Dias de Ira, Noches de pasion [ Nick y ____ ]

Dias de Ira, Noches de pasion [ Nick y ____ ]

Cuando el odio se convierte en pasion, y la pasion en amor...

Pazense!

Heeey! pasense x mi otra novela, tambien es de Lu:

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Gracias...:DD'

hey chicas les escribo esto para agradeserles el averme nominado a mejor escritora, gracias, esto es grandioso, no e visto mucho del concurso pero creo que empiezan a votar el 6 de febrero....bueno eso era todo y mil gracias

 

aqui les dejo la pagina :DD' http://sonrics97.metroblog.com/

Dias de Ira, Noches de Pasion ~ Capitulo Dos

Dias de Ira, Noches de Pasion

Capítulo Dos

Fue una sorpresa que Nicholas Jonas le pidiera el siguiente baile.

____  iba a decir que no, pero Max había tomado la mano de Miley para llevarla a la pista y la mirada hostil que la mujer lanzó sobre Nicholas dejaba claro que no le gustaba nada el cambio de pareja.

-Vamos, ____ -la animó su hermano-. A ti te encanta bailar. Y, por lo visto, James y yo somos unos inútiles. Nicholas es tu única oportunidad.

-Gracias, hermano -replicó ella, levantándose de mala gana.

-Tu hermano no es muy sutil -sonrió Nicholas-. Pero si así consigo tenerte entre mis brazos, no me quejaré.

Le pasó un brazo firmemente por la cintura, la fuerte mano rozando su cadera. El roce era demasiado personal en opinión de ___, pero en cuanto llegaron a la pista y la tomó entre sus brazos se estiró, decidida a resistir el inexplicable deseo de dejarse caer sobre su pecho.

-Bailas el tango de maravilla... la verdad es que Max me ha dado mucha envidia. Aunque, si quieres que te sea sincero, el baile no es uno de mis talentos. Espero que no te lleves una desilusión.

Desilusión... ____ no lo creía. Mientras bailaban, su capa negra los envolvía a los dos, creando una extraña intimidad. Y el roce de las piernas masculinas aceleraba su pulso. El maldito traje de látex no ayudaba nada; al contrario, enfatizaba cada roce. Y dudaba que Nicholas Jonas hubiera desilusionado alguna vez a una mujer. Desde luego, no a la bonita Miley. Pensar eso la animó lo suficiente como para contestar:

-No lo creo.

Sabía que era atractiva y estaba acostumbrada a que los hombres intentasen coquetear con ella, pero desde que rompió con Michael había aprendido a quitárselos de encima sin ningún problema.

- Y también creo, señor Díaz, que un hombre como usted es absolutamente consciente de sus talentos y los explota para su propio interés.

Nicholas Jonas podía hacer que su corazón se acelerase y sintiera calor por todo el cuerpo, pero no tenía intención de dejarse seducir por él.

-Como estoy segura de que las revistas del corazón, y su amiga Miley, podrían confirmar -añadió, irónica.

-Ah, veo que has estado escuchando cotilleos. ¿Qué te han contado, que crecí en un burdel rodeado de mujeres? Pues siento desilusionarte, pero no es verdad. Aunque mi abuela tenía uno -admitió él-. Y dice bien poco de los hombres que ganase tanto dinero. El suficiente para enviar a su hija a los mejores colegios de Suiza.

____ lo miró, atónita por aquella admisión.

-En Europa se enamoró de un hombre griego que, desgraciadamente, estaba casado -siguió Nicholas-. Pero tuvo la decencia de comprarle una casa en Corinto, donde yo nací. Murió cuando yo tenía doce años y mi madre decidió volver a Perú.

-Lo siento mucho. Pobrecito... -murmuró ella, compadecida.

-Debería haber imaginado que sentirías pena por mí. Eres tan ingenua -dijo Antonio entonces-. Como amante de un millonario, mi madre nunca fue pobre y tampoco lo fui yo -añadió, mirándola a los ojos-. Siento desilusionarte, pero estás desperdiciando tu compasión conmigo.

- ¿Y por qué me has contado todo eso?

No parecía el tipo de hombre que desnudaba su alma delante de un extraño.

-Quizá porque quería que te relajases.

- ¿Todo es mentira? -preguntó ella, sorprendida.

-No todo. Soy un bastardo -sonrió Nicholas, deslizando la mano por su espalda, empujándola un poco más hacia su torso-. Y como tú misma has dicho, uso mi talento para conseguir lo que quiero. Y te quiero a ti, ____ Fairfax.

Atónita, ella miró esos ojos negros y vio un brillo de deseo que no intentaba esconder.

-Eres un demonio...

-Un ángel caído -la corrigió Nicholas, apretándola contra sí para que notase su evidente excitación-. Y por cómo tiemblas, sé que tú también me deseas. La atracción entre nosotros ha sido inmediata. Y no me digas que no porque yo sé que es así.

-Eres increíble -consiguió decir ____. Aunque no podía negar que estaba temblando, no tenía la menor intención de sucumbir ante aquel hombre-. Coquetear conmigo cuando has venido con tu novia...

-____ es una vieja amiga, no mi novia. Y está casada. Es una estrella de la televisión famosa en Sudamérica, pero quiere ser famosa en el mundo entero. Por eso está aquí. Ha venido para firmar un contrato como protagonista de un musical el año que viene. Mañana volverá con su marido, así que no tienes por qué estar celosa.

-¿Celosa yo? ¿Estás loco? Pero si ni siquiera te conozco...

-Eso podemos remediarlo. Mañana te llamaré para cenar -anunció Nicholas, soltándola-. Pero ahora creo que lo mejor será volver a la mesa antes de que la gente empiece a murmurar. La música ha terminado.

____  no se había dado cuenta y, avergonzada, lo siguió.

Lo siguió como un cordero yendo al matadero, se dio cuenta después... mucho después.

 

-Por favor, ____, ¿quieres dejar de comer esos asquerosos huevos fritos y hacerme caso? -Exclamó Helen-. Tienes que cenar con él. Te ha enviado rosas todos los días y el ama de llaves está cansada de apuntar sus mensajes. Esta casa está llena de flores y, en mi estado, voy a terminar con fiebre del heno.

 ____ terminó sus huevos fritos y sonrió a su cuñada.

-Ya te he dicho que podéis tirar las flores a la basura. No me interesan.

-Mentirosa. Ninguna mujer es inmune a los encantos de Nicholas Jonas. El problema es que te dan miedo los hombres desde lo que pasó con Michael. No has salido con nadie en serio desde entonces.

- ¿Moi? -____ se llevó una mano al corazón-. Yo no tengo miedo de nadie, pero Nicholas Jonas es un demonio. No hay más que verlo.

-Tonterías...

-Es un hombre con el que ninguna mujer sensata tendría una relación.

-Olvídate de ser sensata y vive un poco. Llevas varios meses en casa y la investigación en el museo sólo te ocupa un par de días a la semana. Estamos en primavera, cuando los jóvenes piensan en el amor...

-Nicholas Jonas no es precisamente joven.

- ¿Qué más da que tenga diez o doce años más que tú? Una aventura apasionada con un hombre experimentado te vendría muy bien.

-No lo creo. Además, ahora mismo no tengo tiempo para esas cosas. Voy a ver apartamentos -respondió ____ para cambiar de tema porque Nicholas Jonas había ocupado gran parte de sus pensamientos desde que lo conoció y eso no le gustaba en absoluto. Se había negado a responder a sus llamadas, pero sobre las rosas no podía hacer nada.

-Por favor, olvídate del apartamento. Ésta es la casa de tu familia, lo ha sido durante generaciones y es suficientemente grande para todos.

Helen puso los ojos en blanco, sin entender que alguien quisiera irse a un apartamento teniendo una casa como aquélla en el corazón de Kensington.

-Ya tengo edad para vivir sola -dijo ____.

-Yo no quiero que te vayas y a ti no te gustaría vivir sola, admítelo. Y también deberías admitir que Nicholas Jonas te gusta. Me he dado cuenta de que te pones colorada cada vez que alguien menciona su nombre. A mí no me engañas.

____  suspiró.

-Tu problema, Helen, es que me conoces demasiado bien. Pero voy a buscar apartamento de todas formas. Después de todo, si voy a tener una apasionada aventura, debería tener mi propio apartamento. Supongo que no querrías que trajese a mis amantes aquí, donde tu preciosa niñita podría ver y oír cosas inconvenientes -dijo, sonriendo.

- ¿Vas a hacerlo? ¿Vas a salir con él?

-No lo sé. Si vuelve a llamar a lo mejor me lo pienso. ¿Contenta?

- ¿Qué vas a pensarte? -preguntó David, entrando en la cocina con su hija en brazos.

-____ va a salir con Antonio Díaz -anunció Helen.

- ¿Tú crees que eso es sensato? -Preguntó su hermano-. Es mucho mayor que tú. ¿Seguro que sabes lo que haces? Nicholas Jonas es un genio de las finanzas, pero como persona... es el tipo de hombre que hace que uno quiera encerrar a su mujer o a sus hermanas en casa. Tiene fama de mujeriego y...

- ¡No me lo puedo creer! -Exclamó ____ -. Los quiero mucho, pero deberíais coordinar sus opiniones.

Riendo, salió de la cocina.

El destino, o lo que fuera, hizo que sonara el teléfono cuando entraba en el salón. Era Nicholas.

-Es muy difícil localizarte, ____. Pero me gustan los retos. ¿Cenamos juntos esta noche?

____ decidió entonces hacer lo que llevaba días deseando hacer secretamente y le dijo que sí.

Luego fue a ver un apartamento, pero no le gustó. Pasó el resto de la mañana en el museo y la tarde de compras, buscando un vestido que dejase a Nicholas Jonas boquiabierto.

____  sonrió, contenta, al verse reflejada en el espejo. Estirando los hombros, tomó el bolso y un chal azul a juego con el vestido y salió de la habitación. Estaba nerviosa, pero no se le notaba cuando entró en el salón. Nicholas Jonas iría a buscarla a las siete y eran las siete menos diez.

- ¿Qué tal estoy, Helen?

-Estás preciosa, ____.

Ella se volvió al oír una voz masculina, sorprendida al ver a Nicholas.

-Gracias -aceptó el cumplido con una sonrisa, aunque le costó trabajo. Le había parecido peligroso con su disfraz de ángel caído, pero con un traje gris, camisa blanca y corbata de seda estaba para quitar el hipo-. Llegas temprano.

Se había detenido a un metro de ella, mirándola de arriba abajo con un deseo que no podía disimular. Pero cuando la miró a los ojos, algo en ellos hizo que ____  se quedara sin aliento.

Por segunda vez en una semana, Nicholas Jonas no pudo controlar su excitación al ver a ___ Fairfax. La había visto con un traje de látex y el pelo suelto, pero la ____ que estaba delante de él ahora era la sofisticación personificada.

El pelo rubio sujeto en un moño francés, los enormes ojos azules acentuados inteligentemente por el uso de cosméticos, el brillo de sus labios rojos...

En cuanto al vestido, era evidentemente de diseño. Él había comprado suficientes como para saberlo. Azul claro, a juego con sus ojos, cortado al bies, el cuerpo sujeto por dos finos tirantes, se ajustaba sobre sus firmes pechos marcando la cintura y cayendo luego en capa por encima de las rodillas. No demasiado corto, lo suficiente como para que un hombre fantasease con la idea de meter la mano por debajo...

-Estás preciosa, ____. Seré la envidia de todos los hombres del restaurante -Nicholas tomó el chal de cachemira que llevaba en las manos y se lo puso sobre los hombros-. ¿Nos vamos?

Desde luego, no sería esfuerzo alguno acostarse con ____  Fairfax; los detalles de cuándo y cómo eran lo único que tenía que decidir, pensó mientras intentaba controlar su libido.

David Fairfax, a pesar de su agradable disposición, lo había llevado aparte cuando había llegado para decirle que esperaba que se comportase como un caballero y volviese a casa a una hora razonable. Y Nicholas, a quien nadie se atrevía a dar consejos, se había sorprendido demasiado como para contestar cuando ____ había entrado en el salón.

Podía entender la preocupación de David, claro, pero eso le recordó que él no pudo cuidar de su hermana y el recuerdo lo enfureció.

Nicholas le abrió la puerta de un Bentley plateado antes de sentarse frente al volante.

- ¿Dónde me llevas? -preguntó ____, intentando disimular los nervios.

-A cenar -contestó él, acariciando su pelo y, a la vez, empujando su cabeza sutilmente hacia delante-. Pero después a mi cama.

La provocativa respuesta hizo que ____ se quedase boquiabierta y Nicholas aprovechó la oportunidad para besarla; un beso cálido, apasionado y tierno a la vez. Le temblaban los labios mientras él sujetaba su barbilla con dedos firmes, la punta de su lengua buscando la suya en un gesto tan erótico que despertó un incendio en su interior. Sin darse cuenta de lo que hacía, levantó los brazos para ponerlos alrededor de su cuello...

-_____ -dijo él entonces-. _____, tenernos que irnos.

Ella estaba atónita. ¿De verdad le había echado los brazos al cuello? De repente, el calor que sentía se convirtió en rubor.

- ¿Por qué has hecho eso?

-Creo que el primer beso hay que darlo de inmediato en lugar de esperar toda la noche. Y tú me has hecho esperar una semana.

-Me sorprende que hayas seguido llamando -sonrió _____, sintiéndose de repente increíblemente feliz. Todas las dudas y miedos sobre Nicholas disipadas por aquel beso.

-Yo también estoy sorprendido. Normalmente si una mujer no se muestra interesada no vuelvo a molestarme. Pero en tu caso he hecho una excepción. Deberías sentirte halagada.

____ soltó una carcajada.

-Eres increíblemente arrogante.

-Sí, pero te gusto -sonrió Nicholas, mientras arrancaba el coche.

 La llevó a un exclusivo restaurante en la mejor zona de Londres donde la cocina era soberbia y Nicholas el perfecto compañero. Tenía una conversación interesante, ingeniosa y, poco a poco, ____  fue relajándose. Le contó que pasaba mucho tiempo viajando porque su trabajo lo llevaba a Nueva York, Sidney, Londres y Grecia, donde poseía una isla a la que sólo se podía llegar en helicóptero. Pero intentaba pasar los meses de invierno en su finca de Perú.

Sin darse cuenta, ____  estaba ya casi enamorada de él para cuando la llevó de vuelta a casa.

-Admítelo, ____, lo has pasado bien -Nicholas  sonreía mientras detenía el coche en la puerta de su casa-. No soy el ogro que pensabas que era, ¿no?

-Es verdad que eres más civilizado de lo que yo esperaba y sí, lo he pasado bien -admitió ella. Quizá porque el champán que había bebido la hacía sentir un poquito demasiado alegre-. Pero sigues siendo demasiado arrogante.

-Es posible, pero... ¿podemos cenar juntos mañana?

-Sí, podemos.

___ cerró los ojos cuando él inclinó la cabeza para buscar sus labios.

El segundo beso fue mejor que el primero y, esa vez, cuando le echó los brazos al cuello sabía lo que estaba haciendo. Pero cuando sintió el roce de su mano acariciando sus pechos por encima del vestido empezó a temblar.

Respiraba su aroma masculino, medio mareada, el beso tan apasionado, tan ardiente que no quería parar. Cuando Nicholas deslizó los tirantes del vestido sobre sus hombros se estremeció, pero no puso ninguna objeción mientras los bajaba para revelar sus pechos desnudos.

Mientras los acariciaba, sus largos dedos rozando la punta de los pezones, una fiera sensación viajó desde sus pechos hasta su vientre, creando un río de lava entre sus muslos. ___ dejó escapar un gemido cuando se metió uno en la boca y empezó a tirar de él con los labios hasta dejarla convertida en una masa temblorosa de sensaciones que nunca había experimentado antes, que nunca había sabido que existieran.

A la vez que ella enterraba los dedos en su pelo para sujetarlo allí, para que no se apartase, sintió que metía las manos bajo la falda del vestido, sus largos dedos trazando la delgada tira de encaje entre sus piernas. Involuntariamente, ____ las abrió y él apartó a un lado las braguitas...

- ¡Dios mío! -exclamó Nicholas, apartándose-. ¿Qué estoy haciendo?

Ella lo miró, tumbada sobre el asiento, totalmente abandonada, los ojos azules brillando de auténtico deseo carnal por primera vez en sus veinticuatro años de vida.

Rápidamente, él estiró su falda, colocando luego los tirantes del vestido sobre sus hombros.

-Así está mejor -murmuró con los ojos oscurecidos.

____ seguía temblando, pero se dio cuenta de que ____ no parecía tan afectado como ella.

-Lo siento, no quería llegar tan lejos... en el coche, además. Le prometí a tu hermano que cuidaría de ti.

-Le prometiste a mi hermano... ¿quieres decir que Tom ha tenido valor para...? ¡Lo mato! Por lo visto se le ha olvidado que soy una adulta y perfectamente capaz de cuidar de mí misma.

- Yo no estoy tan seguro -murmuró él entonces-. Pero será mejor que entres en casa... antes de que pierda el control por completo -añadió, saliendo del coche para abrirle la puerta-. No voy a entrar, no me atrevo -dijo luego, depositando un beso en su frente-. Te llamaré mañana.

Luego esperó mientras ____, nerviosa y, sobre todo, frustrada, buscaba la llave en el bolso y desaparecía en el interior.

Dias de Ira, Noches de PAsion ~ Capitulo Uno

Días De Ira, Noches De Pasión 

Capítulo Uno

-No puedo creer que hayas elegido esto para mí-____  Fairfax, sentada frente a su hermano David y su mujer, Helen, en el salón de baile de un lujoso hotel de Londres sacudió la cabeza-. Llama demasiado la atención -añadió, un rubor tan rojo como el vestido cubriendo sus mejillas,

-Venga, ____. Estás muy guapa -la animó David-. Éste es el baile de disfraces anual para el proyecto Ángel de la Guarda, el proyecto favorito de papá. Y a él le habría hecho gracia que todos viniéramos disfrazados de ángeles y demonios. Papá tenía mucho sentido del humor. ¿Te acuerdas en el cumpleaños de mamá, cuando insistió en que todos nos vistiéramos como caballeros y escuderos?

-Pues claro que me acuerdo. La mayoría de las mujeres acabaron pareciendo jovencitas, con los jubones y los leotardos... a veces me preguntaba si papá tendría tendencias homosexuales -replicó ella, volviéndose para mirar a su cuñada-. Pero esto es diferente, Helen.

- ¿Por qué?

-No tiene gracia tener que embutirse en un vestido rojo que me queda pequeño. ¿En qué estabas pensando cuando lo compraste?

Helen la miró con un brillo travieso en los ojos oscuros. David y ella, novios desde la universidad, eran los orgullosos padres de una niña de once meses que nació una semana antes de que su padre muriera de un ataque al corazón. La niña se llamaba Sara, como su abuela, que había muerto tres años después de una larga batalla contra el cáncer.

-No sé de qué te quejas. Estás estupenda. Embarazada de cuatro meses y medio yo tengo la misma talla de busto que tú. Además, me lo probé para ver si me valía -sonrió Helen.

- ¿Y no se te ocurrió pensar que tú mides un metro y medio y yo mido un metro setenta y cinco? -Protestó Emily-. Casi me rompes el cuello para meterme la capucha. Aún me sigue doliendo.

-Si hubieras venido a Londres ayer, como deberías, habrías tenido tiempo de probarte el disfraz. Pero en lugar de eso te quedaste en Santorini tomando el sol. Y no te enfades conmigo. Al fin y al cabo te corté la capucha para que pudieras llevar los cuernos como diadema -Helen saltó una carcajada.

____  se mordió los labios para no reír también.

Helen tenía razón, debería haber vuelto de la isla de Santorini el día anterior. La culpa era suya, pero no pensaba dejar de meterse con su querida cuñada.

-Si tuvieras un poco de sentido común, me habrías comprado un disfraz de ángel. Como el tuyo, por cierto. ¿No es lo más lógico que las mujeres vistan de ángeles y los hombres de demonios? Como el tonto de mi hermano...

-Perdone -una voz masculina la interrumpió-. Hola, David, me alegro de volver a verte.

-Nicholas, me alegro de que hayáis podido venir.

____ miró al hombre que la había interrumpido tan groseramente. Estaba de espaldas a ella, apartando una silla para su acompañante, una fabulosa morena vestida de ángel... o algo así. Llevaba un vestido casi diáfano, dorado y blanco, que revelaba más de lo que un ángel debería revelar.

Al menos su traje rojo la tapaba de la cabeza a los pies, se consoló. Aunque había tenido que bajarse la cremallera unos centímetros para que aquella cosa no la ahogase. No era de su estilo, desde luego. Ella sabía que tenía un cuerpo bonito, pero no estaba acostumbrada a lucirlo tan descaradamente.

-Te presento a mi amiga Miley-siguió el hombre- y a mi mano derecha, Max -añadió, señalando a un hombre de mediana edad y constitución fuerte.

Luego, el extraño se volvió hacia ella.

-____, ¿verdad? David me ha hablado mucho de ti. Encantado de conocerte. Soy Nicholas Jonas-una mano grande tomó la suya y ___ la estrechó, preguntándose de qué conocería su hermano a aquel hombre y por qué nunca lo había mencionado.

Entonces, de repente, se le quedó la mente en blanco y una extraña sensación, como una corriente eléctrica, hizo que se le pusiera la piel de gallina. Nerviosa, apartó la mano y levantó la mirada.

Y tuvo que levantarla mucho. El hombre debía medir más de metro noventa. Sus ojos se encontraron con unos profundos ojos oscuros, casi negros...

Era como una pantera: poderoso, letal.

____  tuvo que carraspear, nerviosa, para aclararse la garganta. No era típico de ella reaccionar así.

Como las presentaciones siguieron, pensó que nadie lo había notado, aunque no podía estar segura. Tenía la boca seca y no era capaz de apartar la mirada del alto extraño vestido de negro de los pies a la cabeza. Un jersey negro de cuello alto delineaba su impresionante musculatura. Una capa corta cubría sus anchos hombros, cayendo por su espalda como las alas de un murciélago.

Debería tener un aspecto ridículo con ese disfraz, como la mayoría de los presentes, pero en su caso no era así. Al contrario, si alguna vez un hombre había parecido un demonio...

Oscuro y peligroso, pensó, con el corazón inexplicablemente acelerado. Le costaba trabajo respirar y no tenía nada que ver con el traje de látex.

El hombre tenía el pelo negro, liso, ligeramente más largo de lo normal; unas cejas oscuras enmarcando unos ojos casi negros, pómulos altos, nariz romana, una boca sensual y una sonrisa perfecta de dientes blanquísimos. Pero esa sonrisa no podía enmascarar del todo la frialdad de sus ojos.

No era convencionalmente guapo, sus facciones demasiado grandes y duramente cinceladas. Brutalmente guapo... sí, ésa era una descripción mejor.

Había algo insultante en cómo sus ojos negros se clavaron en su escote, pero incluso reconociendo la insolencia masculina, Emily suspiró, aliviada, cuando se sentó a su lado.

Podría ser peor, se dijo a sí misma. Al menos teniéndolo a su lado no tenía que mirarlo a la cara.

Instintivamente reconoció que era un hombre totalmente seguro de sí mismo, conocedor del efecto que ejercía en las mujeres y, discretamente, cruzó los brazos sobre el pecho para disimular que sus pezones se marcaban bajo el traje de látex. Un seductor sofisticado con un aura de poder que intimidaría a cualquiera, hombre o mujer. No, no era su tipo en absoluto...

Aun así, debía reconocer que era un hombre tremendamente sexy, como indicaba la sorprendente respuesta de su cuerpo.

-Debería darte vergüenza ser tan sexista -dijo él entonces, con tono burlón.

- ¿A qué se refiere, señor Jonas? -preguntó ____ con fría amabilidad.

-En un mundo de igualdad entre los sexos es inapropiado pensar que todas las mujeres deberían vestir de ángeles y los hombres de demonios, ¿no te parece? Y dado el fantástico traje que llevas, un poco hipócrita, además.

-En eso tiene razón -comentó Helen y todos rieron.

Todos menos ____.

-Este traje lo eligió mi cuñada, que tiene un sentido del humor muy retorcido. Y veo que usted va vestido de demonio, lo cual demuestra mi teoría. Aunque parece haber olvidado los cuernos.

-No se me han olvidado. Yo no olvido nada -replicó él, mirándola a los ojos con un descaro que aceleró su pulso-. No soy un demonio. Soy más bien... un ángel caído.

Sí, era el disfraz perfecto para él. Negro y amenazador. ____ lo miró a los ojos y le pareció ver algo un brillo de... ¿ira? ¿Por qué? No tenía ni idea, pero decidió que debía controlar su loca imaginación. Ningún hombre la había afectado nunca de esa forma. Había conocido a muchos y se había sentido atraída por unos cuantos, pero nunca de esa forma.

Tenía veinticuatro años, era arqueóloga marina y había pasado los dos últimos, después de terminar la carrera, haciendo prácticas. Sus colegas eran en su mayoría hombres, exploradores, buceadores y compañeros arqueólogos, dedicados a localizar pecios y artefactos en el fondo del mar. Algunos de ellos le parecían atractivos, pero nunca había sentido aquel calor, aquella excitación que Nicholas Jonas despertaba con una sola mirada.

«Tranquilízate», se dijo. Había ido con una mujer guapísima que debía ser su novia y, mientras ella se consideraba pasablemente atractiva, no era competencia para la tal Miley.

¿Competencia? ¿En qué estaba pensando?

A los veintiún años, después de un desastroso compromiso que había terminado abruptamente cuando encontró a su prometido en la cama con su compañera de facultad, había decidido olvidarse de los hombres para siempre.

Michael era contable en la empresa de su padre.

Un hombre del que se había enamorado a los dieciséis años; un hombre que la había besado el día que cumplió los dieciocho, diciendo sentir lo mismo por ella; un hombre que le había ofrecido consuelo y apoyo cuando su madre murió y cuya proposición de matrimonio había aceptado poco después. Un hombre que, cuando lo encontró en la cama con su compañera, admitió que llevaba un año engañándola. Su compañera, y supuesta amiga, clavó un poco más el cuchillo en su corazón diciéndole que era una tonta; Michael sólo estaba interesado en ella por su dinero y sus contactos.

Lo cual era de risa. Sí, seguramente la casa de sus padres valía millones, pero ellos vivían allí, habían vivido allí durante generaciones. Y aunque el negocio familiar aportaba dividendos a los accionistas todos los años, no era una fortuna. Pero en ese momento, sintiéndose traicionada, juró que jamás competiría por un hombre. Y, la verdad, durante los años siguientes nunca había sentido la necesidad de hacerlo. Quizá por eso no había vuelto a tener una relación importante, pensó, irónica.

-Sí, claro, ahora lo veo -respondió por fin-. Un ángel caído.

-Te perdono -dijo Antonio con una sonrisa que le robó el aliento.

-No recuerdo haberme disculpado -replicó ella cuando pudo hablar.

En ese momento llegaron los dos últimos invitados y ____ suspiró aliviada. Eran su tía Lisa, la hermana mayor de su padre, y su marido, James Browning, que además era el presidente del consejo de administración de Ingeniería Fairfax desde la muerte de su padre.

Pero un comentario de Nicholas Jonas, hecho en voz baja, volvió a sorprenderla:

-Pero si te gusta más un demonio, seguro que se puede arreglar.

____ lo miró, atónita. ¿Habría oído mal? ¿Estaba coqueteando descaradamente con ella sin conocerla de nada... y con su novia al lado?

Después de la cena, cuando la orquesta empezó a tocar y Nicholas y Miley fueron a la pista de baile, ____ no podía dejar de mirarlos. Hacían una pareja fabulosa. Y por cómo se apoyaba Miley en él no había duda de que entre ellos había una relación íntima.

____  se volvió hacia James para preguntarle lo que llevaba casi una hora deseando preguntar: ¿Quién era Nicholas Jonas?

Según su tío, era el fundador de una empresa que conseguía enormes beneficios comprando, reestructurando y volviendo a vender empresas por todo el mundo. Por lo visto, era un hombre de gran influencia y poder. Y extremadamente rico. Era reverenciado en todo el mundo como un genio de las finanzas. Su nacionalidad no estaba muy clara; su nombre era hispano pero algunos lo consideraban griego porque hablaba el idioma como si hubiera nacido allí.

Había rumores de todo tipo sobre él. Según su tía Lisa, su abuela había sido madama de un burdel de lujo en Perú y su madre la amante de un magnate griego. Antonio Díaz, decían, era el resultado de esa relación.

Su tía también le contó que tenía una magnífica villa en una isla griega, una enorme finca en Perú, un lujoso apartamento en Nueva York y otro en Sidney. Recientemente había adquirido un prestigioso edificio de oficinas en Londres, en cuyo ático residía cuando estaba en la ciudad, y seguramente tendría más propiedades. Ah, y las fiestas que organizaba en su yate eran famosas.

James intentó dejar a un lado los cotilleos, contándole que había conocido a Nicholas unos meses antes en una conferencia en Europa, donde se hicieron amigos. De ahí que David lo hubiese invitado esa noche. De hecho, los expertos consejos de Nicholas Jonas habían sido fundamentales para su decisión de diversificar y ampliar Ingeniería Fairfax, le dijo su tío casi con tono reverencial.

Para ____  era una noticia que la empresa familiar necesitara diversificarse y ampliarse, pero no tuvo tiempo de hacer preguntas porque su tía volvió a intervenir. Aparentemente, Nicholas era un soltero tan famoso por las mujeres con las que había mantenido relaciones como por su habilidad en los negocios. Sus incontables aventuras con modelos y actrices eran, aparentemente, documentadas por la prensa del corazón.

En realidad, eso fue un alivio. De modo que su reacción ante aquel hombre era normal... emitía un magnetismo animal que probablemente afectaba a todas las mujeres de la misma forma. Y si había que creer lo que contaban de él, Nicholas Jonas se aprovechaba bien de eso. No era el tipo de hombre con el que una mujer que se respetase a sí misma quisiera tener una relación.

Después de su desastroso compromiso con Michael, ____ tenía ideas muy firmes sobre el tipo de hombre con el que quería casarse. Quería uno en el que pudiera confiar. Desde luego, no un mujeriego famoso en todo el mundo. Además, ella no tenía prisa por casarse. Le gustaba demasiado su trabajo como para interrumpir su carrera por un hombre.

Tomando un sorbo de café, sonrió cuando sus tíos se levantaron para ir a la pista de baile. Luego, mirando alrededor, comprobó que en la mesa sólo quedaban Max y ella.

Ella, que era una chica naturalmente alegre, también era realista y nunca dejaba que algo que no podía cambiar la molestase durante mucho tiempo. Creía firmemente en ser positiva y en aprovechar cada situación, por adversa que fuera. Ni el disfraz que su cuñada le había comprado ni su extraña reacción ante Nicholas Jonas iban a evitar que disfrutase de la fiesta.

-Bueno, Max, ¿quieres bailar? -le preguntó.

El hombre se levantó a toda prisa.

-Encantado -contestó, mirándola con admiración-. Es usted muy guapa, señorita -dijo luego, tomando su mano para llevarla a la pista de baile.

Max era un poco más alto que ____  y más grueso, pero también era un buen bailarín y ____  decidió pasarlo bien.

Nicholas Jonas no pudo disimular una sonrisa de satisfacción. Cierto, el hombre al que quería conocer, Charles Fairfax, había muerto un año antes, pero su familia y su empresa seguían existiendo y servirían de igual modo a sus propósitos.

