nada, son historia opuestas nada que ver asi que chica anonima porfavor los titulos no simpre dicen la historia y si no sabemos no hables...

les repito chicas para ustedes no es, cuidense mucho y el 1 de septiembre inicio con Un Hombre Sin Piedad...

bye

att0:

aidée veega'......[♥]

ABAJO EL CAPI 10 ↓

Un Matrimonio Diferente ~ Capitulo 10

Un Matrimonio Diferente 

Capitulo 10

[para ponerle mas sensibillidad escuchen When you´re gone by Avril Lavigne]

Al volver a Londres, Nicholas debía irse al poco rato, tan pronto como se cambiase de ropa. Tenía mucho trabajo.

- Hablaremos cuando vuelva.

¿Por qué tenía la impresión de que él la trataba como si ella fuera culpable de algo? ¿Cómo reaccionaría ante el hecho de que ella supiera tantas cosas? Al fin y al cabo él no confiaba lo suficientemente en ella como para habérselo contado. Pero, ¿qué cosas sabría él?

____ fue al salón. Allí estaba su escritorio, herencia de su madre. Le echó una ojeada. Estaba igual que siempre. Los cajones vacíos. La llave decorativamente sujeta con una cadena a la hoja plegable que servía de escritorio propiamente dicho. El carpintero que lo habría restaurado había cometido el error de poner a la llave una cadena muy corta que impedía cerrar el escritorio, por eso no lo usaba.

De pronto se dio cuenta de que la llave se parecía a aquélla que le habían dado en el banco para abrir la caja fuerte. Rompió la cadena, haciéndose daño en el intento. La llave había sido bañada en oro para hacer juego con la cadena, pero se veían aún los números grabados en ella. Ni siquiera encajaba bien en la cerradura. Seguramente correspondía a otra caja. Durante cinco años Max podría haber ocultado el pasaporte a la libertad de Nicholas en su propia casa. Una última ironía de Nicholas.

_____ fue hacia el ala de la casa que ocupaba Nicholas. Él se estaba poniendo una camisa limpia en el dormitorio, tan embebido en sus pensamientos que apenas se dio cuenta de la presencia de ____.

- Nicholas... - le dijo ella temerosa.

Por un momento, _____ pensó en esconder la llave. Pero debía tener la valentía de dársela y afrontar las consecuencias. Entonces levantó la mano y tiró la llave en la cama.

- Después de todo no ha sido una condena a cadena perpetua... - se oyó decir.

Nicholas pareció no entender. Miró alternativamente la llave y a _____.

- Es la llave de otra caja fuerte. Es posible que contenga lo que buscas.

- ¡Cristo! - exclamó antes de levantar la llave -. ¡Todo este tiempo buscándola! ¡No lo puedo creerlo!

_____  se fue hacia el balcón . Se trataba de la tierra prometida de la libertad. Podía ser el principio o el fin de su matrimonio.

- Hay algo más de lo que tenemos que hablar.

- ¿No podemos esperar para hablar de ello? No voy a poder parar hasta que vaya a París y pruebe esta llave.

- Me temo que no. Ya ves, ocurre que sé lo que hay en la caja. Tu certificado de nacimiento - le dijo _____ volteando a verlo a la cara.

La expresión de Nicholas se tensó.

- ¿Y dónde has conseguido esa información?

- Ciertamente no la he conseguido por ti. Paul me la confió.

- ¿Paul? - Nicholas pareció muy sorprendido.

- Me pidió que actuase como intermediaria. Creyó que yo era de tu confianza. Así que ahora sé que Denise es tu madre natural.

- ¿Paul está enterado de esto? - le dijo él con gesto grave.

- Mira, no es asunto mío - le aclaró ______, porque Nicholas parecía recalcárselo con la mirada.

- ¿Cuánto hace que lo sabe?

_____  comprendió que Nicholas no sabía que Joseph era su padre, pero ella no quería ser quien se lo dijera.

- ¡Theos mou! Si él lo sabe no había peligro de que su matrimonio se rompiese - dijo él frustrado.

Y con esas palabras, Nicholas le había dicho muchas cosas. Nicholas pensaba que Paul no estaría en condiciones de aceptar un pasado oscuro de su esposa. Un marido griego no podría tolerarlo. Así que Nicholas estaba protegiendo a Denise. Y se sentía frustrado por saber que su sacrificio había sido inútil.

- Paul sabe todo acerca de tus padres. Quiere hablar contigo. Está preocupado por Denise. El hecho de que continúe siendo un secreto le está perjudicando.