Luego miró alrededor, haciendo una mueca de desdén. La élite social de Londres soltándose el pelo en un baile de disfraces con objeto de recaudar dinero para los niños de África, aparentemente uno de los proyectos favoritos de la familia Fairfax. No se le escapaba la amarga ironía. Sus ojos negros brillaron, furiosos.

En diciembre pasado su madre, como si intuyera que el final estaba próximo, por fin le había contado la verdad sobre la muerte de su hermana Suki veintiséis años antes. En realidad, Suki era su hermanastra, pero para él siempre había sido su hermana mayor, la que cuidaba de él.

Él creía que había muerto en un accidente de tráfico, trágico pero inevitable. Pero la realidad era que se había lanzado deliberadamente a un acantilado, dejando una nota que su madre había destruido inmediatamente.

Suki se había suicidado porque estaba convencida de que era su condición de hija ilegítima por lo que su novio, Charles Fairfax, la había dejado para casarse con otra mujer. Razón por la que su madre le había hecho jurar que nunca se avergonzaría de su apellido ni de su familia.

Pensando en ello, Nicholas no podía evitar la amargura. Le había puesto a su empresa el nombre de su hermana, pero ese nombre tenía ahora más significado que nunca. La carta que había descubierto entre sus papeles personales le confirmó que le había contado la verdad. Y Nicholas había jurado sobre la tumba de su madre vengar el insulto.

Él no era aficionado a los bailes de disfraces y normalmente se negaba a acudir, pero en esa ocasión tenía un motivo oculto para aceptar la invitación de la familia Fairfax.

Nunca en su vida había tenido problema alguno absorbiendo una empresa e Ingeniera Fairfax debería haber sido una adquisición sencilla. Su primera idea había sido lanzar una OPA hostil para luego destruirla, pero después de estudiar la documentación tuvo que admitir que ese plan no iba a funcionar.

La empresa Fairfax era propiedad exclusiva de los miembros de la familia, aunque una pequeña porción del negocio estaba divida en acciones para los empleados. Desafortunadamente para él, los Fairfax la dirigían bien y daba beneficios. Originalmente se había basado en la propiedad de una mina de carbón pero, ahora que las minas de carbón estaban en declive en Gran Bretaña, la firma había encontrado un sitio en el mercado construyendo tuneladoras y maquinaria de construcción.

Después de un par de discretas averiguaciones, quedó claro que ninguno de los accionistas estaba dispuesto a vender... incluso a un precio muy generoso. Y, aunque aún no había abandonado la idea de comprar la empresa, se veía obligado a diseñar una nueva estrategia.

Quería convencerlos de que, con sus expertos consejos y generoso apoyo económico, sería posible ampliar el negocio en Estados Unidos y China. Y luego, cuando estuvieran endeudados hasta el cuello, les quitaría la alfombra bajo los pies para hacerse cargo de la firma, arruinando a la familia Fairfax. Con eso en mente había hecho amistad con el hijo de Charles Fairfax, David, director gerente de la empresa.

El único fallo en su estrategia era que estaba tardando más de lo esperado en arrastrar por el suelo el nombre de la familia. Tres meses de maniobras y aún no había logrado su objetivo. El problema era que el hijo y el tío eran competentes como hombres de negocios, pero muy conservadores. Y, de nuevo desafortunadamente para él, ninguno de los dos era avaricioso ni quería arriesgarse innecesariamente.

¿Y por qué iban a hacerlo? La empresa tenía ciento sesenta años y ninguno de los dos había tenido que luchar para ganarse la vida o para ser aceptados por la sociedad.

-Nicholas, cariño, ¿en qué estás pensando?

La experiencia le había enseñado a contestar a esa pregunta con una mentira.

-Estaba pensando en las cifras del Dow Jones... nada que te interese, Miley.

-En lo único en lo que deberías estar pensando es en mí -respondió ella, apoyando la cara en su hombro.

-Ahórrate los coqueteos para tu marido. Yo soy inmune -replicó Nicholas.

Miley era muy guapa, pero no le atraía en absoluto. Lo único que le gustaba de ella era que se parecía un poco a su hermana. Por eso la había ayudado en un mal momento doce años antes, en Lima, cuando, sin que ella lo supiera, su representante la obligó a firmar un contrato para una película pornográfica. Él, además de romper el contrato, le había buscado un representante decente. Estaba casada con un amigo suyo y, sin embargo, siempre que tenía oportunidad intentaba seducirlo.

Seguramente era culpa suya porque una vez, diez años antes, había sucumbido a sus encantos una noche. Aunque enseguida se dio cuenta de que era un error. Su amistad había sobrevivido, sin embargo, y era un juego al que ella jugaba cada vez que se encontraban. Debería haberle parado los pies tiempo atrás.

Pensó luego en el informe que le había enviado su investigador privado sobre los Fairfax. En ella había una fotografía de ____ en una playa desierta, con una gorra en la cabeza, una camiseta ancha y pantalones vaqueros. No podía saber si era alta, delgada, rubia o morena.

Y se había llevado una sorpresa al verla.

La foto no le hacía justicia, desde luego. Una ridícula diadema con cuernos sujetaba una larga melena rubia que caía por debajo de sus hombros, aunque no sabía si era natural o teñida. Tenía la piel muy blanca, unos magníficos ojos azules y unos pechos perfectos. En cuanto al resto, no podría decirlo porque sólo la había visto sentada. De estatura normal, seguramente. Pero, como buen conocedor de las mujeres que era, se reservaría el juicio hasta que la viese de pie. Podría tener un enorme trasero y los tobillos gruesos. Aunque eso no le importaba, claro. El hecho de que fuera una Fairfax lo echaba para atrás. No la tocaría aunque fuese la última mujer en la tierra.

Charles Fairfax se había casado con Sara Deveral, en la que había sido la boda del año en Londres, veintiséis años antes. Su mujer le había dado un hijo nueve meses después, David, y una hija, ____ , un año más tarde. La familia perfecta...

___  Fairfax vivía una vida regalada. Lo tenía todo: una familia que la quería, la mejor educación, una carrera como arqueóloga marina, y se movía en la sociedad de Londres como pez en el agua. Pensar eso le hizo sentir una punzada de rabia, lo que sentía desde la muerte de su madre.

-No me lo creo -Miley  inclinó a un lado la cabeza-. Max está bailando un tango...

Miley siguió la dirección de su mirada y se quedó perplejo al ver a su jefe de seguridad y guardaespaldas, aunque Max era más un amigo que otra cosa, bailando el tango apasionadamente. Y lo más curioso era que su pareja seguía cada uno de sus pasos como si fuera una profesional.

Y su pareja era ____  Fairfax. Una mujer impresionante. Tenía unas piernas interminables, el trasero respingón, la cintura estrecha y unos pechos altos y firmes. El traje rojo parecía pegado a su cuerpo como una segunda piel, sin dejar nada a la imaginación. Nicholas no tenía duda de que todos los ojos masculinos estaban clavados en ella en aquel momento. El pelo rubio caía sobre sus hombros con cada giro... y menudos giros. Una placentera sensación, aunque inconveniente, empezó a hacer cosquillas entre sus piernas.

-Qué ridículos. Ya nadie baila así -dijo Miley, desdeñosa.

- ¿Qué? Ah, sí... -Nicholas no la estaba escuchando.

Curiosamente, Max y ____ hacían una pareja estupenda y todos los invitados estaban pendientes de ellos. Cuando el tango terminó, ____ se incorporó, riendo, y todo el mundo empezó a aplaudir.

Aquella mujer no tenía miedo de exhibirse, pensó. Y, dado el fuego y la pasión que había mostrado durante el tango, no debía de ser tan inocente. Tanta pasión no podía ceñirse sólo a una pista de baile. Según el informe que le había enviado el investigador privado había estado prometida una vez y, seguramente, habría habido más hombres en su vida.

De repente, después de decidir que no la tocaría aunque fuese la última mujer en la tierra, Nicholas estaba imaginando su cuerpo desnudo y tuvo que hacer un esfuerzo para controlarse... algo que no le había pasado en años.

Pensativo, frunció el ceño mientras volvía con Miley a la mesa. Había decidido destruir a la familia Fairfax quedándose con su empresa, pero ahora veía un escenario alternativo, una manera maquiavélica de conseguir lo que quería. Y esa posibilidad de justicia romántica le hizo sonreír de forma siniestra.

El matrimonio no le había interesado nunca pero tenía treinta y siete años, un momento ideal para casarse y tener un heredero. Él criaba caballos en Perú y, al menos físicamente, ___ Fairfax parecía un buen espécimen para criar, pensó, sarcástico. En cuanto a sus valores morales, no le molestaba que hubiera habido hombres en su pasado. Claro que podría haber alguno en su vida en aquel momento, pero él no tenía miedo de la competencia. Con su dinero, el problema para él era quitarse a las mujeres de en medio. Y ____ había ido sola al baile, de modo que, por el momento, tenía el camino libre.

-Gracias, Max -____ seguía sonriendo mientras su compañero de baile la llevaba a la mesa-. Lo he pasado muy bien.

-Me alegra comprobar que el dinero que se gastaron nuestros padres enviándonos a una escuela de baile no fue un gasto inútil -rió David.

-En tu caso, sí -replicó Helen-. Me has pisado más de cuatro veces.

-A mí me pasa igual -protesto su tía Lisa-. Después de cuarenta años de matrimonio e innumerables intentos, James sigue sin saber dar un paso de baile.

____ soltó una carcajada, sin darse cuenta de que la otra pareja había vuelto a la mesa.

Chicas lo lamento de nnuevo

he intentado subir pero el metroblog no me deja copiar & pegar, veran mi novela esta escrita en world & no me deja copiarlo.....voii a empezar a escribir aqui pero no se cuantto me tarde...pero el lunees que viene de que les publico les publico

sorry

Se qee van a qerer matarmee & qee desde hace mas de un mes les publiqe qe hiba a subir una nueva novela.

Les podria dar muchas e incontables excusas de las cuales solos les dire tres

-Estaba en semestrales & la verdad flojee demasiado durante el semestre & debia ponerme a estudiar o hacer por o menos los trabajos adeudados...

-He teniado algunos problemas con mi novio, no se los dire por qe seria muy grosero de mi parte, pero les dire su nombre....es demasiado grasioso ya qe en mexico un artista se llama asi: alejandro fernandez & lo quiero demasiado :DD

-Acaba de pasar navidad & estaba demasiado ocupada con los preparativos navideños

De verdad lo sineto chicas pero en enero, el dia dos volvere a publicar como de costumbre :DD

 

hasta luego!

bye

Nueva novela...

Sinopsis de "Dias de ira...Noches de pasion..." Sólo la seducción le ayudaría a saldar viejas deudas…Nicholas Jonas había tomado la decisión de vengarse: seduciría a la inocente hija de su enemigo y luego se casaría con ella. Llevar a cabo el plan no iba a ser ninguna tortura porque ____ Fairfax era tan bella como inocente. ____ no tardó en darse cuenta de que Nicholas estaba chantajeándola, pero no podía evitar que su cuerpo la traicionara cada noche, cuando la pasión hacía que se olvidara de la ira y se dejara llevar por el deseo.

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 14 [Final]

Un Hombre Sin Pieda

Capítulo 14

Nicholas regresó a casa, polvoriento y agotado, tras ayudar a mover ganado de los pastos de verano a los corrales. Era un proceso largo y arduo, y siempre había algún herido.

-Pagas una fortuna a tu capataz para que se ocupe de eso, y luego sales y trabajas más que él -protestó Maya, cuando fue a ver a _____ (tn), después de darse una ducha.

-No estoy hecho para la vida de ocio -dijo él-. ¿Cómo estás, linda? -le preguntó a _____ (tn).

-Mucho mejor -aseguró ella-. ¿Has sabido algo de Hayes Carson?

-No, se pondrá en contacto cuando tenga noticias. Deja de preocuparte. Aquí estás a salvo.

-Lo sé. Sólo era curiosidad.

-Me muero de hambre -le dijo él a Maya-. ¿Cuándo vamos a cenar?

-La señora Johnston se ha superado -Maya sonrió-. Estofado de ternera con pan de maíz.

-Merece la pena haber trabajado todo el día por eso. Te subiré un plato -le dijo a _____ (tn).

-Podría bajar.

-No hasta que Coltrain dé el visto bueno. No queremos una recaída, ¿verdad?

-Supongo que no. Pero el brazo está mucho mejor -lo movió-. La hinchazón ha bajado.

-Es cierto que tienes mejor aspecto -recorrió el camisón con los ojos. Su mirada era atrevida y posesiva.

El recuerdo de esa mirada la mantuvo ocupada toda la cena. La había subido él mismo, en una bandeja, para regocijo de Maya, Frankie y la señora Johnston.

Después de cenar, Maya fue a su dormitorio a cambiarse de ropa y Frankie salió. Nicholas, en pijama y bata, entró en el dormitorio de _____ (tn) con una carpeta en la mano, gafas de leer y un lápiz en la oreja. Se colocó en la cama con _____ (tn), se apoyó en dos almohadones, abrió la carpeta y empezó a leer.

- ¿Qué haces? -preguntó _____ (tn), intrigada.

-Estudiar el programa de reproducción que ha preparado el capataz -dijo él-. Buscamos potenciar rasgos especiales, como peso y envergadura escasos al nacer, y hacemos proyecciones por ordenador -le mostró una hoja.

-No, quiero decir... ¿qué haces aquí, así? -señaló el pijama y la bata.

-Voy a dormir contigo -le guiñó un ojo.

- ¡No! -gimió ella-. Para empezar, no puedo...

-Dormir -enfatizó-. Se cierran los ojos y, de repente, es por la mañana.

Ella se relajó un poco, pero no demasiado.

-Las puertas están abiertas. Y seguirán así. Nadie se dará cuenta de que estoy aquí.

Maya pasó junto al umbral, regreso y sonrió. De repente y lo miró con fijeza.

- ¿Qué diablos te pasa? -le preguntó Nicholas-. ¿Nunca has visto a un hombre en pijama y bata?

-Estás en la cama con _____ (tn). Aún está muy débil -dijo con tono preocupado.

-Es verdad, pero el amigo de su padre es un artista de la fuga -metió la mano en el bolsillo de la bata y sacó una pistola-. Nadie pasará por delante de mí.

-Entiendo -Maya esbozó una sonrisa.

-Bien. ¿Qué te parecería trasladar a Elvis y su cama hasta aquí? Empezará a aullar como loco si se apagan las luces y está solo en mi dormitorio.

-Ay, sí. Cree que Nicholas se morirá si no está con él para defenderlo -le dijo Maya a _____ (tn).

-Es un viejo muy dulce - sonrió _____ (tn).

- ¿Quién yo? -Nicholas la miró con maldad por encima de las gafas de lectura.

- ¡El perro!

-Ah [hahahahahaXD] -volvió a concentrarse en sus papeles.

-Iré por Elvis -dijo Maya.

Lo hizo. De paso llevó a Frankie y a la señora Johnston. Todos les miraron desde el pasillo, fascinados. Nicholas nunca había subido a una mujer a la planta de arriba, y allí estaba. En pijama y en la cama con _____ (tn).

Frankie abrió la boca. Nicholas sacó la pistola, la exhibió y la guardó de nuevo, sin levantar la vista de sus papeles.

- ¡No he dicho nada! [Hahahaha] -Protestó Frankie-. No deberías amenazar a la gente con una pistola sólo porque sientan curiosidad.

-Es para el malvado amigo del padre de _____ (tn) -le aclaró Maya.

- ¿Eh? ¡Ah! -Frankie comprendió por fin-. Vale.

La señora Johnston sonreía de oreja a oreja. Los tres se quedaron allí de pie, observando y sonriendo. Nicholas metió la mano en el otro bolsillo y sacó una cajita de joyería, del tamaño justo para un anillo. La mostró, sin dejar de leer, y volvió a guardarla. _____ (tn) se quedó sin aire.

-Aquí está Elvis -dijo Maya. Colocó la cama del perro en el suelo-. Cerraré al salir.

-Ni se te ocurra -dijo Nicholas-. Esta es una casa respetable. Nada de líos en la planta de arriba -miró a Frankie-. En ningún caso.

-Una vez, sólo una, subí a una chica a mi habitación con el propósito de seducirla -alzó los brazos con desesperación-. ¡Y no lo olvida!

-Fue un acto de caridad -dijo Maya-. La encontró paseando sola en un callejón y la trajo a casa para ponerle una manta encima.

Todos se echaron a reír, incluso Frankie.

-Bueno, ya vale. Todo el mundo fuera. Tengo trabajo y luego hay que dormir -miró a _____ (tn), que lo contemplaba con adoración-. Aquí hay alguien que necesita mucho descanso.

-No lo discutiré -dijo_____ (tn). Mientras se miraban uno al otro, su audiencia desapareció.

Nicholas dejó escapar una risa gutural.

-Sí que tengo propósitos lujuriosos en mente -le confió-, pero ésos deben estar escondidos cerca de la puerta, esperando acontecimientos. Así que tenemos que comportamos. [Hahaha y luego awwww']

-Bueno -_____ (tn) suspiró profundamente. Tocó su hombro por debajo de la sábana. Cerró los ojos, reconfortada por el contacto-. Hacía días que me daba miedo dormir. Ahora ya no.

-Duérmete -acarició su cabello -. Conmigo estarás a salvo.

Él volvió a leer. Un minuto después, tres pares de ojos se asomaron con cautela. [Me lo imagino XD]

- ¿Qué? -preguntó Nicholas, beligerante.

Se dispersaron rápidamente [hahahahahahaahXD]. Elvis subió a su cama dio tres o cuatro vueltas y se echó a dormir.

A la mañana siguiente, _____ (tn) oyó un coche acercarse. Abrió los ojos despacio, desorientada. Estaba tumbada junto a un cuerpo cálido y duro que la rodeaba. Ambos estaban bajo la sábana.

- ¿Lista para el desayuno? -preguntó Nicholas, mirándola con calidez-. Oigo movimiento en la cocina.

-Podría comer algo -se acurrucó más.

_____ (tn) se sentía tan segura y cómoda que no quería moverse.

Se oyeron murmullos abajo, seguidos por unos pasos rápidos en la escalera. Hayes Carson entró en la habitación, con el uniforme arrugado y el pelo revuelto. Enarcó las cejas ante la escena.

-Tengo una pistola -Nicholas bostezó.

-Aún no he dicho nada -protestó Hayes.

-Para proteger a _____ (tn) -añadió Nicholas, mirándolo fijamente.

-Ah -Hayes se acercó, tiró el sombrero al suelo, subió a la cama y se tumbó junto a Nicholas-. ¡Vaya si estoy cansado! Llevo toda la noche interrogando al padre de _____ (tn) y a su amigo.

-Ponte cómodo -farfulló Nicholas con sarcasmo. [amo su sarcasmo *-*]

-Gracias, lo haré -contestó Hayes-. Es la cama más cómoda que he probado en mi vida-Se inclinó, recogió el sombrero y se lo puso sobre el rostro-. ¡Podría dormir una semana!

-Antes dime qué estás haciendo aquí.

-Para salvar su pellejo, el padre de _____ (tn) hizo un trato. Delató a su amigo Jock como autor de un asesinato. Parece que mató a una mujer en Arizona. Era el principal sospechoso, pero no consiguieron pruebas para condenarlo. El padre de _____ (tn) tiene un reloj que pertenecía a la mujer y puede situar a Jock allí a la hora del crimen.

- ¿Y mi padre? -preguntó _____ (tn).

-De tres a cinco años, por encubrimiento.

-Tal vez eso le enseñe una lección -dijo _____ (tn), aunque con poco convencimiento.

-No esperes milagros -le aconsejó Nicholas-. No suelen darse con los transgresores de la ley.

- ¡Qué sabrás tú! -protestó Hayes desde debajo de su sombrero.

Se oyó el motor de otro coche. Voces. Más pasos, pero rápidos y suaves, casi inaudibles.

-Muy bien, típico del sheriff del condado -rezongó Kilraven desde el umbral-. ¡Se marcha en mitad de un interrogatorio y deja el trabajo duro a la policía local!

-Cállate, Kilraven -dijo Hayes muy tranquilo-. No duermo desde hace días.

- ¡Ni yo! -clamó Kilraven. Encogió los hombros-. Diablos, tal vez tengas razón. Un poco de descanso nos irá bien. Hola, _____ (tn) -saludó, tumbándose a los pies de la cama-. Vaya, esta cama sí que es cómoda -cerró los ojos. [Se los imaginan todos tumbados en la cama? Hahaha XD]

Se oyeron más pasos.

- ¿Nadie va a bajar a desayunar...?

Maya se paró en el umbral, atónita. Había cuatro personas en la cama, dos de uniforme.

-No pienso subir bandejas -anunció-. Quien quiera desayunar, que baje. Hay de sobra para la compañía.

- ¿Somos compañía? -preguntó Hayes, adormilado.

-Por lo visto -contestó Kilraven.

-Supongo que tendremos que levantamos -suspiró Hayes.

-Esta es mi cama. Y _____ (tn) y yo estábamos aquí antes.

- ¿Qué haces en la cama con ______ (tn)? [Hahahaha XD] -Hayes se sentó de golpe y frunció el ceño.

Nicholas sacó la pistola del bolsillo.

- ¡Un arma! -exclamó Kilraven.

Nicholas sacudió la cabeza y soltó una carcajada.

Los invitados se quedaron a desayunar y luego se marcharon. Kilraven miraba a Maya de manera extraña. Había empezado a estar muy callada en su presencia, como si todo su júbilo y actitud burbujeante se hubieran esfumado. Maya sabía que no había posibilidades de importarle de forma permanente y ella no era de aventuras. Tenía roto el corazón.

Kilraven intentó captar su mirada cuando él y Hayes iban hacia la puerta, pero ella la evitó. Se despidió con toda naturalidad y volvió a la mesa. Kilraven se marchó con el ceño fruncido.

- ¿No tenías hoy una reunión con unos ganaderos? -preguntó Maya a Nicholas.

-Sí, de un par de horas. Quieren ver nuestro laboratorio de inseminación artificial.

-Yo tengo que ir a trabajar -comentó Maya con desgana. Miró a _____ (tn) -. Frankie ya se ha ido a Dallas a una reunión con unos inversores y la señora Johnston va a salir para hacer la compra.

-Elvis me protegerá -dijo ella, agachándose para acariciar al perro.

-Ya no necesitarás protección -le dijo Nicholas-. Tu padre y Jock están entre rejas en el centro de detención de San Antonio. A ellos no se les escapa nadie.

-Es cierto -corroboró Maya-. Pero asegúrate de cerrar las puertas -le advirtió a _____ (tn).

-Tranquila. He sobrevivido a la mordedura de una serpiente de cascabel.

-Yo volveré en cuanto acabe mi turno. Cuídate -Maya le dio un beso y otro a Nicholas antes de irse a trabajar. Había conseguido ocultarles su dolor de corazón. No quería estropear su alegría.

La casa estaba muy tranquila. Sólo quedaban ellos dos, aún en pijama. Nicholas miró a _____ (tn) con una expresión que ella no le había visto antes. Se levantó despacio, la alzó en brazos y fue hacia la escalera.

-Hora de tomar el postre -susurró.

-Hemos desayunado. Con el desayuno no se toma postre.

-Nosotros sí -dijo.

La besó con pasión. Segundos después _____ (tn) olvidó sus protestas, rodeó su cuello con el brazo bueno y le devolvió los besos con pasión. Él se rió por su inocente excitación y procedió a enseñarle la técnica correcta. Para cuando llegaron al dormitorio, ella estaba lista para pasar al siguiente nivel.

Él la dejó en el suelo el tiempo justo para cerrar la puerta con el pestillo. Tenía los pómulos algo enrojecidos por la fuerza del deseo.

-Hace años -dijo, quemándola con los ojos-. Te deseo.

Ella estaba sin aliento, asustada y jubilosa a un tiempo. Pero seguía teniendo escrúpulos.

-Lo sé -dijo él-. Quieres esperar a la boda. Para eso faltan semanas -la atrajo contra sí y apoyó sus caderas en las de él-. No me hagas esperar -susurró roncamente.

-Nicholas... -se debatía ante la duda.

Él metió la mano en el bolsillo y sacó la cajita. La abrió. Dentro había un solitario de esmeraldas y dos anillos de oro de esmeraldas y diamantes.

-Toda la casa sabe que mi intención es casarme contigo. Hace semanas que tengo estos anillos; tenía que esperar a que Hayes reuniera suficientes pruebas para acabar con el negocio de Miley y su padre. Un papel con un sello no supondrá tanta diferencia. Con este anillo -dijo, deslizando el solitario en su dedo-, yo te desposo. Lo demás llegará después. Te amo, _____ (tn) -dijo con reverencia-. Te amaré hasta que muera. ¿Quieres casarte conmigo?

-Sí -musitó ella. Tenía los ojos tan llenos de lágrimas que no podía verlo.

Él se inclinó y atrapó sus labios, entreabriéndolos para que admitieran su lengua. Ella gimió al sentir una descarga de pasión tan potente como un rayo. Lo miró asombrada.

-Empezamos aquí, ahora, _____ (tn) -afirmó él con solemnidad-. El primer día del resto de nuestras vidas. Deja que te ame.

Ella ya estaba demasiado excitada para rechazarlo. Sus manos estaban bajo el camisón, haciéndole olvidar todos sus miedos respecto a las cicatrices. Cerró los ojos y casi ronroneó mientras los expertos dedos de él acariciaban sus senos, que poco después tomó en su boca.

-Sí -susurró ella. Y durante largos y apasionados minutos, no dijo nada más.

Él se detuvo sólo para buscar protección.

-Es demasiado pronto para tener bebés -susurró contra sus pechos-. Antes tenemos mucho que vivir. Después iremos a por ellos.

-Me encantan los niños -dijo ella.

-A mí también.

Le dolió el brazo cuando lo alzó hacia su cuello, pero no le importó. Él le dio placer largo rato, hasta que ella tembló de deseo y suplicó que pusiera fin al tormento. En ese momento, notó que él perdía el control. Arqueó el cuerpo para encontrarse con el duro embate de su cuerpo, y se tensó y gimió cuando la barrerá física protestó contra la invasión.

-Te hago daño -dijo él, deteniéndose.

-Sólo un poco -le mintió-. No pares.

-Como si pudiera parar -consiguió decir él, sin aliento. Empezó a moverse lentamente y poco después, incapaz de detenerse, buscó su placer.

Ella se movió con él, ciega de deseo, pulsando con un deleite que crecía más y más cada segundo. Nunca habría creído que tal intimidad fuera posible. Pensó que se moriría. El placer fue tan intenso que dejó escapar un grito agudo.

Se abrazaron largo rato. A él, agotado, le costaba respirar. Debajo, ______ (tn) se aferraba a sus músculos, mientras seguía sintiendo espasmos de placer en todo el cuerpo. Estaba aprendiendo que la cima no lo era realmente. Sentía los ecos del intenso clímax repitiéndose una y otra vez, sólo con un pequeño movimiento.

Él la dejó hacer un rato, pero luego puso la mano en su cadera y la detuvo.

-No más -susurró-. Eres nueva en esto. Te sentirás incómoda después si no paramos.

-Oh -protestó ella.

-Además, estamos tentando a la suerte -la besó con ternura-. Estas cosas sólo deben utilizarse una vez. Pueden romperse.

- ¿En serio? -lo miró con los ojos muy abiertos. Casi parecía esperanzada.

-Es raro, pero ocurre. No necesitamos un bebé ahora mismo, al principio de nuestro matrimonio.

- ¿Estás seguro?

-Seguro. Y no es porque no quiera uno -aclaró-. Quiero que tengamos tiempo para viajar y conocernos mejor.

-Viajar.

-A donde tú quieras.

- ¿Podríamos ir a Wyoming y ver el géiser Old Faithful? -preguntó ella, emocionada.

-Pensaba en algo más exótico -él se apoyó en un codo y la miró con ternura.

-Ah. Como Florida -asintió con la cabeza.

-Las pirámides. Chichen Itzá. Sacsayhuamán. Zimbabwe. Esa clase de sitios.

- ¿Al extranjero? -exclamó ella-. ¿Podríamos?

-Sí, podemos -contestó él, estudiando su bonito rostro embelesado.

-Vaya.

La besó una vez más y se retiró de su interior. Ella contempló su ancho pecho, cubierto de cicatrices. Tenía más en el vientre y otra, mucho peor, en el muslo. Las tocó, acariciando los bordes con las yemas de los dedos, explorando.

-Medallas de honor -murmuró en voz alta.

-Llevo años avergonzándome de ellas -dijo él, observando cómo lo estudiaba.

-No están tan mal -dijo ella,

-Puedes hacerte cirugía plástica si quieres -sugirió él, mirando su hombro, con cicatrices tan profundas como las suyas, pero peor tratadas-. Pero te querría igual si te faltara un brazo, o una pierna. Nada cambiará lo que siento. Y no me molestan tus cicatrices.

-Ni a mí las tuyas -besó su pecho-. Me alegro mucho de que esa estúpida mujer te abandonara.

-Yo también, ahora -rió él.

______ (tn) se acurrucó contra él, más segura y menos avergonzada. Esa combinación de cuerpos parecía algo muy natural. Y satisfactorio.

Él, abrazándola con cuidado, cerró los ojos. No había sido tan feliz en toda su vida.

Había planeado celebrar una gran boda, pero su conciencia ganó la partida. Al día siguiente llevó a _____ (tn) al Juzgado de Paz de Jacobsville y se casaron. [Awwwwwwwwwww' mi vida]

-Eres un puritano, ¿sabes? -bromeó ella, cuando salieron a la calle luciendo sus alianzas, y con la licencia en el bolso de _____ (tn).

-Le dijo la sartén a la olla -contestó él.

-Sólo me queda una cosa por hacer -le dijo, a su pesar.

-Ya. ¿Quieres llamar a Carly o prefieres que lo haga yo?

-Yo lo haré -contestó ______ (tn), entrelazando los dedos con los suyos.

Celebraron el funeral una semana después; un pequeño servicio en el cementerio, donde las cenizas de Ella Puente fueron enterradas junto a sus padres. Fue un interludio triste seguido de un evento feliz, porque Maya insistió en celebrar la boda por todo lo alto. Nicholas y _____ (tn) se rindieron ante su entusiasmo.

Así que volvieron a casarse en otoño, con los arces luciendo sus gloriosos tonos rojos y dorados. Al salir de la iglesia, ____ (tn) lanzó el ramo y contempló, divertida, cómo sus damas de honor intentaban atraparlo, pero fue el padrino, Hayes Carson, quien lo consiguió. Sonrió de oreja a oreja e hizo una reverencia cuando todos lo miraron. El doctor Bentley Rydel y el resto de los colegas de trabajo de _____ (tn) también asistieron a la boda, junto con Carly, que lloró a mares y aseguró que _____ (tn) era la novia más bonita que había visto nunca.

Nicholas y _____ hicieron un viaje de un mes, por África y gran parte de Europa. Regresaron cansados pero con bellísimos recuerdos.

-No te hará feliz dar desayunos para las damas y ser anfitriona de cenas de sociedad, ¿verdad? -le preguntó Nicholas después de cenar, ya sentados ante la chimenea del salón.

-No estoy hecha para eso -contestó ella, preocupada.

-Entonces haz lo que quieras -él sonrió y la atrajo hacia sus brazos.

-Preferiría volver trabajar para el doctor Rydel. ¿Supongo que eso no te gustaría?

-Ya te dije que una de tus destrezas es tratar a los animales -miró sus grandes ojos verdes-. Creo que sería buena idea. Habrá días en los que tenga viajes de negocios, y talleres y conferencias a los que asistir. Puedes venir a los que quieras, pero no te gustaría viajar tanto. Trabaja para Rydel -la besó-. Siempre que no olvides dónde vives y quién te ama.

-Eso no podría olvidarlo nunca.

-Frankie tiene una chica nueva, según dice Maya -Nicholas se estiró y bostezó-. Una agradable esta vez. Trabaja en una biblioteca.

-Me alegro por Frankie. ¿Y Maya?

-No lo sé -Nicholas titubeó-. Ha cambiado. Se ha vuelto muy callada. Supongo que es por Kilraven -movió la cabeza-. Pero es pájaro no se hará nido en un pueblo pequeño. Lleva «gran ciudad» escrito en el rostro.

_____ (tn) se prometió que hablaría con su amiga para dejar que se desahogara.

- ¿Tienes sueño? -preguntó él.

-En realidad no -frotó la nariz en su hombro-. ¿Por qué? ¿Tenías algo en mente? -bromeó ella.

-Lo cierto es que sí -se acercó más y rozó sus labios con la boca-. Panecillos recién hechos.

- ¿Panecillos? -ella se echó a reír.

-No he comido uno decente desde antes de casarnos, y ya estás curada. Además, nadie hace pan como tú.

-Bueno, si opinas eso, ¡te haré panecillos! -sus ojos brillaron, traviesos-. Pero antes voy a necesitar un incentivo.

- ¿Qué clase de incentivo? -él frunció los labios.

-Usa tu imaginación -le dijo ella.

Él la alzó en brazos y fue hacia la escalera.

-Inventivo es mi segundo nombre -aseguró, con una risita.

Ella apoyó el rostro bajo su barbilla y escuchó el latido sonoro y firme de su corazón. Se sentía como si estuviera compensando con creces los largos años de soledad y tristeza que había soportado. Sus cicatrices no importaban tanto. Y la felicidad que había encontrado con Nicholas valía más que todas juntas.

Fin

 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 13

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 13

    - ¡Has matado a mi madre! -gritó _____ (tn) airada al oírlo-. ¿Cómo has podido?

    -No fui yo, ¡lo juro! -contestó él con voz asustada-. _____ (tn) no he matado a nadie en mi vida. Tienes que creerme.

    -La amenazaste por dinero...

    - ¡Tenía que hacerlo! Escúchame, si no les pago, ellos... bueno, amenazaron con matar a tu madre, ahora dicen que te matarán a ti también -dijo, nervioso-. ¡Es la banda de Fuentes! Me mezclé con ellos por Jock. Lleva años trabajando para Fuentes. Incluso fui a la cárcel por él, justo después de que vinieras a vivir conmigo. Dijo que me metería en la organización. Pero hubo problemas porque Jock se guardó parte del dinero de un cargamento. Después se escondió y ahora me siguen a mí -suspiró-. Tu madre tenía razón sobre Jock. Dijo que me destruiría, y así ha sido. Me llama y amenaza con hacerte algo si no consigues suficiente dinero para que huya antes de que los narcos lo maten. ¡No sé qué hacer!

    Ella tuvo que poner freno a sus sentimientos. Él racionalizaba su comportamiento, pero recordó que se había quedado quieto mientras el puma la arrastraba a lo que podía haber sido su muerte.

    -Habla con el sheriff Carson. Cuéntale lo que me has contado a mí y ayúdalo a encontrar a Jock. Eso es lo que debes hacer.

    - ¡Carson me encerrará para siempre! Le di a su hermano la cocaína que lo mató. No, no recurriré a la ley.

    - ¿Qué otra cosa puedes hacer?

    -Reunir el dinero para pagar a Jock y que me deje en paz. Los Fuentes quieren a Jock para matarlo, pero no saben dónde está. Creyeron que Ella lo sabía y... -iba a decir que la habían torturado, pero no podía hacerle eso a una hija a quien ya había fallado en tantos sentidos-. La asesinaron. Ahora mi única esperanza es reunir suficiente dinero para que Jock salga del país antes de que lo encuentren. Me dijo que si no lo hacía, me acusaría del robo cometido por él.

    -Si le das el dinero, nunca dejará de chantajearte -dijo ella con cansancio.

    -Existe la posibilidad de que sí. Quiere salir del país. No lo dice, pero creo que tiene miedo de Machado, el nuevo socio de Fuentes; odia a Jock y él sabe que lo matará en cuanto pueda.

    -Deja que lo haga -dijo _____ (tn) con frialdad.

    -Jock es el único amigo que he tenido, _____ (tn). Me apoyó cuando todo el resto del mundo me dio la espalda.

    Igual que había hecho Carly con Ella. Pero Carly lo había hecho por cariño hacia la madre de ____ (tn). Jock había seguido con Brent _____ (tape) porque sabía que Ella tenía dinero y pretendía utilizar a Brent para sacárselo. _____ (tn) no lo dijo, su padre no la habría escuchado.

    -No tengo dinero. Trabajo como asistente técnica de un veterinario, con el sueldo mínimo. Mamá.... -hizo una pausa-. Mamá tenía algo de dinero en una cuenta de ahorros, pero está a su nombre y tienen que legitimar el testamento. Tardaré semanas en poder sacarlo -_____ (tn) no sabía si era verdad, pero sonaba bastante convincente.

    - ¡Tiene que haber algo que puedas vender!

    -Ella lo vendió todo -dijo _____ (tn) con amargura.

    -Entonces, esos amigos tuyos -maldijo entre dientes-. Los Jonas tienen dinero. ¡Pídeselo!

    -No lo haré.

    -Tu vida está en peligro, _____ (tn) -rugió él-. ¡No es un juego! Jock ya ha dicho que no tiene nada que perder. Te matará si no nos ayudas.

    _____ (tn) se sintió muy cansada. Su madre había muerto y ella había estado a punto. Nicholas conocía su más oscuro secreto y ya no la querría, por muy compasivo y comprensivo que fuera con sus heridas.

    -No me importa. Deja que Jock haga lo que quiera. Tal vez me haría un favor -dijo, acida-. Dios sabe que nunca tendré un marido o una familia gracias a estas cicatrices.

    -Yo... lo siento. Siento mucho lo que ocurrió. El miedo me bloqueó y no pude hacer nada. Me siento muy mal por eso. No pensé en cómo afectarían las cicatrices a tu vida.

    -Lástima -dijo ella con odio-. Hasta ese momento había creído que yo te importaba.

    -Me importas, a mi manera. Mis padres eran fríos como el hielo entre ellos y conmigo. Nunca hacían nada caritativo por nadie. Aprendí que uno debe cuidarse a uno mismo por encima de todo.

    -Igual que mamá. Ninguno de los dos estabais capacitados para criar a una hija.

    -Dímelo a mí -él rió secamente-. Cuando llegaste nuestra vida cambió por completo. Ella era demasiado inestable emocionalmente para ocuparse de un bebé -sonó amargo-. Pasabas mucho tiempo con Carly.

_____ (tn), de repente, recordó el rostro de Carly. Le resultaba más familiar que el de su madre. Por fin entendía que la mujer la protegiera tanto.

    -Pero eso es el pasado, ahora tengo problemas más graves -siguió su padre-. Tienes que intentar conseguirme dinero. Jock no esperará mucho más.

    -Dile que venga a verme. Puedo pedir prestada una pistola -dijo ella.

    - ¡No tiene gracia!

    -Si estuvieras en mi situación, podría tenerla.

    -Pide ayuda a tus amigos. Incluso dos mil dólares podrían bastar -insistió su padre-. Apunta este número, ____ (tn). Puedes localizarme en él.

    -De acuerdo -sacó un lápiz y un papel del cajón de la mesita que había junto a la cama.

    -Haz cuanto puedas, nena -le suplicó, tras darle el número-. Sobreviviste a algo terrible. No creo que mueras por un puñado de dinero.

    -Veré qué puedo hacer -colgó. Hasta entonces no se dio cuenta de que estaba temblando. 

    Cuando Nicholas regresó, encontró a ____ (tn) muy callada, con la vista perdida en el infinito.

    - ¿Qué ocurre? -preguntó.

    -Ha hablado mi padre. Jock intenta huir de los capos de la droga y necesita dinero para salir del país. Le dijo a mi padre que si no se lo consigo, me matará. Los traficantes quieren cortarlo en pedacitos.

    Él se quitó el sombrero y lo dejó caer al suelo. Se pasó la mano por el cabello.

    -Le echaré encima a Elvis, y cuando acabe con él, Jock cabrá en una caja de zapatos. O al menos muchos de sus trozos.

    - ¿Está bien Elvis?

    -Perfecto, gracias. Aún no puedo creer que escuchara a esa egocéntrica tramposa cuando me dijiste qué le ocurría. Desearía poder dar marcha atrás y volver a vivir esos minutos.

    -Al final salió bien.

    -Pero sólo porque tú hiciste lo que creías correcto. Tienes agallas, _____ (tn).

    -Sólo soy cabezota -respondió ella-. ¿Qué voy a hacer? No tengo dinero ni para comprar un billete de avión a Jock.

    -Hablaremos con Hayes. Él sabrá qué hacer. 

    Y Hayes lo sabía. Prepararon la suma de dinero que Nicholas le daría a su padre para atraerlo a una emboscada y ___ (tn) le dio a Hayes el número donde localizar a su padre.

    -Tú no irás -le dijo a Nicholas, cuando Hayes y él discutían cómo hacer la entrega a Jock.

    - ¿Disculpa? -preguntó Nicholas, atónito. Ella se sonrojó, pero no iba a dar marcha atrás.

    -Tú no irás. Son muy peligros, y no quiero que corras peligro. Que lo haga él -señaló a Hayes-. Sabe tratar a los criminales. Se le da bien.

    -Gracias -murmuró Hayes.

    -Estuve en las Fuerzas Especiales en Oriente Medio -le recordó Nicholas-. Y regresé.

    Ella miró a Hayes suplicante.

    -Bueno, organizaré los detalles cuando tengas el dinero. Con un poco de suerte, atraparemos a los dos -dijo Hayes.

    -Te llamaré -le prometió Nicholas. Cuando Hayes se marchó, miró a _____ (tn) divertido-. Tienes miedo de que resulte herido.

    -Mi madre ha muerto porque mi padre quería dinero -se removió en las almohadas-. No quiero perderte... Es decir, no quiero que Frankie y Maya corran el riesgo de perderte.

    -Podría haberte estrangulado cuando vi esas fotos -comentó él tranquilamente-. Y también a Frankie.

    -Sé que no quieres que salga con él porque no pertenecemos al mismo círculo social.

    -Calla -ordenó él-. No quiero que salgas con él porque eres mía, _____ (tn) [mi vida +-+].

    Ella sintió una llamarada recorrer su cuerpo. Debía estar teniendo alucinaciones.

    -Vamos a tener que mejorar el concepto que tienes de ti misma. No sé por qué pudiste pensar que no te deseaba. Hasta Frankie se dio cuenta de que estaba endiabladamente celoso.

    -Me odiabas. ¡Me ignorabas siempre que llevabas a Elvis a la clínica del doctor Rydel!

    -Disimulaba -explicó él-. Entonces no sabía lo de tu hombro. Sólo podía pensar en mis propios defectos. Ya tenía evidencia de cómo reaccionaba una mujer al verlos. Eres muy joven, _____ (tn). Pensé que eras demasiado joven para soportar eso.

    -Soy mayor de lo que parezco.

    -Los dos lo somos -sus ojos oscuros la escrutaron-. Ya no me importan los obstáculos. Improvisaremos.

    A ella la excitaba cómo la miraba, pero también sentía cierta aprensión. En los círculos que frecuentaba Nicholas, la gente era muy moderna. Pero ____ (tn) vivía en el pasado.

    -Yo nunca he... Nunca... No sé cómo... -se rindió, exasperada.

    -Lo sé. Iremos despacio. No te presionaré.

    -Ya, pero dará igual. ¿No lo entiendes? Me educaron en la religión, a pesar del mal ejemplo que eran mis padres. No creo que las parejas deban acostarse juntas si no están casadas.

    -Curioso -dijo él con una sonrisa-, eso es exactamente lo que pienso yo.

    - ¿En serio? -_____ (tn) se quedó sin aire. Se sentía rara.

    -Sí. Así que nos iremos conociendo y luego tomaremos una decisión a largo plazo. ¿Vale?

    -Vale -el corazón de _____ (tn) estaba a punto de estallar. Le sonrió.

 Nicholas soltó una risita. Era la primera vez que se sentía feliz en mucho tiempo. 

    Sacó el dinero del banco, en metálico, y llamó a Hayes. Éste pidió a _____ (tn) que llamase a su padre y concertara una hora y un lugar para la entrega.

    - ¡Lo has conseguido! -Exclamó su padre-. ¡Maravilloso, _____ (tn)! Esto me salvará la vida.

    -Creí que iba a salvar la mía -contestó ella, suspicaz.

    -Claro, la tuya -rectificó él-. ¡Nos salvará a los dos! ¿Dónde quieres que me reúna contigo?

    -Sigo en el hospital, papá.

    - ¡Ah! Cierto. Supongo que podría ir allí.

    Ella repitió sus palabras, para que Nicholas y Hayes se enterasen. Hayes asintió con entusiasmo.

    -Sí, me parece bien. ¿Cuándo quieres venir?

    -En diez minutos -dijo él y colgó.

    -Viene de camino -su voz sonó amarga-. Dijo que eso le salvaría la vida. La mía ni siquiera parecía preocuparlo.

    -Lo siento, _____(tn) -le dijo Hayes-. Pero nunca lo preocupó el bienestar de los demás. O no habría enviado esa cocaína pura a Bobby, sabiendo que lo mataría.

    -Tenía la esperanza... -_____ (tn) suspiró-. En fin, habría sido agradable que yo le importara un poco. Pero entonces se habría lanzado a la fosa del puma sin pensarlo cuando estaba en juego la vida de ese niño.

    -Pero lo hiciste tú -apuntó Nicholas.

    -No lo pensé, sólo reaccioné. Los padres del niño demandaron a papá, pero yo subí al estrado a declarar y describí mis heridas. La familia, avergonzada, pidió a su abogado que retirase la demanda. El niño ni se asustó y no recibió ni un rasguño. Pero el juez no fue tan comprensivo. Dijo que la fosa debía estar mejor vallada y que papá debía compensar a la familia. Para entonces se había gastado todo el dinero en su guapa caza fortunas. Tuvo que hipotecar el zoo para pagar la compensación y los costes. Lo perdió todo. Supongo que opina que le debo algo.

    -Yo diría que te lo debe él a ti.

    -Opino igual -corroboró Hayes-. Voy a pedir refuerzos. También hablaré con el guarda de seguridad -miró a Nicholas-. ¿Vas a quedarte?

    -Puedes apostar a que sí. No voy a dejarla aquí sola, por si su padre consigue colarse.

    -Dudo que lo consiga, pero es mejor estar atentos. ¿Quieres un arma?

    -Nunca necesité una. Sigo sin necesitarla.

    -Bien. Silba si necesitas ayuda.

    Hayes se marchó y ____ (tn) miró a Nicholas con curiosidad.

    - ¿Por qué no necesitas un arma?

    -Era el mejor en combate cuerpo a cuerpo de mi unidad -contestó él con humildad-. Incluso podía desarmar a mis propios hombres.

    -vaya -lo miró con admiración.

    -Es una destreza. Todos tenemos alguna -le sonrió-. La tuya es manejar a los animales. Nunca te dije que Elvis muerde, ¿verdad?

    -A mí nunca me ha mordido.

    -Eres la única persona que lo conoce que puede decir eso. Como he dicho, es tu destreza.

    Se levantó, fue hacia la puerta, la abrió y miró en ambas direcciones. Volvió a entrar. Iba hacia el armario cuando la puerta se abrió de golpe y entró Brent _____ Puente.

    -Rápido, _____ (tn), ¡dame el dinero! -ordenó-. Hayes Carson estaba abajo, atrapó a Jock en cuanto entramos. ¡Alguien nos ha delatado!

    -Entonces, si el sheriff tiene a Jock, estás a salvo -le dijo _____ (tn).

    -Nunca tendré bastante dinero para estar a salvo, pero al menos me alejaré de la gente de Fuentes. ¿Dónde está...?

    Con un movimiento tan ágil que _____ (tn) ni lo vio, Nicholas agarró su brazo, le hizo girar y lo apoyó contra la pared. Lo sujetó con una mano y con la otra abrió su móvil y pulsó una tecla.

    - ¡Suéltame! -Suplicó Brent-. No puedo ir a la cárcel aquí, ¡me matarán!

    -Eso sería una tragedia -farfulló Nicholas.

    La puerta se abrió de nuevo y Hayes entró con el móvil en la mano.

    -Ese adiestramiento militar nunca se olvida, ¿eh? -sonrió a Nicholas y enfundó su arma.

    -Aún práctico derrumbando a algún toro testarudo -empujó a Puente para que Hayes lo esposara.

    -____ (tn), ¡diles que me suelten! -Le pidió Brent a su hija-. Soy inocente. ¡Fue Jock! ¡Lo hizo él!

    -No puedo ayudarte -dijo _____ (tn) con tristeza. Había estado a punto de creer la falsa disculpa de su padre-. Ya nadie puede hacerlo.

    El rostro de Brent oscureció y empezó a maldecir. Hayes, con expresión de desagrado, sacó al hombre de la habitación y se lo entregó a un agente.

    -Lo siento-le dijo a ___ (tn) -. Lo teníamos, pero se escapó. Pero ya los tenemos a los dos. No te preocupes, ____ (tn). Los buscan en Arizona por asesinato. Imagino que pedirán su extradición. Buen trabajo, Nicholas. Si alguna vez quieres trabajar para mí...

-No encajaría. Yo maldigo de verdad.

-Galletas y leche es una maldición perfectamente aceptable -repuso Hayes.

- ¡Ja!

 Hayes se marchó sin perder la dignidad.

-Ahora podemos concentramos en cosas más felices -le dijo Nicholas a _____ (tn), rodeándola con los brazos, teniendo cuidado de no apretar. Besó sus labios con ternura. 

 

    _____ (tn) tenía un dormitorio, junto al de Maya. El más bonito que había visto en su vida. Le daba miedo pisar la moqueta, blanca como la nieve, que contrastaba con las cortinas, la colcha y los azulejos azules del cuarto de baño.

    -Cielos, el cuarto de baño es más grande que toda mi casa -exclamó cuando Nicholas entró con ella en brazos y la colocó sobre la cama.

    -Nos gusta el espacio. ¿Estás cómoda?

    - ¡Oh, sí! -dijo ella, hundiéndose en la suavidad de las plumas.

    Maya y Frankie entraron con flores y fruta.

    -Las flores son de las chicas, y la fruta del doctor Rydel -le dijo Maya.

    - ¿Te hace regalos a menudo? -pregunto Nicholas, un tanto celoso.

    -Sólo cuando me muerden las serpientes y acabo en el hospital -contestó ella, solemne.

    Maya y Frankie estallaron en carcajadas. Nicholas se sonrojó levemente.

    -Déjenlo ya -se caló el sombrero-. Voy a ver a los hombres que están trabajando en la pradera oeste. Volveré para cenar -sonrió a _____ (tn) -. Cuando estés mejor puedes hacernos panecillos.

    -De acuerdo -rió ella, halagada.

    -Pero aún no -le advirtió él.

    Ella se llevó la mano a la sien, en un saludo militar. Él soltó  una carcajada, guiñó el ojo a sus hermanos y los dejó con _____ (tn).

    -Imagínate. Nicholas y tú -suspiró Maya.

    -Sólo está siendo amable

    - ¿Eso crees? Yo no -contradijo Frankie.

    -Vete -le ordenó Maya-. Voy a acomodar a _____ (tn) y luego tengo que ir a trabajar unas horas. Esta semana tengo el turno partido.

    -Tienes una fortuna y trabajas para ganar un sueldo -rezongó Frankie.

    -Me gusta trabajar -dijo Maya.

    -Te gusta trabajar con Kilraven -los ojos de Frankie chispearon.

    -Sólo es un compañero de trabajo -refutó Maya, pero se puso roja. Frankie agitó las cejas y se marchó riéndose a carcajadas.

    -Además, a Kilraven no le gusto -le dijo Maya a su mejor amiga.

    _____ (tn) tenía sus dudas al respecto, pero se limitó a sonreír.

    Maya la ayudó a ponerse un camisón de algodón hasta los tobillos, con mangas abombadas y cuello cerrado. Hizo una mueca de dolor al ver las cicatrices.

    -Pobrecita. ¡Debe haberte dolido muchísimo!

    -La mayoría de la gente habría dicho que tienen un aspecto horrible -____ (tn) se sinceró al oír la compasión sincera de su amiga-. Pero sí. Los primeros días fueron los peores de mi vida. Y después, quedaron las cicatrices -se recostó en la almohada con un suspiro-. Pero en cierto modo fueron una bendición. Jock fue directo por mí cuando salió de la cárcel, pero las cicatrices le causaron repulsión y no me tocó -miró a Maya-. Yo sólo tenía trece años.

    -Algunos hombres deberían ser encerrados para siempre -Maya se sentó en la cama y apretó su mano....-Los hombres solían buscarme en las fiestas, porque sabían quién era. No me querían a mí, buscaban el dinero y el poder. Nicholas repartía amenazas a diestro y siniestro -se rió-. Por eso me gusta trabajar en el centro de llamadas de emergencias. Mis compañeros no saben que soy rica. Me tratan como los demás. Eso me halaga.

    -Kilraven sabe quién eres.

Maya asintió y arrugó la frente.

    -Es raro, no parece importarle -titubeó y bajó la vista-. Pero la mayor parte del tiempo me trata como a los demás.

    -Siempre he soñado con Nicholas pero nunca había pensado que él pudiera sentir algo por mí.

    -Yo me lo imaginé cuando fue a darle la paliza a ese detective. No fue sólo por remordimiento. Aunque diga que eres demasiado joven, _____ (tn), parece que se ha hecho a la idea.

    -Soy muy mayor para mi edad -dijo _____ (tn), sonriente.

    - ¡Amén! -exclamó su amiga. 

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chicas un capitulo y se acaba!

lo se

ami tambien me encanta esta historia

pero en fin

lueguitoo les traigo la sinopsis de una novela adaptada qee me encanta y que se las quiero mostrar :D

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 12

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 12

    - ¿Muerta? -Exclamó Nicholas, sin alzar la voz-. ¿De qué?

    -Un disparo -contestó Hayes, apartando una silla para sentarse-. Hice ir al equipo forense del estado y a uno de mis investigadores. Encontramos huellas y un casquillo, pero no hace falta ser un genio para saber quién lo hizo.

    -El padre de _____ (tn) -adivinó Maya-. O ese socio suyo, Jock.

    -_____ (tn) dice que necesitaban dinero desesperadamente -explicó Hayes-. Le recomendé a _____ (tn) que Ella pusiera la casa en venta, no para venderla realmente, sino para hacerle creer a Brent Puente (tp) que estaba cumpliendo sus deseos. Los hombres deben haber ido a verla y exigido dinero inmediatamente. O ella bien se negó, o los puso nerviosos, no lo sé -suspiró-. No queremos que _____ (tn) vea el cuerpo. Tendrá que ser un velatorio con el ataúd cerrado.

    - ¿Qué? -exclamó Nicholas.

    -La torturaron, seguramente para averiguar si tenía algún dinero y se lo había ocultado.

    - ¡Dios! ¿Crees que irán por _____ (tn)? Heredará lo poco que haya dejado Ella.

    -Nadie los ha visto desde que Miley, su padre y el detective huyeron a la frontera -dijo Hayes-. Puede que no vuelvan si eran parte de la misma red de contrabando de drogas. Además, puede que tras el asesinato hayan huido. Por otra parte, si Ella tenía un seguro de vida, _____ (tn) lo cobrará. Y la cuenta de ahorros de Ella tiene algo de dinero. Ya he hablado con su banco.

    -Necesitaremos más hombres para proteger el rancho -dijo Maya.

    -Varios más, todos ex militares, y sé dónde encontrarlos -repuso Nicholas- Convertiré el rancho en un fuerte. ¡ Puente no le pondrá las manos encima a _____ (tn)!

    -Podría hacer un comentario sobre la eficacia de la policía -dijo Hayes con sorna-, pero me lo callaré. Pero no te pases de la raya, no puedo permitirme pagar más fianzas.

    -Sabes que te la devolveré -Nicholas soltó una risita-. Pobre _____ (tn) -dijo, de nuevo serio-. Primero la serpiente y ahora su madre.

    -Alguien tendrá que decírselo -Hayes miró a su alrededor-. Podríamos jugárnoslo. O pedirle a Coltrain que haga el trabajo sucio.

    -Yo se lo diré cuando llegue el momento -dijo Nicholas-. Ahora es mi responsabilidad.

    Maya no hizo ningún comentario, pero parecía pensativa, y contenta. 

    Nicholas no abandonó en ningún momento la habitación de _____ (tn). Cuando recuperó la conciencia lo miró con ira, pero estaba demasiado enferma y débil para hablar. Al tercer día recuperó fuerzas y era obvio que estaba furiosa.

    -Lo sé, lo sé -dijo él antes de que empezara a gritarle-. Me equivoqué. Te acusé de algo que no habías hecho y te eché de casa -la miró atormentado-. Sé que todo esto es culpa mía -bajó la mirada al suelo-. ¡No pretendía que fueras andando a tu casa con una temperatura de más de treinta grados! Ni siquiera me di cuenta de que tu coche no estaba allí.

    ______ (tn) deseó gritarle, pero aún se sentía enferma y dolorida.

    -No era yo... con Frankie, en esa foto.

    -Lo sé -dijo él alzando el rostro.

    Por su expresión, _____ (tn) comprendió que sabía lo de su hombro. Cerró los ojos y empezó a llorar. Se sentía peor aún. Nunca había querido que Nicholas se enterase de su secreto. Recordó al chico que había vomitado cuando le vio el hombro.

    Él se acercó a la cama se inclinó y apoyó una mano en la almohada, junto a su cabeza.

    -Me matarán si me siento en la cama. Sé que aún estás débil y que te duele mucho. Pero quiero que toques algo.

    Agarró  su mano derecha, se la llevó al pecho y la pasó por encima de su camisa. Vio cómo sus ojos verdes se agrandaban al comprender y asintió con la cabeza.

    -Hay muchas más -dijo, irguiéndose-. Muchas; una incluso me arrancó un trozo de hueso de la cadera. Cuando Miley me vio, en Alemania, después de que me quitaran los vendajes, salió corriendo de la habitación. Ahora están mejor, gracias a la cirugía plástica, pero las cicatrices son demasiado profundas para borrarlas del todo. Hace años que no ando por ahí sin camisa -dijo con voz amarga.

    -Yo no he llevado manga corta desde los trece años -musitó ella-. Cuando tenía dieciséis años un chico me pidió una cita. Empezó a acariciarme, pero cuando me apartó la blusa y vio las cicatrices, él... -cerró los ojos-. Abrió la puerta del coche y vomitó. Me pidió mil disculpas, pero eso me destrozó. Supe que nunca tendría una vida normal, que no me casaría ni tendría hijos... -las lágrimas surcaron sus mejillas. Se sentía enferma, débil y dolorida, o nunca habría dejado que la viera tan devastada.

    -No -se inclinó sobre ella y besó sus ojos, su nariz, sus mejillas-. Has sido muy valiente, _____ (tn). No soporto verte llorar. No, cielo, no.

Eso convenció a _____ (tn) de que estaba soñando. Nicholas nunca le había dicho una palabra cariñosa y no le importaba herirla. Cerró los ojos para disfrutar del sueño. Era maravilloso sentir su aliento en la cara, su voz profunda murmurando palabras dulces e imposibles.

    El ruido de la puerta al abrirse interrumpió el sueño. Nicholas se apartó y ella creyó habérselo imaginado todo. Estaba muy sedada para paliar el intenso dolor. La expresión de Nicholas era tan taciturna como siempre. Maya y Frank entraron en la habitación, sombríos y preocupados, más aún cuando vieron el rostro de _____ (tn).

    - ¿No se lo habrás dicho? -preguntó Maya airada-. Coltrain dijo que no...

    - ¿Decirme qué? -preguntó _____ (tn), secándose los ojos con la sábana.

    Maya contrajo el rostro. Nicholas y Frank la miraron con fijeza.

    - ¿Decirme qué? -exigió _____ (tn), mirando de un rostro culpable a otro.

    -Dije que se lo contaría cuando llegara el momento -dijo Nicholas-. Y no ha llegado.

    -Sí, pero... -Maya calló, horrorizada, al ver que en la televisión que había en la habitación aparecía una foto de Ella _____ (t2ape) y daban la noticia de su asesinato. Por eso habían ido Frankie y ella a la habitación; habían visto el principio del noticiario al pasar junto a la sala de espera e iban a apagar la televisión.

    _____ (tn) estalló en lágrimas, casi histérica.

    - ¡Maldito sea! ¡Apágalo! -le dijo Nicholas a Frankie. Él fue a la cabecera de la cama y pulsó el botón de llamada a la enfermera. Luego se inclinó sobre _____ (tn) -Tranquila, cielo. Tranquila. Lo siento mucho. ¡No quería que te enterases así!

    La enfermera llegó y Nicholas le explicó lo que había ocurrido. La enfermera fue a buscar a Coltrain, que estaba haciendo su ronda.

    El médico llegó unos minutos después. Pidió un sedante para _____ (tn) y esperó a que hiciera efecto antes de pedirá todos que salieran.

    -Fue la maldita televisión -dijo Nicholas con ira-. ¿Por qué hay uno dé esos en cada habitación?

    -No fue idea mía, créeme -replicó Coltrain-. A _____ (tn) le costará mucho recuperarse si tiene que volver sola a esa casa.

    -No lo hará -afirmó Nicholas-. Viene a casa con nosotros. Ya lo he hablado con Hayes Carson.

    -Buena idea -inspiró profundamente-. No pensé que darían la noticia tan pronto. Diablos, ni siquiera tenemos un canal local.

    -San Antonio está muy cerca, y es un buen titular para un día con pocas noticias -murmuró Maya-. Últimamente todo es política y la gente está harta de eso.

    -Más vale que contraten guardaespaldas que los protejan en casa -aconsejó Coltrain-. Esos tipos están lo bastante desesperados para conseguir el dinero sea como sea.

    -Todo el mundo sabe que asesinaron a la madre de _____ (tn), por lo menos aquí -dijo Maya-. Serían estúpidos si se quedaran en la zona.

    -Esos tipos no son ninguna lumbrera -apuntó Coltrain-. O no se habrían arriesgado a venir en primer lugar. A Hayes Carson le encantaría ponerle la mano encima a Brent  Puente.

    -A mí también -dijo Nicholas-. Se quedó parado mirando cómo un puma destrozaba a _____ (tn) por intentar salvar a un niño. Esas cicatrices serán permanentes, ¿verdad? -le preguntó a Coltrain.

    -Un cirujano plástico podría mejorarlas algo, pero son muy profundas. Harían falta al menos una docena de operaciones. Y hay algo más: las suturas no son buenas y podría tener problemas serios con el tiempo. Yo recomendaría la cirugía plástica simplemente por esa razón. Pero _____ (tn) no tiene seguro médico.

    - ¿Qué diablos importa eso? -dijo Nicholas-. Yo me ocuparé. Tú convéncela, yo pagaré al cirujano.

    -Trato hecho -sonrió Coltrain.

    Maya no dijo nada, pero la entristeció que _____ (tn) y ella fueran amigas desde hacía años y ella nunca le hubiera contado lo del puma. Se preguntó si había dicho o hecho algo que hubiera llevado a su amiga a ocultárselo.