Nicholas murmuró algo en griego, y se tapó la cara con las dos manos.

- ¿Entonces por qué no me ha hablado personalmente?

- Le prometió a Denise que no hablaría contigo del asunto, así como ella les había prometido a sus padres que lo mantendría en secreto.

- Ella se avergüenza de mí.

- No creo. Si no fueras tan terco y tan orgulloso te hubieras enterado de toda la historia por ti mismo - le dijo _____ temblando.

Nicholas la miró con rabia.

- La primera vez que la vi después de enterarme, intenté hablar con ella. Pero ella se puso a llorar y salió corriendo. Estaba histérica y aterrada.

Y debía tener miedo de enfrentarse a Nicholas. Porque él se habría sentido absolutamente traicionado por una mentira que había durado veinte años. Entonces, en lugar de aparentar estar herido habría aparentado estar enfadado. Y Denise no habría sabido cómo actuar frente a él.

Con frialdad pasmosa, Nicholas emprendió la marcha preguntando antes:

- Entonces, ¿qué más hay que hablar? ¿Sobre nuestro matrimonio? Eso es muy sencillo. Te quedas o te vas. Trata de tomar una decisión antes de que esté de vuelta de París - dijo él con frialdad.

_____  se quedó en silencio. Lo vio ponerse la chaqueta. Estaba anonadada. Nunca se había sentido tan humillada.

Hubiese sido mejor que brindara con champaña y que bailase para festejarlo, en lugar de reaccionar con tal indiferencia.

Al fin y al cabo Nicholas ya no tenía motivos para seguir fingiendo. Y sin embargo las escenas eróticas del día anterior, la pasión que habían compartido, o que ella había creído que habían compartido... Pero Nicholas le había dicho un día que le daba miedo el amor. Había crecido sin amor y había aprendido a vivir sin él. Y así se había ido haciendo Nicholas, un hombre incapaz de compartir nada, incapaz de sentir para no arriesgar ni un ápice de orgullo.

El papel que Max le había obligado a representar había llegado a su final.

_____ sintió escalofríos. Nicholas le servía en bandeja la libertad que había peleado semanas atrás, él no iba a esperar para desembarazarse de la hija de Max. Entre lágrimas, pensó que no valía la pena sufrir por un desgraciado como él.

******************************************************************************************** en minutos el epilogo ;D

Importante

Chicas no me entienderon o no me quieren entender, voy a publicar Un Hombre Sin Piedad porque quedo en segundo lugar cuando les pedi que votaran por que novela querian, y para las que no saben esta novela no es nada paresida a Un Matrimonio Diferente son apuestas.

Lo que les dije fue que si me contestaban las preguntas hiba a seguir con love story despues de terminar Un Hombre Sin Piedad, SI LAS CONTESTABAN pero como veo que no no la seguire.

Cuidense y por favor pongan atencion a lo que leen

 

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Nombre: Xochitl Aide Vega Martinez(de hecho es dela vega pero no uso dela)

edad: 15 añitos

nacimiento: 01/enero/1996

lugar: H.Matamoros,Tamaulipas,Mexico

direc: calle.16 de septiembre,privada privanzas # 95

Mee encanataa la musiica de THE JONAS BROTHERS, Miley Cyrus, Demi Lovato, Selena Gomez, Taylor Swift, David Archuleta, Coffey Anderson, Nick lanchey, Jesse Mc..., Aerosmith, Aly y ..., Paramore, Kelly Clarkson, Avril Lavigne, Nick Jonas & The Administration, Back Street Boys,The Beatles, Elvis etc....

De latino America me gusta Reik, Ha-Ash, Belanova, Miranda, Camila, El Tri, Ricardo Arjona, Enrique Iglesias, Chayan, MDO, Tito El Bambino, Don Omar, Wisin y Yandel, Shakira, Thalia, Alejandro Fernandez, Paty Cantú, Pesado, La Arrollaodra Banda El Limon, Los tigres del norte, Selena quintanilla, los super reyes, Sin bandera, Noel, Yuridia, Nadia, Moderato, Belinda, La Factoria, Keny Garcia, y muchos mas

Mi autodefinicion:

pues como se dice, bno soii alegre me pongo a bailar donde sea,100pre estoii con mis amigos en las bna y en las malas, me conoce 1/2 ciudad, soii bn imperactiva, 100pre estoii asiendo algo,  mi vida es muy loca tengo todos y cada uno de los tipicos problemas de una adolecente normal jeje.

mi msn es xochitl_aida@hotmail.com