    - ¿Está dormida? -preguntó Nicholas a Coltrain.

    -Estará sedada un buen rato. Es mejor así. Esa mordedura es muy dolorosa. Si Maya hubiera llegado más tarde... no quiero ni pensarlo. Será mejor que vuelva al trabajo. Si me necesitan díganselo a la enfermera de guardia.

    -Gracias -dijo Nicholas.

    -____ (tn) me cae muy bien -dijo Coltrain.

    Los hermanos empezaron a hacer planes. Nicholas decidió ir a ver a Eb Scott en persona. Iba a necesitar a un auténtico especialista. Frankie y Maya se turnarían para estar con _____ (tn). No estaban armados, pero podían pedir ayuda. 

    _____ (tn) no despertó hasta la mañana siguiente. La combinación de tranquilizantes y la noticia de la muerte de su madre la habían dejado agotada. Parpadeó, somnolienta y tranquila. Pero un segundo después recordó la noticia y las lágrimas le quemaron los ojos.

    -Siento mucho lo de tu madre, _____ (tn) -le dijo Maya, que estaba sentada junto a la cama.

    -Sabía que la perdería algún día -_____ (tn) suspiró-, y fuimos enemigas mucho tiempo. Pero estábamos empezando a conocernos y formar un vínculo... -se mordió el labio con fuerza-. Ha sido una semana horrible.

    -Desde luego que sí -hizo una pausa-. Ojalá me hubieras dicho lo del hombro. Tengo la sensación de haberte fallado en algo, porque no confiaste en mí.

    -Temía que se lo contaras a Nicholas -dijo _____ (tn) con voz tenue-. Aunque habría dado igual. Me odia...

    -No, nada de eso -interrumpió Maya-. No tienes ni idea de lo que ha estado ocurriendo mientras estabas inconsciente.

    -Me enseñó una foto de una mujer con Frankie en una actitud muy comprometida. Era un montaje de mi cara con otro cuerpo -explicó _____ (tn) con pesar-. Nicholas creyó que era auténtica y se puso furioso. Iba a tragarme mi orgullo y enseñarle el hombro, ¡pero él creyó que pretendía seducirlo! -sus ojos llamearon-. ¡Debería haberlo golpeado con algo! Me ordenó que me fuera y se marchó sin darme tiempo a decirle que mi coche no estaba allí. Cuando salga de esta cama, voy a darle su merecido. ¡Acabará con unos cuantos chichones!

Maya tuvo que controlar una sonrisa. _____ (tn) era una persona muy tranquila, pero estaba realmente enfadada.

    -Te ayudaré a golpearlo -prometió-. Pero él no lo sabía. Y no sabes cómo reaccionó al enterarse.

    - ¿Qué quieres decir?

    -Cuando te vio en urgencias comprendió que el detective del padre de Miley lo había engañado. Se marchó de aquí y poco después vino Hayes Carson a decirnos que había tenido que pagar una fianza para sacarlo de la cárcel de San Antonio.

    - ¿Qué?

    -Le dio una paliza al detective que hizo el montaje fotográfico -Maya se rió-. Lo arrestaron y Hayes tuvo que ir a rescatarlo.

    - ¿No tendrá que ir a la cárcel, verdad? -_____ (tn) olvidó su enfado, preocupada por el futuro de Nicholas.

    -No creo. El detective, Miley y su padre huyeron a la frontera; nadie lo demandará. Resulta que eran miembros del grupo de traficantes de Fuentes. Nicholas sólo salía con Miley para pasarle a Hayes Carson información sobre sus contactos. Estaba furioso con Hayes por obligarlo a hacerlo -sonrió-. Ya te dije que dudaba de que lo perdonase después de lo que le hizo.

    -Nicholas arrestado -dijo _____ (tn) incrédula-. Nunca hace nada ilegal.

    -Esta vez sí. Pero hay circunstancias atenuantes -movió la cabeza-. Yo diría que te tiene mucho más aprecio del que hacía ver.

    _____ (tn) no quería hacerse esperanzas, sobre todo porque Nicholas había visto su hombro. Pero sus acciones sugerían que tenía sentimientos por ella. Y él también tenía cicatrices. Tal vez su experiencia con personas del sexo opuesto, que se horrorizaban al verla, había sido incluso peor que la de ella. 

    Cuando Nicholas regresó al hospital, Maya y Frankie se habían ido a casa a cenar y a preparar una habitación para ____ (tn). Coltrain había dicho que posiblemente le daría el alta al día siguiente.

    _____ (tn) no quería ir con ellos si Nicholas sólo lo ofrecía por un sentimiento de culpabilidad. Pero tampoco quería ir a su casa. Nadie le había dicho dónde había muerto su madre, pero suponía que allí.

    Pensaba en eso cuando recibió una visita inesperada. Carly, la mejor amiga de Ella, entró vestida de negro, con los ojos rojos de llorar.

    - ¿Te han dicho algo? -preguntó, para no inquietar a _____ (tn) si no era así.

    -Sí -a _____ (tn) se le quebró la voz-. Últimamente nos llevábamos bien...

    -Estaba de viaje -Carly se inclinó sobre la cama y la abrazó con suavidad-. Tenía una llamada suya perdida en el móvil, pero cuando la llamé no hubo respuesta. Me preocupé cuando tampoco tú contestabas, así que decidí volver -hizo un gesto de dolor-. ¡Vaya bienvenida! Ella muerta y tú en el hospital. ¿Te pondrás bien?

    -Sí, pero creo que la serpiente murió.

     Carly tardó un minuto en captar el chiste.

    -Pobre serpiente -dijo, con una sonrisa.

    -Supongo que sus parientes están tristes -_____ (tn) se secó los ojos con la sábana-. Estando aquí no he podido organizar lo del funeral.

    - ¿Quieres que me ocupe yo? -Ofreció Carly-. Ella me dio una copia de su testamento e instrucciones para su funeral hace un par de años. Me pareció una tontería, pero le seguí la corriente.

     - ¿Podrías llamar a Lundsford y organizarlo? -Pidió _____ (tn) -.Tiene un seguro de entierros con ellos, que lo cubrirá todo.

    -Desde luego -contestó Carly. Las lágrimas surcaron su rostro-. Era mi única amiga de verdad.

    -Y tú la de ella -__ (tn) estiró el brazo derecho y apretó suavemente la mano de Carly-.Me alegro de que te tuviera a ti.

    -Ojalá pudiera retirar todas las cosas horribles que te he dicho, _____ (tn) -sollozó-. No las decía en serio. Cuando eras pequeña cuidaba muchas veces de ti. Haré cuanto pueda por compensarte.

    -Ocúpate del funeral de mamá -dijo ____-, y estaremos en paz.

    - ¿Dónde quieres que sea? No pareces estar en condiciones para asistir a un funeral.

    En ese momento, entró Nicholas, miró a Carly y se acercó a la cama.

    -He organizado la vigilancia en el rancho -dijo sin más preámbulos-. ¿Qué quieres hacer respecto a tu madre?

    -Carly va a ocuparse de eso -dijo _____ (tn) -. Sabe dónde está todo y tiene una copia del testamento y los últimos deseos de mi madre.

    -Si hay alguna factura pendiente, me ocuparé de ella -le dijo Nicholas a la mujer.

    -Gracias -Carly tenía los ojos tan rojos como _____ (tn). Hizo una pausa-. Sabes -dijo, mirando a Nicholas con fijeza-, creo que lo mejor sería una cremación, y luego enterrar las cenizas.

Nicholas comprendió que Carly había visto a Ella y quería evitarle a _____ (tn) ese trauma.

    -Creo que es buena idea, _____ (tn) -afirmó.

    _____ (tn) los miró dubitativa.

    -Sería como un funeral vikingo -apuntó Nicholas-. Apropiado para una mujer valiente.

    -Sí -_____ (tn) rompió a llorar otra vez-. Era valiente. De acuerdo. Haz eso.

    Nicholas se inclinó, se acercó tanto como pudo y besó sus lágrimas.

    -Se te pasará -la consoló-. Todo pasa. Algún día podrás recordarla con felicidad.

    -Sí que podrás -secundó Carly. Fue al otro lado de la cama y besó el cabello despeinado de _____ (tn) -. Iré a empezar a organizarlo todo. Es posible que el hospital y la funeraria necesiten tu aprobación. Pediré que te llamen aquí.

    -Sí, hazlo -dijo _____ (tn) -. Pero dudo que haya problemas. Eres la única que siguió con Ella cuando todo el mundo la rechazaba.

    -Gracias -Carly lo aceptó como un cumplido.

    -Si encuentras a esa serpiente -le dijo _____ (tn) a Nicholas, para aligerar el ambiente-, podemos organizarle un funeral parecido. Claro, que si no murió por morderme, habrá que matarla antes.

    -Me alegra ver que estás mejor -dijo Nicholas-. Coltrain dice que le dará el alta mañana y nos la llevaremos a casa -le comentó a Carly. Sacó la cartera y le dio una tarjeta-. Si necesitas ayuda con el funeral, llámame.

    -De acuerdo. Si es una cremación, podemos celebrar una misa más adelante, cuando todo esto haya acabado -dijo Carly, mirando a _____ (tn) con preocupación-. Tú no estás en condiciones de asistir a ningún funeral.

    -Tienes mucha razón -corroboró _____ (tn) -. ¡Oh! ¡Mi trabajo! Ni siquiera he llamado al doctor Rydel. ¡Me despedirá!

    -Le llame yo -dijo Nicholas-. Ha contratado a alguien para que te sustituya temporalmente. Él y el personal te desean lo mejor. Han enviado una cesta de frutas. La enfermera me la dio a mí al llegar, pero la dejé en el coche para llevarla a casa. Podrás verla mañana.

    -Gracias. Temía perder mi trabajo. Estaba demasiado enferma para llamar y explicarlo todo.

    -Todo Comanche Wells y Jacobsville sabe lo que está ocurriendo -dijo Carly. Miró a Nicholas divertida-. Y me refiero a todo.

   Los ojos de Nicholas chispearon divertidos, pero _____ (tn) no lo vio. Carly se despidió y los dejo a solas. Él se metió las manos en los bolsillos del pantalón y la miró.

    -Tienes mejor aspecto.

    -Ojalá me sintiera mejor. Todavía tengo náuseas y me duele el brazo. Odio las serpientes.

    -No les gusta que la gente se siente encima de ellas -comentó él.

    -No lo hice. Apareció de repente. Ni la había visto. Sacudió la cabeza y atacó.

    -Nervios.

    - ¿Perdona? -ella parpadeó.

    -Las serpientes de cascabel son nerviosas. Hacen ruido para que la gente se aleje.

    A ella nunca se le había ocurrido eso, y lo dijo.

    -El caso es que la atrapamos.

    -La atrapaste. ¿En serio?

    -Los vaqueros la encontraron a unos cuatro metros de donde te sentaste cuando atacó.

    - ¿Y qué hicieron con ella?

    - ¿Te gustan los sombreros texanos?

    -Supongo. No suelo utilizarlos, excepto para montar a caballo.

    -Éste sí lo usarás. Es de tu tamaño y tiene una bonita cinta de piel de serpiente. O la tendrá, una vez que esté curada.

    - ¡No lo has hecho!

    -Sí. Iremos a montar cuando estés bien.

    - ¿Iremos?

    -Vas a montar con Maya y Frankie a menudo. A partir de ahora puedes hacerlo conmigo -dijo él, defensivo.

    -De acuerdo -aceptó. Estaba fascinada. Él casi sonaba como si tuviera celos, aunque eso era ridículo, claro.

    -He hecho que instalen una televisión en tu dormitorio. Podrás ver películas de pago. También hay satélite, así que podrás ver programas de todo el mundo -sus ojos chispearon, risueños-. Y están las noticias nacionales, con la carrera presidencial en cada canal, a todas horas.

    -Hace semanas que no veo las noticias -suspiró-. No soporto la monotonía. Sólo hablan de las elecciones y de la vida privada de las celebridades.

    -Puedes ver el canal hispano. Ahí dan más información sobre el resto del mundo.

    -No entiendo el idioma.

    -Yo te enseñaré -dijo él. Sus ojos insinuaron que pretendía enseñarle muchas otras cosas.

Ella se ruborizó un poco. Su vida había sido como un libro cerrado, su futuro un sueño que no podía materializarse. De repente, un hombre del que llevaba años enamorada, la miraba con ojos posesivos y le sonreía. Se sentía como si fuera a estallarle el corazón de júbilo.

    -La ayudante de la señora Jonson, Melinda, es de Guatemala. Nos está enseñando palabras mayas. Tú también puedes aprender.

    - ¿Mayas? -lo miró asombrada-. En su cultura ya existía la astronomía el concepto del cero y la irrigación de cultivos cuando los europeos se dedicaban a golpearse la cabeza con piedras.

    -Lo sé -él se rió-. Pasas horas en la biblioteca leyendo libros al respecto. Al menos, eso dice la bibliotecaria.

    -Me encantaría ver ruinas mayas -dijo, halagada porque hubiera indagado sobre ella-. Y también ir a Perú y ver las ruinas incas.

    -A mí también. Tal vez lo hagamos algún día.

    Para ella eso era un sueño imposible. Nunca conseguiría ahorrar suficiente ni para volar al sur de Texas de vacaciones. Sonrió con añoranza y él se dio cuenta.

    - ¿Qué otras cosas te gustan?

    -La historia antigua.

    - ¿Césares, filósofos, políticos...?

    - ¡Nada de políticos!

    - ¿Qué clase de historia y a qué historiadores lees?

    -Tácito, Tucídides, Plutarco. De ese tipo.

    -Autores profundos para una mente joven.

    -Oye, soy joven, pero mi mente es vieja -dijo ella-. Pasé mucho tiempo solo cuando mi padre me llevó al oeste de Texas a vivir en un parque zoológico. Y mucho cuando regresé aquí, porque mi madre pasaba mucho tiempo borracha -recordó la reciente tragedia y se estremeció-. No puedo creer que mi propio padre pudiera matarla. Se saltaba la ley a veces, pero nunca hizo daño a nadie.

    -Vendía droga. Eso hace daño a la gente.

    -Sí, pero ya me entiendes. No es un asesino.

    -Nena, todo el mundo es asesino si tiene el incentivo adecuado. Cualquiera puede matar.

    -Es posible -ella suspiró con tristeza.

    -Voy a ir por un café decente -se inclinó y la besó en los labios-. ¿Tú quieres algo?

    - ¿Un filete con patatas? -sugirió ella, esperanzada.

    -No conseguiría pasarlo por el control de enfermeras. Prueba otra cosa.

    -Esperaré a que me traigan la cena -dijo ella con resignación.

    -Cuando estés recuperada, volaremos a Fort Worth y te llevaré a un restaurante que conozco.

    - ¿Lo dices en serio? -su corazón se disparó.

    -Tenía que salir con Miley para conseguirle información a Hayes, y le echaba la bronca dos veces al día por pedírmelo -inspiró profundamente-. Hace años que ella me desagrada -sus ojos se oscurecieron-. Es vengativa. Ella organizó lo de las fotos trucadas, y yo me enfadé tanto que no pensaba con coherencia.

    -Algún día recibirá su merecido -dijo _____ (tn), recordando que Miley había amenazado con «ocuparse de ella».

    -Es ley de vida -comentó él, filosófico-. Tengo que hacer unas llamadas y comer algo. Después volveré.

    -Vale -los ojos de _____ (tn) se iluminaron.

    Incluso despeinada y sin maquillaje, le parecía bellísima. No habría podido vivir sabiéndose culpable de su muerte. La besó con ternura.

    -No tardaré mucho -susurró.

    -Bueno. Estaré aquí -respondió ella, risueña. Él se marchó riéndose para sí.

    Diez minutos después sonó el teléfono. Ella pensó que serían Carly, Maya o Frankie.

    -_____ (tn), ¿eres tú?

    Era la voz de su padre. 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 11

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 11

    _____ (tn) entró en la habitación y agarró la foto. Casi se atragantó al verla. La foto mostraba a dos personas en la cama, en un abrazo íntimo. El hombre era Frank. La mujer tenía el rostro de _____ (tn). Pero no era su cuerpo. Casi rió de alivio ante ese obvio intento de incriminación utilizando su rostro con el cuerpo de otra mujer

    Alzó  los ojos con expresión divertida, pero Nicholas no se reía. Estaba colérico y era obvio que creía que la foto demostraba que mentía.

    -Ésa no soy yo -empezó.

    - ¡Y un cuerno! -rugió él. Le quitó la foto y la rompió en pedazos, que tiró al suelo-. Si me hubieras dicho la verdad podría haberla aceptado, ____ (tn). ¡No tenías porqué mentirme!

    -No mentí -protestó ella-. ¡Y puedo demostrarlo! -llevó las manos a los botones de su blusa. No quería llegar a ese extremo, pero no había otra forma de convencerlo.

    -Ahórrate la vergüenza -dijo él, mal interpretando sus intenciones-. No me importa qué aspecto tengas bajo la blusa. Sólo estaba bromeando, _____ (tn) -añadió con una sonrisa fría-. Un poco de flirteo, unos cuantos besos. Estoy seguro de que no te lo tomaste en serio. Sólo quería comprobar hasta dónde estabas dispuesta a llegar. Si no estaba claro antes, ahora lo está. Cualquiera de los hermanos Jonas te vale, siempre y cuando consigas lo suficiente a cambio, ¿verdad? ¡Y yo te creía tan honesta y trabajadora! Como todas las demás, sólo buscas dinero.

    - ¡Eso no es cierto! -se defendió ella.

    -No te quiero aquí. Nunca jamás. Sal de mi casa. _____ (tn). Vete a la tuya y no vuelvas. Me da igual que Frankie o Maya te inviten, pon una excusa o haz lo que sea, pero ¡no vuelvas!

    -No entiendes -empezó ella, impotente.

    -He dicho ¡fuera! ¡Ya! Si no te vas avisaré a la policía para que te saque de aquí esposada.

    Estaba demasiado furioso para atender a razones y hablaba en serio. _____ (tn) no soportaba la idea de que la detuvieran por invadir una propiedad privada. Todo Comanche Wells y Jacobsville se enteraría de inmediato.

    Suspiró, sintiéndose deprimida. Mientras ella lo amaba, él la trataba así de mal.

    -Me voy. No necesitas amenazarme. Dile a Maya que me ha surgido algo.

    Él no contestó. Salió del despacho y de la casa. Segundos después, un vehículo que sonaba como una furgoneta, se alejó rápidamente. _____ (tn) empezó a caminar hacia la verja. Nicholas no sabía que Maya la había llevado. No tenía transporte y todos los vaqueros estaban en los pastos.

    Llevaba una blusa de manga larga, y no tenía ni sombrero ni agua . El sol brillaba con fuerza. Para cuando salió de la propiedad y caminó medio kilómetro, estaba demasiado sedienta y cansada para seguir. Decidió sentarse a la sombra, junto a la carretera. Maya pasaría antes o después y la vería. Su blusa blanca resaltaría entre los árboles.

    Junto a un gran árbol, vio un tronco caído, que parecía llevar allí mucho tiempo. Agotada por el calor, se sentó sin mirar. Fue un error. Oyó un sonido sibilante y adivinó su origen de inmediato: una serpiente de cascabel.

    Antes de que tuviera tiempo de volver la cabeza para ver dónde estaba, la serpiente atacó. La mordió en el antebrazo y se retiró. Aterrada, se puso en pie de un salto y corrió hacia atrás antes de que atacara otra vez. «Torniquete», pensó. Debía impedir que la sangre llegara al corazón.

    Sacó el pañuelo que siempre llevaba en el bolsillo y lo ató alrededor del antebrazo, entre la mordedura y el codo. Luego utilizó un palo para apretarlo. Lo siguiente era buscar ayuda.

    Miró a ambos lados de la carretera. Estaba desierta. Acababa de morderla una serpiente venenosa y el brazo ya empezaba a hincharse. Dejó el brazo colgando e intentó respirar lentamente. Necesitaba un antídoto. Se preguntó si habría en el hospital de Jacobsville. No llevaba el teléfono móvil de su madre. Lo había olvidado en la encimera de la cocina de Maya. Sentía náuseas y el brazo le dolía muchísimo.

    Cerró  los ojos, de pie en medio de la carretera. Si no pasaba alguien pronto, estaba perdida. Pensó en Nicholas, en cómo la había abrazado y besado en el baile, casi como si... la quisiera.

    -Nicholas -susurró. Después se desmayó. 

    Maya maldecía su mala suerte mientras conducía al rancho a toda velocidad. Nicholas le había llamado, casi incoherente de furia, prohibiéndole que _____ (tn) volviera a entrar por la puerta. Le dijo que tenía fotos de ella con Frankie que le daban náuseas, y que le había dicho que se fuera y no volviera nunca. Colgó antes de que Maya pudiera decirle que _____ (tn) no tenía coche. Esperaba llegar a tiempo de ahorrarle una larga e incómoda caminata.

    Cuando llegaba al camino del rancho, vio un bulto en la carretera. ¡Era _____ (tn)! Giró en redondo y, sin apagar el motor, corrió hacia ella.

    - ¡_____ (tn)! ¡____ (tn)! -llamó, mientras sacaba el móvil y llamaba a urgencias.

    -Maya... serpiente... cascabel -murmuró _____ (tn). Intentó alzar el brazo izquierdo. Estaba hinchado y muy amoratado.

    -Santo Dios -musitó Maya. Oyó una voz al otro lado del teléfono-. Soy Maya Jonas. ¿Eres tú, Shirley? Escucha, tengo a _____ (tn) Puente en medio de la carretera con una mordedura de serpiente de cascabel. Voy a llevarla al hospital de Jacobsville, no hay tiempo para esperar a una ambulancia. Que nos esperen en la puerta con el antídoto. ¿Entendido? Gracias, Shirley. Te dejo, tengo que subirla al coche.

    Metió  a _____ (tn) en el asiento delantero sin perder tiempo, sin saber de dónde había sacado tal fuerza. Arrancó el coche con el corazón desbocado. Dos kilómetros después se encontró con un coche de policía, con las luces puestas. La puerta se abrió y Kilraven asomó la cabeza.

    - ¡Sígueme! -gritó.

Ella asintió, aliviada por tener ayuda. Se pegó al coche patrulla, que encendió la sirena. Se saltaron dos semáforos en rojo antes de llegar a la entrada de urgencias.

    En cuanto paró, Kilraven corrió a sacar a _____ (tn) y llevarla a la puerta, donde esperaban el doctor Coltrain y una camilla.

    -Mordedura de serpiente -jadeó Maya-. Cascabel. Se hizo un torniquete...

    -Lo saben -dijo Kilraven-. Shirley llamó. Todo está listo, excepto el antídoto. No tenían bastante aquí. Un agente viene de camino con más. Hayes Carson se encontrará con él y lo traerá -puso su enorme mano en el hombro de Maya-. Se curará. Lo has hecho muy bien.

    Ella se mordió el labio. Su rostro se llenó de lágrimas y le dio la espalda. Él le dio la vuelta y la abrazó.

    -Nunca te avergüences de llorar -le dijo al oído-. Yo he llorado mucho en mi vida.

    -Gracias -dijo ella poco después. La había sorprendido su amabilidad; era humano. Se limpió los ojos con el rostro de la mano-. Estaba aterrorizada. Es mi amiga.

    -Lo sé. Vamos. Entraré contigo. Tenía que venir de todas formas. ¿Recuerdas al viejo Ben Barkey? Su hijo le pegó un tiro en la pierna cuando empezó a golpear a su esposa.

    - ¿Riley le ha disparado? -se sorprendió ella-. Era un niño dulce y agradable, que a veces los llamaba para que salvaran a su madre de su padre, un borracho habitual.

    -Sí -sonrió y se agachó hacia ella-. Vamos a llevarlo a la sala de tiro para que mejore su puntería, por si vuelve a intentarlo.

    Ella rompió a reír. Era terrible decir eso.

    -Eso está mejor -dijo él.

    Maya le dio un puñetazo en el pecho, riendo, y fueron juntos a la sala de espera de urgencias. 

    Furiosa y sin poder ayudar a su amiga. Maya se refugió en lo único que podría ayudarla: la venganza. Llamo a Nicholas y le gritó.

    -Despacio -se quejó él-. No entiendo una palabra de lo que dices. Espera... -apagó el motor del tractor-. ¿Qué decías de _____ (tn)?

    -Volvía a su casa andando, gracias a ti, y la mordió una serpiente de cascabel. Está en el hospital de Jacobsville... ¿Nicholas? ¿Hola? ¡Maldición! -colgó aún más furiosa porque no la hubiera escuchado. Llamo a Frankie.

    - ¿Dónde estás? -preguntó, cuando él tardó casi un minuto en contestar.

    -Yo... he tenido que correr hasta el teléfono -jadeó él. Se oía música y algo que sonaba a protesta de una voz femenina.

    -Diablos, da igual -masculló ella y colgó. Debía estar con la maldita Nellie otra vez.

    Él llamó diez minutos después.

    Mientras ella, frustrada, pedía noticias sobre _____ (tn)  a todas las enfermeras -que pasaban por allí, sin conseguirlas.

    - ¿Qué querías? -preguntó Frankie.

    -Da igual, vuelve con Nellie.

    - ¡No cuelgues! -gruñó él-. No estoy con Nellie. Estoy en casa de Dave Haston ayudándolo a mover el piano. Su esposa está preparando la comida.

    -Perdona -Maya enrojeció.

    -Supongo que el sonido se parece -rió él-. ¿Qué ocurre?

    -A _____ (tn) la ha mordido una cascabel -dijo ella compungida-. Nadie me dice nada y estoy muy preocupada. Tenía el brazo casi negro, Frankie, tengo... miedo -se le quebró la voz.

    -Estaré allí en quince minutos. Se pondrá bien, hermanita. Lo sé.

    -Gracias -colgó y rezó porque tuviera razón.

    Una conmoción en la entrada llamó su atención. Nicholas casi arrolló a una enfermera y al agente de policía, Kilraven, de camino a la sala de urgencias. Maya casi lo vitoreó. Si alguien podía saltarse la burocracia, era su hermano mayor. Aunque lo amenazaran no lo detendrían.

    - ¡Coltrain! -llamó.

    -Aquí -contestó una voz resignada.

    Nicholas lo ocultaba bien, pero estaba aterrorizado. La llamada de Maya había hecho que se sintiera culpable y había llegado al hospital casi sin aliento. Uno de sus vaqueros había muerto de una mordedura de serpiente el año anterior. Tenía miedo de que _____ (tn) no hubiera recibido ayuda a tiempo. Si moría nunca se lo perdonaría. ¡Nunca!

    - ¿Dónde está? -exigió Nicholas, con el rostro rojo y los ojos brillantes. Había ido directo desde el trabajo, sin cambiarse de ropa.

Coltrain señaló con la cabeza el cubículo donde atendían a _____ (tn). No se molestó en intentar detener a Nicholas. Implicaría una pelea y no podía permitírsela.

     Nicholas entró al cubículo y se quedó paralizado. Todo se nubló, excepto el brazo izquierdo de ____ (tn). La habían desnudado hasta la cintura, tapándole sólo un pecho y dejando el lado izquierdo a la vista, mientras le suministraban el antídoto para salvarle la vida. Estaba inconsciente. Tenía el brazo casi negro y muy hinchado. Pero no fue eso lo que captó la mirada de Nicholas. Fue su hombro. Había cicatrices enormes, que daban la impresión de que algún animal le hubiera dado unos bocados. Era impresionante. Debía haber sufrido un dolor atroz.

    Supo de inmediato que las fotos eran falsas y alguien iba sufrir por ello más tarde. Pero en ese momento, toda su atención se centraba en la joven a la que había juzgado mal y casi matado con su ira

    - ¿Qué diablos le ocurrió? -preguntó Nicholas.

    -Una mordedura...

    -No la serpiente. ¡Eso! -señaló su hombro.

     Coltrain deseó decirle que debía preguntárselo a _____ (tn), pero no habría servido de nada.

    -Saltó a la fosa de un puma, en el zoológico de su padre, para salvar a un niño de siete años que había caído dentro haciendo una travesura.

    - ¡Santo Dios! ¿Y dónde estaba su padre cuando le ocurrió eso?

    -Junto a la barandilla, mirando -dijo Coltrain con desdén.

    -Maldito sea -gruñó Nicholas.

    -No podría estar más de acuerdo.

    - ¿Vivirá? -preguntó, conteniendo la respiración.

    -No lo sé, Nicholas-contestó Coltrain-. El veneno tuvo bastante tiempo para actuar antes de que la encontraran... -calló al ver la mirada atormentada del otro hombre.

    Nicholas se acercó a la camilla donde estaba _____ (tn), pálida e inmóvil. Le apartó el pelo del rostro con una mano temblorosa y se inclinó hacia su rostro.

    -Tienes que vivir -le susurró-. Esto es culpa mía, pero no puedo... vivir sin ti, _____ (tn)... -tuvo que callar porque se le quebró la voz. Se le nublaron los ojos. Él nunca lloraba, pero estaba perdiendo la compostura. Acarició sus pálidos labios con el pulgar-. Mataré a ese maldito detective -musitó.

    _____ (tn) hizo un movimiento mínimo, pero él lo notó. Bajó la frente hasta la de ella y rozó su fría piel con los labios.

    -No te mueras. Por favor...

    -Tienes que dejarnos trabajar -dijo Coltrain, agarrándole el brazo-. Vamos, Nicholas. Haz lo mejor para ella.

    Nicholas le echó una última mirada.

    -Lástima lo de esas cicatrices -comentó uno de los enfermeros.

    - ¿Qué cicatrices? -preguntó Nicholas, ronco.

    Coltrain se limitó a sonreír mientras sacaba al ranchero del cubículo. Maya alzó la cabeza cuando Nicholas llegó a la sala de espera. Él se detuvo, casi temblando de ira.

    -Llámame si hay algún cambio -le dijo a su hermana-. ¿Entendido?

    -Sí, claro -le contestó-. ¿Dónde vas?

    -A matar a un detective privado -masculló él. Añadió unos cuantos adjetivos que hicieron que Maya se ruborizara.

    Se marchó de inmediato. Relacionó las fotos que había mencionado con la súbita marcha de _____ (tn) y con el detective privado. Frankie llegó cuando daba vueltas al asunto.

    - ¿Conocemos a algún avalista para solicitar libertad bajo fianza? -le preguntó con tono casual. 

    ____ (tn) empezó a mejorar cuando añadieron el resto de antídoto al dispensador de suero. No estaba consciente, pero gemía. Coltrain la mantuvo dormida mientras intentaban estabilizar sus signos vitales. Era muy tarde cuando salió a la sala de espera, sonriente.

    -Sobrevivirá -dijo-. Pero pasará aquí unos cuantos días.

    -Gracias a Dios -dijeron ellos al unísono.

    -Deberíamos poner a los vaqueros a matar serpientes -sugirió Frankie.

    -Nicholas ya está persiguiendo a una, me temo -dijo Maya. Sonrió a Coltrain-. Gracias.

    -Será mejor que vayáis a descansar. Haré que una enfermera los llame si hay algún cambio.

    -Gracias -repitió Maya.

    -Para eso soy médico -Coltrain se marchó.

    Maya llamó a Nicholas, pero él no contestó. Iba a intentarlo de nuevo cuando el sheriff Hayes Carson entró en la sala con ojos turbulentos.

    - ¿Has estado llamando a tu hermano? -le preguntó a Maya-. Lo siento, pero no permiten utilizar teléfonos móviles a los detenidos.

    -Oh, no -gimió Maya.

    -Oh, sí -contestó Hayes-. No te molestes en llamar a nadie. Yo mismo fui a pagar la fianza -se llevó la mano a la cabeza-. Juro por Dios que los agentes estaban apuntando las palabrotas que soltaba a borbotones. Nunca había oído un lenguaje igual. Al menos el detective no va a presentar denuncia, sin embargo...

    - ¿No? Gracias a Dios -exclamó Maya-. Pero, ¿por qué?

    -Corrió para salvar su vida. Sus jefes no fueron tan afortunados -sonrió-. El agente Rick Márquez y yo hemos estado investigando por nuestra cuenta, fuera de horas de trabajo, con la ayuda de algunos amigos. Resulta -bajó la voz-, que la amiga de Nicholas, Miley, y su padre están metidos hasta el cuello en la red de tráfico de drogas regional. Huyeron cuando Márquez envió a un agente de antivicio a su agencia de detectives con una orden de registro. Están en busca y captura en todo el estado -soltó una risita-. Dudo que volvamos a verlos por aquí.

    -Pobre Nicholas -dijo Maya-. Estaba saliendo con Miley... decía.

    -Yo le pedí que lo hiciera -explicó Hayes-. Y estaba muy enfadado por eso. Decía que interfería en su vida personal. No quería presionarlo, pero era la única persona con acceso a ella.

    -Entonces, ¿ella no le gustaba? -los ojos de Maya se iluminaron.

    -No. No la soportaba. Salía con ella para ayudarme a desenmascarar a uno de los mayores proveedores de droga de Jacobsville

 Y Nicholas no quería hacerlo por un motivo personal. Se preguntó si el motivo sería _____ (tn). Pensó en las fotos que el detective del padre de Misty había conseguido para él...

    - ¿Falsificaron las fotos? -exclamó.

    - ¿Qué fotos?

    - Da igual.

    - ¿Cómo está _____ (tn)? Nicholas me ha contado lo de la mordedura de serpiente.

    -Va a ponerse bien. Aún no consigo que Nicholas conteste al teléfono -añadió, inquieta.

    -Ya estará en la enfermería. No dejó de maldecir hasta que llegamos. Está en alguna parte del hospital. Enseguida aparecerá.

    Según lo decía. Nicholas apareció en la puerta. Despeinado, con los ojos rojos y cardenales en el rostro.

    -Ya lo sé -dijo Maya-. Los otros han quedado peor que tú. ¿Estás bien?

    -Un poco dolorido, nada más -se encogió de hombros-. Llamé a Coltrain y me dijo que se pondrá bien. En cuando pueda ser trasladada, vendrá a casa con nosotros -añadió.

    -No querrá hacer eso -intervino Maya.

    -Lo hará de todas formas. ¿Ha llamado alguien a su madre?

    Frankie llegó con dos latas de refresco.

    - ¿Quieren beber algo? -les preguntó a los dos hombres. Miró a Nicholas y arrugó la frente-. ¿Qué diablos te ha ocurrido?

    -Un pequeño altercado. Me tomaría un café solo, si me lo traes.

    -Cualquier cosa por mi hermano mayor -murmuró Frank. Se marchó con una sonrisa.

    -Iré a casa de _____ (tn) y hablaré con su madre -dijo Hayes-. Esta noche tengo guardia, mañana libro -agitó un dedo ante el rostro de Nicholas-. Tú vete a casa y lávate esa boca con jabón.

    -Eres el único hombre que conozco que opina que «galletas con leche» es una palabrota -le contestó Nicholas con afecto.

    -Doy charlas contra las drogas en el colegio. ¿Y si se me escapara un taco delante de una clase llena de niños?

    -Seguramente saben más palabrotas que tú -intervino Maya-. Deberías oír a los padres de algunos de ellos cuando llaman a la policía.

    -Lo sé. Los oigo -le sonrió a Maya-. Se te da muy bien dar los avisos por radio, ¿sabes? A Kilraven le gusta que estés de guardia. Dice que iluminas las noches oscuras.

    - ¿Eso dice? -el rostro de Maya se alegró.

    - Calla -ordenó Nicholas con severidad-. Va a volver a la universidad, licenciarse y casarse con un hombre educado.

    -No volveré a la universidad -dijo Maya-. No quiero un título y no me casaré con ningún hombre, educado o no, hasta que me plazca.

    -Está claro -rió Hayes.

    Nicholas la miró con ira, ella le devolvió la mirada.

    -Yo no me haría demasiadas esperanzas respecto a Kilraven -dijo Hayes, avergonzado-. Hubo una tragedia en su vida. Puede que actúe con normalidad, pero no ha superado el trauma.

    -Cuéntamelo, Carson -Maya se acercó a él.

    -Hace unos años hubo un asesinato en San Antonio. Kilraven trabajaba de incógnito con la policía local. Era un sábado lluvioso, con muchos accidentes de tráfico, él y su compañero estaban en la zona y se ofrecieron a ir a acordonar la escena del crimen. Kilraven reconoció la dirección y entró corriendo, antes de que su compañero pudiera impedírselo -Hayes cerró los ojos-. Era un asunto feo. Muy feo -hizo una pausa-. Lo que te estoy diciendo es que el hombre, emocionalmente, es como un tren a punto de descarrilar, a pesar de su aparente compostura. No echará raíces en Jacobsville. Si no se enfrenta a ese trauma, se estrellará.

    - ¿Conocía a las víctimas? -preguntó Maya.

    -Eran parientes suyos -dijo Hayes-. Y no diré más sobre el tema.

    - ¿Has preguntado al doctor Coltrain cuándo podremos llevarnos a _____ (tn)? -le preguntó a su hermano.

    -No. Pero lo haré. No será hoy, seguro.

    -Voy a ir a casa a dormir un poco -Maya consiguió sonreír. Hayes acababa de destrozar sus sueños, pero no quería que se notara. Se preguntó quiénes serian esos parientes de Kilraven-. ¿Vienes tú? -le preguntó a Nicholas.

    -Supongo -se miró e hizo una mueca-. Debería haber ido a cambiarme.

    -Nadie lo habrá notado -suspiró ella-. Mucha gente lleva aquí todo el día y la mitad de la noche, esperando resultados -indicó a dos familias pálidas y llorosas y les sonrió. Le devolvieron la sonrisa. Era fácil hacer amigos en urgencias. 

    Maya y Nicholas durmieron un rato y luego volvieron al hospital. Desayunaron en la cafetería.

    - ¿Qué le dijiste a _____ (tn)? -preguntó Maya.

    -Demasiadas cosas -dijo él con mirada atormentada-. Esas fotos eran muy convincentes.

    Había comprendido que _____ (tn) no intentaba seducirlo cuando empezó a desabotonarse la blusa. Iba a enseñarle las cicatrices. Un acto de valentía que él no había sabido apreciar.

    -Se pondrá bien -le aseguró Maya-. Harán las paces.

    - ¿Tú crees? -soltó una risita seca.

    Hayes Carson entró en la cafetería. Estaba serio y fue directo hacia los Jonas.

    -Necesito hablar con vosotros -dijo, mirando a su alrededor para comprobar que nadie más lo oía-. Acabo de encontrar a Ella _____ (t2ape) muerta en el salón de su casa. 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 10

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 10

    El guardaespaldas resultó ser un policía de Jacobsville, que hacía trabajo extra en su tiempo libre. Era enorme y no sonreía nunca.

    En vez de ir con ellos en el coche, los siguió en su vehículo particular hasta San Antonio. Clark le había pagado la gasolina y le habría comprado una entrada al ballet, pero él dijo que no le gustaban esos espectáculos. Así que Frankie había organizado otra protección para cuando estuvieran dentro.

    _____ (tn) llevaba lo mismo que se había puesto para el baile . La asustaba relacionarse con la gente de clase alta de San Antonio, pero Frankie, dándole la mano, le había asegurado que eran gente normal, como él.

    Vio a un amigo suyo y se lo presentó a _____ (tn). Era Jason Pendleton que tenía una fábrica de camiones en Jacobsville. Lo acompañaba una pelirroja que presentó como su prometida. La mujer era ordinaria y un poco maleducada. Se llevó a Jason pocos minutos después, para hablar con el dueño de un periódico local.

    -Supongo que a ella no le parecemos compañía lo bastante importante -reflexionó Frankie-. El viejo Peppernell es propietario de un periódico, pero nuestra familia podría comprar cuanto tiene sin esfuerzo. En algún momento, Jason se lo dirá y ella lo arrastrará de vuelta, simulando que Peppernell es un primo lejano o algo y que tenía el deber de saludarlo. A la hermana de Jason, Gracie, no la impresiona el dinero. Tiene amigos que no tienen un céntimo. Pero parece que la prometida de Jason sólo se relaciona con los más ricos.

    Parecía que le había hecho gracia, pero _____ (tn) se sentía mortificada.

    - ¿Ésa es la clase de gente que conoces? -preguntó, inquieta-. ¿Te juzgan por tu dinero?

    -Jason no. Su prometida, por lo visto sí -arrugó la frente-. ¿Dónde estará Gracie? Es raro no verla con su hermano, son inseparables.

    - ¿Sí? Los hermanos y hermanas no suelen ir juntos a actos sociales ¿verdad?

    -No son hermanos de sangre. La madre de Gracie se casó con el padre de Jason, que murió poco después, y ambas se quedaron con Jason. La madre de Gracie ya falleció, pero Gracie sigue con él. Hasta ahora a Jason no le ha interesado el compromiso. Su prometida es guapa, pero parece muy ambiciosa.

    _____ (tn) también lo había notado. Observó a la mujer cuando Jason Pendleton se inclinó para decirle algo en voz baja. La mujer, boquiabierta, miró a Frankie y ____ (tn).

    -Acaba de darle la mala noticia -_____ (tn) se rió por lo bajo.

    _____ (tn) también se rió, pero cuando volvió la cabeza, sus ojos se encontraron con los de Nicholas. Desvió la mirada y se aferró a la mano de Frankie. Se le aceleró el corazón. Nicholas la había acusado de perseguirlo. No quería ni hablar con él.

    Nicholas estaba con Miley. La llevó hacia ellos.

    -Antes de que empieces -dijo Frankie, beligerante-. Jarret, del departamento policial de Jacobsville, actúa como nuestro guardaespaldas afuera, y el detective Rick Márquez tiene el asiento contiguo al nuestro -miró a su hermano con frialdad. Seguía airado por el informe del detective sobre Nellie.

    Los ojos de oscuros de Nicholas se estrecharon con irritación. Miró a _____ (tn) con intensidad, pero ella dejó de mirarlo en cuanto pudo. No podía olvidar lo que había dicho de ella.

    -Sigue sin parecerme buena idea -dijo Nicholas.

    -Nicholas, ¿por qué no vamos a disfrutar de la velada y dejamos que tu hermano y su... amiga... disfruten de la suya? -preguntó Miley desdeñosa-. Ya es mayor de edad, ¿sabes?

    -No permitas que corra ningún riesgo -le dijo Nicholas a Frankie con solemnidad.

    -Nunca lo haría. Y lo sabes -replicó Frankie cortante.

    Nicholas dirigió a _____ (tn) una larga mirada que ella ignoró. Cuando Miley y él se marcharon, tenía el ceño fruncido.

    - ¿Has invitado a Márquez? -preguntó _____ (tn), por decir algo.

    -Sí. Le encanta el ballet y nos protegerá aquí dentro, por si tu padre y su amigo deciden hacerte daño en plena obra -dijo él con sarcasmo.

    -Dudo que eso vaya a ocurrir -_____ (tn) se rió.

    -Yo también. Nicholas actúa de forma extraña. Ayer le estaba echando una bronca por teléfono a Hayes Carson. Dios sabrá por qué. Hayes es su mejor amigo, pero últimamente no se llevan bien.

    - ¿En serio? -preguntó ella con aire ausente, aún excitada por el interés que había demostrado Nicholas-. ¿No deberíamos entrar ya?

    -Supongo que...

    -Ah, ahí están-la prometida de Jason Pendleton se acercó presurosa-. ¡Siento haberos dejado así antes, pero teníamos que hablar con ese amigo de Jason!

    Frankie miró a _____ (tn) y tuvo que morderse la lengua para no soltar una carcajada.

    Jason miraba a su prometida con extrañeza, como si no hubiera sido consciente de su interés por la escala social. No era guapo al modo convencional, pero sí muy atractivo.

    _____ (tn) sonrió a la pareja con timidez y Frankie la condujo hacia el auditorio. El detective Márquez sonrió cuando se sentaron a su lado.

    - ¿Estás solo? - preguntó Frankie, sorprendido.

    -No atraigo a las chicas -Márquez se encogió de hombros-. Cuando ven la pistola... -señaló la pistolera que llevaba colgada-...y comprenden que la llevo siempre, salen de mi vida a toda prisa. Pero no importa. Siempre deseé pasar toda mi vida solo, sin hijos ni nietos -añadió, risueño.

 Frankie y _____ (tn) se echaron a reír. 

    Durante toda la obra de ballet, que fue maravillosa, _____ (tn) notó que los ojos oscuros de Nicholas la observaban. Odiaba sus sentimientos por él, porque sabía lo que pensaba de ella.

    Cuando acabó la representación. Nicholas detuvo a Frankie, _____ (tn) y el guardaespaldas en la puerta.

    -Vamos a la Chaco a tomar una copa. ¿Por qué no venís con nosotros? Vuestro guardaespaldas también es bienvenido.

    -No bebo cuando trabajo -dijo Jarret-. Pero gracias.

    -Deberíamos irnos a casa -empezó Frankie, consciente de que _____ (tn) no quería estar con Nicholas.

    -Sólo una copa -dijo Nicholas, con esa expresión que implicaba que conseguiría lo que quería, de una manera u otra.

    -Bueno, de acuerdo -se rindió Frankie, como siempre. Se alegró de no ver el rostro de _____ (tn).

    -No nos quedaremos mucho rato -prometió Nicholas.

    Él y Miley fueron hacia su coche deportivo. Estaba junto al de Frankie. Miley estaba quejándose en voz alta de esa intrusión en su intimidad. _____ (tn) tenía ganas de hacer lo mismo. No quería tomar una copa, y menos con Nicholas.

    Pero acabaron en el bar de todas formas. _____ (tn) pidió un refresco. Miley pidió un whiskey y la miró con desdén, como si pensara que _____ (tn) estaba haciéndose la puritana.

    -Márquez lo aprobaría -dijo Frankie con gentileza, cuando sirvieron a _____ (tn) -. No tienes la edad legal.

    - ¿Qué? -intervino Misty.

    -Hay que tener veintiún años para beber en un bar -comentó Frankie, sin darle importancia.

    - ¿Aún no los tienes? -Misty arrugó la frente.

    -Cumpliré veinte en Nochebuena, dentro de cuatro meses -respondió _____ (tn), sin mirarla.

    Miley estaba irritable, y se notaba. Se concentró en su copa e ignoró a  _____ (tn).

    Pero Nicholas no. Parecía inquieto. Cuando Miley se excusó para ir al aseo, y Frankie decidió ir también, _____ (tn) y Nicholas se quedaron solos.

    Ella no podía obligarse a mirarlo. Bebía su refresco rodeando el vaso con ambas manos y la mirada perdida en la distancia.

    -No me has dicho una palabra en toda la noche -dijo él de repente-. Ni me has mirado.

    -No quería dar la impresión de que te perseguía -contestó ella con voz fría y ojos llameantes-. Por lo visto me lancé sobre ti en el baile de caridad y eso te ofendió.

    Él apretó la mandíbula y desvió la mirada, como si el comentario lo avergonzara.

    -Hay cosas que desconoces. No deberías estar viajando por el estado con Frankie.

    -Estoy tan segura con él como lo estaría en casa -dijo ella-. Frankie es un hombre maravilloso. Ha sido una suerte que tu detective privado destapara la verdad sobre Nellie. Por lo visto -sonrió con intención-, yo le gusto más que ella.

    Él hizo una mueca intimidante. Pero antes de que pudiera hablar, regresó Miley. Se sentó y se apoyó contra el hombro de Nicholas para reclamar su atención. Frankie y ______ (tn) estuvieron tensos e incómodos el resto del tiempo. 

    Miley consiguió quedarse a solas con ______ (tn) un momento, mientras iban hacia los coches.

    -No ha hecho más que hablar de ti toda la noche. ¡Dios sabrá por qué! Pero no lo conseguirás -afirmó con voz gélida-. ¡Yo me ocuparé de ti!

    _____ (tn) no tuvo oportunidad de preguntarle a qué se refería. Miley corrió hacia Nicholas. Por lo visto tenía celos de que Nicholas hablara de ______ (tn). No imaginaba por qué, pero la emocionó pensar que tal vez se arrepentía de su mal comportamiento. 

    - ¿Qué diablos le pasa a Nicholas? -preguntó Frankie, ya en el coche-. Nunca lo había visto tan adusto.

    -No tengo ni idea -contestó ______ (tn).

    -Le eché una bronca por lo del informe del detective. Me juró que no había pedido al hombre que mintiera -miró a _____ (tn) -. Me cuesta seguir enfadado con él. Pero siento mucho no haber podido evitar lo de la copa.

    -No importa, Frankie. Es muy insistente. A todo el mundo le cuesta decirle que no.

    -Y más a mí -sonrió-. De niños, Nicholas me protegía de los chicos mayores y abusones. Nunca tenía miedo. Supongo que me protegió demasiado. Cuando nuestra madre se marchó, se convirtió en un infierno vivir con mi padre. Nicholas recibió muchos golpes destinados a mí.

    -Te quiere.

    -Sí. Y yo a él -la miró-. Nicholas me dijo que el sheriff Carson fue a tu casa.

    -Sí. Tuve que contarle lo que hizo papá.

    - ¿Disculpa?

    Ella se mordió el labio inferior. Su padre era un criminal. Eso iba a sacar a Nicholas de su vida para siempre. Estaba segura de que Hayes Carson ya le había contado la verdad. Eran amigos de toda la vida.

    -Mi padre era traficante de drogas, Frankie. Él suministró la cocaína que mató a Bobby, el hermano del sheriff Carson.

    -Uf, vaya -Frank suspiró-. Lo siento por ti.

    -Ahora mi padre ha vuelto y él y su socio quieren dinero, mucho...

    -Yo podría darles lo que quisieran -ofreció.

    - ¡No! La única forma de detenerlos es hacer que sigan por aquí mientras mi madre pone la casa en venta. Puede que la policía los atrape antes de que hagan daño a nadie más.

    - ¿Crees que tu padre te haría daño?

    A _____ (tn) nunca le había gustado pensar en el pasado. El accidente había dañado algo más que su cuerpo. Cuando el niño cayó a la fosa del puma, el padre de ______ (tn) estaba al otro lado. No había hecho nada por ayudarlo.

    -Sí te lo haría, ¿cierto? -adivinó Frank.

_____ (tn) inspiró profundamente. Su padre la había llevado de vuelta a Jacobsville después del juicio. No habían hablado. Ella se había dicho que él había titubeado por la sorpresa. Pero _____ (tn) no había dudado un instante.

    -Estos años he intentado simular que me trajo por mi propio bien. Pero creo que en realidad hacía que se avergonzara de sí mismo -alzó la mano para que no preguntara-. No puedo hablar de ello aún. Es demasiado doloroso pensar que mi padre se quedó quieto cuando la vida de un niño estaba en peligro. Yo lo quería; pero estuvo dispuesto a sacrificarme para salvarse él -alzó la mirada-. En la misma situación, Nicholas no habría dudado un segundo. Ni tú, ni Maya.

    -Es duro perder la fe en un progenitor -dijo Frank, solemne-. Cuando nuestra madre se fugó con mi tío, quedamos devastados. Abandonó a tres niños pequeños, sin pensarlo -Frank sonrió-. Tú serás una madre fantástica. Mimarás a tus hijos demasiado.

    -No -dijo ella con aire ausente. Se pasó la mano derecha por el brazo izquierdo-. No tendré hijos. No me casaré.

    -Unas pocas cicatrices no tienen importancia.

    Ella no contestó. Frank no tenía ni ida, no podía sincerarse. Cambió de tema.

    -Lo he pasado muy bien. La prometida de Jason Pendleton es increíble -soltó una risita-. ¿Crees que él va a casarse con una mujer tan clasista y deseosa de subir en la escala social?

    -Creo que, como yo, empezó con una relación física que lo cegó ante la verdadera naturaleza de la mujer -contestó él tras pensarlo-. Espero que tenga la suerte de ver la luz a tiempo.

    -No suenas como tú -comentó ella.

    -Estuve observando a Miley esta noche. Estaba todo el tiempo encima de Nicholas, con los ojos destellando dólares. Le gusta la buena vida. Dice tener dinero, pero yo lo dudo. Creo que está actuando para intentar recuperar a Nicholas. Espero que él sea más sensato -agitó la mano-. Me vi a mí mismo al mirarlo a él. Estaba hechizado por Nellie, pero sólo veía una ilusión -la miró-. Tú ni siquiera me aceptas unos pendientes de esmeraldas, y sé que te encantan. Nunca había conocido a una mujer como tú.

    -Pues las hay a montones, y todas viven en Jacobsville y Comanche Wells -bromeó ella-. Pueblerinas poco sofisticadas que quieren a los animales, disfrutan plantando flores y no creen que casarse con un rico sea lo mejor del mundo.

    -Nunca conseguiría que Nicholas aceptara a una chica así -dijo él con resignación-. Siempre espera lo peor cuando salgo con alguien que no pertenece a nuestro círculo social.

A ella le dolió oír eso, pero no lo dijo. Frank era muy bueno con ella.

    -Tengo que irme. Lo he pasado muy bien, Frank. Gracias.

    -Repetiremos -arrugó la frente-. No pretendía que eso sonara así. Lo de las chicas de fuera de mi círculo. Te considero parte de la familia.

    -Eso es lo más bonito que me has dicho -sonrió ella.

    - ¿Tal vez preferirías que te viera como una jovencita deseable? -preguntó él, avergonzado. Ella negó con la cabeza.

    -Me gusta ser tu amiga.

    -Y a mí serlo tuyo -la besó en la mejilla-. Sabes que si alguna vez necesitas ayuda, puedes pedírmela.

    -Claro que lo sé. Pero sé cuidarme sola. Buenas noches, Frank.

    -Buenas noches -esperó a que entrase en la casa antes de volver a arrancar. 

    Su madre estaba muy callada. Cuando ____ (tn) le preguntó por la casa, respondió con evasivas. Hacía días que Carly no pasaba por allí. Su madre le dijo que se había ido de viaje y no volvió a mencionarla. Hubo una extraña llamada telefónica, a la que Ella contestó con monosílabos. Se negó a decirle a su hija quién había llamado.

    Una lluviosa mañana de sábado, un coche se detuvo ante la puerta y Ella soltó un gritito. ____ (tn) corrió a la ventana.

    -Es Nicholas Jonas -dijo, atónita.

    -Gracias a Dios -respondió Ella-. Gracias a Dios -fue a su dormitorio y cerró la puerta.

    _____ (tn) salió al porche cuando Nicholas empezaba a subir los escalones de dos en dos.

    Llevaba ropa de trabajo: pantalones vaqueros, botas y una camisa de cuadros de manga larga, abotonada hasta el cuello. Miró a _____ (tn) con ojos tormentosos.

    -Ven a dar una vuelta -ordenó.

    Ella podría haberle dado una docena de razones para no hacerlo. Su mente buscaba una excusa, pero entró en la casa, agarró el bolso y una chaqueta y gritó adiós a su madre

    Nicholas abrió la puerta del coche, la ayudó a subir y fue al lado del conductor. Un minuto después iban de camino a su rancho.

    Ella estaba nerviosa y se notaba. Sus manos jugueteaban con el bolso mientras escuchaba el rítmico sonido de los limpiaparabrisas, barriendo la intensa lluvia.

    A pesar de todo, se sentía a salvo con Nicholas. Segura, esperanzada y locamente enamorada. Todo su cuerpo anhelaba que la tocara, y esperaba que no fuera obvio.

    Pero lo era. Nicholas tenía demasiada experiencia para no interpretar su lenguaje corporal. Sonrió para sí. Si estuviera con su hermano, como alegaba Frankie, no reaccionaría así. Eso significaba que aún tenía tiempo, si lograba convencerla de que no había querido humillarla.

    Tomó  un sendero que llevaba a una verja cerrada, paró el coche y apagó el motor. La lluvia se estrellaba contra el parabrisas, haciendo que el mundo exterior pareciese un desdibujo gris. Se desabrochó el cinturón de seguridad y se volvió hacia _____ (tn). Sus ojos se encontraron.

    -Frankie dice que él y tú salen en serio.

    Ella, frenética, se preguntó qué decir. No era verdad, pero por lo visto Frankie la estaba utilizando como herramienta para vengarse por la pérdida de Nellie. Se mordió el labio, buscando una forma airosa de salir del dilema.

    - ¿Ha dicho eso? -preguntó, para ganar tiempo.

    -No juegues conmigo -los ojos de él oscurecieron-. ¿Estás o no saliendo con mí hermano?

    -No -contestó con voz débil. _____ (tn) le pidió perdón mentalmente a Frankie, pero no había mujer capaz de resistirse a la mirada de Nicholas.

    -Bueno, gracias a Dios algo va bien -murmuró él, relajándose-. ¡Le habría dado un puñetazo a Hayes Carson!

    Se inclinó hacia ella, le desabrochó el cinturón y la atrajo a sus brazos

    -Pensé que esta semana no terminaría nunca -clavó la boca en la suya como si llevara años hambriento y deseara satisfacer ese hambre en segundos. La abrazó con fuerza, ignorando su leve gemido de protesta-. Me muero por ti... -susurró contra sus labios.

    _____ (tn) se preguntó si había oído bien. Dejó de protestar. No servía para nada. Se acurrucó contra él a pesar del dolor en el hombro y el ardor de él se incrementó al sentir su respuesta. La lluvia repiqueteaba con fuerza, pero _____ (tn) sólo oía los latidos de su corazón.

    Pero cuando su mano subió por debajo de su blusa, por encima de un pecho, no pudo, no se atrevió a que le tocara el hombro.

    Con un gritito, se apartó de él con el rostro ruborizado y los ojos brillantes de pasión y miedo.

Él malinterpretó su reacción. Sus ojos se enfriaron. La apartó e inspiró profundamente hasta recuperar el control. La primera vez que la besó había achacado sus protestas al pudor virginal. Pero no esa vez. Lo había rechazado; había mentido sobre sus sentimientos por Frankie. No podía ocultar que no quería intimidad con Nicholas. Su ego quedó casi tan dolido como cuando Miley lo rechazó en el hospital militar.

    -Nicholas -empezó ella, odiando lo que tenía que decirle.

    -Olvídalo -interrumpió él. Se puso el cinturón de seguridad y arrancó el coche-. Es obvio que sientes algo por Frankie. No pasa nada.

    No dijo nada más, ni la miró, hasta que estuvieron delante de la casa de ella.

    -No es lo que tú piensas -dijo ella.

    -Claro que sí -replicó él, frío-. Adiós, _____ (tn).

    Por su forma de decirlo, ella supo que no era una despedida temporal. No volvería a verla a solas, nunca. Se le rompió el corazón. Él pensaba que lo había rechazado y no era cierto. No soportaba la idea de ver su expresión cuando le viera el hombro. Eso acabaría con cualquier oportunidad que tuviera con él. Lo cierto era que había conseguido eso mismo, pero librándolo del trauma de lo que no sabía.

    -Gracias por el paseo -consiguió decir con voz educada. Abrió la puerta y bajó del coche. 

    Su madre seguía actuando de forma extraña. Había pasado casi una semana desde que Nicholas había besado a _____ (tn) en el coche. Ya no llovía y hacía tanto calor que proliferaban los incendios. Se acercaba el momento de cosechar el heno y el maíz. Tendrían que durar todo el invierno, para alimentar al ganado; era muy importante. Todos esperaban, contando los días.

    El sábado por la mañana empezaron a oírse tractores y cosechadoras por todas partes. Maya fue a recoger a _____ (tn) para una comida improvisada; le aseguró que Nicholas había salido con la cosechadora y estaría fuera todo el día. Se había llevado una nevera con comida.

    -Espero que haya bastantes huevos para la ensalada -murmuró Maya cuando llegaban a la verja que conducía a la casa-. Si no tendré que ir a la tienda. ¿Por qué no se me ocurriría cuando fui a recogerte? -gimió. Miró a _____ (tn), que parecía aprensiva-. Nicholas ha salido con la cosechadora, sabes que no te mentiría.

    -Vale. Perdona -_____ (tn) se relajó.

    -No es culpa tuya -contestó Maya mientras entraban a la casa-. Nicholas ha estado quejándose de ti toda la semana, y también de Hayes Carson, sabrá Dios por qué. Pero esta mañana llegó un sobre urgente, lo llevó al despacho y después salió sin decir una palabra, andando muy despacio -hizo una mueca de horror-. Que Dios ayude a los vaqueros. Alguien se despedirá antes de que acabe el día, ya lo verás. ¡Está como loco!

    - ¿No sabes por qué? ¿No habrá sido por nada relacionado con mi padre...?

    - ¿Qué iba a tener que ver Nicholas con tu padre? -preguntó Maya sorprendida.

    -Dijiste que había hablado con el sheriff Hayes... -_____ (tn) se sintió atrapada.

    -_____ (tn) ¿qué está pasando?

    - ¿Frankie no te ha dicho nada?

    -Dijo que os acompañó un guardaespaldas cuando fuisteis a San Antonio. No soy tonta. Se rumorea que tu padre tiene problemas y os ha amenazado a tu madre y a ti. Pero no creo que Nicholas esté mezclado con eso.

    -No. Claro que no -dijo ____ (tn) de inmediato. Forzó una sonrisa. Maya no tenía ni idea de lo que estaba ocurriendo entre Nicholas y ella. Seguramente era mejor así. Nicholas no volvería a mirar a ______ (tn). Se preguntó cómo iba a dejar de ver a Maya sin que ella sospechara. Tenía que encontrar la manera. La mera idea de encontrarse con Nicholas, la ponía nerviosa.

    Tal y como Maya había predicho, sólo había dos huevos en la nevera.

    -No puedo hacer suficiente ensalada de huevos duros para nosotras y para los trabajadores con sólo dos huevos -se echó a reír. Agarró las llaves del coche y el bolso-. Tú acaba la ensalada de pasta e iré a la tienda. Sólo tardaré quince minutos -miró el rostro preocupado de _____ (tn)-. Nicholas está en el prado del norte. Él tardaría más de quince en minutos en volver. ¿Más tranquila?

    -Sí -dijo ____ (tn).

    -Me pregunto qué está pasando entre mi hermano mayor y tú -Maya frunció los labios-. Pero no preguntaré. Aún -salió por la puerta trasera y la cerró.

    _____ (tn) terminó de hacer la ensalada de pasta y la metió en el frigorífico. Sintió un gran alivio al oír la puerta de entrada. Maya había regresado.

    Pero los pasos no eran suaves, sino fuertes y decididos. Se dio la vuelta con aprensión.

    Era Nicholas, con pantalones vaqueros, botas, la camisa húmeda de sudor y el sombrero en la mano. Sus ojos llameaban de ira.

    -Ven al despacho, _____ (tn) -dijo-. Tengo algo que enseñarte -salió y dejó que lo siguiera.

    Ella se quedó parada en la puerta del despacho. Nicholas sujetaba un sobre, y supuso que era el que había mencionado Maya. Él sacó una fotografía y se la ofreció.

    -Mírala -dijo con un tono tan amenazador que a ella se le erizó el vello-. ¡Y luego dime que no tienes nada con Frankie! 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 9

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 9

      _____ (tn) se había reído con el problema que tenía Hayes Carson con su primo Macreedy, pero le resultaba imposible hablar o pensar en él sin recordar la confesión de Ella sobre el hermano de Hayes, Bobby. Pensaba en eso cuando Frankie llamo.

    -Lo siento -dijo, en cuanto reconoció su voz.

    -Ah, lo dices por lo de Nellie. Nicholas lo sabía desde el principio -se quejó-. Yo creía que lo estaba engañando; siempre lo subestimo. Contrató a la agencia de detectives del padre de Miley para que investigara a Nellie. No puedo decir que me sorprenda lo que encontró. Bueno, sí me sorprendió que estuviera casada... y tonteando conmigo.

    -Nicholas es muy inteligente -comentó ella.

    -Sí, y sabe hacer hablar a la gente.

    -Yo no pretendía... -hizo una mueca.

    - ¡No! No lo digo por ti. Me pregunto qué diablos hacía, dejándote sola en el baile. Estaba furioso.

    -Pero yo estuve bien.

    -Sabe que tu padre y su compañero de felonías podrían ir por ti, _____ (tn). Yo también lo sabía, o debería haberlo sabido. Nicholas dice que podría haber ocurrido cualquier cosa. Lo siento, _____ (tn). Estaba tan loco por Nellie que sólo pensaba en ella. Eres mi amiga y debería haber cuidado de ti.

    -No importa, Frankie -dijo ella, emocionada porque Nicholas se preocupara así-. En serio.

    -Se entusiasma hablando de ti -siguió él-. Casi diría que es posesivo con respecto a ti. Creo que, a su manera, te tiene cariño -hizo una pausa-. La gente habla sobre ustedes de lo que pasó en el baile. Salieron al patio juntos.

    -Para hablar de ti -aclaró ella-. Quería saber dónde estabas y qué hacías. Es muy insistente.

    -Sí que lo es -él suspiró con alivio e hizo una leve pausa-. _____ (tn) no deberías pensar en él -a ella se le encogió el corazón-. Algo le ocurrió en la guerra. Odió a las mujeres durante años, después de que Misty lo abandonara cuando lo hirieron. Sólo Dios sabe por qué esta con ella otra vez. Puede que quiera venganza. No le gustan las mujeres. Sólo las utiliza. Como yo -concluyó, avergonzado.

    -No es mala persona -murmuró _____ (tn).

    -No he dicho que lo sea, sólo que odia a las mujeres. Controla a Miley con mano firme, y no mide sus palabras cuando habla con ella. Es casi como si la tuviera cerca por alguna razón extraña, pero no quisiera tener una relación. Le da igual que llegue tarde a una cita, o que no aparezca. Cuando están juntos ella se pasa mucho tiempo quejándose de cómo la trata y de ti.

    - ¿De mí? -exclamó _____ (tn)-. ¿Por qué? A Nicholas le importo un comino.

    -No estoy tan seguro. Ella tiene celos de ti.

    -Eso sí que tiene gracia. Es guapa y rica. Yo normalita y pobre. No soy competencia para ella.

    -Tienes cualidades fantásticas -apuntó Frankie

    -No soy ninguna belleza.

    -Ni ella tampoco.

    -Claro que lo es -_____ (tn) se rió suavemente.

    -No es bella por dentro. Tú sí.

    -Gracias, Frankie Eres muy amable.

    -Amable -rió él-. Bueno, al menos seguimos siendo amigos. ¿No?

    -Sí.

    -Entonces puedes venir a montar conmigo de vez en cuando. En el rancho. Cuando no esté Nicholas -añadió, con una risita malvada.

    -Los dos sabemos que no temes a Nicholas -protestó ella.

    -Digamos que no demasiado.

    - ¿Qué le dijiste a Nellie, sobre no verla más?

    Siguió  una larga pausa y ella se tensó.

    -Frankie, ¿no seguirás viéndola? -más silencio-. Su marido podría hacerte daño -le advirtió.

    -No lo entiendes -Frankie suspiró-. Es complicado.

    -Ten cuidado, por favor. ¿De acuerdo?

    -Tendré cuidado. Sé que tengo que romper con ella. Pero teníamos algo especial, al menos por mi parte. Hace falta tiempo para adaptarse.

    -Bien, pero ten cuidado -volvió a advertirlo.

    -Lo haré. Hasta luego.

    -Adiós -____ (tn) colgó, pero se quedó preocupada. Frankie estaba jugando con fuego. Si Nicholas y ella fueran amigos de verdad, se lo contaría. Pero no había visto a Nicholas desde el baile, cuando él la había besado con tanta ternura. Soñaba con él y anhelaba verlo, pero él había desaparecido. Pensó que tal vez la había utilizado para sacarle información sobre Frankie y Nellie, y la idea la entristeció muchísimo. 

Su madre y ella se estaban llevando mejor que nunca, aunque _____ (tn) vivía aterrorizada por la posibilidad de que su padre o, peor aún, Jock, aparecieran cualquier día. Ella había hablado con un agente inmobiliario sobre la casa y el terreno. Se tomaba la amenaza de Jock en serio y no quería ir a la cárcel. _____ (tn) se sentía culpable sólo por conocer el secreto.

    Las cosas empeoraron cuando Hayes apareció en la clínica veterinaria a mediados de semana. Pidió a _____ (tn) que saliera al aparcamiento, para poder hablar a solas con ella.

    - ¿Qué ocurre? -le preguntó, aprensiva.

    -Es sobre tu padre -empezó él. Su rostro se tensó-. He oído algo. Un rumor. Tiene que ver con mi hermano...

    -¡Oh. Dios! ¡Lo siento muchísimo! -la expresión de _____ (tn) lo dijo todo. Le costaba guardar un secreto, y ése le había quitado muchas noches de sueño. Si Hayes insistía, tendría que contárselo. Palideció.

    -Lo sabes, ¿verdad? Cuéntamelo, _____ (tn).

    -Si lo hago, mi madre irá a la cárcel -dijo, rodeándose el cuerpo con los brazos.

    -Si no lo haces, tu madre podría morir -contestó él-. Vieron a tu padre en el condado de Bexar hace un par de días.

    - ¿Con Jock? -preguntó ella, asustada.

    -La persona que lo vio no sabía nada de Jock, no lo habría reconocido. ¿Qué sabe Brent de tu madre y qué tiene que ver con mi familia?

    Ella se apoyó en el coche patrulla y lo miró a los ojos.

    -Por lo visto, mi padre traficaba con cocaína antes de marcharse de aquí conmigo, y vendía droga pura. Hizo un trato con... -se detuvo y se mordió el labio.

    Hayes la miró como si supiera lo que iba a oír.

    -Sé lo que era mi hermano -intervino-. No tienes que medir las palabras con él. Hace mucho que está muerto y enterrado.

    -Sí, pero sigue siendo tu hermano y tú lo querías -tomó aire-. Yo quería a mi padre. Nunca pensé... -se detuvo-. Tu hermano vio a mi padre recoger un cargamento. Mi padre le ofreció una fortuna en cocaína para que no lo delatara.

    -Así que eso era.

    -Mi padre le dio la droga a tu hermano, sin avisarlo de que era pura al cien por cien. Él le pidió a su camello que le pusiera un chute. A eso se debió la sobredosis -bajó los ojos-. ¡Me avergüenzo muchísimo!

    - ¡No! -él se acercó y tomó su rostro entre las manos- No, _____ (tn), no es ni tu vergüenza ni culpa tuya. Eres tan víctima como lo fue Bobby. No te eches encima el peso de ese crimen. ¡No es tuyo!

    Las lágrimas surcaban las mejillas de _____ (tn). Hayes buscó un pañuelo en el bolsillo, pero no tenía. _____ (tn) sacó uno de papel del bolsillo. Se secó los ojos y se sonó la nariz.

    -Quería decírtelo, pero no podía. Nunca he estado unida a mi madre, hasta hace pocos días, y sabía que si te lo decía ella podría ir a prisión.

    - ¿Con qué cargos? No hay pruebas. Todas las personas relacionadas con el caso han muerto. La mujer que le puso la dosis a Bobby era Rachel Conley. Ella misma murió de una sobredosis no hace mucho. Dejó un diario en el que confesaba haber sido ella quien le dio la droga a Bobby.

    _____ (tn) lo miró sorprendida

    -Tu padre y Rachel entregaron a Bobby el arma, pero fue él mismo quien apretó el gatillo, metafóricamente hablando. Bobby era adicto desde los doce años. Yo lo sabía e intenté detenerlo, pero no pude.

    -Entonces, ¿mi madre no irá a la cárcel?

    -No -hizo una pausa-. Pero tu padre sí, si consigo acusarlo de algo -añadió, con voz fría.

    Eso la entristeció, su padre la había tratado bien y lo había querido. Le dolía saber que actuaba en contra de la ley. Se preguntó qué  habría hecho para estar huyendo.

    -Si está huyendo y necesita dinero -reflexionó en voz alta-, debe estar desesperado.

    -Piensas como una detective.

    -Ha hecho algo muy malo. O ha sido Jock y él tomó parte -miró a Hayes con tristeza-. Fue bueno conmigo los dos años que viví con él. Si no hubiera vuelto a mezclarse con Jock, tal vez habría seguido por el buen camino.

    -Los malos hombres no cambian, _____ (tn) -dijo Hayes con tono resignado-. Muchos de ellos se dejan llevar. Otros son vagos y no quieren trabajar para ganarse la vida. Algunos han recibido tan malos tratos que odian el mundo y desean vengarse. Y también hay chicos buenos que utilizan drogas o se emborrachan y hacen cosas de las que se arrepienten en resto de su vida -se encogió de hombros-. Supongo que por eso Dios creó también legisladores -sonrió.

Ella le devolvió la sonrisa.

    -Si oyes algo de él, avísame de inmediato.

    -Mamá está hablando con agentes inmobiliarios. Teme lo que pueda hacer él.

    -Yo también. Tengo un amigo en San Antonio que ha hablado con el hombre que reconoció a tu padre. Tiene una pista y la está siguiendo. Tal vez tengamos suerte.

    - ¿Qué le digo a mi madre que haga?

    -Dile que siga adelante y ponga la propiedad en venta.

    Ella abrió la boca para protestar, pero él alzó una mano y la detuvo.

    -No tiene que venderla. Sólo tiene que dar la impresión de que va a hacerlo. Eso nos dará algo de tiempo. Apostaría cualquier cosa a que tu padre o su amigo están vigilando qué hace.

    -Se lo diré -prometió _____ (tn).

    -Y cerrad puertas y ventanas con cerrojo, por si acaso -añadió él con expresión amarga.

    -Siempre lo hacemos.

    -Siento que estés involucrada en esto.

    -No podemos elegir a nuestra familia -comentó ______ (tn), filosófica.

    -Y tú que lo digas.

    _____ (tn) volvió a casa después del trabajo y le contó a su madre lo que le había dicho el sheriff Carson. Ella reaccionó con un gran alivio.

    -Tenía un miedo horrible -le confesó a su hija-. ¿El sheriff Carson no va a arrestarme? ¿Te lo ha dicho él?

    -Sí, pero también me ha dicho que quiere que pongas la casa en venta -le contestó ______ (tn).

    -Puedo hacerlo. Sí, lo haré -se pasó la mano por los pantalones de seda. Ese día representaba su edad. Ni siquiera se había puesto maquillaje-. Hoy sólo me he tomado una copa -le dijo a su hija-. Estoy algo temblorosa, pero tal vez pueda dejarlo, si lo intento.

    _____ (tn) tuvo la sensación de que se encontraba al principio de una auténtica relación madre hija.

    - ¿En serio? -preguntó con una sonrisa.

    -Bueno, no esperes demasiado -se rió-. He bebido casi toda mi vida. No es fácil dejarlo.

    -Lo entiendo. Te ayudaré. En lo que sea.

    -Eres una buena chica, _____ (tn) -dijo Ella tras estudiarla en silencio-. No he sido una buena madre. Ojalá... -encogió los hombros-. No se suelen tener segundas oportunidades. Pero lo intentaré.

    -Eso es lo más que se puede hacer -contestó ______ (tn). Impulsivamente, abrazó a su madre. Tras un titubeo. Ella le devolvió el abrazo. Fue un momento intemporal, todo parecía posible. Pero sólo lo parecía. 

 _____ (tn) había tenido la esperanza de que Nicholas la llamara, o que llevase a Elvis a la clínica para una revisión. Pero él se mantuvo alejado.

    Aceptó  una invitación a ir montar a casa de los Jonas con la esperanza de verlo, aunque fuera de lejos. Sabía que era patético, pero anhelaba verlo. Maya la llevó por un sendero arbolado que conducía al río que cruzaba la propiedad. ____ (tn) empezó a bajarse del caballo.

    -No -le avisó Maya, señalando las altas hierbas-. Hay muchas serpientes de cascabel. Uno de los vaqueros ha matado dos esta semana.

    -Hace mucho calor -dijo _____ (tn), nerviosa. Las serpientes la aterrorizaban.

    -Sí, y les gustan los sitios frescos -comentó Maya-. Será mejor que regresemos -dijo, consultando su reloj-. Tengo que trabajar esta tarde, haciendo una sustitución.

    - ¿Qué tal Frankie? -preguntó _____ (tn) durante el regreso.

    -Encaminado a la tragedia -dijo Maya con frialdad-. Sigue viendo a esa mujer.

    - ¿Cómo lo sabes?

    -Anoche se metió una cajita de la joyería en el bolsillo del pantalón, cuando creyó que no lo estaba mirando -explicó Maya.

    -Pero está casada. ¿Y si su marido se entera?

    -Frankie tendrá problemas -contestó ella-. El informe de la agencia decía que era un camionero que hacía viajes largos, y que tiene una denuncia por asalto.

    -Oh, vaya - masculló ______ (tn).

    -Ya lo verás, un día recibiré una llamada respecto a Frankie en el trabajo -dijo Maya-. No escucha. Cree que puede quitársela a su marido. Está enamorado.

      -Esa mujer no ha dejado a su marido por algo -afirmó ______ (tn)-. Seguramente le tiene miedo.

    -Lo mismo creo yo.

    Montaron en silencio hasta que vieron el establo.

    -Nicholas también está haciendo tonterías.

    - ¿Qué? -el corazón de _____ (tn) dio un bote.

    -Trae a la tal Miley a casa a pasar el fin de semana -dijo Maya, cortante-. La trata mal, pero ella sigue viniendo. No entiendo lo que pasa.

    -Venganza -sugirió _____ (tn).

    -Eso pensaba yo. Pero Frankie no es el único que esconde joyas. Nicholas también tenía una cajita de joyería en el bolsillo del pantalón, igual que Frankie -miró a _____ (tn) con preocupación-. La vi. Era pequeña y cuadrada, como las de los anillos. La estaba escondiendo.

    -Supongo que ha descubierto que ella le importa de verdad, ¿no? -_____ (tn) intentó sonreír, pero su mundo acababa de derrumbarse.

    -Mis dos hermanos son idiotas -farfulló Maya con expresión preocupada.

    -El amor no es algo racional -_____ (tn) miró la pradera tratando de ocultar su dolor-. Si no llueve pronto, hasta los animales se volverán locos. Esta sequía es terrible -dijo, para cambiar de tema.

    -Es peor para los pequeños granjeros -apuntó Maya-. Nosotros podemos permitirnos comprar heno para alimentar a los animales. Con eso de los nuevos biocombustibles, los precios del grano están subiendo -movió la cabeza-. Intentan arreglar una cosa, y eso estropea otra.

    -Así es la vida, supongo.

    -No estés tan compungida -le dijo Maya con gentileza-. Tal vez lo que vi era un broche que Nicholas le ha comprado a alguna amiga. Podría ser un anillo.

    -Sí, podría ser.

    Maya sabía que su amiga intentaba ocultar su dolor y cambió de tema.

    En el establo se encontraron con un Frankie furioso. Caminaba a grandes zancadas, casi echando humo. Vio a las mujeres y fue a recibirlas, junto con el vaquero que se ocuparía de sus monturas.

    - ¿Qué diablos te pasa? -le preguntó Maya, cuando el vaquero se llevó a los caballos.

    - ¡Ese maldito detective que trabaja para el padre de la novia de Nicholas! ¡Eso me pasa! -rugió-. Nicholas me tendió una trampa.

    - ¿Una trampa? ¿Cómo? -preguntó _____ (tn)

    -Nellie no está casada -afirmó-. Tenía sospechas, porque vive en un apartamento, en la ciudad. Ninguno de sus vecinos ha mencionado a otros hombres, y menos a un marido. Así que le pedí a un amigo mío, policía de San Antonio, que lo comprobara. ¡Nunca ha estado casada!

    -Frankie, estoy segura de que Nicholas no les pidió que se inventaran ese informe -empezó, Maya, anonadada.

    -Nicholas odia a Nellie -la cortó él-. Haría cualquier cosa por romper nuestra relación. Antes de que digan algo, sé que ella es una interesada. Le gustan las cosas bonitas porque no puede permitírselas. Si yo se las quiero comprar, es asunto mío... nadie me obliga a hacerlo.

    Maya y _____ (tn) intercambiaron una mirada de pena.

    -Además está furiosa porque Nicholas la investigara e intentara separarnos con mentiras -añadió con amargura-. No quiere verme más.

    _____ (tn) se sintió culpable, sin saber por qué.

    -Lo siento mucho -Maya besó a su hermano en la mejilla-. Me gustaría poder quedarme a hablar del tema, pero llegaré tarde al trabajo. Hablaremos después -frunció el ceño-. ¡Lo olvidaba! Tengo que llevar a _____ (tn) a su casa.

    -Yo la llevaré -ofreció Frankie-. Me consolará.

    -Te llamaré -Maya le dio un abrazó a su amiga y se marchó.

_____ (tn) asintió. Estaba decepcionada por no haber visto a Nicholas, y triste porque hubieran mentido a Frankie. No encajaba con su imagen de Nicholas que se inventara historias sobre Nellie.

    Subieron al deportivo de Frankie y él arrancó. Seguía furioso y se notaba.

    - ¿Qué vas a hacer? -le preguntó.

    -Voy a hacer lo que Nicholas quiere que haga -masculló-. Dejaré a Nellie antes de que él encuentre la manera de arruinar su reputación.

    -Nicholas es impresionante -dijo ella.

    -Está demasiado acostumbrado a salirse con la suya. Ha dirigido todo durante tanto tiempo que cree que también puede dirigir la vida de las personas -la miró de reojo-. ¿Te apetece una pequeña venganza? Al fin y al cabo, también te ha hecho daño a ti.

    - ¿Cómo? -preguntó ella, con un mal presentimiento.

    -Le dijo a Miley que lo estuviste persiguiendo en el baile de caridad -aclaró-. Ya te dije que había cotilleos. Ella los oyó y montó una buena. Nicholas no suele hacerle caso cuando se queja, pero esa vez sí. Le dijo que lo habías llevado al patio y coqueteado con él descaradamente.

    Ella se sintió tan avergonzada y humillada que deseó que se la tragara la tierra. Era una burda mentira, y Nicholas lo sabía. Se mordió el labio.

    -Perdona -dijo Frankie, al ver su expresión-. No he debido contártelo así.

    -La verdad es lo mejor, Frankie, aunque duela.

    -Me dejó atónito cuando lo oí. Sé que tú no persigues a los hombres. Y nunca coqueteas. Cuando Miley se fue, le eché una bronca. Él se marchó sin decir palabra. Es imposible discutir con él. ¡Te ignora!

    Ella se sintió diminuta. Había ido a montar con Maya con la esperanza de ver a Nicholas. Y él se dedicaba a mentirle a su novia sobre ella. Era la gota que hacía rebosar el vaso.

    -Empecemos a salir juntos de verdad -dijo Frankie.

    - ¿De qué serviría eso? -quiso saber ella.

    -Le enseñaría a Nicholas una lección sobre su manía de intentar dirigir la vida de la gente -rezongó él-. Estoy harto de que me trate como un niño. No soporta a Nellie porque dice que es una interesada. ¿Pero qué es esa caza fortunas que sale con él, si no una interesada?

    -No es una de mis personas favoritas.

    -Ni mía. Y él habla de comprometerse -dijo-. Le oí mencionárselo a Hayes Carson por teléfono. No entendí lo que decía al principio, pero sonaba furioso. Después mencionó que estaba intentando comprometerse y no me lo creí. Pero cuando vi los anillos en su escritorio...

    A _____ (tn) se le cayó el corazón a los pies.

    -No pienso vivir en la casa con esa antipática, y Maya dice que ella tampoco -suspiró-. Si se muda allí, nosotros nos iremos. Nicholas puede entretenerla él sólito.

    -No los culpo -musitó ella-. Estaba dispuesta a sacrificar al pobre Elvis por ir a un concierto.

    -Algo que tú no harías en toda tu vida -comentó él, esbozando una sonrisa.

    -Me gustan los animales.

    -A mí también.

    -Entonces, ¿sugieres que simulemos salir juntos, como hicimos antes? Nicholas lo descubrió enseguida. Frankie.

    -Esta vez no será así -aseguró él.

    Eso la dejó intrigada el resto del camino. Le dolía la crueldad de Nicholas. El hombre que la había besado con tanta ternura en el centro comunitario no parecía capaz de humillar a una mujer que había respondido a él. Pero ella sabía poco de hombres, y Nicholas había notado de inmediato que era novata. Tal vez sólo había estado divirtiéndose con ella. Se había apartado cuando le mencionó a Misty; tal vez se había sentido culpable por flirtear. Para justificar los cotilleos a Misty, había utilizado a _____ (tn) como cabeza de turco. Casi lo odiaba por ello. Sin duda, dejaba muy clara la situación real.

    Nicholas era rico. ______ (tn) era pobre. Su novia era de buena clase social y guapa. El padre de _____ (tn) era un criminal. No hacía falta más.

    -Iremos a San Antonio, al ballet -dijo Frankie, deteniéndose ante su casa y parando el motor. Alzó la mano para impedir sus protestas-. Contrataré a un guardaespaldas para que Nicholas no tenga la excusa de que te pongo en peligro.

    Ella sintió un nuevo respeto por su amigo.

    -E iremos de compras, te guste o no -añadió él-. Necesitas un traje de noche bonito, algo de seda y sin mangas -dijo, sonriente.

    -Yo no me pongo ese tipo de cosas -dijo.

    -No te pido que salgas en ropa interior. Sólo que te pongas algo más femenino que lo que utilizas habitualmente -dijo él con amabilidad.

Él no podía adivinar cuánto estaba hiriendo su orgullo, pero notó que le ocurría algo.

    - ¿Qué te pasa? -preguntó.

    Ella se retorció las manos, unidas sobre el regazo y lo miró.

    -Frankie, no puedo ponerme nada escotado, y mucho menos que deje los hombros al aire -dijo con orgullo y tristeza-. Tuve un... un accidente, justo antes de que papá me trajera de vuelta a Jacobsville. Hay, bueno, cicatrices...

    -Dios, ¡perdona! ¡No lo sabía!

    -Nadie lo sabe, ni siquiera mi madre -dijo ella con el rostro tenso-. Y no puedes decírselo a nadie -bajó los ojos-. Es algo con lo que he aprendido a vivir, a mí manera. Pero tengo que vestirme de modo que la lesión quede oculta.

    -La debilidad de tu brazo -reflexionó él en voz alta-. También es por el accidente, ¿verdad?

    Ella asintió. Se había ruborizado. Él se inclinó hacia ella y agarró su mano entre las suyas.

    -No se lo diré a nadie -prometió-. Y compraremos ropa conservadora. Pero bonita.

    -Eso no lo permitiré -afirmó ella con orgullo.

    - ¿Y si lo consideramos un préstamo?

    -Nunca podría devolvértelo. Tendrás que conformarte con lo que puedo permitirme ponerme. Mi madre puede prestarme algunas de sus prendas más conservadoras y la estola de zorro. Estaré presentable, le lo prometo.

    -De acuerdo, si es lo que quieres.

    -Lo del guardaespaldas, seguramente deberías consultárselo al sheriff Carson.

    -Lo haré. Entra. Estaremos en contacto.

    - ¿Estás seguro de que quieres hacer eso? -le preguntó ella, abriendo la puerta-. Nellie podría decidir volver contigo.

    -No estoy seguro de querer que vuelva -contestó él-. Iremos día a día. Pero si necesitas algo, lo que sea, avísame, ¿de acuerdo?

    Ambos sabían que no lo haría, pero ella sonrió y asintió.

    -Siento haberte contado lo que dijo Nicholas -Frankie estrechó los ojos-. Te ha dolido.

    -La verdad duele [mi antigua novela ;D] Frankie. Es inevitable.

    -Eso dicen -se inclinó para cerrar la puerta del coche-. El viernes que viene. El ballet.

    -Le pediré al doctor Rydel que me deje salir antes del trabajo.

    -Yo también se lo pediré -se ofreció él.

    - ¡Eres un valiente!

    -Sí, he oído decir que últimamente trata al personal a gritos, pero nos llevamos bien -soltó una risita-. Te llamaré. Hasta pronto.

    -Hasta pronto. 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 8

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 8

    _____ (tn) no pudo decir una palabra. Nicholas atrapó su mano y la hizo entrar en el local con él.

    -Debería preguntar dónde está Frankie.

    -No hace falta. No he visto tu coche -dijo ella, sintiéndose como si flotara sobre el suelo.

    -Es porque no lo he traído. Vine en una de las furgonetas y la aparqué detrás del edificio. No creo que Frankie la haya visto.

    -No -_____ (tn) miró a su alrededor-. ¿Está Maya?

    -No.

    Ella dejó de andar y él también tuvo que detenerse. La miró de arriba abajo, apreciando cómo el vestido verde claro se ajustaba a su bonita figura.

    -El verde te favorece -comentó.

    - ¿Maya no ha venido por...?

    -Kilraven dijo que no vendría. Maya dijo que era una tontería dejar que hombres que ni siquiera la atraían la pasearan por la pista de baile.

    -Puede que tenga razón -ella ladeó la cabeza y lo miró.

    -Puede -él arqueó una ceja.

    Ella volvió a mirar a su alrededor, inquieta.

    -Miley no está aquí tampoco.

    -He venido solo -dio él-. Le mencioné que no pensaba comprarle diamantes a una cita casual y, por lo visto, se ofendió.

    -Algo había oído.

    -Ah. ¿Impresionó el asunto a Frankie?

    -Sí, pero no cuentes con que dure -añadió-. En cuanto esté a solas con ella, lo olvidará todo.

    -No lo dudo -frunció los labios-. ¿Baila usted señorita ______ (tape.)?

    A ella le dio un vuelco el corazón. Había ido, incluso sin acompañante. Y la miraba como si deseara comérsela. Eso era muy excitante.

    -Sí -contestó, casi sin aliento.

      Él le quitó la estola de zorro y el bolso y los dejó en una mesa, junto a la de Cag Hart y su esposa, Tess.

    - ¿Les importa echar un ojo a esto?

    -No si puedo probarme el chal -sonrió Tess.

    -Tú misma -dijo _____ (tn) con una sonrisa.

    Tess se la puso en el cuello e hizo una pose. Agitó las pestañas, mirando a su esposo. Sus ojos azules chispearon.

    -No pienso comprarte un pedazo de tela con brillos -afirmó Cag de inmediato.

    _____ (tn) recordó que Cag había visto la película del cerdito y había dejado de comer carne de cerdo. Se preguntó qué habría visto últimamente.

    -Han estrenado una película sobre la fabricacion de telas y el daño a los animales ... -dijo Tess, con una sonrisa.

    - ¿Podrías dejarlo? -masculló Cag, un poco rojo-. Me gustan los animales.

    -A mí también -Tess se inclinó hacia él y lo besó-. Pero este animal con que fue formado esto debe llevar muchos años muerto...

    Él soltó una carcajada y le devolvió el beso.

    Nicholas rodeó la cintura de _____ (tn) con el brazo y la condujo a la pista de baile. Ella tropezó cuando entrelazó los dedos con los suyos y le hizo seguir su ritmo. Él se rió.

    _____ (tn) tenía el corazón desbocado. Ni siquiera oía la música. Era muy consciente del cuerpo de Nicholas junto al suyo, de su aliento, del olor de su colonia. Temblaba de la cabeza a los pies.

    -Me gusta este vestido -murmuró él, contra su frente, con la mano en su espalda.

    -Es bonito -empezó ella.

    -Me gusta su tacto -corrigió él.

    -Ah -ella dejó escapar una risita nerviosa.

    -Diecinueve años -dijo él, mirándola con aire de culpabilidad.

    -Sabes que la edad no lo es todo.

    -No digas que lo importante es la experiencia.

    -Es verdad, aun así.

    -Has tenido noticias de tu padre, ¿verdad? -preguntó él de repente. Ella dio un salto en sus brazos-. Lo suponía. Estás nerviosa desde que entraste por la puerta.

 _____ (tn) estaba fatal. Sabía que se sentiría culpable por sus padres y la muerte del hermano del sheriff el resto de su vida.

    -Ven conmigo.

    Nicholas dejó de bailar, agarró su mano y la llevó al patio exterior, a oscuras excepto por una franja de luz que llegaba del salón de baile.

    -Cuéntame qué te preocupa.

    Ella apoyó la frente en su pecho, deseando poder hacerlo. Pero Hayes era su mejor amigo.

    -Fue Jock quien llamó, con amenazas. Mi padre quiere que mi madre venda la casa y le dé el dinero -confesó ella-. Sabe algo de ella que puede utilizar para chantajearla. Ella le tiene miedo.

    - ¿Con qué puede chantajearla?

    -No lo sé -rezongó ella.

    -Sí lo sabes, _____ (tn) -alzó su barbilla y estudió sus ojos.

    -No puedo decírtelo. No es mi secreto.

    -Puedes contarme cualquier cosa -acarició su barbilla-. Todo -añadió, con tono seductor.

    Ella deseó hacerlo. Era poderoso y atractivo. Deseaba besarlo con locura. Pero no podía confesárselo.

    No hizo falta. Nicholas leyó las sutiles pistas de su cuerpo y de su respiración y sacó sus propias conclusiones. Lentamente, para no asustarla, se inclinó hacia su boca.

    -Deberían darme un tiro -susurró.

    Su aliento sabía a café. La exquisita sensación de su contacto hizo que a _____ (tn) le diera vueltas la cabeza. Apenas había sido besada, y nunca así. La destreza de él era aparente.

    Él pareció perder el control mientras el beso se alargaba. Su boca se volvió exigente y la apretó contra su cuerpo. Ella se tensó involuntariamente, no estaba acostumbrada a esa intimidad.

      Nicholas alzó la cabeza, sorprendido por su postura y su reacción. Actuaba como si nunca hubiera sido abrazada ni besada; como si el ardor de un hombre adulto le fuera desconocido. Y tal vez lo era. Le permitió dar un paso atrás.

    -Tranquila -le dijo, sonriendo. Tomó su rostro entre las manos y lo situó a su gusto. Luego se inclinó de nuevo-. Lo único que hay que temer es el miedo de sí mismo.

    Esa vez fue distinto. No exigió. Jugó con sus labios, acariciándolos con los suyos, haciendo que ella deseara más. Deslizó las manos por su espalda, hasta la curva de sus caderas, atrayéndola. Ella se estremeció con el contacto.

    _____ (tn), fascinada, pensó que era como un duelo silencioso. Él avanzaba y, al notar su titubeo, daba marcha atrás. Era como si fuera consciente de lo nuevas que eran esas sensaciones para ella. La calmó y sedujo hasta que ella empezó a relajarse y dejó de luchar contra la presión de su boca.

    -Así -susurró él, cuando notó que se amoldaba a él-. No luches contra mí. No te haré daño.

    Ella sabía eso, pero seguía siendo difícil entregarse a alguien que no conocía su pasado. No eran sus manos lo que la aterrorizaba, sino lo que podían encontrar en sus exploraciones. Por eso, cuando notó sus dedos junto al borde de su pecho, dio un respingo y se apartó.

    Esperaba un estallido. Sólo una vez había cedido a la tentación; había salido con un representante. La había abrazado en el coche y ella se había apartado. Él se había puesto furioso, clamando contra las mujeres que jugaban con los hombres. Después había pasado la mano por su hombro y su pecho. Nunca había olvidado la mirada de horror de su rostro. Dejó de tocarla y la llevó a su casa sin decir una palabra. Ni siquiera se despidió de ella. No había sido tan terrible como la cita que tuvo a los dieciséis años y que acabó de forma traumática, pero sí suficiente para no volver a salir con un hombre.

    Pero Nicholas no se enfadó. De hecho, pareció complacerlo su falta de respuesta. Apartó la mano y acarició sus labios hinchados con una sonrisa.

    - ¿No estás... enfadado?

    -Las vírgenes necesitan ser tratadas con delicadeza -susurró él. Ella se sonrojó y él la besó con ternura. Cuando alzó la cabeza, su expresión era solemne. Le acarició el cabello y la mejilla-. ¿Cuándo cumplirás los veinte?

    -En Nochebuena.

    -Nochebuena. Dentro de cuatro meses -besó sus párpados-. Tendremos que hacer algo muy especial para celebrar tu cumpleaños.

    - ¿Tendremos? ¿Maya, Frankie, tú y yo?

    - ¿Por qué no podríamos ser sólo tú y yo?

    -Está Miley -le recordó ella.

    Él frunció el ceño, como si no supiera de quién hablaba. La magia pareció diluirse.

    -Miley -repitió él. Volvió convertirse en el desconocido distante y silencioso del pasado. En ese momento pareció que nunca se hubiera planteado tocar o besar a _____ (tn).

    -Empieza a hacer fresco -dijo ella, rodeándose el cuerpo con los brazos.

    -Sí, es verdad -se apartó de ella, pensativo. Le abrió la puerta para que entrara. No dijeron más.

Ella fue hacia la mesa del bufé, se sirvió un refresco y se sentó en una silla. Observó a Nicholas detenerse a charlar con un grupo de ganaderos. Recorrió la sala con la mirada, para ver si Frankie había regresado. Cuando miró de nuevo al grupo de ganaderos. Nicholas no estaba. No volvió a verlo. 

Frankie parecía descompuesto y triste cuando llegó a recogerla.

    -Las perlas eran del color equivocado -dijo con pesar-. Las quería rosadas y compré grises.

    -Lo siento.

    -He odiado dejarte allí sola -confesó él con una mueca-. Perdona. No volverá a ocurrir.

    -No importa. Me lo he pasado bien.

    -Eres la amiga más agradable que he tenido nunca -dijo él un minuto después-. Pero no deberías dejar que me aprovechara de ti así.

    -De acuerdo -rió ella.

    -Buena chica.

    - ¿Cuál es nuestro siguiente proyecto?

    -No lo sé -suspiró él-. Te avisaré cuando Nellie decida si quiere volver a verme.

    -Sí querrá -afirmó ella sin atisbo de duda.

    -Ya veremos. 

    El doctor Rydel estaba de muy mal humor cuando _____ (tn) llegó al trabajo el lunes siguiente.

    -Te pedí que encargaras esa comida de perro baja en grasas la semana pasada -le estaba gritando a la nueva recepcionista, Antonia.

    -Lo hice, doctor Rydel -dijo ella, casi llorando-. Se les había agotado.

    -Y supongo que la cesta con el viejo gato de la señora Randolph también se agotó -dijo él con tono sarcástico.

    -No señor -Antonia se había puesto roja-. Se me olvidó pedir que la trajeran. Lo siento.

    La miró con furia. Ella estalló en lágrimas y se fue corriendo hacia la parte trasera de la clínica.

    -Buen trabajo, doctor -rezongó su colega, Patsy King-. Renunciará y tendremos que enseñar a otra recepcionista. ¿Cuántas van este año? Veamos... son seis, ¿no? -añadió con tanto sarcasmo como pudo.

    - ¡Cuatro! -exclamó Bentley.

    -Ah, sólo cuatro -alzó los ojos hacia el techo-. Eso hace que me sienta mucho mejor.

    - ¿No tiene ningún paciente esperando, doctora King? -preguntó él, con ojos llameantes.

    -Sí, he salido para pedirle a la recepcionista que concierte la siguiente cita. ¡Supongo que tendré que hacerlo yo! -miró hacia la sala trasera, donde se oían lo sollozos de Antonia.

    Él soltó una maldición.

    - ¡Eso ayudará mucho! -gruñó la mujer. Se sentó en la silla de Antonia y consultó la siguiente cita de su paciente en el ordenador. De paso, hizo la cuenta de gastos y la imprimió.

    -Podría ayudarte con eso -ofreció _____ (tn).

    -No, no podrías -masculló el doctor Rydel-. Necesito que ayudes en los reconocimientos, no concertando citas.

    -Hablando de eso, _____ (tn), ¿podrías llevar al perro al coche de la señora Reynolds? -preguntó la doctora King con una sonrisa amable.

    -Claro -contestó _____ (tn). Se fue con la doctora King y dejaron al doctor Rydel resoplando. 

    Después de esa mañana, empezó la guerra entre los dos veterinarios. La doctora King era tres años más joven que el doctor Rydel, estaba casada, tenía dos hijos y necesitaba el empleo. Pero amenazó con marcharse si él no dejaba de hacer la vida imposible a las recepcionistas.

    ______ (tn), la otra asistente y el otro veterinario, Dave Mercer, intentaron apartarse del camino del doctor Rydel hasta que mejorase su mal genio. Nadie sabía qué lo había disgustado, pero era como un boxeador a punto de iniciar un combate.

    Para ______ (tn) fue un alivio que acabara la semana, para alejarse de la tensión. Seguía pensando en Nicholas y reviviendo los tiernos besos que había compartido con ella en el patio del centro comunitario. No entendía su actitud. Todo había ido bien hasta que ella había mencionado a Miley. Entonces él se había retraído como si se sintiera culpable por tocarla. Había abandonado el baile para evitar hablar con ella otra vez.

Peor aún así, la gente cotilleaba sobre ellos. Tess Hart había bromeado sobre que saliera al patio con Nicholas y volviera a entrar toda sonrojada. Se lo había dicho a Cag y él, seguramente, a sus hermanos, y se había corrido la voz. Así que a ______ (tn) se lo mencionaron en la tienda de ultramarinos, porque la cajera era novia de un trabajador de Rancho Hart. Y también en el banco, porque una empleada era la esposa del capataz de Cag Hart.

    -Nicholas y tú son la comidilla del pueblo, ¿lo sabías? -le dijo Maya ese sábado, cuando comían juntas en el Café Bárbara.

    -Nicholas me va a matar -gimió _____ (tn) -. Y seguramente Frankie también, cuando se dé cuenta de que Nicholas sabe lo que se lleva entre manos.

    -Oh, Nicholas siempre lo sabe -comentó Maya con naturalidad-. Frankie nunca ha podido ocultarle nada, ni a mí tampoco. Pero, entre nosotras, no creo que lo de Nellie tenga futuro. Se enfadó porque Frankie le regaló perlas del color equivocado. Eso, ¡después de haber recibido casi una joyería entera! -se inclinó hacia delante-. Y resulta que está casada.

    - ¿Qué? -exclamó _____ (tn) -. ¿Lo sabe Frankie?

    -Eso, y más -dijo Maya-. Cuando salí, Nicholas le estaba entregando un grueso informe sobre la señorita Nellie Summers. Le dijo que no saliera de casa hasta leer cada sórdido detalle.

    -Pobre Frankie.

    -Estaba enfadadísimo tras leer la primera página -Maya soltó una risita-. Hace un par de semanas no habría creído una palabra, pero parece que Nicholas eligió el momento adecuado.

    -Me alegro -confesó _____ (tn) -. Ser la tapadera de Frankie me ponía en una situación complicada.

    -Frankie no debería haber hecho eso. Nicholas se enfadó mucho. Le dijo que no tenía ningún derecho a utilizarte de esa manera.

    -Frankie es mi amigo. Yo podría haber dicho que no -murmuró ______ (tn).

    -Nunca dices «no» -comentó Maya con cierta preocupación-. Eres demasiado buena con la gente, _____ (tn). No impones tu postura.

    -Estoy intentando cambiar.

    -Frankie te domina. Y Nicholas. Apuesto a que el doctor Rydel también.

    -El doctor Rydel domina a todo el mundo.

    -Bueno, eso es verdad -tomó un sorbo de café. Sus ojos chispearon-. Bueno, ¿qué pasó entre mi hermano y tú en el baile?

    - ¡Tú también! -gimió _____ (tn).

    -Soy tu amiga. Tienes que contármelo.

    -Quería hablar conmigo sobre Frankie sin que la gente nos oyera -dijo _____ (tn), inexpresiva.

    - ¿Eso es todo? -Maya pareció decepcionada.

    - ¿Qué más podría haber? Sabes que Nicholas no me soporta. Normalmente me ignora. Pero suponía que Frankie tramaba algo y que yo lo ayudaba. Me lo sacó.

    -Eso se le da bien -admitió Maya-. A veces se ocupaba de los interrogatorios, en el ejército. Ha cambiado mucho desde que regresó. Solía ser una persona alegre. Pero ahora no es feliz -alzó la mirada-. Sale con Miley, pero nunca la toca.

    - ¿Cómo lo sabes? -a _____ (tn) le dio un vuelco el corazón.

    -Deja toda la ropa tirada por la habitación -dijo ella con afecto-. Yo la recojo y la pongo en la cesta de la colada, para la señora Jonson. Nunca hay manchas de carmín en sus camisas -hizo una pausa y frunció los labios-. Bueno, la camisa del sábado pasado sí tenía manchas en el cuello.

    El rostro de _____ (tn) enrojeció y Maya soltó una risa triunfal. ______ (tn) sabía que iría directamente a provocar a Nicholas si adivinaba lo ocurrido. No podía permitirlo. Si le hacían bromas sobre _____ (tn) en casa, todo acabaría antes de empezar.

    -Por eso ha actuado como una fiera enjaulada toda la semana -musitó Maya, observando a _____ (tn) -. Y ni siquiera ha llamado a Miley. Raro, ¿no?

    -Para el carro, por favor. Bailé con él -afirmó _____ (tn) -. Claro que le manché la camisa de carmín.

    - ¿Estás segura de que eso fue todo? -la alegría de Maya se disipó.

    -Nicholas no me soporta. Sólo intentaba descubrir por qué Frankie y yo habíamos ido al baile juntos y él no estaba allí.

    -Ay, ¡papas con sal! -rezongó Maya.

    - ¿Disculpa?

    -Cielos. Hayes Carson me lo ha pegado -exclamó Maya-. No maldice como un hombre normal, dice cosas como ¡leche y galletas! y ¡papas con sal! Es contagioso.

    - ¿Pasas mucho tiempo con Hayes Carson?

      -Le doy avisos por la radio. No es feo-comentó Maya-. Y es mucho más amistoso que Kilraven. Debería ir a por él.

    -Le romperías el corazón a Kilraven -bromeó _____ (tn).

    -No se daría cuenta si flirteara con otro hombre -Maya arrugó la nariz-. Utiliza la táctica de Nicholas, me ignora. Los hombres no merecen la pena, con los problemas que dan.

    -Es verdad -_____ (tn) se rió-. No la merecen.

    -Las dos mentimos de maravilla, ¿verdad?

    _____ (tn) asintió.

    La cafetería estaba llena, sobre todo de turistas que intentaban disfrutar de los últimos días de agosto. Jacobsville celebraba un rodeo anual bastante famoso y con buenos premios.

    -Hay muchos coches con matrícula de fuera del estado -comentó Maya-. Supongo que la gente viene al rodeo.

    -Estaba pensando eso mismo -_____ (tn) se rió. Pero vio que su amiga miraba la puerta, absorta.

Kilraven, aún de uniforme, acababa de entrar. Era cierto que era muy atractivo: alto, guapo y elegante, con ojos gris plata y espeso cabello negro. Musculoso, pero no exageradamente.

    -Disculpen -dijo con voz grave y sonora-. ¿Es de alguien un todoterreno rojo con matrícula de Oklahoma?

    -Sí, yo -un joven levantó la mano-. ¿Ocurre algo, oficial?

    - ¿Ha recogido un ciervo de la carretera, señor? -preguntó Kilraven, acercándose a su mesa.

    -Sí -el joven se rió-. Creo que lo mató un coche, porque todavía estaba caliente cuando lo recogí -su sonrisa se apagó-. Iba a llevarlo a casa, despiezarlo y congelarlo. ¿Es ilegal?

    -Creo que debería llamar a su seguro.

    - ¿Por qué? -preguntó el joven.

    -El ciervo no estaba muerto.

    - ¿No estaba... muerto?

    -Y salió del vehículo, por el parabrisas.

    - ¿Por el parabrisas? -el joven se tensó-. ¿Mi parabrisas? ¿De mi coche nuevo? ¡Ay! -se levantó tan rápido que su silla cayó al suelo. Corrió hacia la puerta y todos oyeron claramente su grito de horror.

    -El ciervo debía estar sólo atontado -le dijo Kilraven a Maya, risueño-. Hace seis meses otro hombre cometió el mismo error. Pero, por suerte para él, el ciervo se despertó antes de que lo subiera a la camioneta.

    Fuera de la cafetería se oyeron más gemidos.

    -Querrá un informe para la compañía de seguros -dijo Kilraven-. Será mejor que salga.

    - ¿Han encontrado ya a Macreedy?- Preguntó Maya.

    -Apareció en el condado de Bexar ayer a las cinco de la tarde, seguido por cuarenta coches que iban a un funeral. Debería haber llegado a un cementerio de Comanche Wells a las tres -soltó un gruñido-. Al final llegaron.

    -Es la segunda vez este mes. Deberían prohibirle guiar cortejos fúnebres -dijo Maya.

    -Eso mismo le dije a Hayes Carson, pero dice que Macreedy nunca adquirirá seguridad en sí mismo si lo retira de los servicios públicos.

    - ¿No tiene un mapa? -preguntó _____ (tn).

    -Si lo tiene, no lo usa -suspiró Kilraven-. El último cortejo acabó junto al río, y el coche fúnebre se quedó atascado -se rió-. Ahora tiene gracia, pero entonces nadie se rió. Hubo que llamar a la grúa.

    -Hayes debería asignarle tareas administrativas -comentó Maya.

    -Peor aún. Hace dos meses lo puso a cargo de la cárcel; dejó salir a un prisionero al cuarto de baño y olvidó volver a encerrarlo. El tipo aprovechó para robar un banco -movió la cabeza-. Creo que Macreedy no está hecho para esto.

    -Su padre cree que sí -le recordó Maya.

    -Su padre era patrullero e insiste en que su hijo siga sus pasos -le aclaró Kilraven a ______ (tn).

    -Sí, Macreedy empezó como patrullero -apuntó Maya, sonriente.

    -Y detuvo a una unidad antivicio que seguía a unos traficantes que llevaban un cargamento de cocaína. Llevaban semanas trabajando en el caso. Los traficantes huyeron mientras Macreedy los multaba por llevar un piloto trasero fundido. Fue amablemente invitado a dejar la patrulla -contó Kilraven.

    -Así que se lo enviaron a Hayes Carson -concluyó Maya-. Es primo suyo.

    Kilraven, sonriente, miró a Maya. La mirada duró unos segundos más de lo convencional y la delicada piel de Maya se tiñó de rubor.

    - ¡Mi rifle! -gritó alguien afuera-. ¡Me han robado el rifle!

    Kilraven se asomó por la ventana. El joven del todoterreno corría por la calle con un rifle en la mano, en la dirección por la que había huido el ciervo. El propietario del rifle daba saltos de ira y gritaba.

    -Será mejor que vaya a salvar al cazador de ciervos -dijo.

    -Espero que tenga un agente de seguros comprensivo -dijo _____ (tn).

    -Y un buen abogado. Robar rifles es un delito -Kilraven salió por la puerta.

    - ¡Vaya! ¿Y crees que no le gustas? -bromeó _____ (tn).

    Maya tenía tal expresión de júbilo, que _____ (tn) sintió envidia. 

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 7

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 7

    -No sé por dónde empezar -dijo Ella, titubeante-. Sé que tu padre no te contó nada de lo que ocurrió aquí antes de que se fuera contigo.

    -Nadie me cuenta nada nunca -contestó _____ (tn) con amargura-. Sé que papá está metido en algo y que la policía lo busca y que Jock también tiene algo que ver -se enderezó-. Y que estás en la ruina y papá te amenaza para que le des dinero.

    Ella se mordió el labio inferior con fuerza.

    -Eso último no tendrías que saberlo. ¿Quién te lo ha dicho? -exigió.

    - ¿Es verdad?

    Ella miró a su alrededor y se apartó el pelo alborotado de su delgado rostro.

    - ¿Es verdad? -_____ (tn) dio un paso hacia ella. Ella inspiró profundamente. Por una vez, parecía tener su edad.

    -Sí -admitió-. Pensé que el dinero nunca se acabaría. Tenía muchísimo. Tu abuelo invirtió en tierras cuando eran baratas. Según fue creciendo la ciudad, más gente necesitaba tierra, así que empezaron a alquilarla para que montaran negocios. Cuando ellos murieron, seguí haciendo lo mismo, subiendo el alquiler según subía el precio de la tierra.

    - ¿Qué ocurrió? -preguntó _____ (tn).

    -Me volví codiciosa -soltó una risa seca-. Mis padres nunca me compraban ropa de diseño, ni siquiera un buen coche. Hacían que me lo pagara todo, desde el día en que empecé a trabajar. Querían que fuera a la universidad, pero no quise ir. Tu padre creyó que recibiría un montón de dinero en cuanto me casara, pero no fue así -tomó aire-. Sólo me daban una paga mensual. Brent y yo compramos coches caros y diamantes, comimos en los mejores restaurantes e hicimos viajes al extranjero. Acumulamos una fortuna en facturas. Mis padres pagaron todo y dejaron de pasarme el cheque mensual -rió otra vez y miró a su hija-. Brent se había acostumbrado a vivir bien. No quería volver a trabajar, así que encontró una manera de hacer dinero rápido -su rostro se tensó-. Tú eras demasiado pequeña para entender lo que ocurría. Mis padres murieron en un accidente de avión y heredamos, pero no quedaba demasiado. En realidad sólo las tierras... nos habíamos gastado el resto. Yo quería que él saliera de mi vida. Él quería el parque zoológico, así que hicimos un trato; vendí la tierra y le di el dinero. Era libre y relativamente joven, así que me dediqué a divertirme. Después tu padre te trajo y la vida de lujo se convirtió en algo del pasado. Te tenía resentimiento por eso, pero seguramente me salvó de acabar en la calle con lo puesto. Yo me había vuelto loca gastando y me di cuenta demasiado tarde.

    Fue a la sala y se sentó en un sillón. _____ (tn) se sentó en el brazo del sofá, frente a ella. Era poco habitual que su madre le hablara así, como a una igual, sin sarcasmos.

    -Conseguí salvar un par de propiedades antes de que las embargaran por no pagar las facturas. Pero mis inquilinos encontraron alquileres más baratos y se marcharon. Me quedé con edificios vacíos que no podía reparar y que nadie quería. En los últimos seis meses todo se ha perdido, excepto la casa y el terreno en el que está -miró a _____ (tn)-. Tu padre y Jock están arruinados y necesitan dinero para montar un negocio. Quieren que venda la casa para financiarlo.

    -Pero, es lo único que queda -discutió _____ (tn)-. Diles que no. El sheriff Carson nos protegerá.

    -Es más complicado que eso, _____ (tn) -su madre se mordió el labio-. Tu padre y yo hicimos algo... ilegal, cuando eras muy pequeña. Si cuenta lo que sabe, yo podría ir a la cárcel.

    -Si lo hace, él también quedará incriminado y acabará en la cárcel -_____ (tn) apretó los labios.

    -Para eso tendrían que atraparlo -sonrió con tristeza-. Lleva toda la vida huyendo de la ley.

    - ¿Qué hicieron? -preguntó _____ (tn).

    -Llevo años viviendo con la culpabilidad -Ella tomó un sorbo de su copa-. Pensé que lo que hicimos no me afectaría. Pensé... -tomó otro sorbo-. Un chico vio a Brent desembarcar un cargamento de cocaína y esconderlo en nuestro sótano. Iba a decírselo al sheriff -hizo una mueca de amargura-. Mi padre se estaba muriendo y había amenazado con desheredarme por culpa de Brent. Si hubiera habido un escándalo y nos hubieran procesado, lo habría perdido todo. Podrían demostrar que yo... pagué la droga que Brent iba a cortar y revender en la calle.

    - ¿Qué hiciste? -preguntó _____ (tn) aprensiva.

    -Al chico le gustaba la droga -dijo Ella con tristeza-. Se metía mucha. Tenía un camello, una de las traficantes de Brent. Le prometimos que le daríamos un kilo de coca para el chico si no nos delataba.

    _____ (tn) se sentía mal. Empezaba a imaginarse de quién hablaba su madre.

    -Accedió. De hecho, le dimos una bolsita allí mismo. El equivalente a cien dólares de cocaína. Pero no le dijimos que era pura, que no estaba cortada para disminuir el efecto. La mujer se la inyectó al chico y él murió. Por supuesto, ella tampoco sabía que no estaba cortada. Pero entonces la tuvimos en nuestras manos, porque no podía demostrar que no lo sabía.

    -Era Bobby, el hermano pequeño del sheriff Hayes Carson, ¿verdad? -preguntó _____ (tn) con los ojos cerrados.

    -Sí -suspiró-. He vivido con el remordimiento y el miedo todos estos años, temiendo que el sheriff lo descubriera. No descansaría hasta meterme en la cárcel.

    -No me extraña que le compraras el parque zoológico a papá -dijo _____ (tn), empezando a comprender el pasado-. Por eso le dejaste que me llevara con él.

    -Tras la muerte de Bobby, no soportaba ver a Brent. Hacía que me sintiera como una asesina. Además, temía que una noche se drogara y le contara a alguien lo que habíamos hecho. Prometió marcharse de la ciudad si le daba el dinero. Incluso prometió enderezarse, dejar las drogas y arreglar su vida. Decía que nunca había deseado nada tanto como ese zoológico.

    Los ojos de _____ (tn) se volvieron tormentosos al recordar lo que había dicho su madre: que había pagado a su marido para que se la llevara.

    -No -dijo Ella, interpretando su expresión-. Esa noche quería herirte. No es verdad. Brent quería que fueras con él. Dijo que si me oponía le contaría la verdad a la policía. Él no tenía nada que perder. Ya lo habían arrestado por posesión dos veces y se libró gracias a un buen abogado. Pero no se libraría de un cargo de asesinato, ni yo tampoco. Así que dejé que te llevara con él -alzó la mirada-. Ni siquiera le pregunté si lo hacía por su amigo. Jock se había fijado en ti cuando vino a contarle a Brent que el parque zoológico donde trabajaba estaba en venta. Brent comentó que a Jock le gustaban las jovencitas. Ni siquiera lo relacioné, entonces -se estremeció-. Alguien debería pegarme un tiro.

_____ (tn) tuvo náuseas. Tal vez el horrible accidente la había salvado de algo mucho peor. Empezaba a entender lo que debía haber ocurrido. Poco después de que su padre comprara el viejo parque y empezara a renovarlo, Jock había sido arrestado. Debió acabar en la cárcel, porque tardó dos años en regresar. Entonces fue cuando las cosas empezaron a ir de mal en peor, una semana antes del accidente de _____ (tn). Después de eso, Jock no podía soportar tocarla. Debía haberle sugerido a Brent que se librara de _____ (tn), para poder dedicarse juntos a actividades ilegales. Si no hubiera sido por el accidente, tal vez la habrían utilizado a ella para sus planes. Se había librado de mucho más de lo que había creído.

    Obviamente, no conocía a su padre. Había creído que la quería. Los dos años que estuvieron solos, con Dina como contable, había sido feliz. Su padre había dejado de beber dos veces, pero _____ (tn) no sabía que también era drogadicto. Poco antes de que Jock regresara, empezó su relación con la mujer que le había despojado de sus ahorros. Jock se había puesto lívido al descubrirlo.

    - ¿En qué piensas? -preguntó Ella.

    -En lo felices que fuimos un par de años. Supongo que Jock estaba en la cárcel; desapareció cuando nos instalamos en el zoo y regresó unos días antes de que papá me trajera aquí.

    -Al menos Jock no tuvo acceso a ti, ¿verdad? -dijo Ella con alivio.

    -No. Yo le tenía miedo.

    -Yo sigo teniéndoselo -confesó Ella-. Tu padre podía ser peligroso borracho. Pero decía que Jock era peligroso estando sobrio.

    -Gracias por contarme la verdad.

    -Tenía miedo, _____ (tn) -dijo Ella-. No podía enfrentarme al hecho de haber colaborado en la muerte de un hombre, aunque nadie lo supiera. Empecé a beber y no pude dejarlo. Me ayudaba a olvidar -se mordió el labio-. Nunca debí decir que no te quería, _____ (tn). Ni que a tu padre lo decepcionara que no fueses un niño. Te quería muchísimo, habría dado cualquier cosa por no perderte. No debería haberlo dicho.

    -Gracias -dijo _____ (tn). No implicaba que Ella la quisiera, pero era algo.

    - ¿Has empezado una relación con el chico Jonas? -Ella ladeó la cabeza-. Brent encontraría la manera de utilizarte en su beneficio si fuera así. Es un adicto. No puede parar. Ahora es mucho más peligroso que cuando viví con él, sobre todo con Jock azuzándolo.

    _____ (tn) estaba intentando hacerse a la idea de que sus propios padres habían intervenido en la muerte del hermano menor del sheriff Hayes, y de que su padre era traficante de drogas. Había visto algunos tratos de compra de animales que no le habían parecido totalmente legales. Pero él le había escondido su peor parte durante los dos años que estuvieron juntos. Comprendió que había sido ingenua y estúpida, o tal vez hubiera sido un acto de negación a tener un padre criminal.

    -Estás recordando cosas, ¿verdad? Escucha, _____ (tn), puede que no sea una buena madre. Y que sea la más alcohólica del pueblo. Pero nunca te pegué ni puse tu vida en peligro, lo sabes.

    Era cierto. Su madre podía utilizarla, pero nunca le había tenido miedo. Asintió.

    -Me gustaría decirte que voy a empezar de nuevo. Que dejaré de beber, de quejarme y de seducir a hombres casados -encogió los hombros con una sonrisa burlona-. Pero sería mentira. Hace demasiado tiempo que soy así. No puedo cambiar. No quiero cambiar. Me gusta emborracharme y me gustan los hombres.

    -Lo sé -dijo _____ (tn) con resignación-. Estaría bien que intentaras dejar de hacer que me sienta inferior. Me duele que te rías de mí. Papá no es perfecto, sin duda, pero me hacía ir a la iglesia los domingos. Un día incluso me dijo que se aseguraría de que no acabase como vosotros.

    -En eso hizo bien -dijo Ella tras pensarlo. Tomó un sorbo de su copa-. La mejor manera de dejar de ser alcohólico es no empezar a beber.

    -No me gusta cómo huele -murmuró _____ (tn).

    -A mí tampoco -confesó Ella con una sonrisa.

    - ¿Tus padres bebían? -preguntó. _____ (tn)

    -Mi padre sí -los ojos de Ella se oscurecieron de dolor. Dio un trago largo al whiskey.

   _____ (tn) esperó, pero parecía que no llegarían más confesiones. A veces la intrigaba el odio que veía en los ojos de Ella cuando hablaba de su padre. En realidad nunca le había hablado de sus abuelos.

    -Más secretos -murmuró _____ (tn), absorta.

    -Algunos es mejor que lo sean para siempre -Ella se levantó-. Bueno, me voy a la cama. Si suena el teléfono, haznos a las dos un favor y no contestes.

    -Ojalá pudiera, pero sigo teniendo un trabajo que me exige salir a cualquier hora.

    - ¿Tienes teléfono móvil?

    -No -se sonrojó. No podía permitirse ni siquiera uno barato. Ella fue hacia su bolso y sacó el suyo.

    -Cuando salgas por la noche, de ahora en adelante, llévate el mío. Yo estaré con Carly si salgo y podré utilizar el suyo -detuvo su objeción con un gesto de la mano-. Necesitas poder llamar para pedir ayuda. Tu padre y Jock podrían intentar secuestrarte. Brent sonaba desesperado.

    - ¿Por qué no roban un banco? -preguntó _____ (tn) con exasperación.

    -No lo digas ni en broma -Ella palideció-. Me voy a la cama. Ten cuidado si tienes que salir. Llama a la comisaría para que un agente te siga.

    -Lo haré.

Pero _____ (tn) estaba pensando en el hermano del sheriff Hayes y en cuánto había llorado su muerte por sobredosis. No soportaba la idea de estar involucrada, aunque fuera por su vínculo familiar. Inevitablemente, algún día se descubriría.

    Aun así, la reconfortó la inesperada preocupación de una madre que había creído que la odiaba. Saboreó la sensación de tener una madre de verdad por primera vez en su vida. Incluso si esa madre era casi una asesina.

    Frankie le llamo dos días después y le pidió que asistiera con él al baile de caridad del centro comunitario local, el sábado. Esa noche no tenía guardia, así que no pudo negarse.

    - ¿No es desesperante? -preguntó él, trágico-. Es la única actividad en Jacobsville en los próximos días. Nunca podré ver a Nellie.

    -Me gusta bailar -dijo ella-. Tranquilo. Puedes escaparte y nadie te echará de menos. Si lo hacen, podrías decir que te dolía el estómago.

    -Eres un genio -exclamó él.

    Ella pensó que, más bien, estaba aprendiendo a mentir. Seguía preocupada por lo que sabía Nicholas y porque Frankie fuera de cabeza al desastre.

    En el trabajo todo iba bien. Su madre y ella se llevaban mejor por primera vez. Incluso Carly era más amable con  _____ (tn). Parecía que empezaban a agradecer el trabajo que hacía en casa, incluso los guisos. Era como si tuviera una nueva vida.

    Pero el sábado por la mañana, cuando se preocupaba por el único vestido bueno que tenía para el baile, sonó el teléfono.

    Contestó  ella; su madre estaba durmiendo, había salido con Carly la noche anterior, y esperaba noticias de Frankie. Pero no era Frankie

    - ¿Ha puesto tu madre la casa en venta ya?

    Reconoció  la voz. No era su padre. Era Jock. Titubeó, temblando de miedo.

    -Contesta, ¡maldita seas!

    -No -musitó-. No lo ha hecho... aún...

    -Dile que más vale que lo haga. Sé lo que hicieron tu padre y ella. Tal vez él no quiera decirlo, pero yo sí. ¿Me oyes, _____ (tn)? -colgó.

    Una semana antes, _____ (tn) no habría entendido la amenaza. Pero ya sí. No podía ir a decirle a Hayes Carson que su madre había colaborado en un homicidio. No la ayudaría, y menos si descubría de quién se trataba. Frankie tampoco podía ayudarla. No se atrevía a involucrar a Nicholas. Se sentó, asustada, preguntándose qué iban a hacer.

    Más tarde, cuando Ella se despertó,  _____ (tn) tuvo que contarle la conversación. Ella tenía resaca, pero recuperó la sobriedad al instante.

    -Entonces Jock lo sabe. Temía que Brent se emborrachara lo bastante para contárselo.

    - ¿Qué podemos hacer? -preguntó  _____ (tn).

    -No lo sé. Tengo que pensarlo.

    - ¡No tienes tiempo! ¿Y si va a ver al sheriff?

    -Gracias -Ella sonrió a su hija-. Significa mucho para mí, después de cómo te he tratado, que te importe que vaya a la cárcel -encogió los hombros-. Tal vez sería mejor confesarlo todo, _____ (tn). Han pasado tantos años... si tuviera un buen abogado...

    -Sí -_____ (tn) aceptó la idea.

    Ella miró a su hija, tan joven y entusiasta. Sabía que ningún juez del condado de Jacobs le dejaría salir libre de un homicidio; y menos cuando la víctima era el hermano del sheriff. _____ (tn) era joven y estaba llena de sueños, ella no. Pero tal vez podría salvar a su hija si tenía las agallas para hacer lo necesario.

    -Pensaremos algo -le aseguró a su hija-. Vas a ir al baile con Frankie, ¿verdad? Es muy agradable. Tal vez se case contigo -sus ojos se nublaron un instante-. Es buen hombre. Te cuidaría y tendrías todo lo que quisieras.

    -Frankie y yo sólo somos amigos.

    Ella la miró con curiosidad.

    -Es por su hermano, ¿verdad? No te hice ningún favor contándole esas mentiras. Podría llamarlo y decirle la verdad.

    -No -exclamó_____ (tn).

    -Lo quieres y yo lo fastidié. Lo siento.

    -Piensa que soy demasiado joven para él -dijo _____ (tn) con una sonrisa triste. Estaba recordando cómo le había hablado Nicholas en la biblioteca. Pero desde que sabía la verdad sobre sus padres, cualquier relación con él sería imposible. Nicholas Jonas, con su gran reputación e impecable ascendencia no se rebajaría a casarse con la hija de drogadictos y asesinos.

    -Pareces muy triste. Lo siento de verdad.

    -Lo sé. No importa.

    -Será mejor que acabes de planchar el vestido -Ella se levantó-. Te ofrecería uno de los míos, pero eres demasiado delgada.

    -Gracias de todos modos -contestó _____ (tn).

    Ella le sonrió. Se le encogió el corazón al recordar lo cruel que había sido con ella. Tal vez aún pudiera solventarlo. Evitarle más dolor al corazón a su hija. 

    Frankie llegó a recoger a _____ (tn) a la hora en punto. Llevaba un bonito vestido de verde claro, que se ajustaba a su cuerpo y caía hasta las rodillas, con un chal de su madre, que había insistido en dejársela (traias una blusa color piel abajo, no se apreciaba, ni se veia, pero cuidabas demasiados los detalles, ya veran por que ;)  (asi como esta peinada demi, pero recuerden tiene los ojos verdes:D). También llevaba zapatos de tacón alto, bonitos y caros, otro préstamo de Ella, que gastaba el mismo número. Tenía el cabello negro limpio y brillante, y los ojos llenos de sueños.

     -Estas preciosa-dijo Frankie, ayudándola a subir al coche-. En serio. Preciosa.

    -Gracias. Frankie -sonrió ella.

    Él subió al coche, pensativo. Cuando arrugaba la frente así, le recordaba a Nicholas.

    - ¿Algo va mal? -preguntó ella.

    -Estaba pensando que te he estado utilizando y que no está bien.

    -No me importa.

    -Eso hace que sea aún peor -afirmó él-. Estoy haciendo cosas que no me gustan sólo para que Nicholas no me haga preguntas sobre mi novia -la miró-. Si ella me importara de verdad, me comportaría de otra manera, ¿verdad, ____ (tn)?

    -Estás enamorado -dijo ella, sorprendida-. Eso lleva a la gente a hacer cosas raras.

    - ¿Lo estoy? ¿Enamorado, quiero decir? -pisó el acelerador-. He invertido una fortuna en joyas y ropa de diseño para Nellie. No ha rechazado nada. De hecho, me hace sugerencias sobre lo que le gustaría tener -la miró-. Y no consigo que tú aceptes unos pendientes baratos.

Ella se sonrojó. Daba la impresión de que Nicholas había hecho algún comentario que había puesto a su hermano a pensar.

    -No me gustan las joyas.

    -Claro que te gustan, _____ (tn). A todas las mujeres les gustan. Pero no aceptas ninguna de mí. Y ni siquiera me dices por qué.

    -Sería como aceptar dinero por ayudarte.

    - ¿Y eso estaría mal?

    -En mi mundo, sí. Un pequeño regalo de Navidad es una cosa. Pero joyas caras... eso es muy distinto.

    -Eso dice Nicholas. Su novia le dijo que le encantaría un collar de diamantes. Él contestó que no pensaba regalárselo, que no pagaba a mujeres para que salieran con él. Miley se enfadó mucho. Salió de la casa sin decir una palabra más.

    -Apuesto a que volvió -dijo _____ (tn) con pesar.

    -Claro que sí. Nicholas está forrado, es guapo y lo persiguen todas las solteras al sur de Dallas.

    A _____ (tn) se le encogió el corazón. Nicholas era el sueño de cualquier mujer. El de ella, sin duda.

    -Eso me hizo pensar. Y nada bien. Si Nellie me quisiera, desearía comprarme cosas a mí.

    -No podría permitirse tus gustos, Frankie-murmuró ella con voz seca.

    -Bueno, no -él soltó una risita-. Pero se trata del detalle, _____ (tn). No me ha comprado nada desde que empezamos a salir juntos. Ni siquiera un pañuelo, o un CD. Nada.

    -Algunas personas no son dadivosas.

    -Pero algunas son caza fortunas -dijo él.

    -Supongo -se recostó en el asiento y suspiró-. Pero nunca he entendido por qué. Me gusta trabajar para ganarme la vida. Gano menos que muchos, pero cada cheque mensual me entusiasma. Me lo he ganado con mi trabajo.

    -Nicholas admira eso.

    - ¿Ah, sí? -intentó no sonar interesada.

    -No es por gusto. Hace cuanto puede por ignorarte.

    -Ya me había dado cuenta.

    -Tal vez tenga razón, _____ (tn) -dijo él, solemne-. Eres muy joven, hasta para salir conmigo.

    - ¿Qué pasa con mi edad? -Alzó las manos con desesperación-. ¡Cumpliré veinte años el día de Nochebuena!

    Él sonrió. _____ (tn) hacía que se sintiera bien, desde siempre. Maya y ella eran las mujeres con quienes más unido estaba en el mundo.

    -Eres la mejor amiga que tengo -dijo-. Voy a empezar a tratarte mejor.

    - ¿En serio? Pues si quieres comprarme algo...

    - ¡Lo que sea! -interrumpió él-. En serio.

    -Me gustarían unas alfombrillas para el coche.

    - ¿Qué? -parpadeó.

    -Alfombrillas. Ya sabes, de esas negras, de goma. Sólo para el lado del conductor -aclaró-. Compré el coche de segunda mano y no tenía. El aparcamiento de la clínica no está asfaltado y cuando llueve lleno el coche de barro.

    Frankie seguía digiriendo el impacto. Nellie le había pedido un colgante de diamantes que había visto anunciado en una revista, _____ (tn) le pedía una alfombrilla para su maldito coche.

    -No hace falta que sea cara -dijo ella-. Sería un buen regalo de Navidad. Yo te regalaré algo, pero será barato.

    -Haces que me avergüence -dijo él, aparcando ante el local. Se sentía como una pulga.

    - ¿De qué?

    -No importa. Será mejor que entremos. Creo que llegamos algo tarde.

    -Culpa mía. Te hice esperar mientras buscaba un bolso -lo alzó-. Es uno viejo de mi madre. Me lo prestó, y también su móvil, la estola y los zapatos -alzó un pie para enseñárselo.

    Él se habría echado a llorar. Nunca pedía nada. No dejaba que Maya le prestase nada. Se sintió fatal. La había utilizado para ocultar su aventura, sin pensar en las consecuencias si Nicholas llegaba a enterarse de su colaboración.

    -Es la última noche que ocultaré a Nellie utilizándote -dijo de repente-. Hoy me iré con ella. Pero a partir de ahora, la llevaré hasta la puerta delantera de mi casa.

    -Ten preparada la salsa de tomate. Nicholas se la comerá para cenar.

    -Lo sé. No estaría mal dejar que le diera un buen mordisco. Tal vez ella se mostraría como es en realidad.

    -Puede que no sea tan mala -dijo ella, seria-. Quiero decir, es posible que te quiera, pero que también le gusten las joyas.

    -Tal vez sólo le gusten las joyas -contestó él con cinismo. En ese momento un todoterreno llegó al aparcamiento-. Llega temprano -miró a _____ (tn) -. ¿Quieres que entre contigo?

    -No hace falta, entraré sola.

    Él le dio una entrada.

    -Volveré antes de que me eches de menos.

    _____ (tn) sabía que no sería así. Seguía bajo el hechizo de Nellie. Para el fin de la velada lo habría convencido de que no podía vivir sin ella.

    -Diviértete -le dijo. Bajó del coche, cerró la puerta y se despidió con la mano. No miró a Nellie, le habría lanzado una piedra con gusto 

    Se oía la música desde fuera. Estaban tocando una pieza de salsa. Se imaginó a los mejores bailarines del pueblo, incluyendo a Matt Caldwell y a Cash Grier, asombrando a los espectadores con sus movimientos por la pista.

    Dio su entrada al portero y entró en la enorme sala, donde tocaba un grupo en directo.

    -Supuse que vendrías, cuando Frankie mencionó que había comprado entradas -dijo una voz profunda a su espalda.

    Se dio la vuelta y se encontró con los ojos oscuros y suaves de Nicholas Jonas.

Un Hombre Sin Piedad ~ Capitulo 6

Un Hombre Sin Piedad

Capítulo 6

    La biblioteca era uno de los sitios preferidos de _____ (tn). No solía pasar allí mucho tiempo porque solía tener guardias durante el fin de semana. Pero ese fin de semana estaba libre y lo agradecía. Al menos hasta que su vida se complicó de repente.

    Estaba leyendo un grueso volumen sobre anatomía canina cuando una sombra oscureció  la página. Alzó la vista y se encontró con los ojos oscuros de Nicholas Jonas. Se le aceleró el corazón.

    Él, con una sonrisa, se sentó a su lado. La bibliotecaria estaba catalogando en la sala contigua, y no había nadie más en la sala de lectura. Estaban solos.

    -Creía que Frankie y tú teníais una cita -dijo él, con suspicacia.

    Ella era incapaz de pensar; el olor mentolado de su aliento le nublaba la mente.

    -Quería consultar algo -tartamudeó, sonrojándose. No sabía mentir-. Él ha ido a poner gasolina al coche. Volverá a recogerme -consiguió simular una mirada de ira- íbamos a ir a San Antonio, al teatro, y tú se lo prohibiste.

    -San Antonio es muy grande y no conocemos a suficientes policías allí -dijo él, con expresión sombría-. Es mejor que no te alejes. Aquí es más fácil vigilarte.

    -Has hablado con el sheriff Hayes -acusó ella.

    -Hayes no suele preocuparse en exceso. Cuando lo hace, es por una buena razón -estrechó los ojos-. Hace una semana que no ven a tu madre en Shea -dijo él, con tono interrogativo.

    Ella necesitaba hablar con alguien. Frankie era un encanto, pero estaba tan absorto con Nellie que apenas prestaba atención a los problemas de _____ (tn). Para su asombro, la enorme mano de Nicholas se posó sobre la suya.

    -Háblame -la conminó, con voz queda.

    Ella se estremeció. Hacía años que un hombre no la tocaba. Ni siquiera había sido un hombre; más bien un adolescente. Pero Nicholas sabía más de mujeres de lo que ella había supuesto. Captó su reacción, la analizó y sintió cierta sorpresa.

    -Para ser una mujer que practica el sexo con regularidad, no actúas como si tus necesidades estuvieran satisfechas -comentó él.

     Ella se puso roja como la grana.

    -Cuéntame qué ocurre, ___ (tn) -pidió él, curvando los dedos sobre su mano.

_____ (tn) deseó poder sentarse en su regazo, apoyar la cabeza en su hombro y llorar. Quería consuelo, sólo un poco de consuelo. Pero no era el hombre, el momento o el lugar adecuado.

    -Ocurre algo con mi padre -confesó con voz queda-. No sé qué. Nadie me dice nada. Está metido en algo malo, y tiene ese amigo... -su rostro se contrajo con pesar.

    -Ese amigo... -la animó Nicholas, apretando su mano con suavidad.

    -Jock -el nombre era como veneno para ella-. Mi madre cree que está involucrado en lo que está ocurriendo. La oí hablando con Carly. Pero a mí no quiere contarme nada.

    -Jock -repitió él-. Cuando mencionas su nombre pareces asustada.

    -Él... me pegó -confesó ella-. Sólo tenía trece años y él me había estado vigilando mientras cocinaba. Me puso nerviosa. Había estado en la cárcel y decía que había matado a una mujer. Estaba haciendo panecillos y se quemaron -se mordió el labio-. Me pegó tan fuerte que me tiró al suelo. Mi padre oyó los gritos, vino a la cocina y consiguió sacar a Jock de allí -se abrazó a sí misma, helada por el recuerdo-. Poco después, mi padre me trajo aquí, para que viviera con mi madre.

    -Dios santo -los ojos de Nicholas rezumaban compasión-. No me extraña que te inquieten los hombres -tensó la mandíbula-. Por eso tuviste miedo de mí cuando estábamos en el despacho.

    -No te conozco bien -confesó ella-. Y sé que no te gusto. Te desagrada que sea amiga de Maya y que salga por ahí con Frankie.

    -No, no me gusta -admitió él, sincero pero avergonzado.

    -Lo entiendo -dijo ella, inesperadamente-. Sabes que soy pobre y crees que utilizo a Maya y a Frankie...

    - ¡Y un cuerno! -miró a su alrededor, para comprobar que su tono de voz no había molestado a nadie en la biblioteca-. Tú no utilizas a la gente. Trabajas mucho para ganarte el sueldo. Horas extra sin paga, vas a casa de la anciana señora McKinnon para inyectarle a su perro la insulina, porque ella no puede, los fines de semana paseas a los perros del refugio para que el personal se dedique al papeleo de las adopciones... -se detuvo, como si lo molestara delatar saber tanto de sus actividades.

    -La señora McKinnon adora a su perro -contestó ella-. Maggie se ocupa del refugio los sábados y da comida y agua a los animales el domingo; el presupuesto es mínimo. Ya trabaja el doble de las horas que cobra. Sólo ayudo un poco.

    Los ojos oscuros de él estudiaron su rostro rodeado de espeso cabello negro y su bonita boca. No era una belleza, pero irradiaba un encanto que no tenían la mayoría de las mujeres.

    -Es una pena -dijo, casi para sí-, que no seas mayor.

    -Cumpliré veinte años en diciembre -dijo ella.

    -Veinte años -miró su mano. No era una mano elegante sino útil. Uñas cortas, perfectamente limpias, sin pintar. Frunció el ceño-. ¿No llevas anillos? -preguntó. Después miró los lóbulos de sus orejas-. ¿Ni pendientes?

    -Tengo unos aros de plata -se sonrojó-, pero olvidé ponérmelos.

    - ¿Frankie no te ha regalado nada? -insistió Nicholas-. Hoy ha salido de casa con una caja de la joyería.

    -Ah, eso era para... -se detuvo, horrorizada.

    - ¿No era para ti? -preguntó él arqueando una ceja.

    -No me gustan las joyas -ella tragó saliva.

    -Mentirosa.

    -No necesito que un hombre me compre para prestarle mi atención -dijo ella, secamente. Se sonrojó al notar lo mal que sonaba eso-. Quiero decir que no deseo regalos caros de Frankie.

Él ladeó la cabeza y la observó como un halcón.

    -En las últimas semanas ha comprado media joyería. Veo los recibos, _____ (tn), aunque no pague las facturas. Mi contable se ocupa de eso.

    Ella se encontraba en un brete. No podía admitir que Frankie no le había dado las joyas, pero si lo negaba lo metería en problemas.

    -Tu coche es una chatarra -insistió él. La miró de arriba abajo-. Has llevado esa misma ropa a casa media docena de veces. No conduces si no es necesario, para ahorrar gasolina. ¿Y no dejas que Frankie te compre unos pendientes?

    Ella apretó los dientes. No iba a decir más.

    -Esa camarera que llevó a casa -dijo él con voz suave- miraba a su alrededor entre bocado y bocado, catalogando cuadros, muebles y adornos, y poniéndoles precio mentalmente. Frankie intentó no reaccionar a ese comentario. Frankie cree que me la está jugando -frunció los labios y sus ojos chispearon-. No piensa que el padre de Miley tiene una agencia de detectives que puedo utilizar cuando quiera. Por lo visto, Nellie tampoco lo sabe, o tendría más cuidado cuando se reúne con Frankie en algún motel.

    Ella dejó escapar una exclamación de horror.

    -Tú no utilizas a la gente -siguió él-. Pero Frankie sí. Te está utilizando. Y tú lo permites.

    -Eso no lo sabes -protestó ella débilmente.

    -Sólo me sorprende que tu jefe sea tan comprensivo al respecto -añadió él. Su expresión se endureció-. ¿No es celoso?

    Ella se hundió en la silla. Le había fallado a Frankie. Nunca la perdonaría.

    -El doctor Rydel tiene treinta y dos años, Nicholas-dijo ella con voz templada.

    -Treinta y dos -repitió él. Se le había quedado la mente en blanco al oírle decir su nombre.

    -Treinta y dos -ella alzó la vista-. Yo diecinueve. Incluso si fuera mayor, fracasaría con él. El doctor Rydel odia a las mujeres. Sólo le gusto porque me considera una niña. Igual que tú -concluyó.

    -A veces pareces mayor de lo que eres -arrugó la frente, pensativo-. ¿Por qué no sales con nadie, _____ (tn)? -preguntó de repente.

    -Yo... mi trabajo me quita mucho tiempo... - sorprendida por la pregunta, había caído en la trampa. Lo miró fijamente-. Salgo con Frankie.

    -Frankie te quiere como a una hermana -dijo él-. Nunca te toca. No se le iluminan los ojos cuando entras en una habitación. No le tiemblan las manos cuando estás cerca de él. Eso no suena a romance.

    Lo que estaba describiendo era exactamente lo que le ocurría a _____ (tn) cuando veía a Nicholas. Pero no podía admitirlo, por supuesto.

    -Cuando llevó a esa camarera a casa -siguió Nicholas-, derramó café por todo el mantel al servirle una segunda taza. Casi se cayó de la silla cuando sus manos se rozaron al pasarle la ensalada.

    _____ (tn) hizo una mueca.

    -No hay que ser muy listos para saber quién recibió ese collar de diamantes. Sé que no fuiste tú.

    - ¿No se lo dirás? -preguntó ella preocupada-. Es mi amigo, él y Maya. No tengo muchos. Le di mi palabra...

    -Me molesta que no te importara ayudarlo a engañarme -sus ojos destellaron.

    -Dijo que era lo más importante del mundo para él, y que se moriría si tenía que dejarla -lo miró compungida-. Pensó que te enfadarías tanto al verme con él que no sospecharías nada.

    Él bajó la vista a su mano y acarició el dorso con los dedos, absorto. No quería admitir cuánto y hasta qué punto lo había enfadado. Más de lo aceptable. _____ (tn) era una niña. No podía permitirse tener una relación con ella. Pero aun así, no quería que Frankie se aprovechara de su amistad. Era extraño cuánto lo había aliviado saber que no estaba acostándose con Bentley Rydel. La madre de ___ (tn)  le había mentido, pretendiendo herirle por haberla rechazado.

    -Tu madre es una buena pieza -masculló con enfado.

    - ¿Por qué dices eso? -preguntó ella intrigada, dado que no había seguido el complicado curso de sus pensamientos.

    - ¿Qué opinas de Nellie? -preguntó él, cambiando de tema. Ella titubeó-. Dímelo.

    -Creo que es una oportunista de la peor clase -suspiró y lo miró a los ojos-. Acepta regalos y ofrece sexo a cambio. Frankie cree que eso es amor -concluyó con cinismo.

    -Pero tú no.

    -Vivir con mi padre me enseñó algunas cosas. Estaba casi arruinado cuando perdió el zoológico, por culpa de una mujer que jugaba con él y simulaba admirarlo. Halagaba su vanidad y él le compraba cosas caras. Luego hubo un juicio y nos quedamos sin nada. Antes había habido una mujer encantadora que llevaba la contabilidad, me llevaba a la iglesia y salía con mi padre. Era tímida y no demasiado guapa; él la dejó en cuanto llegó la otra mujer.

    - ¿Qué ocurrió después?

    -Cuando mi padre se quedó en bancarrota, su guapa novia se interesó de repente por un agente inmobiliario que acababa de heredar muchas propiedades de su padre.

    -Entiendo.

    -Frankie es un buen hombre. Se merece algo mejor -dijo ella.

    -Trabaja para ganarse la vida. Tú también -escrutó su rostro-. Pensé que te pondrías de parte de ella.

    -Es una serpiente -contestó ella-. Y no se puede decir que trabaje tanto. Sus compañeras de trabajo dicen que adula a los clientes masculinos para que le dejen buenas propinas. Me lo contó Frankie. Él cree que lo dicen por celos, porque ella es muy guapa.

    -La belleza es algo subjetivo -dijo él con la mirada pérdida-. No siempre se manifiesta en los detalles superficiales.

_____ (tn) sonrió y luego se echó a reír.

    -Puede que yo sea guapa y nadie se haya dado cuenta aún.

    Él comprendió, con cierto retraso, que acababa de hacer un chiste. Rió suavemente.

    Ella miró a su alrededor. La bibliotecaria estaba empezando a cerrar puertas y apagar luces. Se mordió el labio. Frankie no había regresado.

    -Dudo que te dejen pasar la noche aquí -apuntó él.

    _____ (tn) se levantó con una mueca y recogió el abrigo y el bolso.

    -Al menos hay un banco en la puerta. Le dije a Frankie que cerraban a las nueve.

    -Aún no has comprendido que la intimidad hace que la gente pierda el sentido del tiempo.

    _____ (tn) fue incapaz de mirarlo a los ojos. Sonaba muy mundano. Dejó el bolso en la mesa y, cuidadosamente, metió el brazo izquierdo en el abrigo. Él estuvo tras ella de inmediato, levantando la prenda y ayudándola a ponérsela.

    - ¿Qué te ocurrió en el brazo?

    _____ (tn) sintió sus cálidas manos sobre los hombros y su fuerte cuerpo a su espalda. Deseó apoyarse en él y que la abrazara. Locuras.

    -Un accidente -dijo, un minuto después-. Nada importante -mintió-. Pero me dejó el brazo débil. No puedo levantar mucho peso.

    Siguió una pausa. El rostro de él, habitualmente impasible, tenía expresión amarga.

    -Yo tengo un problema similar con una pierna. Si me excedo, cojeo.

    Ella se giró y lo miró. Había notado que le ocurría eso, pero la extrañó que lo admitiera.

    -Sufriste heridas más graves de lo que has admitido ante Maya y Frankie -adivinó ella-. Más graves de lo que le has dicho a nadie. Excepto, tal vez, al sheriff Carson.

    -Eres demasiado perspicaz -apretó los labios.

    -A mi manera, yo también he pasado por la guerra -contestó ella con voz queda-. Las cicatrices no se van, aunque las heridas se curen. Destrozan a la gente.

    No lo estaba mirando cuando habló. Sus ojos tenían la misma expresión que los de él. Fue un momento de tragedia y dolor compartido. Él se acercó un paso y ella echó la cabeza hacia atrás para mirarlo, expectante. Era como si el muro que los separaba hubiera descendido un poco, dejando pasar la luz. Pero cuando él iba a hablar, se oyó un coche llegar a la puerta.

      Nicholas ocultó a _____ (tn) entre las sombras de una estantería. A través de la ventana, vieron a Frankie mirar furtivamente el mustang de Nicholas, aparcado junto al todoterreno de Nellie. La ayudó a bajar de su coche, subir al todoterreno y la despachó rápidamente. Parecía perseguido. Miró hacia la biblioteca, dubitativo.

    -Se acabó el juego -le dijo _____ (tn) a Nicholas, con ojos chispeantes.

    -No. Ven aquí -agarró su mano y se adentró tras la estantería, fuera de la vista de la ventana-. Espero que seas buena actriz.

    - ¿Perdona?

    Oyeron que se abría la puerta. Frankie susurró algo a la bibliotecaria. Hubo una contestación y pasos sobre la moqueta, que se acercaba.

    -No me estás diciendo nada -dijo Nicholas con un tono de voz que Frankie podría oír perfectamente. Soltó la mano de _____ (tn) -. Quiero saber dónde está Frankie, por qué no está aquí contigo -le hizo un gesto con la cabeza.

    -Ya te he dicho que fue a poner gasolina... -dijo ella, captando la estratagema.

    Frankie entró en el pasillo en el que estaban. Su expresión de miedo se borró al oír la contestación de _____ (tn). Pareció relajarse.

    -Ya he vuelto -dijo-. Justo a tiempo -se unió a ellos y sonrió a su hermano-. ¿Qué haces aquí?

    -Vine por un libro y me encontré con _____ (tn) -masculló Nicholas-. ¿Por qué no la llevaste contigo a echar gasolina? -preguntó, suspicaz.

    -Ya le he dicho que quería echar un vistazo a ese libro de anatomía canina que te comenté antes -le dijo _____ (tn) a Frankie.

    -Sí. Claro -corroboró él.

    Nicholas los miró con ira, giró sobre los talones y se marchó, deteniéndose justo lo necesario para decir adiós a la bibliotecaria. Se apagó la luz.

    _____ (tn) se apresuró a llevar su libro al mostrador, le dijo a la bibliotecaria que volvería el lunes para tomarlo en préstamo y le pidió disculpas por haberse alargado demasiado.

    La bibliotecaria sonrió y dijo que no importaba, pero salió  con ellos y cerró la puerta.

    - ¡Menos mal! -exclamó Frankie cuando estaban en el coche, volviendo a casa de _____ (tn) -. ¿Cuánto tiempo llevaba él allí?

    -Sólo un par de minutos -mintió ella-. ¡Creí que íbamos a tener un buen problema!

    -Lo habríamos tenido si él hubiera visto bajar a Nellie de mi coche y subir al suyo. Ha sido una suerte que estuviera hablando contigo en un pasillo de libros, no frente a la ventana.

    -Desde luego que sí.

    -Tendré que planificarlo mejor la próxima vez -dijo él, casi para sí.

    - ¿Le gustó el collar?

    - ¡Le encantó! Le compré un traje de Gucci para que se lo pusiera también e hice que lo enviaran a su apartamento -añadió él-. Me lo ha agradecido mucho.

Ella imaginaba perfectamente cómo había manifestado su gratitud, pero no dijo nada. Se preguntaba qué pretendería  Nicholas que hiciese. No le apetecía nada decirle a Frankie que el juego había acabado. Nicholas no era tonto y Frankie lo había subestimado, como siempre. Era habitual que Nicholas fuera tres pasos por delante de todos.

    -Nellie es muy guapa -comentó, por decir algo.

    -Desde luego que sí -sonrió a _____ (tn) -. ¿No tuviste problemas antes de que apareciera Nicholas?

    -Ninguno. Todo fue bien.

    -Tendré que planificarlo mejor la próxima vez -repitió-. Nicholas es listo. No será fácil engañarlo.

    -Seguro que se te ocurre algo -dijo ella.

    -Algo se nos ocurrirá. Estamos juntos en esto.

    «Esto» seguramente terminaría mal para Frankie, de una u otra manera, y ella odiaba haber accedido a participar. Sobre todo teniendo en cuenta que Nicholas lo sabía. Se planteó decirle a Frankie la verdad, pero temía la reacción de Nicholas. Se sentía entre la espada y la pared.

    -No te preocupes tanto -la animó él-. Todo saldrá bien. Ya lo verás.

    - ¿Sabías que el padre de Miley tiene una agencia de detectives en San Antonio? -preguntó ella de repente.

    -Menuda agencia -farfulló Frankie-. Les pedí informes sobre un vaquero que íbamos a contratar. Tenía expediente policial y sus brillantes empleados no lo descubrieron.

    - ¿Y cómo te enteraste tú, entonces?

    -Lo descubrió Nicholas. Sospechó por algo que hizo el vaquero, y le pidió a Hayes que investigara sus antecedentes. Tenía una denuncia por robo. Y había estado en la cárcel. Nicholas lo despidió ese mismo día.

    -Pensaba que incluso un mal detective descubriría algo así -comentó ella.

    -Yo también. Se lo comenté a Nicholas. Él me dijo que habían contratado a un detective que había presentado credenciales falsas, pero que no lo descubrieron hasta encargarle nuestro caso. Le dieron las gracias por descubrirlo.

    A ella le pareció extraño. Pero ya estaban ante su casa y no había tiempo para más preguntas.

    Ella estaba en el porche, tras la puerta mosquitera, en combinación y con un vaso lleno de whiskey en la mano.

    - ¡Por fin! -gritó, cuando _____ (tn) abrió la puerta del coche-. ¿Dónde has estado?

    - ¿Por qué no vienes a casa conmigo? -sugirió Frankie, inclinándose sobre el asiento del pasajero.

    Pero incluso su madre en ese estado era preferible a estar en la misma casa que Nicholas, tras su incómoda conversación. Necesitaba tiempo para pensar en lo que había dicho. Además, había tenido que escuchar un largo recital sobre las cualidades de Nellie, que había durado todo el trayecto. Forzó una sonrisa.

    -Puedo manejarla -dijo-. No te preocupes.

    -Si tú lo dices -sonó dubitativo-. Nunca nos contaste qué ocurrió en el despacho de Nicholas la última vez que estuviste en casa. Le oímos cerrar la puerta.

    -Me advirtió que me alejara de ti -dijo ella. Sonrió de nuevo-. No funcionó.

    -Gracias a Dios -rió con alivio-. No podría soportar que todo se fuera al traste, justo cuando Nellie y yo empezamos una relación seria -señaló a su madre-. ¿Seguro que quieres quedarte?

    -Sí. Gracias. Nos veremos pronto.

    -Seguro. Cuídate.

    _____ (tn) cerró la puerta del coche. Él saludó a su madre con la mano, pero ella lo ignoró. Ardía de impaciencia por hablar con su hija.

    - ¿Qué ocurre? -preguntó _____ (tn) cuando llegó al porche. Su madre estaba blanca como una sábana y visiblemente asustada.

    -Tu padre ha llamado otra vez.

    - ¿Otra vez? ¿Dónde está? -preguntó _____ (tn) -. ¿Va a venir aquí?

    -No lo sé -tomó un largo trago de whiskey.

    - ¿Qué quería? -insistió _____ (tn)

    -No... no lo dijo -miró a su hija con ojos muy abiertos y asustados. Le temblaba la mano.

    -Entonces, ¿para qué llamó?

    -Vamos adentro.

    Entraron y Ella echó el cerrojo. Estaba tan nerviosa que le costó  encontrar el interruptor que apagaba la luz del porche.

    _____ (tn) esperó a que se explicara.